28/6/13

Nuestra principal batalla



Podemos creer que son los virus y bacterias las que atacan a nuestro cuerpo, pero quizás no comprendemos que a lo que más se enfrenta nuestro cuerpo a diario es a la calidad de nuestros pensamientos. Ellos son los que continuamente producen cambios quimicos internos y alteran o mejoran nuestras funciones. Hay un continuo dialogo entre nuestras células, ellas escuchan y responden a cada pensamiento elaborado.

Marta Ligioiz


Marta Ligioiz relata un ejemplo de lo que es la vida diaria: nos levantamos, lavamos, peinamos, secamos, arreglamos, miramos al espejo, desayunamos de forma saludable y nos cuidamos lo mejor desde el punto de vista físico. Evitamos comer comida en mal estado y que nos perjudique pero, ¿qué tipo de mensajes nos repetimos incansablemente? La mayor parte de las veces lanzamos mensajes negativos y pesimistas que se van haciendo crónicos y nos condicionan anímicamente a diario. No somos, curiosamente, capaces de mantener una higiene mental que nos ayude a mantener vivas las ilusiones y el sentido de nuestra vida.

Un ejemplo de ello lo viví yo un día con una persona que tenía una carga pesada que llevaba cargando durante gran parte de su vida. Un día le dije: 

Coge estos libros en tus manos y aguarda un momento de pie.

Con cierto aire de asombro los cogió, me puse a mirarla sin mediar palabra y a observar sus reacciones. Hubo un momento en el que ya no podía más y me dijo:

¿Puedo dejar los libros en la mesa?

¿Por qué? Le pregunté yo.

Porque me pesan, respondió ella.

Haz lo que tu creas conveniente, le dije.

Y al instante los soltó sobre la mesa.

¿Por qué no haces lo mismo con tu pasado?

El silencio fue su respuesta.

Es curioso como cuidar de nuestro cuerpo material es mucho más fácil que cuidar de nuestra mente. Nuestro yo, nuestro orgullo, nuestros esquemas mentales nos impiden vivir. Es la principal batalla que libramos en nuestra propia vida, la batalla contra nosotros mismos, nuestras creencias, nuestros pensamientos, nuestras costumbres.

Tal vez repetir hasta la saciedad frases que nos lleven a ser optimistas, positivos y que nos ayuden a creer en nosotros mismos sea el principio de una mejor calidad de vida.

Algunas de Warren Bufette nos podrán servir:
  • Sácale provecho a lo que sabes, ahí está la riqueza.

  • Todo lo que merece la pena exige un proceso de maduración para que tenga estabilidad y solidez.

  • Cuando se traiciona la confianza, que es la variable sobre la que se construye la reputación, restaurarla es complicado.

  • Tenemos una facilidad asombrosa para justificar los éxitos en función de factores personales, y los fracasos, en función de causas externas o ajenas. 

  • Las crisis tienen algo de positivo: limpian el mercado y dejan al descubierto quién vale y quién no vale tanto, separando la paja del grano.

  • La gente que marca diferencias (que ve cosas que los demás no captan y que anticipa escenarios futuros) se desmarca de la multitud, sigue su propio instinto y no se deja influir ni avasallar por las corrientes de opinión.

  • Todo proceso de cambio y mejora personal exige determinación, voluntad y paciencia. 

  • Todo el mundo practica hábitos que definen a las personas de éxito, el problema es que son acciones puntuales y no recurrentes.

  • Caer en la cuenta de que alguien descansa a la sombra hoy porque hace años alguien sembró el árbol. conduce a la generosidad, a compartir parte de lo que uno sabe, tiene o dispone para contribuir con esa «cadena». Lo que no se comparte se pierde. Es el conocimiento compartido el que hace avanzar el mundo. 

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