18/12/12

Aprendiendo a valorarse



Recuerda,
eres más valiente de lo que crees,
más fuerte de lo que pareces
y más inteligente de lo que pareces.



El pasado posee una buena dosis de lecciones y experiencias que nos ayudarán a valorarnos a nosotros mismos y que, al mismo tiempo, nos ayudarán a valorar a otros cuando observemos que su autoestima ande por los suelos. Para ello tan sólo necesitamos hacernos unas preguntas, recordar momentos de nuestra vida pasada y valorar pequeños momentos y pequeñas acciones que nos han ayudado a generar grandes respuestas o soluciones a los momentos que vivíamos:
  • Somos más valientes de lo que creemos. ¿Qué decisiones hemos tomado en nuestra vida que otros, tal vez, no hubieran tomado y que nos han ayudado o hay ayudado a otras personas? ¿En qué momento de nuestras vidas no nos ha importado la opinión de los demás y hemos actuado tal y como creíamos, queríamos y pensábamos?
  • Somos más fuertes de lo que parecemos. Todos hemos intentado arrojar la toalla en más de una ocasión. Los momentos en los que creíamos que nos podíamos con una situación posiblemente han sido varios. ¿De donde hemos sacado las fuerzas? ¿Qué nos ha hecho seguir en el camino, insistir y no abandonar?
  • Dicen que detrás de los grandes problemas resueltos siempre aprendemos grandes lecciones y que de los grandes errores siempre se aprende. Unas veces nos hemos sentido ayudados, pero muchas veces hemos echado mano de nuestra propia imaginación. ¿En qué nos ha hecho crecer la vida? ¿Qué cualidades nos ha hecho desarrollar? ¿En qué nos ha ayudado a valorarnos a nosotros mismos?
Dentro de nosotros se esconde un mundo de posibilidades, de fortalezas y de herramientas que son naturales y que hay que valorar. Las hemos utilizado, las hemos sentido y las hemos visto trabajar en nosotros mismos. Tan sólo hay que echar mano de ellas otra vez.