29/1/14

Buscando la estrategia



Todos queremos conseguir algo en la vida. Muchas veces nos sabemos el cómo y otras ni tan siquiera sabemos el porqué, aunque sea difícil de entender. Pero sí, muchas veces no sabemos no lo que queremos. Para conseguir lo que que queremos son importantes tres elementos:
  • Fines. Los fines son importantes porque podemos alcanzar un objetivo en la vida y tal vez no hayamos conseguido con ello la finalidad. Dentro de nosotros se esconden mil y un motivos por los que queremos las cosas y no siempre somos conscientes de ellos a la hora de tomar las decisiones oportunas, porque las decisiones siempre tienen una parte donde eliges y otras donde renuncias o dejas. Y si lo que dejamos o elegimos no se alinea con aquello que buscamos, malo... Como ejemplo, hay quien elige una casa de alto costo, no porque puede pagarla o porque la necesita vivir, sino porque quiere estar cerca de sus amigos, familia o trabajo, aún a sabiendas de que el precio puede estar por encima de sus posibilidades. Tengo otro ejemplo de quien vende una propiedad comercia a un alto precio, fuera del precio de mercado, y por la sencilla razón de que ha entrado en años, se jubila y quiere dejar una buena herencia a los hijos. ¿Será una buena herencia cuando no consigan venderla y los hijos no tengan para pagar los impuestos y tener que venderla entonces por debajo del precio de mercado? La finalidad hay que tenerla bien clara en la mente no vaya a ser que emociones, realidad y otros intereses se conjuren en nuestra contra.
  • Caminos. Caminos hay muchos, y si no lo encuentras tienes siempre la posibilidad de inventarlo. Lo peor que podemos hacer es encerrarnos en viejos esquemas, en ideas preconcebidas, en caminos ya recorridos por otros. Tal vez caminar por un trazado ya conocido nos pueda resultar útil, aunque ya sabemos a donde nos lleva. ¿Por qué no introducir la creatividad y abrir nuevos caminos? ¿Por qué no multiplicar las alternativas? A mi mente vienen dos situaciones, la de los bomberos que en accidentes de tráfico se las tienen que ingeniar para sacar a accidentados de coches hechos amasijos después del accidente y la parábola del paralítico que no podía acceder a Jesús y los subieron a la azotea y desde allí lo deslizaron hasta los pies de Jesús. En la vida siempre hay un cómo, el problema es que pocas veces nos hacemos esa pregunta. 
  • Medios. Los medios están ahí a nuestro alcance, dentro de nosotros y a nuestro alrededor. El único problema es que al ver el horizonte negro el sólo color negro nos invade y no nos permite ver muchas alternativas. A veces los recursos más sencillos son los que más pronto nos sacan de situaciones que nos sobrevienen. David consiguió vencer a Goliat y un niño en medio de Jesús, sus discípulos y más de cinco mil hombres y mujeres fue el detonante para dar de comer a todos. Hizo el milagro del compartir. Los medios están ahí, sólo que hay que guardar silencio para que la vida nos los muestre o preguntarle a la misma vida que nos enseñe a verlo. Tal vez la Ley de la Atracción tiene algo de ello, de ese poder para que nos fijemos en lo que normalmente pasa desapercibido cuando nuestra mente y nuestro corazón tienen un fin en la mente, unos caminos a recorrer y unos medios que están para ser encontrados.