10/1/12

Buscando los recursos



Es frecuente ir al supermercado y ver a la gente con la lista de la compra. Hay quien lo hace sin lista y luego llega a la casa con más o con menos cosas de las necesarias. Muchas veces, incluso, llegamos a tirar mucha comida que no llegamos a utilizar. Lo mismo nos sucede a la hora de preparar un viaje. Hacemos una lista con todas las pertenencias que nos hace falta llevar para no vfernos en apuros durante el viaje en cuestión.

A la hora de alcanzar los logros que nos proponemos también hace falta hacer una lista de todo aquello que nos hará falta para poder alcanzarlos. Ser previsor nos ahorrará más de un mal trago y nos proporcionará más recursos de los que creemos que podemos tener. Hay que tener en cuenta dos tipos de recursos:
  • Recursos internos, aquellos que hay dentro de nosotros mismos, a nivel personal, o aquellos con los que cuenta la propia empresa en la que estamos. Anotarlos en un cuaderno, en una hoja sin que se nos escape ninguno es importante, pues siempre estaarán a nuestra disposición. A medida que vayamos siendo conscientes de más recursos no tenemos más que ir anontándolos. En el momento en el que nos encontremos en una encrucijada no tenemos nada más que sacar de papel, ya que éste lo conserva todo y la sóla mente nos puede jugar malas pasadas. Una manera de conocerlos es saber los procesos de pequeños o grandes éxitos que hemos tenido en la vida, siempre esconden un mundo subterráneo o inconsciente que puede ser enriquecedor.
  • Recursos externos, aquellos que están fuera de nosotros o de nuestra propia empresa y que odemos hacer uso de ellos. son recursos que utilizan "otros", pero que bien pueden ser utilizados por nosotros.
Es importante tener en cuenta que tenemos recursos propios o ajenos y que podemos transformarlos o utilizarlos dando lugar a otros nuevos. Son combinaciones que siempre pueden dar mucho juego.


9/1/12

Fechas y éxito



Poner una fecha a lo que pretendemos conseguir es algo realmente importante.

  • Concretar una fecha en la que quieres conseguir un objetivo es hacer que sea posible puesto que pasas la meta desde la mente al papel, a la realidad a aquello que puedes medir en el tiempo. Cuando no concretamos la meta lo más probable es que la vayamos postergando en el tiempo y con ello que la vayamos dejando en un segundo plano y de ahí al olvido tan sólo va un paso.
  • Temporizar también es importante puesto que si nos fijamos una meta a uno, dos o tres años, por decir algo, sabemos que desde donde estamos hasta cuando queremos alcanzarla tienen que irse dando diversos pasos, pequeñas metas o logros que nos indican que estamos en el camino correcto y dando los pasos adecuados que nos hemos propuesto.
  • Ir viendo esos resultados es una manera de verificar, de contemplar y sobre todo de valorar los esfuerzos que estamos realizando. Estos pequeños logros serán motivo de auto motivación y balones de oxígeno para mantenernos en el proceso.
  • Poner fecha a nuestros sueños sirve también para confrontarnos con nosotros mismos y evitamos las excusas. El que no empieza a caminar es porque no quiere. El que sí quiere pone metas y recursos, y con ellos los primeros pasos por pequeños o insignificantes que sean.

6/1/12

El poder de escribir



¿Has escrito alguna vez algo? ¿Qué sensaciones has tenido? Si no lo has hecho, haz la prueba. Resulta una tarea muy interesante por muy dura que pueda parecer.

  • Si escribimos, por ejemplo, nuestras metas estamos utilizando por una parte varios sentidos: la vista pues tenemos que ver lo que escribimos y el tacto, pues manejamos la pluma, el lápiz o el bolígrafo. Dicen los psicólogos que cuantos más sentidos se utilicen en una actividad más grabada queda dentro de nuestra memoria. Imagínate si escribes y al mismo tiempo lo lees en voz alta.
  • Si escribimos nos obligamos a ser más precisos y concretos en nuestros pensamientos. Si las palabras se las lleva el viento y el papel todo lo aguanta, al escribir estamos haciendo que nuestros propósitos queden grabados en algún sitio y no se los lleve el tiempo.
  • Si escribimos y al mismo tiempo se nos ocurre leer lo escrito poco después, y al día siguiente o a la semana nos quedaremos sorprendidos de lo que hemos escrito, de los sentimientos que mostramos, de las posibles incongruencias y de los compromisos a los que queremos lanzarnos.
  • Al escribir hacemos que nuestra vida, nuestros sueños, ilusiones y metas se conviertan en algo serio y con una tendencia a ser más profundo.
  • Escribe tus metas, tus sueños, tus ilusiones. Adórnalas y verás como al escribir no solamente concretizas, sino que te automotivas.
  • Al escribir utilizamos más el cerebro, sobre todo la parte derecha y desarrollamos mucho más la imaginación.

5/1/12

¿Elegir o renunciar?



En nuestro camino hacia las metas es importante tener en cuenta la orientación positiva con toda una serie de afirmaciones que nos ayuden a reforzar nuestro camino en medio de todos los obstáculos.

En un programa de televisión veía hace unos días a una educadora que ayudaba a unos padres en la educación de sus hijos. El padre, que tenía claro lo que quería, no hacía otra cosa que recordar constantemente a sus hijos lo que tenían que hacer. No cesaba nunca de llamarles la atención. Había momentos en los que se desesperaba y daba alguna voz algo más fuerte del tono con el que debía de hacerlo normalmente. Pero había algo que brillaba por su ausencia, el refuerzo positivo ante lo que hacían bien sus hijos. La obsesión y la mirada estaba centrada en lo que no gustaba o en lo que no se hacía bien, mientras que la ceguera era total ante lo que sí salía bien.

Si nuestra mirada se queda anclada en lo que queremos dejar o en aquello que no nos gusta estaremos reforzando los fallos, lo que nos hace sentir mal y difícilmente creceremos o permitiremos crecer a los demás. Si agradecemos, apreciamos y alentamos los pequeños logros lo que haremos es fortalecer lo que se hace bien y estimularemos a seguir creciendo. Nada mejor que se nos reconozcan las virtudes para trabajarlas más y poder sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

La mirada hay que ponerla en lo que elegimos y no en lo que queremos abandonar. Dejemos que los muertos entierren a los muertos, dice Jesús en el Evangelio. No carguemos con fardos pesados. Simplemente caminemos por la vida ligeros de equipaje para afrontar con toda naturalidad lo que elegimos que, sin duda alguna, tiene mucha más importancia que lo que dejamos, que por eso lo hemos elegido.


4/1/12

Metas, ¿deseo u obsesión?

Metas, entre la obsesión y el deseo.

Para que algo se torne realidad tiene que mover al que lo quiere conseguir. Nada más lejos que un niño que se encapricha: llora, patalea, insiste, etc. ¿Por qué? Lo tiene metido en la cabeza. La motivación hace que el sueño de meta en la cabeza y que vayamos tras él.

Recuerdo un compañero canadiense que fue uno de los mejores vendiendo casas. Nos decía en una charla que se automotivaba constantemente. Su actitud casi rayaba la obsesión. Pero esa actitud le llevó a estar entre los más grandes. Una de las cosas que me sorprendió de él era que había tomado la decisión de poner una cartulina en "el techo" de su habitación que decía: "Hoy voy a vender una casa porque soy el mejor". Cuando llegaba al baño a afeitarse en la mañana tenia otro cartel con una sonrisa que decía lo mismo. Casi toda su casa tenía carteles que decían lo mismo.

Puede parecer una obsesión, pero la realidad es que se convirtió en uno de los mejores vendedores de Canadá, sino el mejor.

Las metas y objetivos tienen que estar de firmes y presentes en nuestra mente, al fin y al cabo son nuestros pensamientos los que nos guían, los que hacen que tomemos una decisión u otra. ¿Cuales son las frases automotivadoras que nos decimos cada día?

Entre otras cosas cuando conducimos un coche, barco o avión si no tenemos constantemente nuestros ojos puestos en la dirección a donde vamos podemos acabar en un destino diferente o víctimas de un accidente. 

No perder el norte y hacer que cada cosa que hagamos esté orientada a lo que buscamos hace que estemos de forma constante en el camino de la consecución de nuestros objetivos.

Recordarnoslos, automotivarnos y practicar de firma diaria afirmaciones positivas que nos conduzcan a la meta es parte de nuestro proceso.

3/1/12

En busca del camino



El primer paso para poder conseguir un objetivo es tener claro lo que uno quiere conseguir. Muchas veces tenemos una idea vaga de lo que queremos y por ello no conseguimos alcanzar lo que queremos pues no es del todo específico. Mientras la señal sea borrosa no sabremos con claridad el rumbo que tomamos.
  • Las metas tienen que ser concretas. No es lo mismo tener el deseo de adelgazar que tener claro el peso que quieres alcanzar. Cuando concretas algo y lo defines bien sabes el proceso que tienes que seguir. Saber que tienes que adelgazar 10 kilos pone en tu mente otro número importante, el peso al que quieres llegar. Tener la meta clara, el peso concreto al que quieres llegar, te obliga de una manera u otra a tener un punto de referencia en la báscula, en la mente y en el proceso que tienes que seguir.
  • Lo mismo sucede en el plano económico. No es lo mismo querer ganar dinero que tener la meta de conseguir 50.000€. Si quiero conseguir una cantidad de dinero concreta me obliga a pensar en el tiempo que quiero alcanzar esa cantidad. Si el tiempo lo divido por el número de años, meses o semanas, se lo que tengo que conseguir en cada uno de esos periodos. Y una vez sabido esto tengo que programar mis actividades para conseguir un número de ventas, de clientes o de objetivos en cada una de las actividades que quiero conseguir.
  • Si lo que me planteo es la felicidad o el bienestar no puedo quedarme en conceptos ambiguos. ¿Qué es para mi ser feliz? o más concretamente, ¿cómo soy feliz, que es lo que me hace feliz a mi cada día o lo que me haría sentir feliz? Cuando yo se que el caminar, el relacionarme con la gente, el poder trabajar en algo muy concreto me hace feliz, es entonces cuando tengo que diseñar los pasos para hacer eso que me hace feliz o sentirme bien.
Recuerda que cada día
algo, aunque sea un solo paso,
tienes que dar
en el camino que quieres realizar.


2/1/12

Una vez más.....



Empezamos una vez más otro año nuevo, cargado de ilusiones o tal vez de escepticismo a causa de los golpes de la vida, de la situación de crisis que tenemos alrededor. Pero como el sentido negativo no conduce a ningún sitio que merezca la pena y que nos permita vivir de forma digna pues optamos por vivir con ilusiones. Al menos la ilusión nos permite ver con perspectivas más saludables el futuro a corto, medio o largo plazo.

Como dice Antonio Machado, "caminante no hay camino, se hace camino al andar", o como dice Benjamín Franklin, "si hay que caminar mil millas, siempre hay un primer paso que dar". Lo cierto es que si las ilusiones se quedan en la cabeza, ilusiones serán, pero si cada día uno da, al menos, un paso en dirección hacia la ilusión lo cierto es que el objetivo estará más cerca.

¿Donde está nuestro problema? Muchas veces el problema consiste en no bajar las ilusiones y las fantasías al plano de lo concreto, al de la realidad e ir desmenuzando cada uno de los pasos hasta poder llegar a conseguir lo que perseguimos o deseamos.

“Siembra un pensamiento y cosecharás una acción;

Siembra una acción y cosecharás un hábito;

Siembra un hábito y cosecharás un carácter;

Siembre un carácter y cosecharás un destino…”

Pensamiento, acción, hábitos, carácter son los elementos que conformarán nuestro propio destino. Es por ello que para construir éste tenemos que trabajar nuestra forma de pensar, saber transformarla en acciones que den sentido y forma al pensamiento y aunque dice que "el hábito no hace al monje", lo que si es cierto es que los hábitos son los que van forjando y dando sentido a cada minuto de nuestro día.

¿Sabes lo que me gustaría para esta primera reflexión de año que acabamos de comenzar? El que que al menos tengamos sueños, ideas, pensamientos que nos puedan conducir a buen puerto. En estos primeros días del año quiero profundizar sobre la importancia de tener claras las metas y, si es posible y con aquellos que lo quieran, tomar este espacio como plataforma para poder ayudar a conseguir metas a muchos de vosotros. ¿Cómo? Compartiendo juntos dudas e inquietudes y clarificando aspectos del camino de a veces no somos capaces de ver solos.




30/12/11

El 90%

 

“Estoy convencido de que la vida 
es un 10% lo que nos ocurre 
y un 90% cómo reaccionamos ante ello.”

Dale Carnegie

Hay cosas que no podemos cambiar en la vida, tales como la muerte, un accidente, aspectos de nuestra propia vida. Hay cosas que están en nuestras manos y otras en manos de la misma vida, de la naturaleza o en manos de otros.

Hay una cosa que sí está en nuestras manos, la respuestas que damos a cada uno de los acontecimientos. Podemos elegir entre reír o llorar, entre ser optimistas o pesimistas. En nuestras manos está como vivir cada uno de los acontecimientos.

Si entre las diferentes situaciones de la vida cogemos una de ellas podremos observar como la misma situación vivida por diferentes personas tienen respuestas diferentes. Cada uno tiene su propia respuesta. La sabiduría es saber elegir la oportuna y la que se alinea con los que queremos y esperamos de la vida.

Ante una muerte, un despido laboral, un divorcio, un trauma..., ¿qué maneras diferentes soy capaz de vislumbrar en las personas que conozco o que tal vez no conozca y sean de dominio público. ¿Por qué hay unas que reaccionan de una manera y otras reaccionan de maneras totalmente diferentes?

Es la manera de pensar, la predisposición que tenemos hacia la vida, las ideas con las que caminamos, los valores que sumimos lo que hace que tomemos una postura u otras.

¿Qué hacer? Tener siempre la mejor disposición y elegir las mejores opciones que tenemos a nuestro lado.


29/12/11

Ubicarse




Alguien me pedía cierto tipo de ayuda en el día de hoy. La palabra que utilizó cuando le pregunté que tipo de ayuda quería de mí era de ubicarse. Se sentía perdida después de varios reveses que la vida le había dado. Muchas veces no es fácil ubicarse. Sentimos presión por todas partes, desde la propia situación personal, la familiar, la económica, la de los propios amigos, etc. En esos momentos la única voz que tal vez nos ayude a ubicarnos sea nuestra propia voz interior. Lo que sucede es que nos cuesta escucharla, tal vez entenderla y quien sabe si aceptarla.

¿Cómo escuchar nuestra propia voz interior?

Lo mejor sería desconectar absolutamente de todo para encontrarnos con nosotros mismos. Cuando hablo de desconectar me refiero no tanto a irme físicamente del lugar donde me encuentro sino más bien el de olvidarme de todas esas presiones que me zarandean de un lado a otro. Hay frases que oímos y que se convierten en imperativos que nos condicionan. La gente espera de nosotros y muchas veces nosotros queremos cumplir las expectativas que tienen de nosotros. En términos laborales tal vez sea bueno, aunque no siempre debemos vivir esclavos de lo que los demás esperan de nosotros.

Imagínate por un momento que te queda una semana de vida: ¿qué cosas harías? Es una pregunta tonta, pero no deja de ser una pregunta importante porque muestra lo que desde dentro estamos buscando, anhelando y deseando. Es una manera de comenzar a escuchar esa voz interior. La forma en que aprovecharía todos y cada uno de los minutos de esa semana nos muestran una serie de valores, de sentimientos y de experiencias que nos gustaría tener. Eso nos ayuda  a comenzar a ubicarnos. Valores, sentimientos y experiencias nos permiten vislumbrar cosas que deseamos vivir. Ahí, muy posiblemente, está el sitio en el que queremos estar en la vida.

Aparecerán aspectos personales, lúdicos, familiares, laborales, comunicativos, sentimentales, etc. Todo es cuestión de estar atentos, vislumbrarlos, reconocerlos, valorarlos y responde a una pregunta: ¿Qué significan todas esas cosas en mi vida? ¿Qué ocurriría en mi vida si realmente pudiera vivir todo eso? ¿Qué cambiaría? ¿Qué aportaría a mi vida, a mi persona, a mi alrededor?

Hay otra experiencia que no deja de ser interesante que tanto Tony de Mello como Stpephen Covey nos comentan y es la de situarse en tu propio ataúd en día de tu muerte. Eres consciente de todos aquellos que vienen a darte el último adiós. Tu puedes escucharles, pero no puedes hablarles,, no puedes moverte. Entre la gente se haya la familia directa: pareja, padres e hijos. También se encuentra la familia extensa, hermanos, primos, tíos. Se encuentran muy cerca los amigos íntimos y no tan íntimos,  vecinos, compañeros de trabajo, etc. Eres consciente de todo lo que están hablando sobre tí, pero como te digo, no puedes ni hablar ni hacer gestos. ¿Qué te gustaría que dijeran de ti todos y cada uno de ellos?

La muerte es una experiencia dura pero inevitable y parece ser que cuando llega el momento hacemos un balance de nuestras vidas, de útiles o inútiles que han sido. Situarse una semana antes de la propia muerte o en el mismo ataúd tal vez nos ayuden, dejando a un lado el tono funesto, a saber cual es el lugar que queremos tener en la vida, es el lugar en el que tenemos que ubicarnos, porque lo triste es que llegue el día en que tengamos que vivir esa experiencia y miremos nuestras manos vacías o los trenes que hemos dejado pasar de largo. No es que sea el ultimo trago de la vida, pero si un trago que resume los tragos que hemos tenido que vivir, unas veces con sentido y otras sin él.


28/12/11

Cuanto más, ¿peor?



Leía esta mañana una entrevista a un psicólogo en un periódico en el que hacía unas afirmaciones que dejaban a un pensando y que, en cierto modo, llevaban una gran carga de lógica. Entre ellas decía que con las necesidades básicas, comer, beber y vivienda, el ser humano tiene lo suficiente para poder vivir de forma aceptable y llegar a ser totalmente feliz.

Me quedé pensando y me venía a la mente ciertos pensamientos que he escuchado a lo largo de mi vida: "Mirad las flores del campo que ni hilan, ni cosechan y vuestro Padre Celestial las mantiene en pié, de Jesús. O la de "no es más rico quien más tiene, sino el que menos necesita", como reza un anuncio en la televisión que patrocina una marca. ¿Ser o Tener?", un libro de Erich Fromm. Hacía referencia a mucha gente que vive en el silencio, como pueden ser los monjes del Tibet, que tanto está de moda, por no decir los monjes cristianos que se retiraban a sus monacatos.

Poco después de leer el artículo me daba cuenta de lo dependientes que somos de las nuevas tecnologías, del internet y de las cosas materiales. Dependemos de ellas para trabajar pero, ¿también para ser felices?

Si bien es cierto que nos vamos creando necesidades y que dependemos de muchas de ellas para comunicarnos o para trabajar estoy convencido de que la felicidad de cada uno de nosotros no depende de lo que tenemos sino de lo que realmente somos. Las cosas nunca podrán reemplazarnos como personas, ni incluso las personas pueden adueñarse de cada uno de nosotros para poder ser felices.

Desde el mismo niño que juega y goza con cualquier cosa pequeña a la que nosotros ya no le damos importancia, aunque sea una simple piedra, hasta el que goza del paisaje que tiene delante o de la conversación con cualquier persona por muy o poco profunda que ésta pueda ser nos muestra que la vida es lo suficientemente sencilla para ser feliz.

La cuestión entre aceptar y amoldarse o adaptarse a lo que hay y la de resignarse está clara. La resignación nos maniata y desespera mientras que la aceptación y la adaptación nos ayudan a valorar lo que tenemos y a servirnos de ello, nos hace ser más proactivos y al mismo tiempo más libre, por lo que a veces la misma pobreza, y no miseria, nos ayuda a ser mucho más ricos y a saber aprovechar todas las fuentes de la vida.


27/12/11

Gestionando la vida personal



Para quienes tenemos hijos es fácil que nos encontremos en situaciones en las que le pedimos cosas a nuestros hijos que nosotros no hacemos. Puede parecer una contradicción, pero es una realidad. Les pedimos que hablen bien, cuando a nosotros se nos escapan en situaciones palabras no adecuadas. Les obligamos a fumar y, a lo mejor, nosotros lo hacemos sin medida alguna. La principal cualidad del que quiere ser líder para sus hijos, para un país, una organización o una empresa es la coherencia.
  • La coherencia es la prueba del algodón, es el espejo al que podemos mirarnos y en el que valoramos lo que realmente somos, creemos y pensamos. Nuestra vida y nuestro mensaje tiene sentido para los demás en la medida en que lo tiene para nosotros. Convenceremos más a los demás por nuestra sinceridad y por nuestra forma de vida que por nuestras palabras.
  • La ilusión es el fruto de nuestra creencia en nuestra propia forma de vida. Quien vive en lo que cree lo muestra a través del cuerpo, de su lenguaje corporal. La mirada, la forma de estar en la misma vida y en presencia de los demás e incluso las mismas palabras transmiten emociones, sentimientos y una energía que hace que uno se fije más en el mensaje que se transmite que en la persona que lo transmite.
  • Es precisamente el mensaje que transmitimos con nuestro cuerpo, nuestras palabras y nuestras vidas los que nos dejan ver los valores que hay dentro de nosotros. Es en la toma de decisiones, en el saber elegir, el saber decir no en un momento determinado cuando tenemos la posibilidad de ser coherentes con nosotros mismos y con los demás.

26/12/11

Gestionando la palabra




Dicen que el poder de la palabra es grandioso. Una palabra tiene el poder de levantarte, así como el de hundirte en la más profunda miseria. Hay palabras que nos acompañan a lo largo de nuestra propia historia con la misma carga positiva o negativa con la que la hemos oído y con los mismos efectos que han producido en nosotros desde un principio. De ahí la importancia de cuidar el lenguaje que utilizamos a menudo.
  • ¿Qué queremos comunicar? Aunque parece que puede ser obvio el saber "qué es lo que queremos comunicar" no es lo mismo que generalmente acabamos comunicando. Muchas veces nos perdemos en florituras, en aspectos que no son esenciales y no vamos al grano de aquello que queremos que se entienda y se capte. 
  • Las emociones juegan también un papel muy importante ya que pueden entorpecer el mensaje que queremos dar. Saber distinguir entre el objetivo del mensaje y la emoción es importante. Piensa por un momentos en lo los momentos de euforia que tenemos y que nos hace decir cosas que posiblemente no somos capaces de asumir, o que no hace compartir cosas que pueden llegar a herir a los demás o a dejarlos arrinconados de forma humillante. 
  • ¿Cómo lo queremos comunicar? No solo podemos pensar en nosotros. Hay que pensar en los que nos escuchan. Si queremos que capten el mensaje no hay nada mejor que tener en cuenta en cómo los demás pueden  comunicarse con nosotros. ¿Qué piensan? ¿Cómo sienten? ¿Cómo procesan nuestras palabras?
Si la palabra tiene una gran fuerza y un gran poder no deberíamos olvidar que las palabras que salen de nuestra boca jamás volverán a ella. A los oídos de otros habrán llegado y su efecto o mensaje habrán dado. Es como la flecha que sale del arco, ya no puede volver a él sin antes haber golpeado su objetivo.

Antes de hablar es bueno medir lo que se dice. ¿Pensarlo bien? Ciertamente.




23/12/11

Gestionar los pensamientos



¿Te has imaginado el valor de una idea o, mejor dicho, de un pensamiento? Si por el momento entras en una sala atestada de gente y justo en el momento en el que entras todo el mundo se echa a reír y la mayor parte de las miradas se dirigen hacia ti, ¿qué pensarías? ¿cómo actuarías en consecuencia?

La verdad es que hay para todos los gustos, y lo hay porque nuestra mente construye cantidad de pensamientos reales o no que nos condicionan a la hora de actuar o de reaccionar ante los estímulos que se nos presentan delante.
  • La persona demasiado sensible podría pensar que se están riendo de ella. Lo más probable es que se sonroja, se sienta objeto de las miradas de los demás, de sus risas y un sentimiento de vergüenza puede atravesar por su mente que puede hacer que se sienta tan mal que la sonrisa que trae en vez de compartirla con el resto se transforme en tristeza. Y quien sabe si se da media vuelta y se va. ¿Te has sentido alguna vez en una situación de estas en la que sin motivo alguno crees que eres objeto de conversación, miradas, críticas o risas? Puede que no por parte de una multitud, pero sí por parte de otra persona, compañero, familiar, etc.
  • La persona extrovertida quizás entre en la misma situación y se una a la fiesta. Por su mente tal vez pase la idea de que la gente tiene una buena marcha, se lo está pasando genial y quiere formar parte del jolgorio. 
En uno y otro caso las personas se encuentran en la misma situación, pero la predisposición tal vez sea diferente y los pensamientos que se producen en semejantes circunstancias también lo sean por lo que a pensamientos diferentes, respuestas distintas, unas más positivas que otras.

El pensamiento es el que transforma la emoción en sentimiento y es el que hace que actuemos de una manera u otra. Si nos paramos a pensar por un momento en las ideas que tenemos a diario, ¿cuántas de ellas las hemos cotejado con la realidad? ¿Cuántas de ellas nos hacen tomar decisiones equivocadas basadas en meras percepciones y no basadas en la realidad?

Un viaje al interior de nuestra mente será muchas veces un viaje liberador y lleno de sorpresas que nos permitirán actuar con menos prejuicios y más realismo. ¿No crees?


22/12/11

Gestionar la energía



Hay quien se lanza a la vida como caballo desbocado y al cabo de un rato pierde toda su fuerza y su brío. Cuando esto sucede todo el esfuerzo realizado hasta el momento se viene a abajo y el camino recorrido se torna inútil. Últimamente en deportes se escuchado algo al respecto, tal como las expresiones "dosificar", "gestionar tiempos", "gestionar la energía", etc. 

Saber medir los tiempos es crucial a la hora de poder conseguir los objetivos que nos proponemos en la vida. Los tiempos no solo son con respecto a las energías físicas, sino también la emocionales, las de "tiempo", las de recursos, etc.

Los ejemplos son muy claros:
  • Físicamente, si corres a toda velocidad en los primeros momentos llegará un momento en que no tengas las fuerzas suficientes para mantener el ritmo, y lo más probable es que pierdas mucho más de lo que has podido alcanzar hasta el momento en el que se han desvanecido tus fuerzas.
  • Emocionalmente, si pones todo el jugo en el asador en un momento dado, la euforia puede dar al trasto con todo. Celebrar una victoria antes de que se acabe el partido hace que bajemos la guardia antes de tiempo y que nuestra capacidad de reacción no sea la misma que en un estado de equilibrio y de alerta.
  • Gestionar el tiempo también es importante, saber dar a cada cosa su tiempo y su lugar es también crucial. Dar a conocer una noticia no es lo mismo si se hace en un contexto u otro, en un momento determinado u otro. ¿Te imaginas a un presidente de gobierno dando a conocer una decisión cuando todavía no es el momento?
A modo de reflexión y de que veamos la importancia de saber dosificar los procesos en la vida unas cuantas preguntas:
  • ¿Qué pasaría si no dosificamos los medicamentos?
  • ¿Y si no dosificamos la ingesta de alcohol?
  • ¿Y el gasto que tenemos que hacer semanal o mensualmente?
  • ¿Y el amor que damos a los demás?
  • ¿Y nuestro proceso de crecimiento?


21/12/11

Prioridades



Muchas veces nos vemos tomando decisiones que no nos ayudan para nada a conseguir lo que queremos. Las tomamos con el mejor de los deseos pero no logran cuajar en nosotros ni llegarnos a satisfacer. ¿Por qué?

Las decisiones tienen que estar enmarcadas dentro de un objetivo general, de un proyecto que va más allá de la decisión en sí. Hay decisiones que tomamos dependiendo de las circunstancias y nunca en función de algo que queremos conseguir a largo plazo.

Es precisamente el corto plazo lo que nos aboca al fracaso. ¿Conoces el dicho que dice, "pan para hoy y hambre para mañana?" Pues a ello me refiero. Muchas decisiones que tomamos son a corto plazo. Satisfacen necesidades inmediatas pero sin tener en cuenta las consecuencias del futuro.

Hay que ganar la guerra y no solo las batallas, aunque están sean parte de la guerra y nos guste también ganarlas. El esfuerzo y el sacrificio son parte del camino.

¿Que es lo importante y prioritario? Es todo aquello que está en función del objetivo final que queremos alcanzar. Unas veces implica renuncias y sacrificios, otras optar precisamente por lo que menos nos agrada y otras por lo que nos molesta e incomoda. La casa se comienza por la base. Todo tiene un proceso y nuestras decisiones tienen que formar parte de un proceso. El proceso existe cuando tenemos metas u objetivos a corto, medio y largo plazo. ¿Lo tenemos?


20/12/11

Gestionar el tiempo



Por lo general tenemos la costumbre de valorar las cosas por el coste económico que tienen. Hay otro coste, tal vez mucho más real, que una vez que ha pasado ya no vuelve. El dinero tal vez podamos recuperarlo, el tiempo no. El tiempo pasado aunque sea enriquecedor es algo que no podemos recuperar.

¿Cuánto cuesta un coche, una casa, unos estudios, un trabajo, una vida familiar? En algunos casos podemos cuantificar con dinero el coste de todos y cada uno de ellos, pero el coste tiene más valor cuando se reconoce el esfuerzo y el tiempo empleado en la consecución de dichos objetivos.

Dicen que uno de los traumas más grandes a afrontar en el momento de la muerte es ver la linea del tiempo de la propia vida y ver lo que se ha hecho con ella. Lo que hacemos y como vivimos es lo que da sentido a la vida y lo que refleja, en realidad,lo que sentimos de nosotros mismos, nuestra imagen.

Si pensáramos lo que nos cuestan las cosas y las relaciones en función del tiempo que hay que dedicarías lo más probable sería que le diéramos más importancia a la gestión de nuestro propio tiempo y del de los demás. ¿Evitaríamos así el estrés y valoraríamos más el momento vivido?


19/12/11

Gestionando las emociones



¿Qué papel juegan nuestras emociones en nuestra capacidad de liderar a los demás? Un papel crucial, para bien y para mal. Una persona sin emociones difícilmente será capaz de transmitir a los demás. Y si bien las emociones transmiten también lo pueden hacer desde el sentido negativo y puede dar al traste con cualquiera de nuestros sueños o metas. Por lo tanto, y como las emociones pueden ser buenas compañeras de viaje, también pueden ser traicioneras. La clave está en saber gestionarlas.
  • El primer paso y fundamental es el reconocer la emociones en sí. Muchas veces nos da pánico, vergüenza o miedo el reconocer emociones que tenemos. La mera negación de una emoción lo único que va a hacer es el afirmarlas mucho más y por ello hacerla más visible. Dicen que los perros huelen el miedo de los humanos y, a mayor miedo, mayor fijación del perro en su presa. Otro detalle curioso es la negación de una mentira. La negamos mirando hacia abajo o esquivando la mirada, lo cual nos hace sospechar de que nuestro interlocutor miente. El reconocimiento en sí da cierto aire de libertad y de tranquilidad.
  • El reconocimiento conlleva otro aspecto interesante: la aceptación de uno mismo. Si somos capaces de reconocer y de aceptar, libremente y sin miedos, lo que estamos sintiendo en ese momento estamos convirtiéndonos en amigos de nosotros mismos, valorándonos y apreciando lo que tenemos dentro de si.
  • Conocer e informarse sobre lo que produce la emoción nos ayudará a dominar los sentimientos que se producen en nosotros y el conocimientos nos da un cierto poder sobre los estímulos que los provocan, pues conocer es entrar en los entresijos de las situaciones al punto de saber el miedo real que podemos tenerles y de saber cuales son las debilidades de nuestros enemigos a vencer.
  • Buscar diferentes respuestas. ¿Tan solo una respuesta es posible ante una situación? Las respuestas tienen que estar en función de lo que perseguimos y no de las reacciones incontroladas que tenemos. Nuestra capacidad de liderar estará, precisamente, en ser capaz de ofrecer respuestas adecuadas a lo que perseguimos y queremos obtener.

16/12/11

Aprendiendo a liderar



Todos conocemos aquel dicho bíblico de "médico, cúrate a ti mismo". Tal vez este sea el principio fundamental para poder liderar a otros, saber tomar las riendas de la propia vida. Nadie nos seguirá si ven en nosotros un barco a la deriva, o quizás si nos siguen y nosotros no conseguimos nada ellos conseguirán lo mismo que nosotros, "nada". En este oído en muchas ocasiones el dicho "de tal palo, tal astilla", o el de que "de padres violentos, salen hijos violentos". Aunque no siempre se cumplen las estadísticas lo más normal es que en nuestro círculo de influencia, es decir, en aquellos a los qe tenemos la capacidad de influir los llevemos por los mismos caminos que transitamos nosotros, por lo que para poder influir o liderar a otros lo mejor es aprender a liderarse uno a sí mismo o, lo que es lo mismo, a controlar uno su propio destino.

Si yo no me sigo a mi mismo, ¿por qué otros tendrían que dejarse dirigir por mi? Todos tenemos la experiencia  de haber estado bajo la tutela de alguien a quien veíamos más desorientado que al más ignorante de los humanos. ¿Cuál ha sido nuestra sensación? ¿Qué experimentamos en esa situación? Lo mismo experimentarán aquellos que nos ven incapaces de seguirnos a nosotros mimos, inseguridad y falta de confianza hacia nosotros. El líder, bien sea padre, jefe o político obtendrá seguidores en la capacidad que ofrece seguridad y confianza a los demás.

La clave para autodirigirse es la capacidad de administrase uno a si mismo. Simplemente echemos una ojeada a nuestra vida y tomemos consciencia de las promesas, de los proyectos, de los deseos que hemos ido dejando por el camino, ¿Por qué ha sucedido todo esto? ¿Por qué hemos abandonado tantas cosas importantes para nosotros. La falta del control y de la administración de las decisiones que tomamos cada día es la clave. Saber organizarnos y tomar las decisiones correctas es lo que conformarán esa capacidad de auto dirigirnos y de ser lideres para uno mismo, y luego para los demás y por contagio.

El que se auto dirige bien es el que es capaz de utilizar sus capacidades al máximo. No solo es capaz de gestionar el tiempo, sino también la toma de decisiones sabiendo priorizar lo que es importante y lo que conduce realmente a esa meta que uno se ha impuesto y que enriquecerá su vida como persona individual y social.

Para poder lograr esto hará falta saber gestionar seis áreas que desarrollaré en los próximos días:






15/12/11

El deber y la motivación



Ahí estaban los dos en plena sala de espera. Y mientras esperaban su turno una conversación en la que se debatía sobre el trabajo en sí versus la motivación externa con la que muchas veces se nos motiva. Una motivación que a veces viene dada con un premio de ascenso en un puesto de trabajo, otras con una remuneración en forma de regalo o económica. Hay casos en los que el premio es el mero reconocimiento por parte de los demás.

Una de las personas abogaba por la no necesidad de todo este tipo de reconocimientos. La otra hacía hincapié en la importancia de los estímulos. Al fin y al cabo la motivación no deja de ser un estimulo. ¿El deber por el deber o darle sentido al deber?

Se me antojaba que el deber por el deber carecía de sentido y se había quedado obsoleto en nuestras vidas. Al mismo tiempo la motivación le daba, por el contrario, un aliciente a la vida, algo tan necesario como la superación de retos, la consecución de metas, el logro de objetivos, el crecimiento personal y la autosuperacion.

Las cosas pierden interés cuando no encuentras el sentido de ellas.

14/12/11

Constancia, la fidelidad a lo que uno cree.



Eran unas declaraciones después de un derby clásico en el fútbol español. Había jugado el Real Madrid y el Barcelona. Ganó éste último en casa del Madrid por tres goles a uno. El Madrid llevaba 15 partidos consecutivos ganando. Pero hubo algo que posiblemente contribuyó a la derrota y al triunfo del Barcelona: el cambio de táctica. Tal vez el miedo les hizo plantearse las cosas de una manera diferente. El Barcelona, por el contrario, fue fiel a su esquema de juego. Las declaraciones del entrenador del Barcelona fueron muy claras y convincentes: "Mis jugadores no saben jugar de otra forma".

En la vida personal, familiar, empresarial o laboral podemos enfrentarnos a situaciones que nos llevan a seguir con el mismo esquema de vida o de trabajo o que tal vez nos hacen cambiar los esquemas. Einstein dice que para obtener resultados diferentes hay que hacer cosas diferentes, y es cierto, pero también ser fieles a lo que nos da resultado es otra fuente de sabiduría. ¿Por qué, pues cambiar algo que funciona?

  • ¿Inseguridad? Tal vez cuando no nos sentimos seguros tendemos a cambiar las cosas. Queremos alcanzar una seguridad tal, que dudamos de nosotros mismos y de los resultados que hemos tenido hasta el momento y que nos dejan ver los buenos resultados que hemos obtenido. Cuando dejamos de creer en nosotros mismos nuestras vidas experimentan un cambio. La inseguridad nos lleva a la duda y la duda a los pocos reflejos y a actuar sin la contundencia que necesitamos.
  • ¿Ansiedad? Al Barcelona le marcaron el gol antes del minuto 1 del partido. Creyeron en su sistema y continuaron con él. ¿Se dejaron embargar por la ansiedad a la hora de querer obtener los resultados? No es la ansiedad quien los consigue sino la habilidad, la técnica, el conocimiento y los procesos que sabemos manejar.
  • ¿El otro? Es una de las señales de inseguridad y de la falta de confianza en uno mismo. Fijarse y ponerse como punto de referencia al otro en vez de uno mismo es lo que hace que desviemos la mirada de los objetivos, de las fortalezas personales o de grupo y nos fijemos más en el miedo y lo que puede más que nuestras propias convicciones.
La constancia, es decir, la fidelidad a lo que creemos y a las cualidades y valores que poseemos puede ser esa piedra mágica que utilizó David contra Goliat, o lo que es lo mismo, la clave para que pongamos nuestra valía como la mayor garantía, sobre todo cuando sabemos que en la vida muchas veces ya lo hemos conseguido.