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18/7/16

Dominar el Ego.


¿En que consiste la felicidad? ¿Qué nos aparta de ella? Hay una realidad que se llama PRESENTE que es la que tenemos que vivir. Hay otra que se llama EGO  y que es la causante de no permitirnos vivir tal y como queremos a la hora de alcanzar la felicidad.

El principal problema a la hora de ser felices es que nuestra vida se encuentra anclada muchas veces en el pasado o muy pendiente del futuro. Hoy en día, incluso, somos capaces de hacer varias cosas al mismo tiempo. Ello es un indicador de que si estamos en el pasado o en el futuro, o de que si hacemos varias cosas al mismo tiempo, difícilmente tenemos tiempo para vivir el presente que es lo que realmente nos hace felices. Los niños son un claro ejemplo de lo que es vivir el momento y gozar y ensimismarse en lo que se hace. Es cuando sentimos que el tiempo pasa sin que nos demos cuenta y que nos sintamos realmente felices en el tiempo que vivimos.

Pero el propio Ego también tiene su parte de culpa. Tenemos que saber manejarlo.

No te sientas ofendido.

Muchas veces nos sentimos ofendidos. Tenemos el sentimiento de que se nos ha faltado al respeto, a la palabra, a nuestra propia dignidad. ¿Que hay detrás de este sentimiento de sentirse ofendido? ¿Escondemos, tal vez, las expectativas que tenemos en los demás en vez de tenerlas en nosotros mismos?

Libérate de la necesidad de ganar.

Creo que muchas veces la necesidad de ganar o de tener éxito es la que nos aparta de gozar todo el proceso de éste. Creemos firmemente que el éxito está en la llegada, cuando en realidad el éxito es todo el proceso que vivimos hasta llegar a la meta. La meta es tan solo un instante, el proceso es toda una experiencia y todo un recorrido realizado. Si gozamos de lo que hacemos ya tenemos más de un 50% de nuestro éxito asegurado, pues nadie podrá quitarnos lo vivido y experimentado. 

Libérate de la necesidad de tener razón.

¿A donde nos lleva el querer tener razón? ¿A la seguridad de que estamos en el proceso correcto? ¿A que somos más importantes que los demás y destacamos sobre ellos? Pienso lo que pienso independientemente de que los demás me den la razón o de que pueda equivocarme. El tener o no tener razón no va a añadir o a quitar nada a mi mi vida o a mi felicidad. Solamente ser coherente conmigo mismo es lo importante, y estar abierto al resto, porque esa apertura me permite ser libre para aprender de la misma vida y no ser esclavo de mis propias creencias.

Libérate de la necesidad de ser superior a los demás.

La vida no consiste en ser más grande o más pequeño que otros sino en ser fiel y coherente con uno mismo. Quien busca ser más grande que los demás tal vez sea porque esconde un gran complejo de inferioridad que hace ver a los demás como enemigos de uno mismo. Yo soy feliz con quien yo soy. Desde el momento en que pongo a otros como referencia de mi vida es porque pierdo mi propia identidad.

Libérate de la necesidad de tener más.

¿Ser o tener? Eh ahí la cuestión. Estoy convencido que cuanto más necesitamos tener, menos nos sentimos como personas. Cuanto más pequeños y pobres nos sentimos más necesitamos rellenar nuestras vidas con cosas que jamás no permitirán ser nosotros mismos, sino basar lo que somos en lo que tenemos. Y como dice la canción "el rico no tiene amigos, el rico tiene herederos". Esa es la gran pobreza del tener frente al ser.

18/11/15

Libertad para poder ser uno mismo.


Dicen que nos es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Así decía un anuncio de una de las primeras empresas a nivel mundial de cosas del hogar. Por otra parte me viene a mi mente la frase de Jesucristo de lo difícil que es para los ricos el poder entrar en el Reino de los Cielos. Y no creo que el Reino de los Cielos sea precisamente lo que nos puede esperar más allá de esta vida. Creo que tiene que ver y mucho con lo que día a día vamos viviendo y vamos cosechando en nuestra vida.

Erich Fromm tiene un libro que se titula "Ser o Tener". Y creo que la esencia de todo en la vida no es precisamente el tener, sino el ser persona. Cuando tenemos, y no digo que sea malo el tener, por lo general somos víctimas de lo que poseemos y llegamos a convertirnos en esclavos de ello. Llegamos a perder la alegría cuando puede llegar a faltarnos.

Pero el tener no creo que sea solamente una posesión de cosas. Hay mucha riqueza por ahí suelta que nos esclaviza y que tal vez nos quite más alegría que las propias cosas. Me refiero a la riqueza mental o espiritual. ¿Cuántas veces somos víctimas de nuestro propio orgullo, de nuestra falta de humildad, de nuestros rencores, y de tantas cosas que rondan por nuestra mente y condicionan nuestra vida?

Humildad es la clave de todo. La humildad de saber vivir con lo que tienes, la capacidad de aceptar las propias limitaciones, la libertad de desprenderte de todo aquello que te impide ser tu mismo. No es que todo deje de tener importancia, pero es que todo es menos importante que uno mismo.



3/8/15

Más allá del éxito.



Hoy proliferan como rosquillas las ofertas de libertad financiera, de que otro trabajen para uno, de alcanzar a comprar grandes casas, muy buenos coches, buenas entradas económicas y muchos sueños e ilusiones que suenan de maravilla. La verdad es que suena bien y no deja de ser una buena tentación o meta a alcanzar. Pero cuando comienzas a ver la realidad de muchas personas que suben peldaños en la vida y acaban metidos de lleno en la droga, el alcohol e incluso llegando a suicidarse comienzas a cuestionarte por los motivos reales del éxito personal en la vida.
  • ¿Necesidad de reconocimiento social?
  • ¿Conseguir fuera de mi lo que no logro encontrar dentro de mi mismo?
  • ¿Expandir al máximo mis cualidades como persona?
  • ¿Haría lo mismo y lucharía de la misma manera si no tuviera ninguna recompensa exterior?
A mi personalmente me llama la atención la oferta de tanta riqueza y libertad financiera y se deja a un lado lo que es la esencia de la persona como tal. De hecho, y cuando ves a mucha gente que lo ha conseguido todo y por culpa del todo ha acabado en la propia auto destrucción me preguntaba: ¿Qué buscaban en realidad? Lo tenían todo y nada al mismo tiempo, pues acabaron en la soledad más profunda en la que ni si quiera te sientes acompañado por ti mismo.

¿Ser o tener? ¿A qué aspiramos realmente en nuestra vida? He vivido en medio de gente que no tenían prácticamente nada, que lo poco que tenía lo compartían privándose ellos para ofrecerlo a otros. La sonrisa siempre estaba en sus labios. He conocido a gente que lo tenía todo o casi todo y no sabían disfrutar de lo mucho o casi mucho que tenían. ¿Cuál era la diferencia? Tal vez que quien disfrutaba de lo que tenía no disfrutaba de sí mismo, y quien no tenía prácticamente nada si disfrutaban de sí y de lo poco o mucho que tenían a su alrededor. Una cosa es más que clara, el que poco tiene siempre disfruta de lo poco que tiene, la valora, lo aprecia y lo goza.

¿Dónde están mis objetivos? ¿En lo que está fuera de mí o en saber ser y desarrollarme yo como persona? La vida es algo más que tener, es SER y disfrutar de lo que se es.


27/5/13

La importancia de los procesos.



Estaba leyendo hace un momento que muchas veces "hacemos" para "tener" para con ello conseguir finalmente "ser" lo que queremos ser cuando el proceso correcto tal vez sea el contrario.

Precisamente hablaba esta mañana con una hermana sobre el futuro vocacional de una sobrina, es decir, de su hija. Y me gustaba oír decir a mi hermana que no la presionaba, que había tiempo por delante para que libremente pudiera decidir lo que hacer en la vida.

¡Cuantas veces optamos en la vida por elegir lo que más puede darnos! Y una vez que lo tenemos, ¡cuánta desazón encontramos! Lo que hacemos, no nos llena; lo que tenemos no nos satisface y, al final, no sabemos ni quien realmente somos.

Hoy, y más que nunca, en la era de la información y del talentismo, se nos invita más que nunca a vivir lo que somos, a desplegar nuestras cualidades y talentos, a sentirnos creativos con aquello que nace de forma natural dentro de nosotros para que podamos vivirlo con pasión, ilusión, interés y creatividad. Para que podamos darle rienda suelta a lo bueno que hay dentro de nosotros y, a partir de ahí ganarnos la vida si podemos, cosa que sería de lo más natural y lógico.

Saber ser, que nace de un reconocerse, de un saber aceptarse y de un saber desarrollar lo que uno lleva dentro de sí. Es sólo, y a partir de ahí, cuando lo que hacemos será una extensión de nuestra vida y no una mera obra teatral que representamos y que no acaba de llenarnos. Y sólo al final, cuando somos y hacemos aquello que con pasión sale de dentro de nosotros, no sentirémos orgullosos y satisfechos de lo que obtenemos.

La satisfacción en la vida viene por sentirse bien con uno mismo, la coherencia con uno mismo y con aquello que cree y valora de verdad en la vida. Y si no empiezo por valorarme a mi mismo poca satisfacción tendré y poco podré ofrecer a los demás.


19/2/13

Felicidad: ¿tener o ser?



La riqueza consiste mucho más 
en el disfrute que en la posesión.

Aristóteles

¿Ha habido algún momento en el que te has prodigado en el disfrute de dar algo a los demás? ¿Eres capaz de visualizarte en esos momentos? ¿Consigues ver el rostro de satisfacción que tienes? ¿Y la sonrisa que puebla tu rostro?

Cambiemos de escena. Imagínate ahora y por un momento situaciones en las que has sido un tnato egoísta, amarrado, posesivo... ¿Cuál es la respuesta corporal que has tenido en esos momentos? ¿Tal vez tenso, serio, preocupado, nervioso....?

La realidad es que cuando disfrutamos de algo es porque somos libres y no nos sentimos poseídos por aquello de lo que disfrutamos. Cuando disfrutamos hay otro aspecto importante, la capacidad de amor que tenemos dentro, la capacidad de ofrecer y de disfrutar de los beneficios que reportas a quien das. Fíjate si no en los momentos en que lo has sentido. La vida que producimos en los demás es como si fuera una extensión de la nuestra. Nos sentimos realizados cuando somos capaces de producir vida en otros.

Por el contrario, cuando poseemos, nos aferramos a las cosas que significan mucho para nosotros, cuando no somos capaces de soltar sentimientos, ideas o sentimientos, no somos felices. La tristeza se apodera de nosotros. Nuestra felicidad depende no de lo que somos capaces de dar sino de aquello que queremos retener. En la medida que retienes no das vida a nadie, y lo peor de todo es que te la quitas a ti mismo pues crees que tu felicidad depende de lo que tienes y no de lo que eres, y de lo que eres capaz de generar a través de ti.

Dice la canción que "el rico no tiene amigos, sino herederos", y que "el celoso sufre más que aquel sobre quien tiene los celos". El que tiene y se preocupa de no perder lo que tiene, tiene miedo de quedarse sin nada, pues lo que valora no es lo que es, sino lo que tiene. El que ama no da de lo que tiene, sino que se da a si mismo. Lo curioso es que cuando se ama fallan las matemáticas, pues cuanto más das, más tienes.