Mostrando entradas con la etiqueta oportunidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oportunidades. Mostrar todas las entradas
28/9/17
25/2/16
Problemas es igual a oportunidades.
Llamados a transformar.
Estamos llamados a transformar las cosas, la vida, las experiencias, las ideas. como dictaba el viejo dicho de Heráclito: "no nos bañamos dos veces en el mismo río". El constante devenir y transformación de la vida, el movimiento y el cambio, eran considerados como la esencia de la vida.
Esta frase de Peter Drucker creo que es importante no solo para los líderes sino para cualquier ser humano. Nos venimos abajo muy fácilmente. Vemos más los aspectos negativos que los positivos de la vida y no nos damos cuenta de que la vida es constante cambio y que cada cambio encierra siempre una gran oportunidad para quien sabe aprovecharlas. Bien se podía traer a colación el dicho de "a río revuelto, ganancia de pescadores". Las oportunidades están en los momentos de cambio de nuestras vidas.
Actitud frente al cambio.
¿Qué actitud solemos tener ante el cambio y por qué? Es una gran pregunta que cada uno de nosotros tiene que responderse a si mismo ya que la respuesta reside dentro de cada uno.
- El cambio siempre tiene un aspecto en el que hay dos fuerzas antagónicas que luchan en nuestra mente: "Dejar, soltar, olvidarse, pasar página, etc. contra la idea de Innovar, elegir, libertad, aprender, adaptarse, crear y avanzar, entre otras cosas. Cuando optamos por la libertad y nos encaminamos hacia la tierra prometida siempre nos acompañará una sombra que intentará frenar nuestro camino, la sombra de las "cebollas de Egipto" frente a la incomodidad del desierto y de la zona que ahora llamamos de "incomodidad y de inseguridad". Miedo a lo desconocido frente a lo malo ya conocido pero que nos da cierta seguridad".
- Curiosamente se da otro aspecto que no solemos valorar en sus términos precisos y que está relacionado con el punto anterior, pero que es mucho más profundo. ¿Somos realmente libres? ¿Deseamos en verdad la libertad? Si nos dejaran caminar por cuenta propia, ¿lo haríamos? Erich From quizás lo describe muy bien en su libro "El miedo a la libertad". ¿Miedo? Si, el miedo a encontrarse uno consigo mismo. No recuerdo quién decía que si quieres que todo el mundo te rechace "se libre, expresa todo lo que piensas s sientas", poco a poco verás como la gente te va dejando sólo. Eh ahí el miedo del que hablaba From. La libertad nos lleva ser nosotros mismos frente al mundo sin sentirnos coaccionados ni por nada ni por nadie a ser nosotros mismos en lo que creemos, sentimos y buscamos. Es por ello que el segundo aspecto ante las oportunidades exige la libertad de no sentirse condicionados por ningún aspecto de la vida, ser libres para poder transformar nuestra vida y realidad como una oportunidad que nos da la vida, pero este tipo de oportunidades no todo el mundo las quiere. Las que si se buscan y quieren son las que nos dejan en nuestra propia zona de confort.
Había una mujer desecha en lagrimas que se acerco hasta el Buda. Y con voz angustiada y entrecortada, le dijo:
- ”Señor, una serpiente venenosa ha picado a mi hijo y probablemente vaya a morir. Dicen los médicos que nada se podrá hacerse ya”. Así que el Buda le dijo:
- ”Mire buena mujer, vaya a ese pueblo cercano, tome un grano de mostaza negra de aquella casa de la que no haya habido nunca ninguna muerte, si me lo traes , curare a tu hijo”.
La mujer fue de casa inquiriendo si había habido alguna muerte y comprobando que no había ninguna sola casa en la que no se hubiera producido alguna muerte. No pudiendo conseguir dicho grano de mostaza que le había solicitado el Buda, regreso a la casa del Maestro. Le comentó:
”Señor no he encontrado ninguna sola casa en la que no hubiera habido ninguna muerte”.
Así que el Buda, con infinita ternura le dijo: ” ¿Te das cuentas buena mujer?. Solamente hay una Ley en el Universo y esa Ley no esta sometida al cambio y es la que todas las cosas cambian y la de que ninguna es permanente”.Todo cambia, y dentro del cambio, lo bonito y lo sabio es encontrar oportunidades. Son momentos para crecer.
2/6/15
Para los que dicen no saber, o no tener oportunidad.
Este cuento trata sobre un hombre común. Ese hombre era el portero de un prostíbulo.
No había en aquel pueblo un oficio peor conceptuado y peor pagado que el de portero del prostíbulo. Pero... ¿Qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque su padre había sido el portero de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre. Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se pasaba de padres a hijos.
Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio. Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas instrucciones.
Al portero, le dijo:
- A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes.
El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero...
- Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceó - Pero yo... yo no sé leer ni escribir.
- ¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga estoy y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto...
- Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo...
No lo dejó terminar.
- Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte.
Y sin más, se dio vuelta y se fue.
El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a su casa, por primera vez, desocupado. ¿Qué hacer?
Recordó que a veces en el prostíbulo cuando se rompía una cama o se arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.
Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos oxidados y una tenaza mellada. Tenía que comprar una caja de herramientas completa. Para eso usaría una parte del dinero que había recibido.
En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una ferretería, y que debería viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. ¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha. A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino.
- Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.
- Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como me quedé sin empleo...
- Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano.
- Está bien.
A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta.
- Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?
- No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de mula.
- Hagamos un trato - dijo el vecino - Yo le pagaré a usted los dos días de ida y los dos días de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?
Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días... Aceptó. Volvió a montar su mula.
Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.
- Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?
- Sí...
- Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatro días de viaje y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro días para nuestras compras.
El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.
No todos disponen de cuatro días para hacer compras, recordaba. Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas.
En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo en viajes.
La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes.
Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un galpón. Luego le hizo una entrada más cómodo y algunas semanas después con una vidriera, el galpón se transformó en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente.Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha.
Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no? las tenazas y las pinzas y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos.
Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. El empresario más poderoso de la región. Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñarían además de lectoescritura, las artes y los oficios más prácticos de la época.
El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo:
- Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de la nueva escuela.
- El honor sería para mí - dijo el hombre - Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.
- ¿Usted? - dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo - ¿Usted no sabe leer ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto ¿Qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir?
- Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma - ¡Si yo hubiera sabido leer y escribir... seguiría siendo el portero del prostíbulo!
Esta historia es verdadera, y se refiere a un gran industrial llamado Valentín Tramontina, fundador de Industrias Tramontina, que hoy cuenta con más de 10 fábricas, miles de empleados, y produce millones de unidades de más de 18.000 items de productos al mes y exporta bajo su propia marca a más de 120 países (es la única empresa brasileña en esta condición). La ciudad que se menciona es Carlos Barbosa, y está en el interior de Rio Grande do Sul.
6/11/14
7 claves para emular el éxito de Jack Ma.
- Capacidad de visión, resistencia y capacidad de trabajo. La visión es algo fundamental. Nos indica hacia donde ir, la dirección a tomar y donde tener puesta la mirada. Pero la visión es importante en sí pues nos lleva a algo que es la solución a algo que nos falta y necesitamos. Imaginación, creatividad, proactividad y sobre todo saber vislumbrar las respuestas a las necesidades y problemas de hoy. Para ello hace falta resistencia pues el camino puede ser largo, duro y lleno de dificultades. Todo ello requiere, por tanto, una gran capacidad de trabajo.
- Objetivos comunes. Es mucho más fácil y triunfar en algo que beneficia a todos que conseguir algo que solo beneficia a uno. Ganar, ganar como diría Esteven Covey. Lo que beneficia a la mayoría tendrá más seguidores que lo que beneficia tan solo a unos pocos.
- Evitar las quejas. Vivir en el país de la queja en poner nuestra mente en lo que no funciona o en lo que carecemos. Es una perdida de tiempo. Poner nuestras miras en lo que sí queremos nos tendrá enfocado en lo que deseamos en vez de anclarnos en la negatividad. La queja puntual puede ayudar en un momento dado, pero la crónica se hace negativa y nos paraliza a la hora de actuar en lo que si deseamos conseguir.
- Aprovechar oportunidades. De cualquier situación podemos sacar provecho. "A río revuelto, ganancia de pescadores". Cada situación puede suponer un freno o un reto. El freno nos paraliza. El reto nos ayuda a pensar en nuevos caminos y oportunidades.
- Atreverse a experimentar. El peor miedo que podemos tener es el miedo a nosotros mismos, a tener respuestas que no esperamos o deseamos. Lo importante es probar, intentar algo diferente cuando lo usual no funciona o no resuelve nuestras necesidades. "Hacer algo" en vez de quedarse parados a ver que pasa: la proactividad.
- Mantenerse al margen. Hay que saber oír, ver y callar. La prudencia y saber aprender de cada situación nos enriquece. Encerrarnos en una sola posición, querer tener razón o el simple hecho de querer liderar puede hacernos perder el objetivo y aprovechar las oportunidades.
- Trabajo en equipo. No es más listo el que más sabe sino el que saber agregar a su vida y a la del equipo la sabiduría y las habilidades de los demás. Uno más uno siempre será igual a dos en matemáticas, pero cuando a grupo se refiere la suma de los números no siempre son matemáticamente suma, sino más resultados exponenciales.
18/9/13
¿Dificultad o reto?
Lo hablaba hoy con una compañera Coach, cuando vemos dificultades nos encontramos ante un problema; cuando nos encontramos ante un reto nos encontramos ante muchas posibilidades. Carolina y yo lo hablábamos mientras platicábamos sobre un proyecto con niños superdotados. Mientras un profesor lo ve como un problema la situación puede volverse en contra del o de ella. Si, en cambio, lo ve como un reto la búsqueda de soluciones para conseguir los objetivos se vuelve activa en su cerebro y la motivación es muy diferente.
Mientras el ver un problema en frente de nosotros nos lleva a desanimarnos el ver la situación como un reto nos lleva a todo lo contrario, a entusiasmarnos. Es tan solo un detalle psicológico, pero realmente afecta a nuestra actitud. El problema, además de desmotivar nos llega a paralizar e incluso a abandonar nuestra tarea en la que tratamos de conseguir algo.
El reto es más parecido a un juego, un juego en el que probamos nuestras habilidades, nuestras capacidades y donde nuestro orgullo personal puede que esté en juego. Pero más allá de ese orgullo hay una actitud que nos hace emprender la búsqueda de soluciones de una forma atractiva, alegre, simpática, retadora. Cambia totalmente la perspectiva. Todos nuestros sentidos se movilizan y de forma inconsciente, le mejor de ellas, o la consciente, un poco más racional, se ponen a la búsqueda de recursos propios o externos que nos ayuden a buscar el logro.
Si nos tomamos la vida en serio, pero al mismo tiempo como si de un juego se tratara, cambiarían muchas emociones y sentimientos en nuestra vida.
Otro detalle y más que repetido de la larga conversación tenida con ella es que cuando vemos un problema, ¿de quién es el problema? ¿Del que tenemos en frente o de nosotros mismos? A veces las personas que consideramos que son un problema, ¿para quién lo son? ¿Para ellos mismos? ¿Para nosotros? Quizás no nos hemos parado a pensar que tal vez ellos no sean el problema y que el problema sea uno mismo. ¿Adivinas por qué? Busca dentro de ti.
30/5/12
Colaborar
Me sorprendía un programa de televisión sobre la evolución, no tanto por el contenido, sino por su capacidad de volverme hacer pensar sobre la necesidad de reconocer tanto a nivel de especies como a nivel humano que todos somos parte de un uno.
La bacterias no necesitan de los humanos o de otras especies para vivir. Nosotros si necesitamos de ellas. Es más en un mundo sin bacterias estaríamos más enfermos. De hecho algunas enfermedades que mencionaba,, por ejemplo las alergias, se daban mucho menos en ámbitos donde las bacterias proliferaban.
No se cuanto de cierto y que bases científicas puede haber, que al parecer hay muchas. Pero lo que si parece cierto es que el sentido de la complementariedad es importante. Tanto a nivel de especies como de seres humanos nos necesitamos, nos aportamos aquello de lo que carecemos.
Es importante, pues, el mantener esa orientación positiva de intentar ver en las diferentes situaciones que vivimos aquello que nos une en vez de mirar lo que nos separa, aquello que nos ayuda a construir en vez de aquello que tiende a destruir, aquello que nos ayuda a alcanzar lo que deseamos en vez de optar por aquello que nos ayuda a frenar nuestra marcha.
Todo puede ser un acicate para mejorar en la vida. Es parte de ver los desafíos y las contrariedades de la vida como oportunidades.
28/5/12
Creatividad 5: Aprovechar la oportunidad.
Los oportunistas no gozan de mucha fama, pero ser oportunista requiere de su buen talento. Aprovechar la oportunidad no es cuestión de tener la suerte de estar en el momento adecuado, a la hora adecuada y con la actitud adecuada. Eso seria cuestión de azar, y el azar no siempre le cae a uno de forma continuada.
Aprovechar la circunstancia es tal vez algo mucho mas comprometido pues requiere:
Saber reconocer las circunstancias y tener la capacidad de poder sacar de una situación negativa algo positivo.
Tener la capacidad de visión para poder anticiparse a otros, incluso tener en cuenta los fallos que otros urdieran tener. Es algo así como saber situarse en la posición adecuada.
Crear las circunstancias adecuadas para que pueda surgir fruto en situaciones adversas. Ello conlleva una constante actitud constructiva.
No estaría nada mal el que aprendiéramos a saber aprovechar las oportunidades que bis da la vida. ¿Cómo?
Curiosidad.
A. Investiga las causas de un acontecimiento.
B. Averigua cuanto puedas de un personaje.
C. Pregunta siempre por todo. No dudes en preguntar. Se aprende a conocer las circunstancias, cuando están a punto de llegar y como las aprovechan otros.
10/5/12
A rio revuelto, ganancia de pescadores.
Alguien comentaba hace unos días que el dinero está en alguna parte. Simplemente hay que saber por donde fluye y desde donde fluye para entrar en la corriente que mantiene la propia economía de uno. Hoy escuchaba una metáfora realmente interesante en la que se comparaba a un surfista como el modelo a seguir en tiempos de crisis. Un surfista tiene que sortear las olas y dejarse llevar por la corriente manteniendo en todo el momento el equilibrio. Al mismo tiempo ponían el ejemplo del agua que busca, tras cada obstáculo, la forma de proseguir su cauce.
En tiempos de crisis también nosotros tenemos que saber capear el temporal y, con el mayor equilibrio posible, buscar la manera de sacar provecho del momento. Cada momento de crisis siempre tiene a alguien que "necesita" de otros. Tener la actitud de ayuda y de servicio hacia los que necesitan agudiza el ingenio para crear nuevos caminos, proyectos y estrategias para sobrevivir y vivir en este mundo en constante cambio.
El sentido de la vida, al menos el mío, transita por el camino del amor y del servicio. Amar y servir te lleva a buscar la manera de ayudar, apoyar y hacer posible que todo el mundo sea feliz. De ahí que el constante reciclaje, la constante formación y la necesidad de crear formas nuevas de vida haga que la creatividad encuentre soluciones a los diferentes problemas que tenemos y que tienen los que viven a nuestro alrededor.
Tener los ojos abiertos a las necesidades propias y ajenas, tener una actitud de respuesta ante ellas y no dudar en reinventarse cada día nos lleva a sacar gran provecho de nuestros momentos de crisis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




.jpeg)


