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10/8/16
Metáfora del autobus
Imagínese que usted es el conductor de un autobús con muchos pasajeros. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y sólo de entrada. Algunos de los pasajeros son muy desagradables y con una apariencia peligrosa.
Mientras usted conduce el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarle diciendole lo que tiene que hacer, dónde tiene que ir, ahora gire a la derecha, ahora vaya más rápido, etc., incluso le insultan y desaniman, eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere… Usted se siente muy mal y hace casi todo lo que le piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así le dejen conducir tranquilo.
Pero algunos días se cansa de sus amenazas, y quiere echarlos del autobús, pero no puede y discute y se enfrenta con ellos. Sin darse cuenta, la primera cosa que ha hecho es parar, ha dejado de conducir y ahora no está yendo a ninguna parte. Y además los pasajeros son muy fuertes, resisten y usted no puede bajarlos del autobús. Así que resignado vuelve a su asiento y conduce por donde ellos mandan para aplacarlos.
De esta forma, para que no le molesten y no sentirse mal usted empieza a hacer todo lo que le dicen y a dirigir el autobús por dónde le dicen para no tener que discutir con ellos ni verlos. Usted hace lo que le ordenan y cada vez lo hace antes, pensando en sacarlos de su vida. Muy pronto, casi sin darse cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirle “gire a la izquierda”, sino que usted girará a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre usted y le amenacen.
Así, sin tardar mucho, empezará a justificar sus decisiones de modo que casi cree que ellos no están ya en el autobús y convenciéndose de que está llevando el autobús por la única dirección posible. El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires, y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parece que pueden hacer mucho daño, y por eso usted acepta el trato y hace lo que le dicen para que le dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les pueda ver.
¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad ha perdido la dirección del autobús¡ Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar. El conductor es usted.
29/4/16
La rana positiva
A veces la actitud positiva consiste es saber escuchar tan solo a los sentimientos que nos mueven por dentro. Mientras hay personas que tienden a desmoralizar y desmotivar, nuestra fe y actitud pueden lograr lo que muchas veces se nos niega desde fuera.
14/4/16
Metáfora del autobus
Imagínese que usted es el conductor de un autobús con muchos pasajeros. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y sólo de entrada. Algunos de los pasajeros son muy desagradables y con una apariencia peligrosa.
Mientras usted conduce el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarle diciendole lo que tiene que hacer, dónde tiene que ir, ahora gire a la derecha, ahora vaya más rápido, etc., incluso le insultan y desaniman, eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere… Usted se siente muy mal y hace casi todo lo que le piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así le dejen conducir tranquilo.
Pero algunos días se cansa de sus amenazas, y quiere echarlos del autobús, pero no puede y discute y se enfrenta con ellos. Sin darse cuenta, la primera cosa que ha hecho es parar, ha dejado de conducir y ahora no está yendo a ninguna parte. Y además los pasajeros son muy fuertes, resisten y usted no puede bajarlos del autobús. Así que resignado vuelve a su asiento y conduce por donde ellos mandan para aplacarlos.
De esta forma, para que no le molesten y no sentirse mal usted empieza a hacer todo lo que le dicen y a dirigir el autobús por dónde le dicen para no tener que discutir con ellos ni verlos. Usted hace lo que le ordenan y cada vez lo hace antes, pensando en sacarlos de su vida. Muy pronto, casi sin darse cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirle “gire a la izquierda”, sino que usted girará a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre usted y le amenacen.
Así, sin tardar mucho, empezará a justificar sus decisiones de modo que casi cree que ellos no están ya en el autobús y convenciéndose de que está llevando el autobús por la única dirección posible. El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires, y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parece que pueden hacer mucho daño, y por eso usted acepta el trato y hace lo que le dicen para que le dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les pueda ver.
¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad ha perdido la dirección del autobús¡ Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar. El conductor es usted.
11/11/15
Los dos caminos.
Hoy leía que en la vida hay dos caminos, el de la huída y el del camino hacia lo que uno desea. Nuestra vida parece que discurre en medio de estas luchas internas y externas.
Huimos del dolor y caminamos hacia el placer. Nos alejamos de lo que nos molesta en busca de lo que nos da placer.
Dos caminos que en el fondo buscan una sola cosa, la felicidad y el bienestar de cada uno. ¿Hay alguna diferencia entre ellos?, pensaba yo.
Cuando huimos da la impresión de que el fantasma nos persigue. La huída conlleva una carga, la del duro fardo del dolor. Esa carga creo que nos impide avanzar por la vida ligeros de equipaje. No hay nada como caminar livianos. Tendremos más agilidad. Mirar hacia atrás pendientes de lo que dejamos hace que sigamos con ello en la cabeza.
Cuando nos enfocamos hacia lo que sí deseamos, el pasado queda atrás. Lo que nos ha subyugado ya no pesa, lo hemos tirado antes de iniciar el camino. En nuestra mente, nuestra visión y nuestra brújula sólo se encuentra lo que sí deseamos. No huímos, vamos al encuentro de algo que sí deseamos para nuestras vida.
Creo que la decisión correcta es mirar al futuro, construirlo y saborear cada paso. Dejar las cargas a un lado nos hará caminar más ágiles, felices y entusiastas. Vamos a por lo que nos merecemos, y no hay nada peor que ir cargando con lo que no es parte de nuestros objetivos.
Mirando siempre al frente......
7/10/15
El valor de un sueño.
Un día un sueño se decidió germinar y salir a la luz del sol. Con tan solo dar el primer bostezo se encontró con un impedimento; la tierra. Esta no estaba muy húmeda y le costó abrirse paso hacia la superficie, cosa que logró luego de todo un día de lucha. Una vez que consiguió escaparse de las profundidades se encontró con que no había sol, todo estaba muy oscuro. Sólo una débil luna y unas cuantas estrellas iluminaban el cielo. Pero para su sorpresa un suave rocío lo empezó a refrescar dándole descanso y frescura.
Luego de unas horas empezó a divisar los primeros rayos del sol naciente. Pero para su sorpresa no era el único que crecía por allí, había muchas plantas muy grandes a su alrededor que también se despertaban y al erguirse le quitaban luz. Pero como el sol es bondadoso se posicionó bien en lo alto para darle luz a todos. Y así día a día el sueño iba creciendo, luchando contra otras plantas, insectos dañinos y animales angurrientos que se lo querían comer. Pero no pasó mucho tiempo sin que tomase un tamaño considerable, ya tenía sus raíces fuertes y profundas en la tierra. Pero surgió un problema, empezó a sentir una sensación extraña, le faltaban fuerzas. Prontamente se dio cuenta de que necesitaba de la lluvia para poder seguir adelante. Quiso el destino o quien sabe quién que caiga un suave y refrescante aguacero de verano.
Y así los días transcurrieron, se hizo grande, dio flores y luego los mejores frutos de la zona. Los chicos de la zona venían hacia el para comer de su deliciosa fruta. Y así permaneció para siempre y mientras el sol, la lluvia y la tierra permanezcan y lo más importante, mientras haya alguien que quiera comer de su delicioso fruto resultado de su enorme esfuerzo existirá.
1/9/15
Lo haré
Hace cuestión de dos meses tuve la ocasión de contactar a través de un compañero con unas propiedades que estaban en venta y que tenían curiosamente dos aspectos muy importantes a tener en cuenta: El primero un precio muy por encima del precio de mercado. El segundo un cliente vendedor bastante difícil de convencer de vender las propiedades que tenía, 4 en total, a un precio de mercado.
En la primera visita el comprador vio el precio totalmente desorbitado y además con necesidad de reformas. El vendedor, a través de mi compañero, tampoco accedió en momento alguno a ver a posibilidad de una bajada de precio que facilitase la venta de los 4 apartamentos.
El interés de la parte compradora era notorio y además de consciente del difícil carácter del vendedor. Y todo ello se convirtió en un reto para mí. Primero convencer a mi compañero de pasar una oferta de compra muy por debajo del precio de venta. Luego que él se la pudiera pasar en plan convincente a su cliente vendedor. Pero como no hay nada imposible sino las propias barreras que nos ponemos en la mente me puse manos a la obra.
Me fui a visitar a mi colega, le expliqué sobre las intenciones reales de compra de mi cliente, de los precios a los que se estaba vendiendo, de la inmediatez con la que se podía vender y de los beneficios que tendría vender en este momento para el vendedor. Escuchó tan atentamente que no dudó en tomar el teléfono y llamarlo a su país de origen.
No pude entender nada de la conversación pues no entendía esa lengua, pero intuía por algunas expresiones que iba siguiendo el mismo esquema que yo le presenté además de añadir algún punto más a favor de la venta.
En la misma llamada aceptó nuestro reto y a partir de ahí comenzamos, en medio de muchos temores, a montar la operación de compraventa. Sabíamos que por su carácter podía cambiar de opinión en cualquier momento, cosa que pudimos observar hasta medio minuto antes de que estampara ante notario su firma de acuerdo y venta de las propiedades.
En el transcurso de todo este tiempo surgían imprevistos de más exigencias por parte del vendedor, exigencias ante las que tuvimos que hacer frente para no perjudicarlo a él ni a la parte compradora. Fue todo un reto.
Tanto mi compañero como yo consideramos que fue una de las compraventas más duras en toda nuestra vida inmobiliaria. Pero se logró. Y todo comenzó con una pequeña semilla: "lo haré", una semilla que da paso a otras que siguen abriendo el camino hacia el "lo conseguí". Y todo ello porque hay algo que te permite tomarlo como un reto que intenta sacar lo mejor de ti mismo.
Y al final me he sentido satisfecho por conseguirlo, por emplear recursos propios y de mi compañero. Y lo más reconfortante es la confianza que me han demostrado tener los compradores ofreciéndome nuevos retos. Y dentro de mí sigue latiendo el "lo haré".
27/7/15
Sembrar, motivar y crear circunstancias.
Hoy me vino a la mente la parábola del sembrador. ¿La recuerdas? Por si no la recuerdas aquí te la pongo.
El sembrador salió a sembrar.
Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
Cuando la escuchaba antiguamente mi mente siempre se iba a analizar que tipo de tierra era yo. El foco, y me imagino que Jesús va en ese sentido, iba siempre a los que somos depositarios de la semilla. En cierto modo somos la tierra que la recibe y la recoge. Parece que todo depende de nosotros.
Hoy por hoy comienzo a verlo desde otras perspectivas:
- El sembrador. La tierra, cada uno de nosotros, tiene su parte de responsabilidad, pero el que siembra tiene también la suya. ¿Sembrar en cualquier sitio y bajo cualquier circunstancia? El éxito de aquello que sembramos o se siembra en nosotros depende muchas veces de nuestra capacidad de recepción, pero también de nuestra manera de enseñarlo, enfocarlo, mostrarlo a los demás, etc. Un ejemplo muy concreto es en la enseñanza. ¿Son buenos todos los profesores desde el punto de vista pedagógico? Los habrá mejores y peores, como los hay para las ventas y para conectar con la persona que le gusta. Sembrar es un arte, no es cuestión simplemente de la tierra, sino de la capacidad de hacer que la tierra sea lo más fértil posible. Y es nuestra capacidad de comunicación y de crear las circunstancias ideales lo que hace la combinación de sembrar y cosechar con éxito.
- La tierra. Hay tierras y tierras para sembrar. No creo que intentemos sembrar en cualquier sitio, aún cuando cualquier sitio sea susceptible de que la tierra de sus frutos. Con echar un vistazo a los israelíes que han sembrado y cosechado en el desierto nos daremos cuenta de ello. Lo que quiero decir con ello es que no es sembrar por sembrar, sino el conocer el terreno en el que se siembra y crear las circunstancias para que pueda darse el fruto. Otro ejemplo muy concreto y que para mí es una referencia constante es el campo de las personas que carecen de las ventajas que todos tenemos: me refiero a personas ciegas, sordas, mudas, sin algunas de sus manos o pies, o que simplemente tienen enfermedades que les permiten desarrollarse de una forma como lo hacemos nosotros. ¿Son ellos tierra fértil para sembrar, por ejemplo, actividades competitivas de carácter deportivo? Aparentemente no. Y ahí los tienes dándonos clases y ejemplo de como superar situaciones y crecer en lo que probablemente no somos capaces de hacerlo nosotros. Nuevamente vemos que hay tierras no aptas que al final sí lo son. Y ahí han influido por una parte una tierra abierta y motivada y unos sembradores que han sabido escuchar, ver y hacer desarrollar ese tipo de incapacidades.
- La continuidad. Conozco a muchos agricultores que una vez hecha la siembra se dan paseos por el campo y van quitando hierbas de una lado, poniendo agua por el otro y matando bichos por otros. La vida nos pide sembrar, pero también nos pide la continuidad, la perseverancia, la constancia y el observar todos y cada uno de los detalles de aquello que pueden impedir que la semilla plantada pueda crecer y desarrollarse. Nuevamente vemos como plantar y hacer que se den todas las circunstancias para que la semilla crezca es muy importante.
El éxito en la vida es una combinación de saber sembrar, saber cuidar lo que se siembra, crear las circunstancias para que lo que se siembra llegue a su meta y saber cosechar. Hay una comunión entre el sembrador y la tierra. Siembra y escucha la tierra; siembra y mima la tierra; siembra y hace que la tierra se abra. El sembrador no solo siembra, también motiva, conoce y sabe vender la semilla a la tierra más inhóspita al punto de convertirla en fértil, porque ha cuidado las circunstancias necesarias para que pueda crecer.
2/7/15
Lo que nos aparta de lo que deseamos.....
Puede parecer paradójico pero la realidad de la vida creo que es así. Los caminos fáciles, las personas fáciles, los estudios fáciles acaban por aburrir y desmotivar en muchas ocasiones. A no ser que en nuestro camino fácil nos pongamos objetivos y metas a corto, medio y largo plazo, con la intención de superarnos a nosotros mismos, acabaremos en una de las peores destrucciones que podemos tener: la monotonía, el aburrimiento y el no ver el aliciente de que aprendemos y crecemos cada día en la vida.
Hay algo que nos cuesta muchísimo en la vida, el salir de la zona de confort. Pero no hay nada más gratificante que salir de esta zona y ver que has conseguido lo que muchas veces ni te lo imaginabas. El riesgo, el sacrificio, el esfuerzo, el abrirse a nuevas experiencias nos pueden sumergir en un mundo de dudas, de oscuridades y de miedos, pero nos abren las puertas a nuevas personas, experiencias, trabajos y circunstancias que, de acuerdo con la ley natural, hace que nos adaptemos, evolucionemos y crezcamos. Y no hay nada como la satisfacción interior que tenemos cuando experimentamos con gozo el haber superado muchas de estas circunstancias.
Subidas, bajadas, obstáculos, retos, luces y sombras.... Son parte del camino de la vida. ¿Todo el día con sol? ¿Todo el día noche? La vida está compuesta de contrarios. Alguien me decía en una ocasión que necesitaba las cuatro estaciones del año para sentir la vida de una manera diferente y experimentar cada estación de forma diferente. Yo soy de calor y prefiero calor y sol todo el año, pero entiendo que la vida te pone en muchas situaciones no para fastidiar, sino para crecer, evolucionar y "vivir la vida", no sobrevivirla....
19/6/15
Tomar la iniciativa.
"Hacer que las cosas sucedan", esa es la pura realidad y sobre todo la profunda tristeza de ver que muchas veces las cosas no suceden porque nosotros no las provocamos o porque no preparamos las herramientas o estrategias para que sucedan.
Hoy vemos en las noticias como situaciones van cambiando porque van naciendo desde la creencia que se puede cambiar y porque se toman iniciativas que en un principio parecen pequeñeces o tonterías y que después tienen una repercusión mediática a nivel nacional o incluso mundial.
El ejemplo más claro puede ser el momento político que se vive en el sur de Europa que ve nacer nuevos movimientos que ponen en jaque a las antiguas estructuras que han dañado la dignidad y la seguridad de la gente.
Lo podemos ver en pequeñas empresas que han nacido desde el más humilde pueblo y que por presentar sus proyectos o productos en internet han visto como su crecimiento ha sido exponencial y hoy se han convertido en grandes empresas en un corto periodo de tiempo.
La iniciativa es lo que hace falta, que parte desde la creencia de lo que uno quiere y sueña, y desde ese sentimiento de responsabilidad de que uno puede lograrlo siempre que lo planifique bien y sepa utilizar bien sus recursos internos y externos.
Y creo que todos tenemos la experiencia de haber conseguido cosas porque lo hemos querido, lo hemos buscado y creado las circunstancias para que sucedieran.
29/5/15
Enfrentando mejor los miedos.
El fracaso es algo a lo que nos tenemos que enfrentar cuando iniciamos un proyecto, que puede frenarnos e incluso hacer abortar nuestros proyectos cuando el miedo pesa más que la ilusión. ¿Como enfrentar este miedo que se asoma a veces a nuestra vida?
Planificar. Nos ayuda a ser realistas y sobre todo a diseñar un camino sobre el que vamos a caminar, por lo que sabemos con lo que nos vamos a encontrar y por ello, si somos buenos planificadores, tendremos en cuenta diferentes alternativas y soluciones a los retos que nos vamos encontrando.
Fijar objetivos. Nos ayudan a saber hacia donde vamos, a tener ilusión, a motivarnos mucho más y a tener la mente en lo que queremos conseguir para no perder el foco en momentos de oscuridad y turbulencia.
Valora a quienes te valoran. Tener al lado a quien nos valora y nos da su apoyo siempre es un estímulo y contar con quien nos puede dar ideas y abrir caminos cuando todo parece estancarse.
No existen errores, sólo resultados. Tal vez la fórmula que estás aplicando no sirve para lo que buscas, de modo que sólo tienes que cambiarla, es más, buscar otra mejor.
Nadie es perfecto. El margen de error siempre es válido, pero debes conocer el punto en que ya no lo es.
Aprender más de los errores que de los éxitos de la experiencia, conocimientos, destrezas, habilidades y hábitos adquiridos en el proceso para que no vuelvas a dar los mismos pasos que no te llevaron a ninguna parte.
7/5/15
El poder del enfoque.
Es un momento de mi vida en la que creo estar viviendo lo que es el enfoque en algo que deseo conseguir. Es algo que he vivido en otras ocasiones y que tiene el mismo común denominador.
Por una parte se encuentra la necesidad y la motivación. Creo que van juntas de la mano. Mientras que a veces observo que el miedo, la inseguridad, los obstáculos paralizan a muchas personas en estos momentos creo sucede todo lo contrario, te sientes lanzado a conseguir aquello que buscas y la realidad te habla de lo que deseas conseguir. Tengo la sensación de que el Universo conspira y pone a tu servicio cantidad de cosas que están ahí y muchas veces pasan desapercibidas, aunque también es verdad que en otras ocasiones te llaman, te ofrecen y te presentan oportunidades para alcanzar lo que quieres. Es curioso, pero en unas ocasiones las encuentras y en otras vienen a ti sin que tu hayas hecho nada al respecto. Lo pienso y me viene a la mente lo de la Ley de Atracción. Sea verdad o no la realidad es que una vez que estás enfocado en algo parece que todo confluye en tu favor.
Pero antes de llegar a este enfoque se ha librado dentro de mí una batalla entre una mente positiva y otra negativa. Ha habido momentos en los que el cielo parecía oscuro. En otros momentos determinas, mediante la confianza en ti mismo, que tu eres la misma luz que tiene que alumbrar la oscuridad que hay fuera. Es en esos momentos en los que dentro de uno mismo se genera una confianza y una seguridad que te llenan de tranquilidad aún sin bajar la guardia, pero notas que esa seguridad te lleva al enfoque positivo y optimista en vez de llevar por los derroteros pesimistas que pululan por la mente de uno en muchas ocasiones. El enfoque positivo y optimista te lleva a la seguridad en ti mismo y a un cierto clima de tranquilidad, paz y seguridad a expensas de no haber conseguido lo que que buscas, pero sabiendo que estás en el camino cuando ves las oportunidades que se abren ante ti.
El tercer elemento que observo es la creatividad, la capacidad de recordar cosas que estaban o dormían en el olvido. Es algo parecido a lo que decía anteriormente pero con algo más, la actitud interna y externa de búsqueda de oportunidades y de creatividad con lo que ya tienes y con la capacidad de poder transformarlo en algo nuevo.
El cuarto elemento lo veo muy importante. Ha habido y hay momentos duros, en los que llovía y llueve sobre uno y no le das la importancia que tal vez se merezcan porque estás enfocado en la esencial, en lo importante, en lo que te ayuda a crecer. Es la opción de saber elegir aquello que quieres que influya en tu vida. Y, cuando estás enfocado en lo positivo, lo negativo que cae a tu lado tiene un tiempo muy limitado y contado.
Me siento bien viviendo este momento.
6/5/15
Gestión del tiempo: Productividad y hábitos.
A lo largo del día hacemos muchas cosas que las realizamos de forma inconsciente y que se convierten en ladrones de sueños, más que nada porque acaparan más tiempo del que pensamos y nos conducen por caminos que elegimos inconscientemente, pero que nos desvían de la meta.
- Las rutinas que tengo cada día, ¿me sirven? Son muchas las que tenemos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Si escribiéramos durante dos o tres días todas y cada una de las cosas que hacemos quedaríamos muy sorprendidos. A veces caemos en distracciones de cinco o diez minutos que si los sumamos podríamos observar que nos separan más que acercarnos a nuestra productividad y metas a alcanzar. ¿Qué puedo mejorar en mis rutinas durante una semana a partir de hoy?
- El lugar donde uno está. No hay nada como sentirse a gusto en un sitio. Los lugares que elegimos, las posiciones, las formas para trabajar y comunicarnos con los demás son esenciales. ¿Qué tal si durante una semana, identifica el contexto en el que mejor trabajas. Experimenta haciendo diferentes tipos de trabajos (pensar, planear, responder, crear, etcétera) en contextos que creas apoyen el trabajo que necesitas realizar en ese momento?
- Dime con quien andas y te diré los resultados que tienes. ¿Me rodeo de gente que aspira a lo mismo que yo? ¿Y de gente positiva y optimista? Nos convertimos generalmente en una suma de las personas con las que más estamos. ¿Qué pasaría si durante esta semana me acerco más a gente de la que puedo aprender y contagiarme de su energía?
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