20/5/15

Levántate y anda.



Momento de toma de decisiones políticas. ¿A quien votar cuando el ambiente político destila por todas parte corrupción? Un gran dilema.

Yo hace tiempo que he dejado de creen en la política basada en la representación popular, puesto que nadie me representa ya que nadie me pregunta lo que yo opino, quiero y pienso.

Creo más en los movimientos que intentan crear un consenso en base a dar solución a los problemas que hay en la sociedad.

Pero tampoco creo en los que predican una política social que lo único que hace es promover la "ayuda" pública a los que están necesitados.

Creo más en la política del "levántate y anda" de Jesús que anima a los ciudadanos a emprender por si mismo en vez de hacerlos depender de ayudas y de sueldos que los mantienen toda la vida en el mismo sitio.

Creo más en la política del que da una caña de pescar que un pescado para comer. La caña te da la libertad de valerte por ti mismo, el pescado te mantiene atado y siervo de quien te lo da.

Hoy por hoy estoy desencantado de sistemas políticos, económicos y educativos que no educan y no gobiernan para que las personas seamos libres de verdad, sino para que sigamos dependientes de ellos.

Gobernar es algo más que imponer unas leyes. Creo en el gobierno que cree en su gente y que es capaz de llevar a la gente más allá de donde puede estar el mismo gobierno.

Tal vez el lavatorio de los pies de Jesus es la figura más clara de lo que es gobernar: estar al servicio de los demás, y no los demás al servicio de uno.


19/5/15

Elegir lo mejor.



En aquel tiempo, entró Jesús en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».

Hemos escuchado esta historia en multitud de ocasiones. Hoy me vino a la mente una vez más. Me vino a raíz del descubrimiento científico de como los pensamientos provocan cambios moleculares en los generes. Nosotros somos los que elegimos los pensamientos, de ahí vienen las actitudes que adoptamos y el resultado son los sentimientos que se producen en nosotros. ¿Por qué pensamos lo que pensamos?

Es una pregunta que me hago muchas veces, sobre todo cuando veo a gente reaccionar ante circunstancias muy parecidas, con actitudes muy diversas. Y como ejemplo el de Marta y María. ¿Cómo es posible que ante una situación, como puede ser la visita de Jesús, una reaccione de una manera y la hermana de otra? ¿Cómo es posible que una se sienta molesta con la actitud de la hermana mientras ésta se siente tranquila?

Somos nosotros los que elegimos los pensamientos. Dentro de ellos encontramos valores, miedos, dependencias, sentimientos y un largo número de creencias que nos condicionan. Pensamos y luego actuamos. Pero, ¿por qué nos enojamos cuando las personas no actúan y piensan como nosotros? ¿Qué ha dentro de uno que hace que se moleste? Y cuando digo dentro de uno, digo dentro de uno y no en el otro.

A veces el otro es un espejo de las necesidades, carencias o incluso limitaciones que tenemos. Otras veces el no aceptar la realidad tal y como es nos convierte en esclavos de nuestros propios pensamientos.

La gran pregunta es que ante la cantidad inmensa de pensamientos que nos llegan cada día a nuestra cabeza:
  • ¿Cuáles elegimos?
  • ¿Por qué los elegimos?
  • ¿A que nos ayudan o a donde nos llevan los que elegimos?
  • ¿Nos hacen madurar o más bien nos hacen depender?
  • ¿Nos conducen hacia nuestra propia libertad individual o nos atan a multitud de miedos y cadenas internas.
Al final siempre hay una mejor parte, la que escogió Maria. ¿Cuál? La que te mantienen centrado en ti mismo, en lo que eres, en lo que crees y que te hace sentir bien a pesar de que haya quien elija pensar de otra forma diferente.

Dicen que hay algo que no pueden quitarnos jamás, incluso si nos meten en la cárcel: la libertad de elegir lo que pensar. Y depende de lo que elija, depende lo que llegue a sentir y a como me llegue a encontrar de satisfecho o no en la vida.


18/5/15

Ir a la esencia.


Me gusta el Papa Francisco por su capacidad de comunicación y por no darle vuelta a las cosas importantes que hace que volvamos a las raíces de lo que es importante: la experiencia de Dios como tal en la vida personal de cada uno.

Me llega la frase al mismo tiempo que participio de fiestas de comuniones, fiestas patronales y otro tipo de celebraciones que, en el fondo, van muy alejada de ese espíritu de libertad y de experiencia personal que pretende Jesucristo de cada ser humano.

Lo que dice Francisco no es nada nuevo, es lo que Jesucristo ya le había comentado a la samritana en el pozo de Siquém cuando fue en busca de agua: "Llegará el día en que adorarán a Dios en Espíritu y Verdad", no en templos sino en el verdadero templo que es cada persona humana.

Los ritos tienen sentido cuando hacen que celebremos la esencia de las cosas. Oía, por ejemplo, al fina de una primeras comuniones, al párroco invitar a los niños que hacían la comunión a participar la semana que viene en la procesión del Corpus. No tengo nada contra las procesiones, pero veo pocas invitaciones a participar en experiencias solidarias con gente que lo pasa mal, con enfermos, ancianos y un largo número de personas que necesitan de nuestras manos solidarias.

Es cierto que hay que renovar o hacer volver a su origen la esencia de Dios, que no es principalmente la oración, el culto, la adoración, etc, sino que seamos simple y llanamente "esencias de Él", imagines y semejanzas del Amor, Solidaridad y de Justicia.

Gracias a Francisco por devolver a la Iglesia la imagen de autenticidad y de amor de la que estaba carente últimamente, bueno en los últimos siglos.

15/5/15

Abiertos a la verdad.




Una viejecita judía ocupa su asiento en un avión, junto a un enorme sueco al que se queda mirando fijamente. Luego, dirigiéndose a él, le dice: “Usted perdone... ¿es usted judío?”.

“Nox” le responde el sueco.

Pocos minutos más tarde, ella vuelve a insistir: “¿Podría usted decirme, y perdone la molestia, si es usted judío?”.

“¡Le aseguro a usted que no!”, responde él.

Ella se queda escudriñándole durante unos minutos y vuelve a la carga: “Habría jurado que era usted judío...”.

Para acabar con tan enojosa situación, el hombre le dice a la anciana: “¡Está bien; sí, soy judío”. Ella vuelve a mirarle, sacude su cabeza y dice: “Pues la verdad es que no lo parece”. 
Primero sacamos nuestras conclusiones... y luego hallamos la forma de llegar a ellas.
Tony de Mello

¿No te ha ocurrido a ti alguna vez algo parecido a lo de la historia? Creo que en muchas ocasiones queremos tener razón a toda costa, no importa si hacemos hueco a la verdad o no. Lo importante es no perder y justificar nuestras creencias o suposiciones. Unas veces puede carecer de importancia, en cambio otras puede echar al trasto con un proyecto de trabajo, con una relación de amistad o con el hecho de que las personas se esfuercen en decirnos lo que piensan de forma sincera. Estar cerrados a aprender de la vida y de los demás así como no salir del agujero de la falsa seguridad del autoengaño nos cierras muchas puertas a nivel personal y a nivel de relacionarnos con los demás.

¿Qué sucede o que se produce dentro de nosotros cuando alguien no piensa como nosotros? ¿Qué sensaciones tenemos cuando alguien nos lleva la contraria o simplemente no comparte nuestros argumentos?

¿Perdemos algo en ver nuevos puntos de vista? ¿Nos sentimos menos si los demás no tienen en cuenta nuestra percepción?

“Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”, dice Campoamor. No podemos encerrarnos en nuestras verdades y creencias porque ello sólo deja entrever una cosa: miedo a enfrentarnos a posibles verdades. Y, como dice Jesús, "la verdad os hará libres". Sólo crecemos, maduramos y aprendemos en la vida si somos capaces de dejar a un lado nuestras verdades absolutas que nos impiden conocer otros aspectos de la misma verdad que por nosotros mismos somos incapaces de ver, observar y aprender.

14/5/15

10 minutos al día.



Vamos corriendo de un lado para otro. Nos afanamos en hacer cantidad de cosas y vemos que no damos a basto. Vemos como el tiempo se va y quedan muchas cosas sin haberse realizado. Y en medio de todo nos sentimos muchas veces perdidos y sin saber por donde empezar o incluso sin saber que hacer. ¿Cuántas veces veces somos capaces de pararnos DIEZ minutos a pensar planificar y organizar todo aquello que queremos alcanzar.

¿Te has parado alguna vez DIEZ minutos para pensar en algo que tenías que realizar' ¿Algo que programar? ¿DIEZ minutos alejado de todo tipo de preocupaciones y ruidos? ¿Has notado la diferencia a no guardar esos DIEZ minutos en otras ocasiones?

En diez minutos al día:
  • Podremos organizar mejor aquello que tenemos que realizar.
  • Nos vendrán ideas y alternativas para poder hacerlo mejor.
  • No permitirá saber cada paso que tenemos que dar al día sin perder el tiempo en otras cosas que no son importantes.
  • Nos ayudará a mantener e foco de aquello que queremos conseguir.
  • Hará que visualicemos todos los pasos que tenemos que dar y será de gran ayuda y estímulo a la hora de darlos.
  • Hará posible que cada día nos comprometamos con aquello que deseamos y no perdamos el foco en otro tipo de tentaciones que surgen a lo largo del camino.
Diez minutos al día.......

13/5/15

Ser más resilentes.



O nos adaptamos y evolucionamos, o nos quedamos tirados en la cuneta de la vida. Muchas veces es difícil encajar los golpes de la vida. Solamente cuando los encajamos tendremos la libertad para poder pensar mejor y encontrar más alternativas a las que tenemos en esos momentos. ¿Cómo conseguirlo?
  • Importancia la justa. Muchas veces le damos a loa acontecimientos más importancia de la que realmente pueden tener. Tal vez la vemos como un obstáculo que nos impide ver más allá de él y de la oportunidades que se esconden detrás así como de las lecciones que la vida nos da a través de dichos momentos. Por lo general de estas situaciones, cuando le damos no más importancia que la justa, salimos fortalecidos y con una mayor madurez.
  • Racionalidad vs. Impulsividad. Las emociones muchas veces son malas consejeras. La toma de decisiones es algo mucho más que los sentimientos que están detrás de cada uno. La razón es capaz de ver mucho más objetivamente lo que sucede a nuestro alrededor y verlo de una forma mucho más global.
  • Reconocer y aceptar nuestras emociones. No tenemos que luchar contra lo que sentimos sino aceptarlo y aprender a vivir "desde ese sentimiento". Nos dará mucha seguridad pues al no luchar contra ello somos más libres ante el resto. Recuerdo a muchos oyentes que partidipan dando opiniones en la radio que empiezan diciendo que estás nerviosos y a partir de ahí no titubear ni una sola vez.
  • Automotivarse. Todo depende, única y exclusivamente, de uno mismo. Somos nosotros los que tenemos razones dentro de nosotros para salir adelante: la necesidad, la familia, un proyecto. Solo sí creemos en nosotros mismos, en lo que queremos y en lo que buscamos seremos capaces de automotivarnos.
  • Buenas compañías. Compañías y relaciones que buscan lo mismo que nosotros, que comparten los mismos valores, que aportan algo positivo, que nos ayudan a crecer, que son estímulo para uno mismo y no un freno.
  • Altruísmo.  Cuanto más ayudamos a otros, más caminos nuevos somos capaces de abrir en nuestra vida y más pequeños parecerán los problemas que tenemos y los obstáculos a los que nos tenemos que enfrentar.

12/5/15

Nada debe parecer imposible de cambiar.


¿Te acuerdas de las innumerables preguntas que suelen hacer los niños que desesperan tanto a los adultos? Es la mente inquieta que quiere saber más y que no acepta sin más la realidad. Lo habitual, por muy habitual que sea, se ve con ojos diferentes, con ojos de sorpresa y con una mirada que no se conforma con lo que viene dado. Es más, se ve desde lo que se puede cambiar. 

Deja a un niño sin algo que hace de forma rutinaria y encontrará poco tiempo después algo que hacer y en lo que involucrarse de lleno. Es la mejor manera de prepararse para vivir la vida y sobre todo el desorden, el caos, la confusión que tantas veces paraliza nuestras vidas.

Todo es susceptible de poder ser cambiado, mejorado o mejorado. Nada es estático. La vida nos lo demuestra y vemos como dogmas que condenaban al fuego a los herejes y verdades que eran inmutables han ido cambiando a lo largo de los siglos.

Todo fluye, todo cambia aunque nos incomode o nos parezca que viene a entorpecer nuestra vida y nuestras seguridades personales. La creatividad y la impronta personal de cada uno nace ahí, cuando somos capaces de cambiar aquello que era inamovible, aunque el coste sea muchas veces bastante grande.

La fuente del crecimiento es el constante cambio que es un signo de libertad interna ante muchas creencias que nos atan y paralizan en la vida . La curiosidad, dicen, mató al gato. Pero es la curiosidad la que genera movimiento, creatividad, crecimiento y muchas más cosas positivas a nuestra vida.



11/5/15

Vivir sin ser esclavos de nada ni de nadie.



Un rico empresario paseaba por el puerto, cuando observó a un modesto pescador. El pescador regresaba con sus redes en su pequeña barca, y al desembarcar al muelle, el empresario advirtió un cubo lleno de pescados. El rico empresario se aproximó al pescador y aseveró: 
– ¡Es un pescador muy bueno! Usted sólo y con esa pequeña barca ha pescado demasiados peces ¿cuánto tiempo dedica a la pesca? 
El pescador respondió: 
– Pues mire usted, yo la verdad es que nunca me levanto antes de las 8:30. Desayuno con mis hijos y mi mujer, llevo a mis hijos a la escuela y acompaño a mi mujer al trabajo, luego voy tranquilamente al muelle, donde subo a mi barca para ir a pescar. Estoy una hora u hora y media, como mucho, y vuelvo con los peces que necesito, ni más ni menos. Al llegar a tierra, me recuesto en un camastro a leer el periódico mientras disfruto del paisaje, luego voy a casa a preparar lo que pesqué, y paso la tarde tranquilo, hasta que vienen mis hijos y disfrutamos haciendo juntos los deberes, paseando, jugando… 
– Entonces me dice que en sólo una hora y media ha pescado ¡todos estos peces! Definitivamente usted es un pescador extraordinario. ¿Ha pensado en dedicar más horas al día a la pesca? 
– ¿Para qué? Pregunta el pescador. 
– Pues porque si invierte más tiempo en pescar, 8 horas por ejemplo, usted tendría 8 veces más peces, y así tendría un superávit de peces que le permitirá venderlos y ¡obtener dinero! 
– ¿Para qué? Pregunta una vez más el pescador.
– Pues, mire usted, con más dinero usted podría comprar una barca más grande, o incluso contratar a pescadores para que salgan a faenar con usted, y así tener más capturas. 
– Y el pescador insistente pregunta una vez más ¿Para qué? 
– Pues con este incremento de ventas, su ingreso neto sería envidiable. Su flujo de efectivo sería el propicio para llegar a tener una pequeña flota de barcos, y así, hacer crecer una empresa de pesqueros que le harían a usted muy rico. 
– ¿Para qué? 
– ¿Pero usted no ha entendido nada? Con este pequeño imperio de pesca, usted sólo tendría que preocuparse por dirigir su empresa, tendría todo el tiempo del mundo, para hacer lo que le venga en gana. No tendría que madrugar nunca, podría desayunar cada día con su familia, podría jugar con sus hijos por la tarde… 
– Por lo que veo mi señor, el que no ha entendido nada es usted. Dijo el pescador mientras tomaba el periódico y se recostaba en su camastro.

Hace mucho que leí esta historia en uno de los libros del Anthony de Mello y la verdad es que me encantó, así como me gusta toda su línea de pensamiento. Hoy me viene a la mente en medio de situaciones socio económicas un poco difíciles para todos y en medio también de una filosofía de la Libertad Financiera que hace que busquemos un nuevo estilo de vida en la que la seguridad económica, los derechos a tener una vida digna y conciliadora con la familia así como tiempo libre para vivir de una manera mucho más sencilla y libre.

Pero vemos que muchas veces los objetivos se pierden con los medios que utilizamos ya que querer alcanzar este nuevo estilo de vida nos lleva a un stress muy grande que nos impide lograr en muchas ocasiones lo que buscamos y a tener que vivir un proceso donde perdemos nuestra libertad y en el que ni tan siquiera gozamos de lo que hacemos solo porque queremos alcanzar algo en el futuro.

Ayer escuchaba en un programa de radio a Fernando Sánchez Dragó decir que hay una propuesta común a todos los partidos políticos, sean de izquierda, derecha o de centro: el crecimiento económico. Pero Fernando abogaba por algo diferente: el decrecimiento económico. Nos hemos convertido en esclavos del dinero: unos porque no lo comparten de forma justa y equitativa y otros porque desean vivir con muchas cosas que no tienen en la actualidad.

Creo en un mundo más justo en el que todos tengan lo necesario para vivir de forma digna. Pero también creo firmemente que por encima del TENER existen cosas mucho más importantes: EL SER y EL SABER VIVIR LA VIDA.

Buda nos lo deja bien claro en la frase que encabeza esta reflexión mía. Jesucristo lo deja claro también cuando afirma que no se puede servir a Dios (Amor, Vida...) y al dinero o al afirmar que es muy difícil para un rico entrar en el Reino de los Cielos. No entiendo el Reino de los Cielos como aquél que nos vamos a encontrar en el más allá, sino más bien como el que nos encontramos cada vez que tenemos una actitud de SABER VIVIR LA VIDA, desde la perspectiva del Aquí y Ahora, desde la del Amor, desde la del Servicio y desde la de la Sencillez. 

Más o menos lo que al fin y al cabo buscaba hacer el pescador la historia que encabeza hoy este post.


8/5/15

Cada uno somos el cambio que esperamos.


¡Cuánta razón tiene este comentario! Por una lado y por otro podemos escuchar comentarios de lo mal que va el país, de lo duro que es la vida, etc. Parece que las malas noticias afloran por todas partes hasta el punto de que llegamos a contagiarnos de ellas y caemos en la misma situación de lamentarnos y de criticar todo lo que no funciona. "Mal de muchos, consuelo de tontos", dice el refrán.

No es extraño como aparecen personas contracorriente que promueven no ver la televisión, escuchar la radio ni subirse al carro de toda esta corriente negativa. Por el contrario ofrecen el buscar corrientes positivas de pensamiento e ir detrás de personas que ven posibilidades en la vida en vez lamentaciones.

No es extraño, pues, el que se nos invite a buscar recursos en la red y escucharlos mientras vamos en el coche, mientras caminamos o hacemos deporte. No es otra cosa que alimentar una corriente mucho más formativa, positiva y proactiva.

Conformarse con lo negativo no funciona, nos deja donde estamos. La propuesta de Gandhi es mucho más efectiva, ser nosotros el cambio que deseamos ver en la vida. El cambio empieza por uno mismo y no por la actitud del que espera que el cambio lo inicien otros. La coherencia empieza por ahí, por ser nosotros el cambio y tan solo por un motivo, por el motivo de que creemos en lo que esperamos y no queda otra que ir tras aquello que deseamos tener en la vida.



7/5/15

El poder del enfoque.



Es un momento de mi vida en la que creo estar viviendo lo que es el enfoque en algo que deseo conseguir. Es algo que he vivido en otras ocasiones y que tiene el mismo común denominador.

Por una parte se encuentra la necesidad y la motivación. Creo que van juntas de la mano. Mientras que a veces observo que el miedo, la inseguridad, los obstáculos paralizan a muchas personas en estos momentos creo sucede todo lo contrario, te sientes lanzado a conseguir aquello que buscas y la realidad te habla de lo que deseas conseguir. Tengo la sensación de que el Universo conspira y pone a tu servicio cantidad de cosas que están ahí y muchas veces pasan desapercibidas, aunque también es verdad que en otras ocasiones te llaman, te ofrecen y te presentan oportunidades para alcanzar lo que quieres. Es curioso, pero en unas ocasiones las encuentras y en otras vienen a ti sin que tu hayas hecho nada al respecto. Lo pienso y me viene a la mente lo de la Ley de Atracción. Sea verdad o no la realidad es que una vez que estás enfocado en algo parece que todo confluye en tu favor.

Pero antes de llegar a este enfoque se ha librado dentro de mí una batalla entre una mente positiva y otra negativa. Ha habido momentos en los que el cielo parecía oscuro. En otros momentos determinas, mediante la confianza en ti mismo, que tu eres la misma luz que tiene que alumbrar la oscuridad que hay fuera. Es en esos momentos en los que dentro de uno mismo se genera una confianza y una seguridad que te llenan de tranquilidad aún sin bajar la guardia, pero notas que esa seguridad te lleva al enfoque positivo y optimista en vez de llevar por los derroteros pesimistas que pululan por la mente de uno en muchas ocasiones. El enfoque positivo y optimista te lleva a la seguridad en ti mismo y a un cierto clima de tranquilidad, paz y seguridad a expensas de no haber conseguido lo que que buscas, pero sabiendo que estás en el camino cuando ves las oportunidades que se abren ante ti.

El tercer elemento que observo es la creatividad, la capacidad de recordar cosas que estaban o dormían en el olvido. Es algo parecido a lo que decía anteriormente pero con algo más, la actitud interna y externa de búsqueda de oportunidades y de creatividad con lo que ya tienes y con la capacidad de poder transformarlo en algo nuevo. 

El cuarto elemento lo veo muy importante. Ha habido y hay momentos duros, en los que llovía y llueve sobre uno y no le das la importancia que tal vez se merezcan porque estás enfocado en la esencial, en lo importante, en lo que te ayuda a crecer. Es la opción de saber elegir aquello que quieres que influya en tu vida. Y, cuando estás enfocado en lo positivo, lo negativo que cae a tu lado tiene un tiempo muy limitado y contado.

Me siento bien viviendo este momento.


6/5/15

Gestión del tiempo: Productividad y hábitos.



A lo largo del día hacemos muchas cosas que las realizamos de forma inconsciente y que se convierten en ladrones de sueños, más que nada porque acaparan más tiempo del que pensamos y nos conducen por caminos que elegimos inconscientemente, pero que nos desvían de la meta.

  • Las rutinas que tengo cada día, ¿me sirven? Son muchas las que tenemos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Si escribiéramos durante dos o tres días todas y cada una de las cosas que hacemos quedaríamos muy sorprendidos. A veces caemos en distracciones de cinco o diez minutos que si los sumamos podríamos observar que nos separan más que acercarnos a nuestra productividad y metas a alcanzar. ¿Qué puedo mejorar en mis rutinas durante una semana a partir de hoy?
  • El lugar donde uno está. No hay nada como sentirse a gusto en un sitio. Los lugares que elegimos, las posiciones, las formas para trabajar y comunicarnos con los demás son esenciales. ¿Qué tal si durante una semana, identifica el contexto en el que mejor trabajas. Experimenta haciendo diferentes tipos de trabajos (pensar, planear, responder, crear, etcétera) en contextos que creas apoyen el trabajo que necesitas realizar en ese momento?
  • Dime con quien andas y te diré los resultados que tienes. ¿Me rodeo de gente que aspira a lo mismo que yo? ¿Y de gente positiva y optimista? Nos convertimos generalmente en una suma de las personas con las que más estamos. ¿Qué pasaría si durante esta semana me acerco más a gente de la que puedo aprender y contagiarme de su energía?


5/5/15

La sexta mirada.



Si ayer hablaba de las cinco miradas que debemos tener en cuenta en nuestra vida a la hora de afrontar nuestros proyectos y deseos, hoy me gustaría añadir una más que se me quedó en el tintero y que no estaba dentro de las que me habían enviado de regalo: la mirada hacia uno mismo. Y me vino a la mente después de escuchar una entrevista a Amaya Valdemoro, jugadora de baloncesto española y considerada como la mejor de la historia dentro del baloncesto español.

Le oía hablar de que en su vida todo estaba orientado hacia el éxito. No había medias tintas. Tenía que ser la mejor. No había otras alternativas. Y eso es fruto de la mirada interior que cada uno tiene hacia sí mismo y hacia lo que quiere de la vida. Las miradas hacia adelante, atrás, hacia los lados, abajo y arriba carecen de importancia si uno no es capaz de mirarse hacia si mismo y verse como alguien importante para sí mismo y con grandes proyecciones.

Creo que la mirada hacia uno mismo es la base de todo. Ya lo decía Jesús en el Evangelio, "amarás al prójimo como A TI MISMO. No es posible amar la vida, a los demás si previamente no nos amamos y cuidamos a nosotros mismos. Es esa mirada la que nos motivará, impulsará y llenará de energía, ilusión y credibilidad ante nosotros mismos y ante los demás.

Una mirada que, por desgracia, muchas veces está subestimada, infravalorada e incomprendida como falsa humildad. Primero tenemos que ser, para dar desde lo que somos.


4/5/15

5 miradas para un destino.


Me la enviaron hoy y la cuelgo en éste post porque creo que son actitudes muy importantes a tener en cuenta en aquello que quieres conseguir en la vida:
  • Mirar hacia adelante, para saber a donde se va y nunca perder el enfoque de aquello que buscamos y perseguimos en la vida. Saber hacia donde vamos es esencial, porque como diría Séneca, para quien no sabe donde va todo puerto es bueno. Caeríamos en el conformismo y en la dejadez que no conduce a ningún tipo de inquietud, crecimiento y desarrollo personal.
  • Mirar hacia atrás, para saber de donde se viene. Yo siempre he dicho que el pasado y aquello de donde procedemos no tiene que ser una carga sino más bien un estímilo, un trampolín que nos impulse hacia lo que sí queremos conseguir.
  • Mirar hacia abajo, pues hay que ser realistas y saber donde pisamos, con lo que contamos y con lo que nos podemos ayudar en cada paso de la vida. La realidad no es un obstáculo sino un momento de inspiración, reto y creatividad.
  • Mirar a los costados porque caminamos al lado de muchas situaciones y personas. Tanto unas como otras tienen algo que aportar, somos complementarios que damos y recibimos, tanto de la vida como de las personas. Aprendemos, o tenemos que aprender, de todas y cada una de las circunstancias.
  • Mirar hacia arriba. Soy creyente y Dios es una fuerza muy importante en mi vida. Sentirlo de cerca te ayuda a vivir situaciones muy difíciles con una mayor tranquilidad porque sabes que cuentas con él, con su Espíritu y con esa fortaleza que muchas veces es inexplicable.
Gracias a Mario que me envió estas frases que considero tan importantes.




1/5/15

La esencia de lo que hacemos.




Un zapatero remendón acudió al rabino Isaac de Ger y le dijo: “No sé qué hacer con mi oración de la mañana. Mis clientes son personas pobres que no tienen más que un par de zapatos. Yo se los recojo a última hora del día y me paso la noche trabajando; al amanecer, aún me queda trabajo por hacer si quiero que todos ellos los tengan listos para ir a trabajar. Y mi pregunta es: ¿Qué debo hacer con mi oración de la mañana?”. 
“¿Qué has venido haciendo hasta ahora?”, preguntó el rabino. 
“Unas veces hago la oración a todo correr y vuelvo enseguida a mi trabajo; pero eso me hace sentirme mal. Otras veces dejo que se me pase la hora de la oración, y también entonces tengo la sensación de haber faltado; y de vez en cuando, al levantar el martillo para golpear un zapato, casi puedo escuchar cómo mi corazón suspira: "¡Qué desgraciado soy, pues no soy capaz de hacer mi oración de la mañana...!". 
Le respondió el rabino: “Si yo fuera Dios, apreciaría más ese suspiro que la oración”. 
(Tony de Mello)
Infravaloramos lo que hacemos. Cada detalle de nuestra vida, hecho con amor y pasión, y sobre todo en favor de los demás son pequeños detalles que hablan de nosotros mismos más que todo aquello que hacemos de forma mecánica y ritual. Ya Jesús le decía a la Samaritana en el Pozo de Siquem que llegaría el día en el que le adorarían en espíritu y verdad. Y es que lo importante de la vida es la esencia de lo que hacemos, el espíritu con el que lo hacemos y el sentido que le damos a cada una de las cosas que realizamos en la vida.

Junto con ello va algo que incide de forma clara en nuestro estado de ánimo y en nuestra felicidad. Podemos hacer todo a pies juntillas y sentirnos totalmente infelices o no realizados tanto a nivel espiritual como a nivel personal o laboral. ¿Cuántas veces vemos a personas quejarse de no sentirse gratificadas por el amor que dan? El suspiro del que martillea un zapato para compensar a alguien que no tiene nada no es un martillazo de queja sino de cansancio, pero lleno de actitud de servicio y del amor.

Lo que da sentido a las cosas es lo que podemos hacer a través de ellas, lo que podemos logran con ellas en nosotros mismos y a quienes podemos ayudar a través de ellas. El servicio, por no decir EL AMOR, es la esencia y el sentido de la vida. Damos a los demás, y el dar a los demás nos hace crecer y sentirnos bien con nosotros mismos. Y cuando lo que damos llega y satisface al otro, el cansancio, el dolor y los malos momentos quedan a un lado, como los dolores del parto una vez que tienes al bebe en tus manos.

La vida es una oración. La actitud es el camino.


30/4/15

No pierdas el tiempo.....



No pierdas el tiempo pensando 
lo fácil que sería tu negocio si conocieras más gente… 
O si hubieses iniciado tu negocio unos años antes… 
O no fueras tímido.. 
O si fueras mejor para las ventas… 
Es imposible empezar 
desde donde no te encuentras. 
La única opción es… 
¡COMIENZA DONDE ESTAS!

La madurez no es el hecho de que los años vayan pasando de uno en uno a lo largo de la vida. Tampoco es la acumulación de una y mil experiencias que hayamos podido tener. La madurez es sentir que la realidad que está frente a mi, aún siendo fruto de decisiones tomadas de forma consciente o no, me gustaran o no o fueran las correctas o no, la Vida me coloca ante nuevas decisiones en las que lo que decido depende única y exclusivamente de mí.

Escudarse en lo que fue la vida hasta ahora, en lo que otros han hecho o dejado de hacer, no es parte de la madurez y del crecimiento personal. El sentimiento de conciencia y de responsabilidad de que hoy es un nuevo día en el que puedo tomar nuevas y diferentes decisiones desde mi propia responsabilidad y asumirlo como parte de lo que yo puedo ofrecerle a la misma vida es parte de la madurez a la que estamos llamados a asumir y con la que crecer en la vida.


29/4/15

Enfocar la mirada.


¿Hacia donde miramos cada día? ¿Qué tipo de pensamientos elegimos? ¿Hacia donde nos enfocamos en la vida diaria?

Curiosamente nuestra mente está más en lo que no queremos en la vida que en lo que sí deseamos. Le dedicamos más tiempo a lo que detestamos que a lo que nos causa más placer y alegría. Lo negativo tiene mucha más fuerza que lo positivo. Y somos nosotros los que pensamos, nosotros los que elegimos lo que pensar, nosotros los que decidimos hacia donde enfocarnos. Somos nosotros los responsables de lo que depositamos en nuestra mente.

Y es nuestra mente, nuestras ideas y pensamientos la que determina nuestra actitud, nuestra manera de actuar y de enfrentarnos a la vida. Si nos enfocamos en lo que no nos gusta, detestamos y rechazamos, ¿qué conseguiremos? Lo que NO QUEREMOS. Paradójico, ¿no? En absoluto. Atraemos en nuestra vida aquello en lo que estamos enfocados.

¿Solución? Cambiar el enfoque, la manera de mirar, de observar, de pensar, de concebir las cosas y la vida  y comenzarlas a ver desde un enfoque y perspectiva nueva: positiva, de reto, de oportunidad.

Para ello nada mejor que enfocarse en lo que SI QUEREMOS, BUSCAMOS y DESEAMOS. Es mucho más positivo, constructivo y deseable que aquello que genera energía negativa en nosotros.


28/4/15

Aprendiendo de los demás.



Segismundo García, varón, residente en Segovia, dormía plácidamente en su cuarto cuando entró un ladrón y le robó un objeto de valor.
 
García lo ve y, sin embargo, no dijo nada a la policía.

¿Curioso, verdad? Pues nos lo pusieron hace unos días en un taller de formación. Hubo una lluvia de ideas y todos fueron aportando algo:

  • ¿Miedo?
  • ¿Involucrado en el robo?
  • ¿Inseguridad?
  • ¿Conocía al ladrón?
  • ¿Lo robado le delataba?
Lo más curioso de todo es que todo lo que aportábamos eran suposiciones de lo que podía haber ocurrido. Nadie osó preguntar nada, ni tan siquiera quien era el tal Segusmundo García. Cuando nos presentaron a Segusmindo García nos quedamos con caras de tonto. ¡Eh aquí a Segismundo García!:


La realidad es que un bebe así poco podría decirle a la policía. ¿Qué aprendemos de todo esto? Que muchas veces actuamos en la vida por "suposiciones"  más que por un análisis de las situaciones sin prejuicio alguno. Todo ello deja en evidencia el nivel de comunicación que a veces tenemos a nivel personal, familiar, laboral, etc.

¿No te ha ocurrido a ti alguna vez que has supuesto cosas, te has dejado llevar por las suposiciones, han tomado actitud en base a ellas, que te han supuesto algún problema bien gordo y que al cabo del tiempo todo lo que habías supuesto eran inexistente? Un problema causado por algo irreal por no tomar parte de una comunicación clara, sincera, directa y sin ningún tipo de prejuicio.

La vida es algo más que suponer; es indagación de lo que tenemos en frente de nosotros, curiosidad por conocer las cosas o las personas tal y como son. Es dejarse sorprender y aprender de la misma vida y de las personas que nos rodean. Es tener una capacidad de escucha de las personas y de la vida, una escucha preparada no a justificar nuestros pensamientos o ideas, sino a conocer lo que otras personas piensan, creen, sienten y experimentan en la vida,

Es cuestión de empatía, de ponerse en los zapatos del otro y aprender desde lo que la vida es o las personas son y nos ofrecen. Es ser libre de verdad, no estar encadenado ni tan siquiera a nuestras propias ideas o creencias.


27/4/15

El trabajo en equipo.



El trabajo en equipo es uno de los enfoques más importantes que se está dando hoy a todos los niveles. Reconocer que todos interdependemos de una manera u otra hace que aprovechemos la sinergia y las habilidades de los demás para sacar más provecho a los resultados que nos proponemos alcanzar. Si tuviéramos que elegir entre trabajar en equipo o hacerlo solos, ¿qué elegir? Individualidad y equipo tienen sus pros y sus contras, per como apuntaba hace un momento "la unión hace la fuerza". ¿Más razones?

  1. Complementariedad.  Nadie es perfecto y nadie lo tiene todo. Lo que me falta a mi lo puedes tener tu. Por ello es un espacio ideal para apoyarse y apoyar a otros a conseguir lo que entre todos buscamos. 
  2. Rapidez. Es mucho más rápido y eficaz apagar un fuego en cadena que ir uno a uno llevando baldes de agua. Lo mismo pasa con todo tipo de proyecto, entre todos lo haremos de una forma mucho más rápida por lo que podremos disfrutar antes de lo que deseamos y perseguimos.
  3. Mayor confianza. Aprendemos a confiar unos en otros. Generamos confianza y obtenemos confianza con lo que supone ello para nuestro crecimiento personal y nuestra propia autoestima. A mayor autoestima y confianza mayores éxitos en la vida.
  4. Sentido de pertenencia. Queramos o no somos sociales por naturaleza y el sentido de pertenencia nos ofrece mayor seguridad, estabilidad y con ello una mayor productividad y eficiencia personal.
  5. Gratificante para todos. Todos ganamos y no hay mayor satisfacción de verme ganador y conmigo a otros. Siempre he dicho que disfruta más el que regala y hace que los demás disfruten y sean felices que uno mismo. Si a eso le añadimos que uno mismo participa en el éxito, ¿no es grandioso?
  6. Sentirse acompañado. Todos tenemos altos y bajos. Momentos en los que nos sentimos pletóricos y momentos en los que ganas nos dan de arrojar la toalla. Si al sentido de pertenencia le añadimos el de sentirnos acompañados y apoyados, ¿no es mucho mejor?
  7. Aprender de uno mismo. Cuando te involucras en un proyecto con otras personas siempre hay espacios para apoyar con nuevos retos en los que el equipo te ve preparado en algo que uno hasta el momento no se ha visto así o bien te ves con la capacidad y asumes el reto con la autoconfianza que llevas dentro de ti mismo.
  8. Mejor resolución de conflictos. En los momentos de dificultad hay que tomar decisiones, buscar alternativas y tener una mayor imaginación y creatividad. Es algo que el trabajar en equipo te ofrece, saber manejarse en la toma de decisiones y resoluciones de conflictos.
  9. Más divertido. Sin duda alguna en el equipo hay tensiones, pero también un ambiente mucho más alegre que hace que el trabajo sea más llevadero, alegre, divertido y asumible. 
El equipo, el trabajar y vivir en equipo es una experiencia que merece la pena pues aprendemos más, avanzamos más rápido y, sobre todo, crecemos y maduramos como personas.


24/4/15

Aumenta tus ventas de multinivel


Comparto hoy un articulo que me pareció interesante de la revista SoyEntrepreuner válida para el multinivel como para todo aquello que queramos conseguir en la vida:
Los clientes son claves para el éxito de un negocio multinivel. Si tu trabajo consiste en conseguir cierta cantidad de ventas por mes, debes ser metódico y ordenado para alcanzar las metas .
Conócete a ti mismo y también a tus clientes. ¿Cuántas citas puedes arreglar por día? ¿Cuántas de esas citas terminan en una venta? Son preguntas que debes responder para mejorar tu efectividad como vendedor y evitar caer en medidas desesperadas.
Te proponemos 5 recomendaciones que te pueden ayudar a mejorar tu desempeño, en base al trabajo ordenado y metódico:
1. Conoce a tus prospectos
Trata de medir cuántos contactos tienen una alta posibilidad de ser prospectos. Es difícil pensar que alguien que escuchó tu presentación inicial termine por interesarse realmente por lo que ofreces.

Generalmente, sólo un pequeño porcentaje de la gente que te toma el teléfono o que acepta que le enseñes tu producto esté interesado. La venta es un negocio de estadísticas (piensa que es igual al fútbol).
Lleva un registro de cuántos contactos lograste y cuántos mostraron real interés por tu producto. Para lograrlo, es vital que logres una comunicación efectiva y sincera con ellos.
2. Mide la respuesta de tus prospectos
Lograrás una venta por cada "x" prospectos y cada uno te llevará un número promedio de citas, llamadas, etcétera. Si no has medido ese porcentaje, es mejor que empieces por llevar un registro, esto te permitirá conocer tu nivel de efectividad.

3. Haz tu programación
Ya sabes cuántos prospectos necesitas para hacer una venta y cuántos contactos para lograr un prospecto, ahora sólo es cuestión de hacer matemáticas. Debes enfocarte en lograr ese numero de contactos y transformarlo en los prospectos que requieres para alcanzar la meta de venta.

4. Visualiza tu meta de contactos por día
Si divides el número de contactos entre los días del mes, te darás cuenta de lo que tienes que lograr cada día. Un día que no hagas el esfuerzo por lograr los contactos, te está alejando de la meta.

5. Respeta tu programación para hacer contactos
Es probable que al acercarse el cierre de mes te enfoques en lograr la meta y que estés mas preocupado en cerrar ventas que en hacer contactos, pero lo recomendable es que mantengas tu programa de contactos. Así, las ventas del siguiente mes no se verán afectadas por que en tres días no pudiste hacer ningún contacto.

Si sabes que la fuente de tus ventas proviene de los contactos, es importante que nunca los pierdas de vista. Con tu experiencia lograrás mejorar el nivel de efectividad y ser más certero en la selección de prospectos.  

23/4/15

Todo tiene su tiempo.




¿Sabes? En el lejano Oriente vive el árbol cuyo crecimiento es el más rápido de todas las especies. Dicen que si te quedas quieto mirándolo, puedes verlo crecer, y no es de extrañar, pues crece hasta 32 metros por mes. Eso significa que crece un metro diario, unos cinco centímetros por hora. Es algo realmente sorprendente.
El Bambú es el árbol de mayor crecimiento de todo el planeta, quizás la criatura viva que más rápidamente crece, tanto así que en Japón, se usa aún hoy en día como materia prima y se le da una importancia aún mayor que al cemento, acero o al silicio de los semiconductores.

Sin embargo tú puedes tomar hoy una semilla de bambú y plantarla en el jardín de tu casa, puedes regarla durante meses y meses, y no conseguirás que brote ni el más pequeño tallo.

Eso podría ser una gran decepción para ti, ¿verdad? ¿Por qué esa planta que crece tan rápido no crece en tu jardín?

En un primer momento puedes echarle la culpa a la tierra, quizás sea demasiado pobre, pero si eres listo verás que otros árboles viven en ella, así que no debe ser esa la razón.

Quizás sea el clima de tu país, ¿Quién sabe? Quizás necesita otro ambiente para salir adelante.. Sin embargo en Japón y China se mezclan temperaturas extremas en todos los sentidos. Y esa planta aguanta el más caliente Sol y el Frío más extremo. De hecho es famoso por su habilidad para sobrevivir en cualquier circunstancia.

Quizás puede ser que seas tú, quizás el problema esté en ti, quizás tú seas un inútil y no puedas hacer que crezca el bambú.

Te reto a hacerlo, toma una semilla y riégala durante siete meses… ¡No lograrás nada! ¿Por qué lo sé?

Porque esa es una planta muy sabia. El bambú durante sus siete primeros años (si, siete años) crece hacia abajo, haciendo expandir sus raíces hasta lo más profundo. ¿Por qué? Porque es sabía y se está preparando. Se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos y ser la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal.
Ser el número Uno no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a siete años de profundizar sus raíces.

Entonces se hace tan poderoso que en un mes crece 32 metros, y aún cuando lo cortes seis veces, seguirá creciendo hasta los 32 metros en un solo mes. Por eso es tan apreciado. Porque sabe prepararse para triunfar, y si la desgracia cae sobre él, sabe renacer de sus cenizas y llegar otra vez a lo más alto empezando desde casi cero.

¿Por qué es capaz de hacer eso?

Porque sus siete años de raíces le dan la fuerza para ello, su vida reside en su raíz, y aunque cortes el tallo, este seguirá creciendo.

¿Has probado a cortar un Roble o un Pino? apreciarás que jamás vuelven a brotar. Ellos no se prepararon tanto como el bambú y acaban pagando eso con su vida, con su fracaso. Sin duda alcanzan un primer éxito más rápido que el bambú, a los pocos meses ya tienen un tallo fuera de la tierra.
Sin embargo un roble de siete años aún es un árbol pequeño, joven y delicado. Si le azota una tormenta lo arrancará y morirá; jamás podrá soportar que lo corten a la mitad horizontalmente, porque entonces morirá.

Y sin embargo el sabio Bambú, con sólo siete años y un mes, es un árbol poderoso, de treinta y dos metros, al que puedes cortar una y otra vez, la desgracia puede azotarle y una y otra vez seguirá creciendo. El éxito reside en él y ni aún la peor tormenta puede vencerle, su sabiduría al prepararse apropiadamente, le predestina para el éxito.

Los humanos somos como los árboles, con la diferencia de que nosotros podemos elegir entre ser Robles o Bambúes…