22/11/13

Convencido para convencer



Uno de esos diálogos enriquecedores que se dan a la puerta del colegio mientras esperas a un hijo o de los que se dan cuando estás esperándolo a la salida de una actividad extraescolar. Son momentos muertos en los que puedes decidir hacer nada o aprovechar para aprender algo de la gente que te rodea.

Al niño le habían puesto un trabajo en clase. Lo tenía que hacer con un compañero. Se repartieron la tarea, y como el compañero no tenía impresora se encargó de hacer el trabajo y el niño en cuestión se encargó de buscar la foto y de imprimir el trabajo.

Cuando la madre vio el trabajo del niño se quedó extrañada porque no iba en absoluto con la personalidad de su hijo. Comenzó a realizarle preguntas sobre el trabajo y prácticamente las respuestas eran frías, vacías y sin pasión alguna. 

La madre se dio cuenta y comenzó a preguntarle al hijo porque había escogido ese tema a lo que el hijo le respondió que había sido por la repartición del trabajo, y que su compañero había escogido el tema porque era un tipo de música que se escuchaba en su casa.

La madre frunció el ceño y le dijo al hijo: ¿Sobre qué personaje te gustaría conocerlo mejor? 

El niño respondió: sobre el primer astronauta que pisó la luna, respondió con sus ojos bien abiertos.

La madre complaciente le sugirió: ¿Por qué no vas al ordenador y averiguas algo sobre él, lo resumes, lo escribes y me lo cuentas?

El niño se fue a su ordenador y leyó sobre la vida y experiencia de Armstrong. Al cabo de un tiempo apareció por el salón de su casa donde estaba su madre y sin necesidad de leer lo que estaba escrito y con una buena carga de pasión le contó a su madre todo lo que había aprendido.

¿Dónde estriba la diferencia? A veces leemos lo que no hemos escrito; otras veces hablamos de lo que no sabemos, muchas veces aconsejamos lo que no hemos experimentado y la mayor parte de las veces no vivimos lo que realmente queremos vivir. ¿El resultado? Estamos vacíos y trasmitimos aquello que llevamos dentro, algo con lo que no nos identificamos, algo que no nos llena.

Y lo veo cuando veo a gente leer discursos; cuando literalmente los leen, pierden. Y pierden porque se aferran a la letra y no a la pasión de aquello que llevan dentro.

¿Cuál es la mejor manera de aprender? Enseñando y aprendiendo a y de los demás.

¿Cuál es la mejor manera de trasmitir algo? Comunicando aquello de lo que realmente estás convencido y has vivido, la experiencia.

Cuando ves a un vendedor que compra en una compañía diferente a la suya, ¿qué piensas? Que lo suyo no tiene calidad, o tiene peor precio.

No trasmitiremos nada real si no estamos convencidos de ello, porque una cosa es trasmitirlo de palabra y otro con la vida. Y hoy por hoy es la vida la que realmente convence y arrastra a otros.


21/11/13

Un gesto, más que mil palabras.



Muchas veces se nos conoce por lo que hablamos, otras por lo que aparentamos pero las decisiones que tomamos y que, sobre todo, nos llevan a optar públicamente por algo o alguien son las que nos definen, nos vean o no. Estar en la vida, no simplemente existir, es optar por vivir plenamente. Y simplemente copio y pego algo que a mi me conmueve del Papa Francisco. No son sus palabras, son los gestos, que llevan no sólo un mensaje sino un sentido con el que se vive la fe, la vida y la propia existencia. Te dejo con la fotos y el artículo de Religión Digital:

Francisco volvió a conmover hoy al mundo cuando durante su recorrido por la Plaza de San Pedro, antes de su tradicional audiencia general de los miércoles, se detuvo para saludar a un hombre visiblemente desfigurado por un problema de salud.
Francisco, quien suele predicar sobre la necesidad de la Iglesia Católica de acercarse a los más necesitados, habló durante varios segundos con el hombre, con quien se fundió en un fraternal abrazo antes de despedirse.
Hace apenas dos semanas, Su Santidad había emocionado al mundo con un gesto similar hacia un fiel que lucía gravemente enfermo, que luego se supo padecía de neurofibromatosis, una enfermedad neuronal que produce tumores en la piel y deformidades en los huesos.
El individuo, llamado Vinicio Riva, luego diría a la prensa que "el Papa ni se detuvo a pensar si me abrazaba o no. Mi enfermedad no es contagiosa, pero él no lo sabía".
"Bajó del altar a saludar a los enfermos. Yo le besé la mano mientras que él con la otra me acariciaba la cabeza y las heridas.Después tiró de mí, abrazándome con fuerza y besándome el rostro. Yo tenía la cabeza en su pecho, sus brazos me rodeaban. Me tenía muy pegado a él, mimándome, no se apartaba", recordó Riva en una entrevista concedida al diario británico Daily Mail.
"No me dijo nada, pero yo sentí su amor.Duró poco más que un minuto, pero a mí me pareció una eternidad. Mi corazón iba tan deprisa que creí que iba a morir", reveló.
Durante la audiencia que todos los miércoles celebra Francisco en la Plaza de San Pedro, Su Santidad acostumbra a recorrer el lugar a bordo de un papamóvil al descubierto, que se detiene allí donde él lo indica, generalmente parando a saludar a niños y personas enfermas.

20/11/13

Aprendiendo a cambiar



Me ha gustado una frase de Walter Riso en la que señala que para aprender a cambiar hacen falta tres cosas:
  • Dejar de mentirnos a nosotros mismos. Y en realidad es cierto porque tenemos muchas veces la inclinación a auto engañarnos. Nos ponemos miles de excusas o simplemente negamos nuestra propia realidad. Muchas veces ni tan siquiera nos permitimos el fallar. Somos lo que somos, y solo partiendo de lo que somos y amando lo que somos podremos mejorarnos a nosotros mismos. Además de los fallos que nos vemos o que nos ven hay muchos otros que forman parte de nuestra realidad. Y más que fallos son limitaciones. Nadie es perfecto en la vida, ¿por qué angustiarse pues? Desde lo que somos podemos construir mucho, tal vez no como queramos, pero mucho. Hay mucha gente con cantidad de limitaciones físicas, psíquicas o sensoriales de las que podremos aprender mucho, pues en ciertos aspectos van por delante de nosotros.
  • Humildad, aprender a perder. Se lo decimos a los niños muchas veces, "lo importante es participar". La idea de ganar o de perder no es tan importante, la de participar sí porque participando se disfruta y se aprende. Pero más allá de ganar o perder creo que hay un aspecto dentro de la humildad que es mucho más importante: "el sentimiento de que necesitamos de los demás". Nadie es imprescindible y nadie posee todo el conocimiento. Somos poseedores de ciertas verdades, pero no de todas. ¿Por qué no abrirse a las verdades o conocimientos de los demás? ¿Qué qué pasará con el nuestro? Lo mejoraremos. La suma de conocimientos y de verdades nos llevan a una mayor claridad y riqueza de la propia vida y de las relaciones. No querer verificar nuestras verdades es caer en el primer punto: mentirnos a nosotros mismos o ponernos una venda en los ojos.
  • La sabiduría de Salomón. la capacidad de discernir cuando hablar y cuando dejar de hacerlo; cuando hablar o cuando callarse; cuando reír y cuando llorar. La vida nos presenta cada día cantidad de opciones. La sabiduría está en saber discernir y en saber escoger. Es en nuestra capacidad de decisión y de escoger libremente donde podemos encontrar toda la sabiduría del mundo y desde donde podemos experimentar nuestros mejores cambios. Decisiones, libres, no condicionadas ni por las personas, ni por las ideas, ni por las emociones; decisiones que nos mantengan unidos al hilo conductor de lo que realmente queremos en la vida.

19/11/13

Y un poquito de amor



Me sorprendía hoy el escuchar a una madre al hablar de su hijo que prefería que ella le explicara las cosas que no entendía del colegio en casa antes que decirle al maestro que no lo entendía. ¿Razones? El profesor se enojaba cuando algún niño le decía que no entendía. ¿Curioso y patetico, no? Antes que enfrentarse al grito y regaño de un profesor, que refiere vivir engañado con el "sí" de sus alumnos, por miedo a él, se prefiere encontrar respuestas en donde se siente acogido. Ello me lleva a pensar y a reflexionar sobre la educación desde la imposición, desde el miedo, desde el "por que sí" y desde otras tantas visiones que no ayudan a aprender o a amar lo que supuestamente tenemos que aprender y asumir en la vida. Y esto es es extensible a otros campos: la política, el trabajo, las relaciones humanas, la educación de los hijos, etc.

Hace mucho tiempo, en un pequeño Rancho de Oaxaca, Paso Nuevo, alguien me decía cuando me impacientaba ante una situación que estaba viviendo que "al ganado no hay que tratarlo a palos, pues se alejan, mientras que si los mimas y atiendes sus necesidades, se acercan". Me quedé pensando y tengo que reconocer que fueron unas palabras que cambiaron mucho en mi vida. Desde ahí he sido consciente muchas veces que si no llego a la gente, si no consigo que se entienda lo que pretendo, o no se aceptan los valores o caminos que pretendo no es por culpa de los demás, tal vez es la manera de enseñarlo, de mostrarlo o de vivirlo.

¿Qué hay más allá de los gritos, de los enfados, de las imposiciones y de tantas actitudes que hacen que uno comulgue exteriormente con piedras de molino cuando la realidad interior y la libertad personal van por otros caminos? ¿Qué pretendemos con la imposición realmente?

Pienso que muchas veces detrás de ello puede encontrarse:
  • La impotencia de poder comunicar de forma efectiva lo que realmente quiero comunicar.
  • La sensación absurda de creer que dominamos la situación de los demás, en este caso los alumnos, cuando su libertad interior decide buscar soluciones por otras partes.
  • La creencia, muchas veces política o simplemente humana, de que nos sentimos alguien cuando tenemos a otros bajo control.
  • La impotencia de no dar la talla desde el punto de vista profesional o humano para lidiar con lo que tenemos entre manos o simplemente para manejar mejor nuestras habilidades humanas.
Lo que si es cierto, desde mi punto de vista, es que cuando las cosas no son como deseamos que sean no nos queda más remedio que:
  • Aceptarlo. La aceptación nos dará la tranquilidad para ver, observar y analizar lo que creemos que no funciona. A veces podemos ser nosotros mismos.
  • Vivir sin imponer. Si tiene sentido para mí, ¿qué importa que los demás no lo comprendan? Cuando yo lo viva y crea en ello, será desde la libertad hacia los demás. Si obligo e impongo, ¿no será que busco algo más que esos valores en sí?
  • Contagiar desde la propia pasión. Sí, mueve mucho más la pasión que vemos en otros que las imposiciones que se ejercen sobre nosotros. La pasión vivida es contagiosa y conlleva energía positiva y alegría. Cuando exigimos e imponemos, ¿hay alguna muestra de amor, alegría y de energía positiva? Lo dudo.
El enfado y la frustración, ¿es resultado de las expectativas que tenemos hacia los demás? Tal vez sea una llamada a cuestionarnos si lo que deseamos para los demás lo deseamos para nosotros mismos, y si lo deseamos para nosotros mismos, ¿por qué no lo vivimos libremente y sin imponer? Tal vez esa llama de la libertad sea la que contagie a los demás.

Y déjame decir algo más por último. Quien ama algo de verdad destella libertad, alegría y energía indiferentemente de si es aceptado o no, porque aquello que se cree y que se vive es una experiencia personal e intransferible. Seamos nosotros mismos y dejemos ser a los demás y que aquello que no comprenden de nosotros o de aquello que desarrollamos nos ayude a ser mejores o a desarrollarlo mejor.





18/11/13

12 maneras de construir nuestra credibilidad



Hay actitudes que nos hacen crecer y otras que nos frenan en nuestro crecimientos personal. Hay actitudes que afianzan nuestra credibilidad y otras que las menoscaban. Crecimiento personal y credibilidad ante los demás van de la mano. ¿Cómo alcanzar dicho crecimiento y afianzar la credibilidad?

  1. Respetando el tiempo de los demás. Todos sabemos lo importante que es el tiempo y lo mal que nos sentimos cuando no se nos toma en cuenta y se nos hace esperar. Tenemos la sensación de que no contamos o no somos importantes para la otra persona. El respeto por el propio tiempo que necesitamos para nosotros mismos, así como saber respetar el tiempo de los demás es algo a tener en cuenta en todo momento.
  2. La escucha sincera. ¿Qué sientes cuando alguien te mira y sigue lo que estás diciendo? Que le importas. ¿Y si te hace preguntas interesantes sobre lo que hablas? Que no pasas desapercibido y que lo que expresas tiene valor para ti y para quien lo escucha. Seguir con la mirada, con los gestos y preguntando mostramos interés, y eso cuenta tanto para nosotros como para los interlocutores.
  3. Compromiso con lo decidido. Obras son amores y no buenas razones. A la hora de la verdad es el compromiso, la acción, la perseverancia, la continuidad y el sentir que vamos todos en la misma barca lo que acrecienta nuestra credibilidad. No abandonar el barco a la desidia, al olvido o a las tormentas nos hará ver de forma clara quien está a las duras y a las maduras.
  4. Involucrarnos en los pequeños detalles. Todo tiene importancia, hasta los pequeños detalles de la vida cotidiana, de un trabajo o de un proyecto. Lo pequeño lo lleva alguien, por insignificante que sea, y si se aprecia ese algo nos sentimos halagados y tenidos en cuenta. Sentimos la presencia del otro en nuestra vida así como el otro sentirá la nuestra. Al final son los que están los que se hacen sentir y los que dejarán huella, no por lo que hemos hecho con ellos, sino por como los hemos hecho sentir a nuestro lado.
  5. Llevar a cabo las promesas y los acuerdos. La palabra es la palabra, el simple choque de manos es algo más que un gesto o manera de cerrar un trato. Fidelidad y lealtad a la palabra dada y al compromiso realizado afianza la credibilidad de quien lo asume.
  6. Asumir la responsabilidad sin excusas. La madurez es asumir la parte que nos corresponde. No hay nada mejor que un "me equivoqué" que una excusa sin sentido. La grandeza de las personas las medimos, aunque el coste muchas veces sea inmenso, por la humildad y el reconocimiento de los propios fallos y de las limitaciones que se tengan.
  7. Apoyar a los demás. Estar al lado de otros, reconocer, apoyar, hacerse sentir y permitir que otros sientan que se puede contar con uno aumenta la credibilidad, la confianza y la seguridad de que pase lo que pase uno siempre estará ahí, apoyando las iniciativas que se vayan tomando. 
  8. Reconocer públicamente la importancia de los demás. Y es precisamente a donde lleva el apoyo, a reconocer que el éxito no es simplemente de uno, sino del equipo que se tiene. Si bien es que el apoyo y el ánimo son importantes también es que el trabajo de los demás es una parte importante de aquello que se consigue. Hoy y más que nunca interactuamos e interdependemos unos de otros. Nos necesitamos y por ello el reconocimiento de los demás es imprescindible. En la medida que lo hacemos cobramos valor y confianza, se nos siente no como estrellas sino como parte de un proyecto. 
  9. Asumir los resultados, positivos o negativos, con los demás. Es consecuencia de lo anterior. Ganamos todos y perdemos todos. Unos tendrán mayor o menor protagonismo, pero hay que saber asumir los resultados juntamente con los otros y no querer salvarnos solos en los momentos malos. Los demás posiblemente nos valorarán más por la actitud solidaria en los malos momentos, porque son momentos de soledad y donde más necesitamos la fuerza del otro.
  10. Respetar la relaciones. No abusar de ellas. Dicen que donde hay confianza, muchas veces da asco. Tal vez sea la extralimitación en nuestras relaciones, el abuso de confianza e ir más allá de lo que podemos pedir donde perdemos mucha de nuestra credibilidad y confianza. Saber otorgar a cada persona su lugar y su momento es indispensable y de obligado reconocimiento. 
  11. Perseverancia en los proyectos. Cuando seguimos bregando y luchando, aunque soplen vientos adversos, la gente nos verá ahí....., insistiendo. Es lo que nos da valor y credibilidad, tanto a nosotros como al proyecto, la fe ciega en él. 
  12. Aceptar las críticas. Son durar de aceptar, duras de reconocer y duras de vivir con ellas pero, ¿qué hay detrás de cada ella? Un ejercicio de honestidad en el que estamos abiertos a lo que puede fallar, a aquello en lo que nos hemos podido equivocar. Ante todo es un enorme ejercicio de libertad de estar abiertos a aprender de los errores y a no afianzarnos a una imagen equivocada de nosotros mismos y de la realidad.

15/11/13

Felicidad, Motivación, Pasión y Creatividad



"Las soluciones creativas a los problemas 
se dan más a menudo 
cuando los individuos 
se dedican a una actividad por puro placer 
que cuando lo hacen 
por eventuales recompensas externas". 

Howard Gardner


  • ¿Qué piensas de ello?
  • ¿Cuando te has visto más creativo en tu vida?
  • ¿Lo eres actualmente?
  • ¿Qué te permitiría ser más creativo en estos momentos?
  • ¿Qué harías por placer en la vida sin esperar recompensa de ningún tipo?
  • ¿Qué es lo que te hace sentirte feliz en esas situaciones?
Hay algo importante en la vida: disfrutar de ella, vivir plenamente feliz. ¿Y cuál es la receta? Hacer aquello que realmente feliz. ¿Y que es ello? Echa un vistazo a tu propia vida. Estoy seguro que todos tenemos un común denominador: las veces en que nos hemos sentido útiles a la misma vida y a los demás.

¿Eres capaz de reconocer esos momentos?

Y lo mejor de todo es que la experiencia nos dice que en esos momentos desplegamos:
  • Toda nuestra concentración. La vida nos absorve. No nos damos cuenta del tiempo; éste pasa como si nada y nosotros inmersos en él sin darnos cuenta sino de aquello que hacemos.
  • Nuestra capacidad de creatividad, de experimentación e indagación en lo que estamos haciendo crece de forma totalmente inimaginable. La inspiración hace acto de presencia en nuestra vida. ¿Sabes por qué? Somos libres ante lo que estamos haciendo. El mundo no existe, porque estamos inmersos en aquello que amamos y hacemos.
  • La recompensa la encontramos no en las miradas que nos observan o en la retribución que conseguimos, sino en el sentirnos parte de un proyecto, de una situación, de una experiencia en la que nuestra persona se extiende y proyecta su sombra en la vida.
  • Sentimos que "somos" alguien y lo "somos" en la medida en que nos sentimos parte de algo que hacemos por gusto y no como parte de algo que se exige o espera de nosotros.
Al final la libertad y la creatividad que ella conlleva hace que surja de manera espontánea algo tan importante como estar en comunión con nosotros mismos: Eso es la felicidad, sentir que se es y se vive cara al mundo desde lo que realmente es uno y no desde lo que se espera de él.


14/11/13

¿Ser o tener?



Largo dialogo esta tarde con una persona sobre esa gran dependencia emocional que tenemos sobre personas, cosas o momentos del pasado que nos impiden gozar de la realidad presente. Frases para pensar y para tomar conciencia de lo que puede ser la vida para nosotros en cada momento:
  • Hablando sobre la libertad a la hora de vestir que tenemos en vacaciones se decía que son momentos en los que posiblemente no estamos en nuestro entorno y no nos importa, por ello, lo que los demás piensen de nosotros. Somos libres y gozamos de esa libertad. ¿Te imaginas? Todo un año intentando agradar o que no se nos rechace. Renunciamos a ser para que se nos tenga en cuenta. ¿merece la pena?
  • Vivimos más pendientes de lo que deseamos tener y conseguir en vez de gozar de todo lo que ya tenemos. ¡Qué verdad tan grande! ¿Para qué vivimos? ¿Para lo que nos espera o para vivir la vida en sí con lo que ya tenemos a nuestro alcance?
  • ¿Qué necesitamos para vivir? Dice el anuncio de IKEA que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Si nos pusiéramos a realizar un inventario de "todo" lo que tenemos en casa quedaríamos asombrados de la cantidad de cosas que necesitamos para vivir, muchas las utilizamos a menudo y otras muchas, tal vez, casi nunca. ¿Dependemos de tantas cosas para vivir? Al final creo que vivimos para tener y para depender de lo que tenemos. Trabajamos para mantener lo que poseemos. ¿Vivir para tener o tener para vivir? Eh ahí la cuestión.
  • ¿Qué harías plácidamente sin tener que meter por medio el dinero? Ayudar a los demás, dar clases a niños que necesiten refuerzo, etc....... ¿Qué nos detiene en realidad cuando hay tantos que necesitan de aquello que a nosotros nos gusta hacer sin ánimo de lucro? Ser coherentes y dar pasos para hacerlo. Ponerlo en la agenda de nuestra vida, porque como le decía a un cliente hace unos días, si no lo ponemos en la agenda, con fecha y hora, lo más probable es que pase al baúl de los recuerdos y nunca lleguemos a hacerlo. Es muy fácil postergar las cosas. ¿Cuándo lo hacemos? Cuando realmente no son importantes para nosotros.




13/11/13

Decidir lo que pensar



Es curioso como muchas veces hablamos y pensamos sobre lo que todo el mundo habla y piensa. Vemos la televisión, escuchamos la radio, leemos los periódicos y nos vamos alimentando de todo aquello con lo que guardamos contacto Bien comentaba alguien que somos el producto de las 5 personas más cercanas con las que nos relacionamos, de los libros que leemos, de las películas que vemos y de todo aquello con lo que entramos en contacto.

Hace poco tiempo reflexionaba sobre ello porque todo lo que aparecía en los medios de comunicación era y es contenido con alta carga negativa: sucesos, robos, corrupciones políticas, etc. Pocas veces aparecían o aparecen noticias positivas que levanten el animo de las personas y les estimulen a vivir. Y mira que por noticias buenas que no sea, por haber las hay.

¿Qué pasaría si decidiéramos por nosotros mismos a donde mirar, a donde enfocarnos, lo que pensar y hacia donde enfocar nuestras vidas?

Tal vez seríamos pájaros medio raros a los que nos llamarían insensibles por no fijarnos en lo que está cayendo a nuestro lado. Pero no tiene sentido hundirse cuando hay cabos a los que afianzarse o situaciones que hacen que la vida sea totalmente positiva y orientada no al fracaso que se ve a nuestro alrededor, sino a lo positivo que sí también existe.

A mi personalmente.... 

  • Me alimenta el ver como hay gente que en medio de las dificultades tienen la habilidad de inventarse salidas nuevas.
  • Me satisface el ver las personas  que en vez de hundirse en el problema adquiere mayor vigor y fuerza y se los toma como un reto a lo que tienen que darle una solución.
  • Me fascina el que es capaz de ver oportunidades en medio de las situaciones que para todos son catastróficas.
  • Me encanta el que se ríe de sus propios fallos porque les hace sentirse humanos y vivir su humanidad desde las propias limitaciones.
  • Me gusta ver aquellas personas que lo intentan, como dice Einstein sin saber que es imposible lo que persiguen, porque no ven limites a sus deseos.
  • Me alegra que tengamos la oportunidad de elegir en lo que pensar, sobre todo si lo que decidimos pensar es aquello que alimenta la vida, la sonrisa, la comunicación y el poder satisfacer las necesidades de aquellos que nos rodean.

Nunca estaría de más el preguntarse:
  • ¿Qué pensamientos dirigen mi vida?
  • ¿Escojo aquello que quiero pensar o me siento dirigido por los demás?
  • ¿Lo que pienso aporta algo a la vida o me frena a vivirla de forma más dinámica y creativa?
  • ¿Cómo me gustaría pensar? ¿Por qué no logro pensar de esa manera?
  • ¿Qué puedo hacer para elegir lo que quiero y debo pensar?
  • ¿Qué pasos voy a dar para ello?



12/11/13

Aprender, Preguntar y tener criterio propio: fuente de salud y crecimiento.



Siguiendo con el libro de Joaquin Lorente, "Piensa es Gratis", 84 ideas prácticas para potenciar el talento me han llamado hoy la atención un par de sugerencias que me resultan importantes:
  • Cultivar el cuerpo y la mente. La cantidad de gente que se ve en los gimnasios o haciendo deporte por la calle es increíble. Las recomendaciones para mantener una buena imagen corporal es cada día más grande y si a ello le añadimos la importancia para mantener una buena salud que acabe con problemas como la diabetes, colesterol o enfermedades cardiovasculares la importancia del ejercicio físico se incrementa. ¿Y el cerebro, la mente, nuestro crecimiento personal? ¿Cuánto tiempo le dedicamos a ello? Tres consejos se hacen importantes al respecto si queremos mejorar nuestra vida emocional, nuestro crecimiento como personas además de prevenir enfermedades como el Alzheimer:
  • Aprender. Tener una gran curiosidad por la vida, investigar, estar abierto a lo nuevo y no conformarse con lo que se sabe. El cerebro necesita estimular las neuronas, y lo estimulamos en la medida en que leemos, aprendemos, cambiamos de situaciones y nos alejamos de la rutina que nos impide aprender cosas nuevas.
  • Preguntar. ¿Qué hacen los niños para aprender? Preguntar, preguntar hasta la saciedad. Incluso llega el momento en el que preguntan y nos ponen nerviosos porque no sabemos la respuesta. Eso es la vida. Hemos estimulado desde pequeños nuestro cerebro con preguntas que muchas veces parecían incordiar. Hay algo imprescindible, las preguntas tienen que buscar respuestas. La búsqueda de respuestas estimula el cerebro en busca de respuestas. 
  • Criterio. Intentar tener criterio, opinión sobre situaciones que nos afectan o que no llegan a afectarnos del todo pero que sí pueden afectar a otros. Decidir, posicionarnos o tomar partido nos ayuda a pensar y a tomar decisiones que muchas veces no podemos tomar de forma tan superficial. Asumir muchas cosas sin cuestionarlas, simplemente porque son parte de la tradición, de la costumbre o del sentido común, ¿no hace que nuestro cerebro se pare y no profundice en los aspectos de vida que muchas veces asumimos sin ni tan siquiera saber porque están ahí?

11/11/13

Potenciar el talento



Hoy he comenzado a leer el libro de Joaquin Lorente, "Piensa es Gratis", 84 ideas prácticas para potenciar el talento.

  • Es curioso como frente al 75% de agua que somos los seres humanos hay tan sólo un pequeño órgano de 1.300 gramos, el cerebro, que lo controla todo. Y lo más curioso es que, como dice el título del libro, usarlo es gratis. Quieras o no, nuestra capacidad de pensar nos distingue del resto de la naturaleza.
  • Señala que la suerte es el azar, aunque ello conlleva una fuerte carga de preparación y de intuición. El azar solo no basta. A veces uno se encuentra la suerte, pero la mayor parte de las veces es consecuencia de saber estar en el momento preciso, en el lugar preciso y saber captar los detalles precisos. Y todo eso no es parte de azar sino más bien de una preparación muchas veces física y, otras tantas mental.
  • La base del éxito se basa en una idea: bastante olfato y mucho coraje frente a la base del fracaso: muchas ideas, bastante olfato y cero coraje. Por lo que la acción y la toma de decisiones es fundamental a la hora de afrontar el éxito.
  • El conocimiento es un motor parado, lo que mueve es la actitud. El conocimiento es tan solo la llave para entrar en la carrera de la vida, en el intento por conseguir lo que deseas.
  • El futuro es el tiempo que nos queda para hacer lo que no habíamos hecho antes, así que tener algo siempre pendiente por hacer se hace vital, es lo que hace que vivamos y no sobrevivamos.
Esto siempre lleva a cuestionarse fuertemente:
  • ¿Me dejo llevar más por la razón que por los sentimiento?
  • ¿En qué aspectos debería pararme más a pensar que a sentir o que a dejarme llevar por lo emocional?
  • ¿Soy de los que dejo que el azar me encuentre o de los que creo circunstancias para poder estar presente en el momento oportuno y a la hora oportuna que se produzca el azar?
  • ¿Cómo ando de coraje en mi vida? ¿Lo tengo? ¿Me falta?
  • ¿Lo que se me lleva a actuar o a esperar? ¿Tengo iniciativa? ¿Me siento seguro?
  • ¿Tengo algún sueño pendiente?
  • ¿Construyo de forma consciente mi futuro cada día?

8/11/13

4 actitudes para preparar el éxito



Entre las claves del éxito Daniel Coyle destaca el tener presente el tener cuatro aspectos:
  • Establecer una conexión emocional. Dicen que la primera impresión cuenta mucho y nos condiciona con las personas. Si ocurre con las personas pasa otro tanto de lo mimos con las actividades que tenemos que realizar. Hay momentos en que tenemos que saber prepararnos para conectar positivamente con las personas con las que tratamos o con lo que tenemos que hacer. ¿no te ha ocurrido nunca que has comenzado a leer un libro y no te ha entrado en esos momentos y meses o años después te ha parecido fascinante? ¿Dónde reside muchas veces el problema? ¿Actitud? ¿Predisposición? Tal vez el prepararnos para conectar emocionalmente con lo que vamos a realizar o con quien vamos a tratar.
  • Lo breve si es bueno, dos veces bueno. Nos gusta adornar las cosas demasiado, pero muchas veces lo que una situación o las personas necesitan de nosotros es lo concreto, el detalle, la exactitud y no perderse en rodeos que muchas veces lo que más hacen es enredar las cosas que concretarlas o definirlas. Es la típica respuesta que muchas veces damos cuando no dominamos las cosas. "Al pan, pan y al vino, vino". No podemos irnos por las ramas. si queremos que algo funcione bien sea a nivel trabajo o de relaciones con los demás tiene que ser claro. La ambigüedad nos deja en fuera de juego. 
  • Mide tus retos. La vida, queramos o no, está hecha de pasos que tenemos que dar. Si caminamos en una dirección siempre tendremos un punto de referencia, la meta que queremos conseguir, el lugar que pretendemos alcanzar. ¿Cómo sabemos que vamos en la buena dirección? Marcándonos una ruta de viaje y sabiendo por los lugares o etapas que tenemos que pasar. Se cuales son los pasos, se cuales son las secuencias que tengo que seguir y sé cual es el próximo reto que tengo que alcanzar. Medir significa saber que no puedo estancarme, y en la medida que mido me exijo a mi mismo y me reto a mi mismo a dar un paso más en el camino. El éxito es el resultado de muchos pequeños pasos dados anteriormente.
  • Esfuerzo. No hay nada fácil en la vida. es esfuerzo es un valor a la baja y vivimos en un momento en que prima lo rápido y lo fácil. ¿A quién no le gustaría que le tocase la lotería? Todo éxito y logro lleva detrás de sí un gran esfuerzo aunque muchas veces la estrategia nos ahorre cantidad de tiempo y de sufrimiento, pero el esfuerzo es ineludible.

7/11/13

La fuerza de nuestras palabras



Es curioso el número de mensajes que día tras día nos lanzamos a nosotros mismos y que, de una manera u otra acaban influenciando nuestra vida. Por desgracia, muchas veces los mensajes son negativos y nos condicionan brutalmente al punto de condicionarnos a la hora de afrontar las cosas, una razón por la que no conseguimos lo que queremos y buscamos.

Tener las cosas claras y de forma positiva en la mente, saber felicitarnos hasta por las cosas más pequeñas que nos vamos encontrando por la vida sobre nosotros mismos, visualizarnos en un futuro deseado y fomentar dentro de nosotros esa ACTITUD positiva cambiará nuestra forma de vernos mismos y de ver la misma realidad. Alguien ya lo dijo en su momento, Wyne Dyer, "cambia tu forma de ver las cosas, y las cosas cambiarán". Yo añadiría algo más, "cambia la forma de tratarte a ti mismo y a los demás, y todos cambiarán".

¿Qué pasaría si hicieras una lista de todos esos mensajes inútiles que te lanzas a ti mismo, o que lanzas sobre otros, y los cambiaras a mensajes positivos?
¿Qué pasaría si en vez  de ver los lados negativos de las cosas comenzamos a ver las partes positivas que hay detrás de ellas, o de las situaciones que se esconden detrás de ella para ser más comprensivos con ellas?
¿Qué pasaría si nos comprometiéramos a buscar y utilizar lo más diario y a menudo que podamos palabras que nos ayuden a tener esa actitud positiva?
Palabras Caballofuerza vital para el día a día, del Dr. Juan-Miguel Fernández-Balboa nos da la posibilidad de pensar en 26 palabras que nos pueden ayudar a ello:

  1. Despierta.
  2. Sueña.
  3. Visualízate en lo que quieres alcanzar.
  4. Valórate.
  5. Felicítate constantemente por tus logros.
  6. Agradece.
  7. Organízate.
  8. Prioriza.
  9. Rígete, ten control de tus decisiones.
  10. Adopta posturas corporales positivas.
  11. Sintoniza y busca estados de ánimo positivos.
  12. Concéntrate.
  13. Mira, observa, descubre cosas nuevas.
  14. Mantén una buena imagen corporal de ti mismo.
  15. Perdónate.
  16. Libérate de tus dependencias.
  17. Relativiza, se flexible.
  18. Aclárate.
  19. Trabaja y da energía a tu cuerpo.
  20. Simplifica las cosas.
  21. Inspirate.
  22. Renómbrate.
  23. Atrévete.
  24. Actúa.
  25. Renuncia.
  26. Busca el equilibrio.


6/11/13

“Consulta no a tus miedos sino a tus sueños”



“Consulta no a tus miedos sino a tus sueños” 
(Juan XXIII)

El miedo siempre ha sido una emoción que nos paraliza pero, ¿y los sueños? ¿Qué aporta fijarse en los sueños en vez de en los miedos? Davidson ha demostrado que la alegría, serenidad, valor y confianza tienen que ver con la estimulación de la región prefrontal izquierda y la reducción de la actividad en la región prefrontal derecha. ¿Cuándo ocurre? Cuando asumimos retos, nos sentimos interesad@s y alegres, nos enfocamos en lo que va a salir bien, buscamos el lado positivo de las cosas, tenemos planes y proyectos.

¿Has asumido alguna vez un reto en tu vida? 
  • ¿Has notado la diferencia entre los sentimientos que se producen en ti cuando tienes un reto a cuando te sientes invadido por el miedo?
  • ¿Y la actitud que tienes ante lo que te enfrentas? ¿Positiva? ¿Negativa?
  • ¿Y tu capacidad de crear, improvisar, ver alternativas y tomar decisiones?
Los sueños, sin duda alguna, aparecen como una fuente motivadora y hasta cierto punto generadora de de asunción de riesgos y de atrevimientos. Los sueños hacen que a veces no tan siquiera veamos los limites de aquello a lo que nos enfrentamos. Es como si nos cegáramos ante el sueño y fuéramos tras el. El sueño, cuando realmente lo es y tiene importancia, se convierte en pasión.

* ¿Has sentido esa actitud optimista?
  • ¿Eran obstáculos o retos lo que veías?
  • ¿Te sentías atemorizado o intrigado y curioso ante lo que tenías delante?
  • ¿Despertaba alegría o más bien te aletargaba?

 Los sueños despiertan en nosotros el espíritu optimista, de juego, de reto, de alegría y de no tener en cuenta el sentido del ridículo. Pero lo importante es soñar y....
  • ¿Cuánto tiempo le dedicabas a soñar?
  • ¿Dónde solías soñar e inspirarte?
  • ¿Qué elementos te ayudaban a desarrollar esos sueños?
  • ¿Cómo cargabas tus sueños de pasión?
Párate por unos cinco minutos y pregúntate:
  • ¿Qué me gustaría alcanzar de aquí a cinco o diez años?
  • ¿Cuál sería ese sueño que me haría sentir realizado?
  • ¿Por qué no ir tras él?
  • ¿Cómo puedo conseguirlo?
  • ¿Cuáles son los pasos que tendría que dar?
  • ¿Cuál es el primer paso que voy a dar?
  • ¿Cuándo lo voy a dar?

 Feliz sueño, yo voy tras los míos que ve venir.

5/11/13

Nos cuesta aprender



Siguiendo con Daniel Coyle me quedo con sus cuatro etapas para un buen aprendizaje:

  • Esfuerzo. La verdad es que aprender requiere esfuerzo, pero sobre todo cuando somos nosotros mismos los que nos ponemos esos límites, es decir, cuando lo encontramos divertido y queremos superarnos a nosotros mismos. Un claro ejemplo puede ser cuando los niños quieren pasar de un nivel de juego a otro, o cuando queremos,en mi lugar, añadir un largo más a la piscina o un kilometro a la caminata cuando hago ejercicio. Esfuerzo por superar los propios límites.
  • Implicación: Cuando somos parte de un equipo, cuando no delegamos las respuestas a otras personas, cuando nos sentimos parte del proceso, sentimos que formamos parte de algo, de un equipo, de un proyecto, de un aprendizaje, de una experiencia. ¿Qué pasa cuando te sientes parte de algo? No solamente recibes de exterior, sino que buscas el aportar y cuando lo haces te involucras y te identificas con ello. Es parte de de la emoción que tiene que despertar en nosotros todo aquello que aprendemos, sino aporta emoción tal vez es porque no lo entendamos y si no lo entendemos poco podremos implicarnos y por ello aprender de las situaciones.
  • Sentido. No hay cosa más aburrida que hacer algo que no tiene sentido. Trabajar por trabajar, estudiar por estudiar se hace más duro cuando no sabes los que haces, lo que estudias ni la importancia de ello. Cuando dotamos las cosas de un sentido, el sentido hace que nos impliquemos mucho más en los procesos, buscan y aportando cosas en aquello que nos sentimos involucrados,
  • Revisar, examinar, poner a prueba. Sí evaluar lo que hacemos y aprendemos nos hace constatar si lo dominamos o no, si lo tenemos claro o no. Una lección bien aprendida es aquella que puedes enseñar a otros. Los fallos, los errores son maneras en las que podemos profundizar mucho más en el proceso de aprendizaje. ¿Lo se? Lo pongo a prueba. ¿Acierto? Fantástico, ¿a por lo qué puedo ir ahora? ¿a donde me lleva lo aprendido? ¿He fallado? Rápidamente y sobre la marcha...., ¿dónde está el fallo? ¿cómo puedo corregirlo? ¿qué puedo aprender de él?
Siempre cabe preguntarse:
  • ¿En qué intento esforzarme cada día?
  • ¿En qué puedo superarme?
  • ¿Cómo noto mi nivel de implicación en lo que hago?
  • ¿Qué sentido tiene lo que hago?
  • ¿Puede tener un sentido más grande?
  • ¿A quién beneficia lo que hago?
  • ¿Cómo me beneficia a mí?
  • ¿Cómo podrá beneficiarme más?
  • ¿Donde puedo cambiar actitudes o pasos que pueden hacer más efectivo lo que persigo?

4/11/13

Resilencia, adaptación. ¿Cómo lograrlo?



No hay quien se libre de encontrarse a veces en situaciones inesperadas, unas veces traumáticas que nos ponen a prueba, y otras más sencillas que pasan como meras anécdotas de nuestra vida. ¿Cómo conseguir adaptarnos a las circunstancias y aprovecharnos de ellas?

  • Confianza en uno mismo. Tal vez las crisis lo que más nos hace ver es la desconfianza que tenemos hacia nosotros mismos, la inseguridad que nos produce y el miedo ante dicha inseguridad. Confiar en uno mismo es importante, nos da la capacidad de afrontar las situaciones con más entereza y seguridad. Desde la aceptación viene la superación. Como anécdota la de alguien en la radio que nada más empezar pidió que le perdonaran porque estaba nervioso. A partir de ahí, desde esa aceptación y confianza, no se le volvió a notar nervioso.
  • Nuestro propio camino y pasión. Nada nos da más seguridad que seguir lo que el corazón nos dice, lo que hacemos con pasión. ¿Por qué? Porque al dominarlo nos sentimos seguros. No hay nada como sentirse en la vida como pez en el agua, haciendo lo que a uno le gusta.
  • Optimismo. Hay que mirar hacia lo que perseguimos y no hacia lo que tememos. Lo positivo nos da fuerza, los miedos y el pesimismo nos la quitan. Tan sencillo como la primera vez que tuve que cruzar un puente colgante en México. Nada más poner el pie en la hamaca comenzó a moverse. La persona que me acompañaba me dijo: "Mira al frente, no mires al río ni al movimiento. Mira al frente." Y funcionó, De haberme centrado en el miedo no lo hubiera cruzado.
  • Los resultados. Unas veces pueden gustarnos, otras no. Si nos gustan, adelante; y si no, ¿qué aprendemos de ellos? ¿Qué sentido tienen en todo el proceso? Hay quien lo ve como un fracaso, pero también como una manera de aprender a no hacer las cosas, o a tener que aprender algo nuevo que posiblemente tenga mucho más sentido más adelante.
  • Desarrollar relaciones positivas, sobre todo con quien ha vivido las misma circunstancias. Lo que unos han aprendido a vivir y a valorar a nosotros también. Puede ser un punto de partida o un hombro en quien apoyarse, o personas de las que aprender.
  • El autocontrol. Dejarse llevar por las emociones puede ser tan bueno como malo, bien sean emociones positivas o negativas. Poder controlar las emociones nos puede evitar dar pasos en falso, decidir equivocadamente en función de lo que sentimos y no de lo que buscamos realmente.
  • Saber vivir cada paso, cada instante. Muchas veces nuestras frustraciones son porque no vemos expectativas cumplidas. Centrarse en cada paso, vivirlo, aprender de él y saber caminar partiendo de él es saber vivir la misma vida. 

1/11/13

Más vale maña que fuerza


La inteligencia triunfante 
es la que se enfrenta con los problemas 
y gestiona bien las capacidades...,
En el juego de la vida 
llegamos con unas cartas que no elegimos, 
pero no siempre gana 
el que tiene las mejores, 
sino el que juega mejor con las que tiene".

Jose Antonio Marina

Una realidad como una catedral de grande. Y de hecho lo podemos ver en cantidad de ejemplos que pueden suceder a diario. 
  • ¿Cuántas veces, por ejemplo, un gran equipo ha sido derrotado o eliminado por el colista?
  • ¿Cuántas veces hemos visto gente que se ha arruinado después de haber conseguido una fortuna con no haberla sabido gestionar?
  • ¿Cuántas veces se nos han venido ventas abajo por no estar atentos a detalles de la transacción que teníamos en mano?
  • ¿Cuántas nos hemos quedado en blanco en un examen por no saber gestionar los nervios cuando teníamos pleno conocimiento de lo aprendido?
  • ¿Cuántas veces se ha venido una relación de amistad abajo por no saber jugar las cartas de las relaciones humana y de la comunicación?
Todos jugamos cartas diferentes en la vida, pero lo que hace que triunfemos o no es el modo o la actitud con la que nos enfrentamos a las situaciones. La inteligencia o actitud triunfante es la utilizada por David para derrotar a Goliat, o la de un equipo pequeño que sabe como jugar sus propios recursos. Esa es la pura realidad de la vida.

¿Cómo llegar a tener esa inteligencia o actitud?
  • ¿Qué ocurriría si mis conocimientos los convierto en comportamiento?
  • ¿Qué pasaría si mis conocimientos los adapto al contexto adecuado y no al que quiero tener en mente?
  • ¿Qué acontecería si le pongo valor a lo que se, quiero y puedo llegar a hacer?
  • ¿Cuál sería el resultado de creer en mí mismo y en aquello que yo puedo dar?
Tal vez ese sea el punto de partida, creer en uno mismo y en los recursos que tengo y no en aquellos que podría tener. Los que podría tener puedo lograrlos, pero siempre, solo y cuando acepte y valore aquellos que actualmente tengo. Las pequeñas guerrillas hacen imposible que grandes ejércitos puedan con ellas, es otro de los ejemplos en los que vemos de forma clara que por encima de los recursos siempre están la forma de utilizar aquellos que "simplemente" se tienen, eso es lo que hace posible que uno tenga esa inteligencia o actitud triunfante.
  • ¿Cómo puedo lograrlo con los recursos que tengo?
  • ¿Qué estrategias puedo utilizar con aquello que poseo?
  • ¿Qué recursos puedo generar y atraer con los que ya tengo?
Todo ello requiere de algo muy importante:
  • Disfrutar de lo que se hace, como si de un juego, que en realidad lo es, se tratara.
  • Diversidad de recursos y no cerrarse en ideas fijas.
  • Dedicación, poniéndole la pasión y el entusiasmo que le ponemos al juego.
  • Dominio de nuestros propios recursos y conocimientos. La información adecuada es una fuente de seguridad en aquello a lo que nos enfrentamos.

31/10/13

Reinventarse y crecer.



Venía conduciendo y puse la radio. En la emisora una entrevista a dos personas que no se quienes eran porque ya habían comenzado a hablar antes de subir yo al coche y un par de frases interesantes: La crisis nos deja dos cosas positivas: la creatividad y la forma de reinventarse las personas. Más o menos viene a recordar la ley de la evolución de las especies, o te adaptas o te mueres. Y la verdad es que es un tanto cierto a pesar de que te encuentras a muchas personas que esperan que vengan a rescatarlas en vez de rescatarse a si mismas.

La crisis genera una situación, la de la necesidad y ésta no hace otra cosa que buscar alternativas a lo que no se tiene. En la historia del libro "¿Quién se ha llevado mi queso?" vemos a los dos personajes, al que busca nuevas alternativas a la crisis, y el que se queda "esperando" a tiempos mejores. En el libro de Alex Rovira, "La Buena Suerte", nos comenta y describe como la Buena Suerte no es fruto de la espera o de la casualidad, sino de crear circunstancias que ayuden a buscar nuevas alternativas.

Creatividad es lo que hace posible que demos nuevas soluciones a necesidades existentes. El ¿cómo? siempre como pregunta poderosa ante situaciones que nos agobian o incomodan.
  • ¿Cómo salir de aquí?
  • ¿Cómo sacarle partido a esta situación?
  • ¿Como hacer algo que interese a los demás?
  • ¿Cómo.......?
De ahí, y de rebote, me vino a la mente los enormes esfuerzos de creatividad que se están haciendo en el mundo hoy para ofrecer alternativas a las situaciones que se viven y como hoy se paga más que nunca por el conocimiento, por las ideas, por las iniciativas, etc. Y es curioso como un proyecto que dos Coaches, Natalia y Ricardo, y yo que tenemos entre manos a nivel informático para un grupo de personas con un tipo de dificultad de aprendizaje se está encontrando con un problema, que esperamos solucionar cuanto antes, y es el de no encontrar  programadores informáticos para elaborar ésta aplicación pues están hasta el cuello de trabajo. Crisis=Creatividad. El ingenio se pone a trabajar y a desarrollarse.
  • ¿Qué lecciones saco yo de mis crisis?
  • ¿En qué me han hecho crecer?
  • ¿Qué alternativas me han hecho ver?
  • ¿Qué aspectos nuevos he tenido que desarrollar?
  • ¿Qué pasos he tenido que dar?
  • ¿Qué ha cambiado en mi vida de forma positiva?
Cómo dice el refrán, no hay mal que por bien no venga.


30/10/13

La necesidad y los sueños



De todos es más que conocido que ante las necesidades solemos volcarnos . Sentimos algo especial cuando ayudamos y vemos que nuestras vidas son útiles a los demás y que son capaces de producir una sonrisa en medio de las más amargas experiencias de la vida. Si ello es así, ¿por qué no buscamos necesidades constantemente y desarrollamos nuestro talento? De ahí saldría una gran cantidad de iniciativas, creatividad y una gran satisfacción fruto de la expansión de nuestra personalidad. Lo importante en situaciones de necesidad siempre es la formulación de las poderosas preguntas que nos llevan a la actividad:
  • ¿Qué puedo hacer? 
  • ¿Cómo puedo ayudar?
  •  ¿Cómo podría resolverse ésta situación?
Son preguntas abiertas que nos llevan a buscar respuestas y que hacen que nuestra vida avance con un sentido que nos haga sentirnos bien con nosotros mismos.

La necesidad y el querer sentirnos útiles ante ella nos ayuda a superar uno de los grandes obstáculos que vemos en la vida: el miedo.

  • ¿Te has visto en necesidad en alguna ocasión y al mismo tiempo con miedo? 
  • ¿Quién ha vencido? 
  •  ¿De donde hemos sacado las fuerzas?
La vida es así, en los momentos de dificultad nos crecemos, sobre todo si es a la hora de ayudar a los demás. Hay un gran sentido de la satisfacción en ayudar e incluso en lograr algo por poco que sea. En algunos casos la satisfacción de ayudar está por encima de los logros obtenidos.

La necesidad es la eterna compañera del progreso y del crecimiento, tanto a nivel personal como a nivel laboral, económico o social.


29/10/13

La extraña y fuerte fuerza negativa



Hoy me vino a la mente aquella historia de los dos lobos:


Un viejo indio de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.   Él les dijo: 
“¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!... ¡es entre dos lobos, 
Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad. 
El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad, Compasión y Fe.
 Esta misma pelea está ocurriendo dentro de vosotros y dentro de todos los seres de la Tierra". 
Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:  “¿Y cuál de los lobos crees que ganará, abuelo?”

El viejo cacique respondió, simplemente... 

“El que alimentes.”
¿Por qué me vino a la mente? Pues por una sencilla razón, la tendencia, la gran tendencia que tenemos a observar y a darle más importancia a los aspectos negativos que nos vamos encontrando por la vida y sobre todo en las personas y como alimentando esta visión de la vida no solo condicionamos nuestro trabajo sino también nuestras relaciones con los demás.

¿Cómo reaccionaríamos, por ejemplo:
  • Ante una nota de un 5,5 en nuestros hijos?
  • Un trabajo inacabado de otra persona?
  • Algo no realizado a nuestro gusto?
  • Una situación que nos coge de sorpresa?
  • Una opinión o comentario que no esperábamos?

Todos tenemos la opción de elegir lo que queremos ver, lo que deseamos alimentar en nuestra mente o aquello que pueda justificar lo que realmente pensamos o llevamos dentro. Si podemos, afortunadamente, elegir. Pero,

  • ¿Somos conscientes de la tendencia positiva o negativa que tenemos a la hora de ver, pensar o valorar  aquello que está frente a nosotros?
  • ¿Dejamos que los aspectos negativos oculten todo lo positivo que puede haber a su lado?
  • ¿Nos sentimos a gusto viendo sólo y valorando lo negativo?
  • ¿Nos ayuda a mantener mejor actitud ante el trabajo o a mejorar relaciones interpersonales?


Tengo mis serias dudas. ¿Qué hacer? ¿Por qué no buscar el lado positivo de las cosas? ¿Cómo? Creo que para ello es importante la actitud y el querer ver lo positivo, a veces las emociones pueden más en nosotros que la realidad:
  • ¿Qué pasaría si al darnos cuenta de lo negativo que vemos intentamos sacar por cada cosa negativa tres positivas en la situación o en las personas?
  • ¿Qué ocurriría si antes de hablar o estallar nos diéramos un espacio de tiempo para controlar nuestra menta y elegir pensar en lo más constructivo?
  • ¿Qué cambiaría en nosotros si comenzamos a ver todos los aspectos positivos que nos rodean constantemente en la vida?



28/10/13

Una nueva época



Ayer leía en el País Semanal  a Borja Vilaseca reflexionar sobre las actitudes para la búsqueda de empleo, por no decir trabajo, en los momentos actuales. Y digo por no decir trabajo porque lo que más se busca es eso, empleo y no trabajo. A veces me encuentro con personas a las que le ofrezco eso, la oportunidad de trabajos que pueden hacer por sí mismos y me dicen que no, que quieren un empleo donde tener un sueldo seguro a final de mes. Y no cabe duda que eso poco a poco irá a menos, e irá a menos porque la demanda de trabajo es mucha y la oferta es poca. ¿Cuál es la solución? Pues esa misma, prepararse para ofrecer el propio talento y hacerlo de una forma diferente a los demás. Y Borja Vilaseca nos da nueve ideas que son realmente interesantes:

1. Tomar las riendas de nuestra vida profesional.  Ha llegado la hora de hacerse cargo de ellos mismos laboralmente. Y de realizar una función profesional útil, creativa y con sentido, que preferiblemente no pueda automatizarse y digitalizarse por medio de las nuevas tecnologías, ni tampoco externalizarse a un país en vías de desarrollo. 
2. Cultivar nuestra inteligencia emocional. No dejarnos llevar por el victimismo ni el sentimiento de culpa y si por la responsabilidad y la proactividad. Salir, en la medida de lo posible por nosotros mismos. 
3. Entrenar la inteligencia financiera. Tomar conciencia de como ahorrar más, de como generar más dinero y de como hacerlo fluido en nuestra vida. Hemos estado acostumbrados a gastar y a ahorrar, pero no a invertir y generar nuevo dinero de tal manera que éste trabaje para nosotros y no nosotros para el dinero. Nuestra libertad financiera se mide en la cantidad de meses o años que podamos vivir sin necesidad de trabajar. ¿Es posible? Claro que sí, a través de la inversión y otros medios. 
4. Descubrir el propósito profesional. Hemos trabajado muchas veces por necesidad y en cosas que no nos llenaban. De hecho esperábamos el fin de semana como agua de mayo. Empieza la era de comenzar a hacer del trabajo una extensión de lo que somos, de lo que nos gusta y de aquello que genera creatividad y pasión dentro de nosotros.
5. Decidir el rol laboral. Lo que mencionaba al principio de todo, intentar pasar de empleado a emprendedor. No ofrecer nuestro tiempo, nuestra mano de obra. Ofrecer nuestro talento, proyectos con un sello personal fruto de ese propósito personal que nos hace vivir con pasión y creatividad.
6. Hacer algo que nos apasione y que potencie nuestro talento. Solo así encontraremos la fuerza y la dedicación para dar lo mejor de nosotros mismos, potenciando nuestras virtudes y habilidades. 
7. Encontrar un problema social que nos motive resolver. No hay nada como sentirnos útiles a los demás. Resolver necesidades a otras personas acrecienta nuestra disponibilidad, aumenta nuestra creatividad, nos hace sentirnos útiles y, queramos o no, puede ser una fuente de empleo.
8. Invertir en formaciones específicas. La vida es formación y crecimiento continuo y nos preparamos para resolver las necesidades de los demás de la mejor manera posible. Estamos llamados a ser los mejores dentro de nuestro campo. La mediocridad no tiene futuro. Seremos útiles en la medida en la que somos capaces de ayudar y satisfacer las demandas de los demás.
9. Desarrollar la marca personal. Una vez tenemos claro qué ofrecemos, el reto es descubrir cómo lo ofrecemos. Es decir, la manera en la que nos comunicamos y conectamos con las personas a las que pueden servir nuestros servicios.