18/10/12

Ayudando a descubrir



Una de las mejores experiencias que tanto tu como yo habremos tenido en la vida es cuando recibimos el halago y la felicitación de alguien por algo que hemos hecho bien en la vida. ¿Que sentimos? Dejando la falsa humildad a un lado hay que decir que nos sentimos bien. La autoestima se nos sube y parece que la vida va alcanzando un mayor sentido.Es como si nuestra función en la vida tuviera muchas más importancia. No es sólo porque nos dicen lo bien que lo hacemos o lo bien que llegamos a otros, sino porque nuestra vida tiene sentido en cuánto nos sentimos útiles hacia los demás y en cuanto que vemos que aportamos a la vida algo que ayuda y beneficia a otros.

Es ahí que cuando nos felicitan y halagan aprendemos que la mejor forma de amar no es dar de lo que tenemos sino ayudar a descubrir al otro, a través de nuestros halagos, lo bueno que es y lo mucho que aporta a nuestras vidas. Es como si no le diéramos pescado y sí, en cambio, le enseñáramos a pescar.

Un buen ejercicio sería ese, el de observar donde quiera que estemos, lo bueno y gratificante que hacen y aportan a los demás a nuestras vidas. En este sentido admiro a mi hija de nueve años que no se cansa de agradecer cantidad de detalles pequeños que va observando en los demás. Es una manera de amar, de reconocer al otro y de hacer que se entusiasme en lo bueno en vez de estar anclado en lo malo y en las limitaciones.

Utilizar las "gracias", admirarse de "lo bueno", elogiar los detalles y otros tantas cosas de la vida diaria en los demás es otra manera de hacer crecer a los que nos rodean, y lo bueno que lo hacemos con educación, sin que ellos sean conscientes y sin imponer nada, pues lo que elogiamos es lo que de forma natural brota desde la misma vida de la otra persona.


17/10/12

Perderse



¿Te has perdido alguna vez en la vida? ¿Te resultó interesante el haberte perdido? ¿Después de haberte perdido consideras que es una experiencia interesante?

Recuerdo que en una ocasión iba conduciendo mi coche por mi tierra, Galicia, y hubo un momento en que no sabía ni siquiera dónde estaba. No tenia miedo porque, tarde o temprano, se encontraría una carretera, un indicador o incluso a una persona que me podría indicar donde estábamos y el camino que tenía que seguir hasta llegar a mi destino. Pero lo que sí recuerdo es que donde yo estaba, que no era conocido para mí, era una auténtica preciosidad con unos paisajes realmente bellísimos y que jamás hubiera conocido si no hubiera sido por haberme perdido.

Hay situaciones en las que perderse le viene bien a uno. Estamos demasiado habituados a seguir los mismos esquemas, a tener las mismas ideas y a caminar por las mismas sendas haciendo que la vida se convierta en algo totalmente monótono. Llega el momento en el que ante las mismas situaciones actuamos de la misma manera obteniendo siempre los mismos resultados que muchas veces nos dejan totalmente insatisfechos.

Aveces es importante perderse y caminar por diferentes sendas para darnos cuenta de que tenemos muchas opciones diferentes que caminar siempre en el mismo sendero de la vida. El que se pierde no tiene otra alternativa que observar, apreciar, indagar y abrirse a nuevas experiencias personase, ideas y situaciones. Unas veces no te queda otra que adaptarte y otras no te queda otra que echar mano de los recursos internos que tienes en tu cabeza y crear nuevas herramientas que te sirvan para vivir.

De vez en cuando es importante pararse y salirse del camino habitual para ponerle un poco de salsa a la vida y comenzar a ver lo habitual de una forma diferente de tal manera que la curiosidad nos ayude a crecer permanentemente y a conseguir nuevas cualidades y herramientas para nuestra vida. 

Perderse es salir de nuestra zona de confort y entrar en una de inseguridad con la convicción de qué caminando por nuevos senderos encontraremos nuevas soluciones por aquello a lo que tenemos que enfrentarnos en nuestro día a día.


16/10/12

Usando tus recursos



Hay una gran experiencia que me gusta compartir en el día de hoy y que tiene que ver con la reciente muerte de mi madre.

Los últimos días su respiración se hacía más costosa. Tenía el oxigeno puesto pero se le veía la gran dificultad que tenía a la hora de respirar. Cuando ves a un ser querido en esta situación te da algo de lástima. No quieres verle sufrir. Muchas veces la reacción que tienes es la resignación y el llano. Otras la ansiedad y la desesperación. Pero siempre hay recursos, además de la medicación, que pueden aportar calidad de vida en esos momentos.

A una de mis hermanas, Gloria, se le ocurrió una gran idea: Hizo uso de su ordenador, buscó en internet las canciones que a mi madre más le gustaban y se las fue poniendo una a una. ¿Cuál fue el resultado? Una relajación total con una amplia sonrisa en sus labios. Ello hizo que ella se calmara y los que estábamos a su alrededor también.

La enseñanza es que hasta en los peores momentos podemos encontrar recursos que ayudan a vivir las situaciones de una manera mucho mejor. Para ello nada mejor que:

  • No dejar que las emociones se interpongan en nuestro camino.
  • No perder la paz que nos impida pensar y aportar algo a la situación.
  • No tener miedo a usar medios que pueden ser efectivos.
  • Y tal vez la mejor de todas, ¿qué puedo aportar yo a ésta situación? ¿Cómo puedo ayudar?
Unas veces será la música, otras la palabra. Cuando se trata de ser útil dejemos que las ideas, la paz, y la novedad fluya por si misma. Quien quiere aportar algo a los demás, siempre encontrará dentro de si mismo, el cómo.


15/10/12

Generando vida



El sábado y acabando el funeral por mi madre me contaron una pequeña historia sobre el significado de la muerte y de la vida para una tribu..

Cuentan que las personas ancianas, una vez que van a morir se retiran solas al monte para que allí las devoren los osos. ¿Por qué esa costumbre? La razón tiene una carga realmente emotiva y dicen que es para que los osos se alimente y así puedan después alimentar y abrigar con sus pieles al resto de la tribu que permanece viva. Es una manera de prolongar la propia existencia sirviendo de alimento para los propios hijos y miembros de la tribu, además de para los osos.

Los hijos siempre han sido considerados como una bendición. Unas veces lo ha sido por motivos económicos, a mayor número de hijos, mayor mano de obra y mayores ingresos. Pero la razón más profunda que ha llevado muchas veces a los seres humanos a tener descendencia ha sido la de seguir presentes en la vida y prolongar nuestra existencia a través de los demás.

Decía mi madre, con 91 años cumplidos, que todavía le quedaban tareas pendientes que llevar a cabo en la vida. Esas tareas pendientes la dejarían descansar tranquila y asegurarían que seguiría viva en la memoria y en el sentimiento de los demás.

Nuestro sentido de la vida, el que nos hace realmente felices, es el amor.A través del amor experimentamos la felicidad de ver sonreír al otro y nos sentimos cómplices y responsables de su felicidad. Es como si nuestra vida se expandiera y fuéramos generadores de vida para los demás. Muchas veces nos sentimos atrapados y absorbidos por los osos para seguir alimentando la vida, las expectativas y los sueños de los demás. En la medida que lo hacemos somos generadores de vida y sentimos la fuerza de la misma dentro de cada uno de nosotros.


12/10/12

Gracias "MAMA"


Gracias mamá. Acabas de dejarnos. Y nos dejas con una vida en las que tus manos se van llenas de amor. Poco antes de decirnos "adiós" encontraba casualmente entre tus cajones la columna vertebral de lo que había sido tu vida. Una frase de San Agustín escrita por ti a mano que decía

Vivir amando
amar sufriendo
sufriendo en silencio
pero siempre sonriendo.

Has dejado claro que el amor ha sido el eje de tu vida, lo que le ha dado sentido a ella. Has seguido los pasos del gran Maestro, Jesucristo. Seguías a pies juntillas las palabras de la cación Cristo te necesita para amar. Al que no te saludaba, le dabas amor.Al que sufría y al triste, le dabas amor. Al que venía de lejos, también le dabas amor. A los que no pensaban como tu, les dabas amor. Dabas de lo que había en ti, de lo que Alguien colocó en tu vida nada más nacer y de lo que fuiste mamando a través de la vida: amor.

Pero el amor no está exento de sufrimiento, es más, te lleva a padecer con otros. Has sido sensible al dolor que veías, has sido solidaria con el que sufría y has tendido la mano al que necesitaba. El amor te ha llevado a sufrir, a tender que comprender que no todos somos iguales y que no todos somos perfectos, y que en la diferencia y en la imperfección hay un hueco para el amor y para el respeto.

Has caminado por la vida en los momento buenos y malos, y eres de las personas que, al mal tiempo, han puesto buena cara. Es la buena cara la que dabas, y el dolor el que guardabas. Te has identificado con el Gran Maestro, que callaba el dolor y evitaba llevárselo o transmitírselo a los demás.Preferías cargar tu sola con el dolor antes de hacer sufrir a los demás. Ha sido, precisamente hasta ayer, que te dormiste para ya no despertar, que esbozabas cara de sorpresa y una gran sonrisa cada vez que alguien llegaba a tu lado. Tu lo pasabas mal pero, sobre todo, cuando veías que tu vida, tu dolor y tus limitaciones podían ser una carga para los demás. Y en silencio lo llevaba, y en silencio nada exigías. Y ese silencio te hizo merecedora de todo el amor que has podido recibir.

Sufriendo, pero siempre sonriendo, porque sonriendo se aplacaba el dolor, y sonriendo compartías aquello que siempre ha guiado tu vida: El Amor que has sentido y vivido por parte de Dios. Gracias por habérnoslo ofrecido a todos nosotros. Gracias mamá.


11/10/12

Amar y dejarse amar



¿Qué crees que es más fácil, amar o dejarse amar?

Amar conlleva una gran dosis de generosidad. Donde acaba tu responsabilidad comienza el amor, ya que éste surge de forma espontánea, natural y da, no de lo que sobra, sino de lo que uno es y de lo que puede hacer falta.

El amor puede llevarme muchas veces a buscar dentro de mí, y dentro de lo que no tengo, para poder dar. Quiero decir que el amor conlleva la búsqueda de lo que el otro pueda necesitar aunque yo no lo tenga. Es una manera de hacer que yo vaya creciendo y expandiendo lo que soy hacia lo que quiero y puedo llegar a ser.El amor, por lo general, me conduce hacia fuera de lo que puede ser mi área de confort y de inseguridad para adentrarme en lo que va más allá de mi responsabilidad al punto de tener que asumir el riesgo de dar hasta vaciarme, aunque como bien se dice "el amor es lo único que al repartir no se divide sino que se multiplica".

Dejarse amar no es fácil. Te obliga a abrirte a lo que viene de otras personas, aún a riesgo de pensar que ofendes o de sentirte humillado. Otras veces te ayuda a encontrarte contigo mismo. En ocasiones hace que puedas sentirte sólo, abandonado e incluso rechazado:
  • Abrirte a otros por ejemplo cuando en cierta ocasión un compañero y yo llegamos a la hora de comer a casa de una anciana amiga que nos invitó a sentarnos a comer y la sorpresa fue que en cada plato puso uno de los dos huevos que había en el de ella. Y cómo no tenía más, se quedó sin comer. Al verlo no se lo consentimos, a lo que ella respondió que era su manera de amar, y que si nosotros no le permitíamos amarnos así, no teníamos sitio tampoco en su casa. ¿Quiénes éramos nosotros para impedirle amar? Por una parte humillante, por otra una lección. Ella tenía derecho a amar, y nosotros el deber de permitírselo.
  • En ocasiones el amor no lo entiendes y lleva una gran carga de miedo, pues te hace enfrentarte a los miedos, especialmente a la inseguridad personal. Tal fue el caso, por ejemplo, que en una ocasión sentí yo cuando después de varias semanas de ayuda a la hora de ir a comprar en un país cuya lengua yo no hablaba, alguien decidió ya no acompañarme y que me enfrentara por mi mismo. Amor dejándome solo ante el peligro, junto con el amor que confía en que lo puedes conseguir. Amor que, en un principio no entiendes, pero que valoras después.
  • "Quién bien te quiere, te hará llorar". Son las lágrimas de un amor que se produce cuando se te dice la verdad, o las del amor sincero que es capaz de decirte "no" cuando a los que no les importas te dicen "sí". Las lágrimas que se producen cuando se dice una verdad y que se dejarían de verter simplemente con ocultarlas.
Amar y dejarse amar, un ejercicio de ida y vuelta.


10/10/12

Ser idealistas



Idealista es aquel que comprende que 
su misión se inicia 
cuando su responsabilidad termina. 

Miguel Angel Cornejo

El mundo hubiera sido otra cosa si nos hubiéramos conformado con cumplir nuestras responsabilidades.No habríamos ido más allá de lo que se nos pedía. El conformista nos va más allá de lo que se le exige, el idealista se exige más allá de lo que está estipulado.

¿Qué hubiera sido del mundo, de la vida, de la sociedad si nos hubiéramos quedado simplemente en hacer lo que se nos pedía? Tal vez nuestras expectativas y calidad de vida no serían las que tenemos hoy. Quizás nos veríamos envueltos en medio de muchas enfermedades que no podrían ser curadas o no hubieramos descubierto nuevas civilizaciones, pueblos, culturas que agrandaran nuestra mente.

Si bien el idealismo surge cuando la curiosidad emerge dentro de cada uno de nosotros, también podríamos decir que nace como fuente de servicio y de expansión dentro de la propia vida de uno.

La curiosidad la traemos desde pequeño. Unas veces nos permiten indagar en ella, otras nos la matan. Unas veces encuentra un hueco en nuestra vida, otras carece de interés. La curiosidad es una fuente que nos lleva muchas veces más allá de lo que tenemos y nos permite descubrir lo nuevo. Tal vez sea de forma genérica y sin objetivo, pero real y eficaz.

Cuando uno se encuentra con un problema como puede ser una enfermedad y no encuentra un medio para vencerla podemos tener dos actitudes, darnos por vencidos y aceptarla o bien buscar las causas y los medios para vencerla. Son aquello que no se resignan ante la enfermedad y ante el dolor los que buscan, investigan y desarrollan fármacos para vencer la enfermedad. Y quien habla de enfermedad puede hablar de cualquier otro tipo de problema que pueda tener la persona humana como tal. El servicio para erradicar el dolor y los obstáculos que permiten crecer a la persona humana nos pone en actitud de lograr un sueño, y ese sueño es el de vencer los obstáculos y ofrecer nuevas alternativas.

Por otra parte el idealismo es parte de nuestra necesidad de expandirnos como personas. La expansión es ir más allá de lo que hemos tenido desde un principio en nuestra vida. Somos seres que, como el universo, necesitamos expandirnos para crecer. En la medida en que crecemos nos sentimos más felices con nosotros mismos. Crecer es ir más allá de lo que somos hoy y es aportar calidad a nuestra propia vida.

¿Soy conformista conmigo mismo? ¿Soy de los que intento aportar soluciones o de los que me rindo ante los problemas?


9/10/12

La palabra



La persona es esclavo de lo que dice
y amo de lo que calla.

Dicen que "por la boca muere el pez". La verdad es que la palabra tiene doble filo. Es un instrumento con el que podemos expresarnos libremente pero como dice la frase aquí expuesta uno puede ser esclavo de ella y sino que se lo digan a los políticos que constantemente la utilizan para hacer promesas y declaraciones. La semana pasado alguien tuvo que dimitir el expresar libremente que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas". Francamente con esa sentencia firmó su retirada fulminante de la política.

En el mundo de la vida diaria, de nuestro trabajo, de nuestras relaciones personales o, incluso, de la propia vida familiar las palabras pueden ser señal de motivación o, por el contrario, de frustración. Lo peor de todo es que muchas veces se dicen con ánimo de levantar la moral y otras con la intención de menospreciar a otros. Unas veces se consigue el objetivo, otras no. Pero hay situaciones en las que nuestra razón puede malinterpretarlas y llevar el mensaje por un camino totalmente diferente.

De ahí que:
Quien sabe mucho
escucha;
quien sabe poco,
habla;
Quien sabe mucho
pregunta;
quien sabe poco
sentencia.

Y ante esto uno se pregunta: ¿Cómo suenan mis palabras? Porque ciertamente la responsabilidad es de uno. Lo que los otros entiendan y perciban depende del qué y de lo qué uno diga. Dicen que tenemos dos oídos y una boca, tal vez para escuchar más de lo que hablamos.

8/10/12

Constancia y perseverancia.




Son muchos los que renuncian 
y pocos los que fracasan.


Seneca


Son muchos los invitados
Y pocos los decididos.


Jesucristo


Son frases que llaman la atención porque creemos muchas veces que el éxito es fruto de la buena suerte o de un golpe de oportunismo bien aprovechado, mientras que la realidad nos muestra que el éxito es el resultado del buen trabajo realizado con buenas dosis de saber tomar decisiones, de llevarlas a cabo, de insistir cuando las cosas no salen y de saber utilizar los recursos propios y de abrir nuevos caminos.

Muchas fracasan antes de dar el primer paso. El miedo, la duda y la incertidumbre hacen que no se inicie ni tan siquiera el camino.

Hay quien nada más empezar mira haciavel frente, ve el camino que tiene que recorrer y el cansancio mental hace que aminore la marcha, frene y abandone.

Las trabas, las dificultades y la falta de apoyo es otro de los obstáculos más. El camino se hace duro y parece que las fuerzas y los ánimos flaquean. A veces acaban por tumbarnos.

Sólo quien se prepara e inicia la travesía como si de una carrera de fondo se tratara tiene opciones de llegaras la meta y de experimentar el éxito o el fracaso, los demás no han fracasado ni logrado el éxito, simplemente han renunciado y abandonado.


5/10/12

¿Controlarlo todo?



Cuando alguien leía una frase publicada en Faceboo que decía: "Cuando seas consciente de que no todo se puede controlar...., entonces llegará la paz y la tranquilidad a tu vida", me respondía: "ahhhhh pues mira había leído que "todo se puede controlar" ese pensamiento positivista tan en moda.... sí, por supuesto, ahora lo pillé, no se puede controlar todo". La verdad es que si controláramos todo tendríamos un gran problema, y es que nosotros estaríamos bajo el control de otros, además de ser imposible el poder controlar todo.

Lo que si podemos controlar con relativa facilidad es la manera de cómo enfrentarnos a las situaciones incontrolables de la vida. Podemos controlar nuestra manera de pensar y de decidir qué ideas tenemos que seguir en nuestra vida. Podemos controlar nuestro pensamiento. Y creo que es un logro bastante importante. Ante una pérdida de trabajo, ante una muerte, ante un accidente donde podemos perder algún miembro u órgano de nuestro cuerpo podemos tener la capacidad de elegir como vivir esa situación. Hay quien decide vivírla lamentándose, hay que se la toma como una oportunidad para vivir algo nuevo y hay quien no piensa y simplemente la vive con la mayor indiferencia, aunque sea difícil vivir de ésta manera.

Querer controlarlo todo, además de no poder conseguirlo siempre, conlleva un riesgo que es el que no te permite ser feliz, el riesgo de vivir bajo la obsesión de controlar todo, incluso la vida de los demás. Esta obsesión lleva a un estado de ansiedad y de insatisfacción porque llegan momentos en los que ves de forma clara que no eres capaz de controlar todas las situaciones o persona y ello hace que uno se sienta mal consigo mismo.

¿Qué se esconde debajo del ansia de controlarlo todo? ¿Nuestra inseguridad? 

3/10/12

Amor, verdad y libertad

El amor te libera, comentaba alguien el el dia de ayer. La verdad os hará libres, afirmaba Jesucristo. El amor, la verdad y la libertad. Tres realidades que van juntas de la mano.

El amor es nuestra esencia, es la capacidad de dar lo que llevamos dentro y de compartirlo con los demás sin pedir nada a cambio, simplemente porque creemos en nosotros, en lo que llevamos dentro y en aquello en lo que creemos. 

La libertad, precisamente, es el resultado de esa fuerte creencia en nosotros mismos, la seguridad en nuestra vida y valores al punto de que está por encima de miedos y dificultades. Es la fuerza para mostrarnos tal y como somos y de decidir desde nuestras propias creencias, valores y objetivos.

La verdad es, simple y llanamente, el mostrarme tal y como soy con el convencimiento pleno de que, justamente a mi, me tocó ser yo y no renuncio a valorar la fuerza y el potencial que traigo, como persona única,  desde el día de mi nacimiento.

La mentira, la ocultación, la vergüenza y el miedo no son sino maneras de renegar de uno mismo, de lo que cree y siente y de aquello por lo que opta en la vida. El amor libera y hace que te des a los demás como extensión de la vida que tengo y siento dentro de mi.

La verdad hace que me reconozca y me valore. Me lleva a amarme a mi mismo y quien ama es incapaz de moatrarlo, pues el amor no se puede contener dentro de uno mismo ya que es vida y la vida fluye y está en constante movimiento.

2/10/12

Entre acicates y elogios



Ayer alguien proponía un pequeño debate sobre esta foto y esta frase:

"Una mosca, señor, puede picar a un caballo majestuoso y hacerlo estremecerse de dolor; pero la primera seguirá siendo nada más que un insecto, y el segundo, empero, un caballo." (Refiriéndose a los críticos)
Samuel Johnson

Curiosamente comenzaba a leer un libro, como ganar amigos e influir sobre las personas de Dale Carniege,una de las cosas que subrayaba era la importancia del agradecimiento y de los halagos. Y aunque parezca mentira muchas veces la vida transcurre entre puras contradicciones. Hay quien por la mínima salta, se queja y se viene abajo y hay quien necesita de un acicate para arrancar a trotar, galopar o ponerse a hacer algo. 

Ya Erich Fromm en su libro "El Miedo a la libertad" nos decía que hay personas que necesitan someter a otras para sentirse alguien, los sádicos, mientras que otros necesitan sentirse sometidos y que constantemente estén encima de ellos para sentirse alguien en la vida, los masoquistas.

La realidad de la vida nos dice que hay una tercera vía, que para mí es la más productiva, humana y sensible: reconocer y agradecer lo que otras personas son y hacen en la vida, aunque lo que hagan sea algo mínimo. Parece que reconociendo lo mínimo que se pueda ser o hacer y realzándolo la persona humana se siente mucho más predispuesta a hacerlo mejor que sintiendo el acicate y el dolor de no ser considerado.

¿Has recibido halagos alguna vez en la vida? ¿Cómo te han sentido? ¿Qué beneficio te ha aportado? ¿Qué ha sucedido después en tu vida? La experiencia dice que el halago lleva algo incorporado, un sentimiento de autorealización, de sentirse importante y parte de un proyecto de una familia, de un grupo. Ese sentimiento te abre a los demás y hace que quieras seguir aportando.

Por el contrario, cuando alguien menosprecia o no considera tu persona o tu trabajo la tendencia es venirse abajo, deprimirse y rendir mucho menos de lo que en realidad puedes. Un sentimiento de inutilidad y de inferioridad te invade al punto de llegar a paralizar tu vida. ¿Has tenido alguna vez esta experiencia? ¿Qué ha sucedido y como has reaccionado? ¿Hay diferencia o no la hay entre el halago o reconocimiento y entre la indiferencia o el desprecio?

Necesitamos sentirnos parte del mundo, de un equipo de trabajo, de un grupo o de una familia. Y nos sentiremos parte cuando se reconozca lo que se aporta, cada uno en la medida de sus posibilidades, aunque cuando se reconocen tienden a crecer mucho más por ese sentido de pertenencia.

Hay gente con la que vivimos y al lado de la que trabajamos cada día. ¿Los reconocemos? ¿Les valoramos en lo poco o mucho que nos aportan? ¿Nos sentimos reconocidos? 

Hay cosas, por muy simples que sean, que hacen posible la vida y la felicidad. Reconocerlas y hacerlo constar hace posible que la vida siga emergiendo con más fuerza.


1/10/12

Influir



Hace años y aprovechando un momento de descanso quise indagar en internet lo que había sobre mi propia persona. Curiosamente me encontré en una página a alguien que no puede identificar en ese momento que preguntaba por mi haciendo constar el buen recuerdo que había dejado en mi paso de cuatro años por Valle Nacional en México. Hace poco tiempo un gran amigo de la misma población hacía mención y agradecía la influencia que yo había dejado y que todavía parezco ejercer en su vida.

A lo largo de los años nos damos cuenta de que dejamos huella y de que influimos en la vida de otras personas: como padres, pareja, amigo, profesional, político, religioso, etc. ¿Qué hace que dejemos huella? Si pienso en las personas que han dejado huella en mi vida, como Jesucristo, Juan Ferrachini (un maestro formador que tuve), mi padre o mi madre o grandes amigos puedo de ir que hay siempre un común denominador:

  1. El sentido de la vida, su manera de concebirla, te impacta y te hace descubrir una serie de valores que normalmente no percibes en los demás de una forma clara.
  2. La congruencia entre lo que piensan, dicen y vive. Tal vez me impacte más una actitud que no toda una serie de palabras y discursos.
  3. El afecto que se comparte y se trasmite. El cariño y el afecto abre más puertas que cualquier llave maestra. El afecto te abre la puerta de una casa, de una vida y te da la capacidad de compartir los valores que llevas dentro.
  4. Es precisamente el creer en aquello de lo que hablas lo que te hace más convincente. Pocos tienen que demostrar que están enamorados de alguien. Generalmente se les nota por las veces que hablan de esa persona y de la forma en la que habla.
  5. La libertad que se ofrece para adherirse a la visión de vida y valores que uno tiene. La imposición te aleja de las personas, la libertad te acerca a ellas porque ven que uno no quiere controlar sino aportar vida y beneficios.
  6. La gratuidad. Cuando damos o se nos da sin pedir nada a cambio, ¿no percibimos mayor apertura y agradecimiento a quien nos ha dado?
La influencia a veces no viene dada por la busqueda de ella misma, aunque todos queremos influir con nuestros valores y con lo que vendemos, sino que viene dada por ese estilo de vida quete hace creíble ante ti mismo y, por ello ante los demás.

28/9/12

Autenticidad

Cuando uno no vive como piensa
Acaba pensando como vivr.

Gabriel Marcelo


Hablaba yo hace unas semanas con mi hija sobre el comportamiento que muchas veces tenemos con las personas. Unas veces somos de una manera, otras de otra. Con unos reímos, con otros estamos serios. Hay con quienes nos abrimos y los hay con los que nos cerramos. Y la reflexión que le hacia venia dada oír una cita de Jesús en la que nos ponía el ejemplo de Diis Padre que dejaba brillar el sol sobre buenos y malos. En ello nos jugamos algo muy importante, la autenticidad.

Ser autentico es ser, nada más y nada menos, libre. Libre para mostrarme tal y comí soy no importando las circunstancias en las que me encuentro o frente a las personas  con las que ne encuentro. Esta autenticidad, o saber ser y estar, nos permitirá ser y mostrarnos a los demás tal y como somos sin ningún miedo a ser reconocidos o rechazados, a ser alabados o criticados.

Lo mejor de todo es que esta autenticidad permitirá que los demás participen de la riqueza que llevamos dentro y puedan incluso beneficiarse. Es un estado de libertad en el que me acepto como soy, me muestro como soy y soy consciente de que dentro de mi hay una riqueza que puedo aportar a la vida y a los demás.

Felicidad y paz son los beneficios. No huyo de mi mismo. Me muestro porque soy simplemente así y así me muestro al mundo. Simplemente a mi me tico ser yo. ¿Un problema? ¡Para nada! Soy feliz en mis torpezas y en mis habilidades. Es lo que aprendemos de los niños, el no vivir con todos los esquemas que vamos aprendiendo en la vida y que nos "impone" la sociedad.

Una manera de buscar esa autenticidad es el escribir en una hoja de papel, y cuando digo escribir es escribir en papel y con pluma, cinco momentos en los que me sentí plenamente feliz en la vida. Seguidamente descubrir cual era el papel que yo desarrollaba en esos momentos de felicidad y el tercer paso el descifrar los factores comunes en caldas esas situaciones. Ello me permitirá encontrarme conmigo mismo a través de mi propia vida.

Autenticidad, ser simplemente yo, cada momento de la vida como si nadie me viera aunque todo l mundo me viera.

27/9/12



Ayer estuve en una reunión de trabajo, una especie de recarga emocional y motivación al que celebramos cada tres meses y en la que participan personas que se van a incorporar a trabajar con nosotros.

Entre los ponentes estaba una mujer de casi 50 años que es una de las mejores, con una producción que raya la excelencia. Contó su historia. Dejó de dar clases de apoyo de matemáticas a adolescentes. Se dedicó a limpiar escaleras. ¡Menudo cambio! ¿No? Un día vio un cartel de que se buscaban agentes comerciales y, después de ver el mismo cartel durante tres semanas, decidió entregar su curriculum al mismo tiempo que decía a la persona que le entrevistaba; soy mayor, no tengo ni pienso tener carnet de conducir, soy extranjera y no conozco a nadie, nunca he vendido nada y lo único que a lo que puedo aspirar en estos momentos es a un telefono móvil. Pero quiero intentarlo.

Después de unos años está en el ranking en uno de los primeros puestos. Todo es cuestión de actitud y de saber manejar las herramientas que se tienen en la vida y la cercanía a la gente, decía ella. No tengo carnet de conducir pero sí capacidad para ir en el bus y hablar con la gente, escucharla y ofrecerle mis servicios, o bien caminar por la calle, sentarme en un banco y hacer otro tanto de lo mismo con los que allí estan sentados.

Hoy, mucha de esa gente, me llama y me piden que les venda una propiedad a ellos o a uno de sus familiares. Es el contacto con la gente, con su realidad y la actitud que uno tiene lo que hace posible suplir las carencias que uno tiene y utilizar al máximo las que herramientas y cualidades que se tienen.

Llego a casa y veo un reportaje sobre Kyle Maynard, una persona sin, prácticamente, manos ni pues que ha escalado el Kilimanjaro. ¿Qué acabas pensando? Que en la vida muchas veces tan solo tenemos excusas y que, en realidad, SI PODEMOS.

26/9/12

Anclajes para la alegria

Apoyarnos en los momentos difíciles es de vital importancia. En medio de la turbulencia buscamos algo que nos de seguridad. Entre los muchos recursos tenemos uno que es importante y que influyen de una manera clara en todas las culturas: la música.

Si echamos la vista atrás podremos darnos cuenta de que hay canciones que elevan nuestra inspiración y que hay otras que nos hunden en la melancolía total. Saber escoger aquellas que nos inducen a la acción, a la positividad, al desarrollo de nuestra energía y a nuestro propio crecimiento es tan importante como rodearse de gente positiva que nos ayuda a crecer.

¿Por qué no hacer una lista de canciones que me han inspirado y motivado? ¿Por qué no tenerla a mano para esos momentos de necesidad? Y, ¿por qué no? levantarse por la mañana con ellas o ir al trabajo escuchándolas?

Llenarse de espíritu positivo es importante, y muchas veces nos o,visamos de ello. Tener en nuestra dieta una lista de canciones nos mantendrá con energía positiva y con ganar de tener una sonrisa en los labios en todo momento.

Te dejo una lista de canciones que tal vez te alegren el día:

Think de Areta Franklin.
Muucho Mejor de Los Rodríguez.
Celebration de Kool & The Gang
Viva la vida de Coldplay
Love Me Do de los Beatles
Sabor de Amor de Danza Invisible.
Status of Swing de Dire Straits
Wonderful  World de Sam Cooke
Land of 1000 dances de Wilson Pickett
Misread de Kingston of Convenience
Sir Duke de Stevie Wonder
I can't Getafe no satisfactión de Rolling Stones
I can't Help Mysef de The Four Tops 

¿Tienes tu alguna que te inspire?

Puedes ponerla en comentarios. Nos ayudarás a todos. Gracias.

25/9/12

Recuperando la alegría

Si podemos recobrar la alegría. Si antes en nuestra vida SI hemos sido capaces, ahora también podemos hacerlo. Los recursos estan dentro de nosotros mismo y solo hace falta el poner nuestra actitud, que es lo fundamental:

Mirar al pasado y tomar consciencia de como lo hemos conseguido, acercarnos a todo aquello que nos hacia feliz, revivirlo y dar unos pocos pasos hacia lo que hacíamos o algo que nos pueda llenar nos ayudará a conseguirlo. Cualquier problema que tengamos o que alguien pueda sufrir puede ser un excelente inicio. El reto es solucionarlo.

¿Qué es lo que provoca la actitud de levantarse y de recuperar la ilusión por uno mismo o por algo? Un ¿PARA QUE? Si, el motivo, el sentido que le damos a la vida, a nuestra propia persona o alguien como puede ser el compañero de la vida, los hijos o alguien querido, siempre podrán ser un motivo que nos aliente.

Acercarse, aunque no apetezca, a un grupo de personas que nos puedan hacer sonreír, crecer, hablar, jugar o vete tu a saber qué. Cambiar de posición. ¿Tengo la cabeza baja? La subo. ¿En silencio? Empiezo a hablar solo, con otros o a rearme. Cambiar la actitud corporal y de hábitos diarios nos ayudará.

Apreciar cada paso que se da, mirar con alegría al siguiente que se va a dar y vivir de antemano la satisfacción que se va a tener. Anticipar los resultados, visualizarlos y vivirlos aumenta la actitud y motivación que pidamos tener.

Si antes lo he vivido y sentido, ¿qué lo impide ahoga? Todo es cuestión de querer y de dar cada día, al menos, un pequeño paso.


24/9/12

Controlando pensamientos

"Las personas que no son capaces de controlar sus pensamientos,
vivirán en sufrimiento."

Es una frase que acabo de escuchar en la radio. La verdad es que somos lo que pensamos, y los pensamientos nos juegan una mala pasada hasta el punto de perder una partida o un sueño antes de comenzarlo.

En el mundo vivimos dos clases de personas, los optimistas y los pesimistas; los que confían y los que se dejan llevar por el miedo. Al final, ¿Quienes son los que triunfan? Tu mismo puedes responder a la pregunta.

¿Cual es nuestra forma de pensar y nuestra actitud en la vida? Si somos de los que creemos y confiamos, de los que se sienten atrevidos y desafiamos a los miedos, de los que las dificultades son autenticas oportunidades para lograr algo, el éxito está servido. Por el contrario, si somos de los que nos dejamos llevar por los miedos, desconfiamos de nosotros mismos y de los que nos rodean y nos dejamos vencer por la dificultad, el fracaso también está servido desde el principio y muchas veces desde antes de iniciar el proceso ya que muchas veces estas actitudes y pensamientos nos condicionan para dar un primer paso.

El detonante de todo es la ilusión. A mayor ilusión, mayor empeño, actitud positiva y apertura a lo nuevo. Hay mil razones para no iniciar algo, pero siempre habrá una para ir tras el sueño. Y esa razón es suficiente.

Si controlamos nuestros pensamiento podremos hacer que estos nos empujen a realizar algo. Somos lo que hacemos, decía Aristóteles. Y hacemos lo que pensamos, aunque muchas veces no somos dueños de nuestros pensamientos y éstos se apoderan de nosotros y nos ponen a su merced. ¿Son nuestros pensamientos racionales o carecen más bien de toda lógica.


21/9/12

Las diferentes verdades



Muchas veces defendemos nuestras ideas a capa y espada. Nos vemos en la posesión de la verdad. ¿Qué pasaría si por un momento cambiráramos de personaje o de posición? ¿Qué ocurriría si por un momento nos pusiéramos ante una circunstancia concreta en el papel de niño, de anciano, de payaso y de bombero al mismo tiempo?

Jugar diferentes papeles ante un mismo problema, aunque parezca absurdo nos da perspectivas diferentes? Tenemos la mala costumbre de pensar siempre en la misma dirección. Pensando de la misma manera obtendremos siempre resultados parecidos.

Desde el punto de vista terapéutico se usan dinámicas de sentar a pacientes e iniciarlos en un dialogo consigo mismo haciendo que se sienten en sillas diferentes. En cada silla se les ofrece la posibilidad de presentar perspectivas diferentes ante su situación.

Ponernos en la piel de otros nos ayuda a explorar nuevas perspectivas y a no encerrarnos en las nuestras. Abrimos las puertas a la riqueza de vivir nuevas perspectivas, sensaciones y experiencias. Lo único que nos separa de ello es el miedo y la inseguridad propia. Tenemos que ser valientes para vivir y no tan solo si revivir.

20/9/12

Todos necesitamos de todos



Me enviaron este cuento:

El juez que además de resolver el caso , quiso dar una lección a un aprovechado .

Dos hombres se presentaron ante un juez de la localidad a fin de dirimir su caso .
 _ Señoría _ dijo el primero _. vengo a demandar a este individuo porque ha vendido toda la leña que ha cortado y no quiere darme mi parte.

_ Si ha sido él quien ha cortado la leña, ¿ qué es lo que has hecho tú ? _ preguntó el juez .

 _ Yo lo he estimulado dándole gritos de aliento y ánimo constantemente . Eso ha permitido que cortara más leña de la habitual y que le pagaran una cantidad superior a la que normalmente recibe .

 El magistrado se quedó pensando unos instantes y ordenó :

_ Lo que reclama este hombre es justo . Leñador , dame la bolsa que has recibido y entregaremos a este hombre lo que le corresponde .

El leñador se quedó compungido ante lo que consideraba una injusticia , sin embargo el otro sonreía satisfecho . El juez cogió la bolsa del leñador y la movió ante la cara del hombre haciendo que sonaran las monedas diciendo .

Este es tu pago : ya tienes el sonido del dinero .

MORALEJA
A todos los que tienen fácil verborrea 
para animar y aconsejar
que arrimen el hombro a trabajar si quieren ganar .

Al final me he quedado pensando:

Todo el mundo tiene derecho a cobrar de acuerdo a su trabajo. Entra dentro de lo más lógico y natural. Por una parte uno trabaja cortando leña y el otro, ¿trabaja animando? ¿Por qué no se considera ese un trabajo si gracias al que anima aumenta la producción? ¿Qué pasaría si en nuestra vida careciéramos de animadores? La verdad es que al producir más leña de lo habitual algo, aunque fuera de forma generosa, podría recibir, digo yo.

Hay otra cosa que me ha hecho pensar, ¿trabajamos por los resultados a obtener o por la realización que sentimos en todo el proceso? Muchas veces nuestra vida carece de sentido cuando miramos unica y exclusivamente al objetivo y nos olvidamos del proceso que nos ayuda a crecer y a incorporar nuevas cualidades y valores a nuestra vida. Si el proceso dura 10 años, ¿Dejaremos de vivir con alegría y sentido de auto realización todo el proceso? El éxito se saborea cuando se aprecia y valora todo el proceso.

El agradecimiento y reconocimiento son valores a la baja hoy en día, pero esenciales desde que abrimos los ojos a la vida. Todos necesitamos del cariño, del apoyo, de que en el algunos momentos se nos apoye, ilusione y motive. Lo hacemos y lo hacen, por lo general, sin buscar la recompensa, pero ello no quiere decir que debamos obviarla. Si cada uno está en su derecho de recibir el premio al exito también se tiene la obligación, en cierto modo, de compartirlo con aquellos que nos han ayudado a conseguirlo. Ahi está el trabajo de padres, amigos, educadores y mucha otra gente anónima que nos ha apoyado.

Tal vez no sea de recibo el reclamar algo que se nos pueda deber moralmente por algo que hemos hecho de forma altruista y voluntaria. Son muchos los padres que a lo mejor no se ven recompensados y agradecidos por sus hijos. Somos parte de una familia, de un pueblo de un grupo de personas que necesita del aplauso y del apoyo de otros, así como formamos parte de una sociedad que tiene que ser generosa con aquellos que dan tiempo y energías a otros para que "produzcan más leña".

Todos necesitamos de todos, sobre todo cuando se nos ayuda y ayudamos a crecer en cualquier aspecto de la vida.