8/8/12

Calma en la tempestad



¿Has sentido miedo alguna vez? Todos lo hemos sentido.Son momentos en los que parece que todo se viene abajo. Es la experiencia de Jesús y Pedro, (Mt. 14,22-36), cuando Jesús está en la barca, Pedro hecha a caminar sobre las aguas y de repente siente que se hunde hasta tener que pedir la ayuda del mismo Jesús. "¿Por qué dudas, hombre de poca fe?", responde Jesús.

Falta de fe, de seguridad en uno mismo o en los demás. La duda es la que hace que toda nuestra vida se desequilibre en un momento determinado. Un sólo momento de duda puede ser fatídico en el coche, en la moto, en el deporte, en una decisión que tenemos que tomar en la vida.

Cuando sentimos la mano amiga, el respaldo honesto y sincero del otro parece que la calma vuelve a cada uno de nosotros. Es como si los demás nos hicieran recobrar la confianza, la autoestima o la seguridad en aquello que queremos alcanzar o conseguir.

En la experiencia que muchos hemos tenido sabemos que el miedo compartido es muchos más llevadero. La confianza que nos podemos dar unos a otros siempre es muy importante, pero sobre todo es importante la confianza que nos ayuda a confiar en nosotros mismos.

Lo curioso de todo es que nuestras tempestades ocurren cuando tenemos que "cambiar" de una situación a otra, en el caso del Evangelio, cuando Jesús se los lleva a la otra orilla. Todo cambio nos hace dudar, nos lleva de la situación de confort a la de inseguridad. Nervios, ansiedad y querer poder amarrarnos a algo es lo que se pasa por nuestra mente.

Jesús nos ofrece esa capacidad de confiar, en Dios, en la vida, en uno mismo o incluso en lo que podemos encontrarnos en medio de la tempestad. Tal vez nos ofrezca uno de los principales valores a tener en cuenta en la vida, que la vida se sostiene en la fe y en la confianza. No es posible caminar sin este elemento tan trascendental.


7/8/12

Carrera de fondo



"Les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto signos, sino porque han comido pan hasta saciarse".Jn 6,25. Ante esta contundente reflexión o palabras de Jesús cabe preguntarse: ¿Qué buscamos en la vida? El pan que sacia al instante o lo que realmente llena nuestra vida. Dicen que "pan para hoy, hambre para mañana". En experimentos realizados a niños y seguidos a lo largos de los años se demuestra que los niños que, en un experimento, no eran capaces de aguardar unos minutos a que llegase su profesor para comerse unos caramelos experimentaban una mayor ansiedad en el futuro y era más difícil que alcanzasen sus metas.

Jesús en nuestro crecimiento personal nos invita a no saciar el presente, no mirar a corto plazo y sin vivir con un sentido de la vida a largo de tal manera que podamos sentirnos realmente satisfechos dentro de nosotros mismos y con las metas que queremos alcanzar.

Miremos hacia dentro: ¿Cuántas veces las prisas y la ansiedad han sido malas consejeras? ¿Cuántas veces por saborear el presente hemos perdido nuestras apuestas de futuro? Y por el contrario, ¿cuánsta veces el saber esperar nos ha proporcionado de logros importantes en nuestra vida?

Los signos de los que nos habla Jesús son signos de estilos de vida, de saber afrontar la vida desde al angulo del amor, desde la perspectiva constructiva, desde la mirada de la realización de las personas como tal. Una mirada plenamente humana y divina.


6/8/12

Nuestras zonas de incomodidad




¿Quedarse en la experiencia? ¿En lo bueno conocido? ¿En la seguridad? No creo que ese sea precisamente el mensaje de Jesus a sus seguidores. La experiencia del Monte Tabor muestra como los discípulos quieren montar unas tiendas de campaña e instalarse ahí.

La reacción de Jesús no se hace esperar. No acepta la seguridad. Invita a bajar a la realidad de la vida donde el Hijo del Hombre tiene que ser entregado, padecer, ser sacrificado y, por ultimo, resucitar.

La realidad de la vida nos dice que "camarón que se duerme, se lo lleva la corriente". La seguridad nos adormece y acaba con toda nuestra creatividad, iniciativa y crecimiento constante. Somos reactivos; reaccionamos cuando las cosas nos obligan. Si no hay necesidad reducimos nuestra velocidad y no damos todo lo que teníamos que dar, nos quedamos a medias y medio o poco satisfechos nos quedamos.

La inseguridad, "el hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza se convierte en un acicate de creatividad, de búsqueda y de iniciativa.


3/8/12

Compromiso por la vida



Es uno de los momentos más claros donde Jesús deja ver que su compromiso con la persona humana es mucho más para el bienestar y crecimiento personal que para una espiritualidad de lo más elevado y profunda que se pueda tener. Y no has señales de un mensaje que aliene a la persona humana de ser corresponsable con la vida que le ha tocado vivir y de la vida de aquellos que viven a su alrededor.

La parábola sobre el Juicio Final, Mt 23, no deja lugar a dudas: "Venid benditos de mi padre porque tuve hambre y me disteis de comer, hambre y me disteis de beber, forastero y me acogisteis" La guinda la pone cuando enérgicamente dice: "Alejaos de mi malditos, porque tuve hambre y no me disteis de comer, sed y no me disteis de beber, forastero y no me acogisteis...."

Si en algún momento la imagen de Jesús pudo llegar a considerarse meramente espiritual y alienadora su discurso nos muestra totalmente lo contrario. Opta por la vida y de que seamos portadores de vida, esperanza, ilusión y de crecimiento para otras personas, especialmente las más necesitadas.

Para aquellos que piensan que Jesucristo tiene como finalidad el conseguir la vida eterna se llevarán un palo al observar de forma clara que a la hora de entrar en la vida eterna el foco no era ésta sino la de ser portador de vida en la que uno ha vivido. La vida futura podrá tener sentido, pero mucho menos que la vida real que uno está llamado a vivir y a comunicar a los demás.


2/8/12

Mirar adentro y luego afuera.



Hay un dicho que dice, "antes de entrar, dejen salir". Solemos emitir juicios que salen por nuestras bocas que muchas veces no son más que proyecciones de aquello que detestamos en nosotros mismos. Lo peor de todo es que muchas veces nos molestan actitudes de otras personas y no sabemos ni tan siquiera el porqué. La actitud de Jesús es la de aprender a crecer como personas que antes de lanzar la piedra miran hacia el propio interior y reconocen que, en cierto modo, se identifican con aquello que denuncian, se quejan o detestan.

Es el caso de la mujer sorprendida en adulterio. Todos estaban dispuestos a lanzar la piedra para lapidarla y sacarla del medio, pero en un arranque de querer conseguir la aprobación de Jesús se encuentran con su silencio prolongado después de una tajante frase: "El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Acto seguido un pequeño gesto, pero profundo, que hace que todos se vayan marchando poco a poco sin decir palabra alguna.

El gesto era simplemente de escribir en el suelo. ¿Qué escribía? No se sabe, pero la intuición nos dice que eran los pecados o limitaciones de todos los allí presentes. Curioso, ¿no?

La vida es así de real y de sencilla. ¿Te imaginas que alguno de los que tenían la piedra en la mano pudiera ser alguno de los que se había acostado con ella? ¿No te ha ocurrido nunca que has regañado a alguien por algo que tu has hecho en algún momento? 

¿Somos conscientes de lo que hacemos, sentimos, creemos o dejamos de hacer? ¿Somos tolerantes con nosotros mismos? Si lo somos, ?por qué no con los demás.

Jesús opta por el crecimiento de la persona humana. Es la imagen de un Dios humano y sencillo que opta por la persona, por su crecimiento fomentando el crecimiento de los demás y no la simple condena a muerte o condena social.

A la mujer le dice, "¿nadie te ha condenado? Yo tampoco te condeno, vete y no peques más". Simplemente una mirada de comprensión, aceptación y de ánimo a crecer como persona. Condenar no lleva a crecer; perdonar, aceptar y animar.




1/8/12

Jesús y el equilibrio



Cualquiera de las ruedas de un coche
que no estén calibradas
hacen que el coche entero se resienta.

La parábola de Marta y María nos da la pauta para vivir de forma equilibrada. Si bien el problema se suscita en un entorno familiar donde Marta y María toman decisiones diferentes ante la visita de Jesús donde una decide seguir trabajando y otra prefiere ser hospitalaria con Jesús, nos hace pensar no sólo en el valor de la hospitalidad que nos propone dicha parábola sino también en otros valores como puede ser la libertad, el equilibrio, la dependencia, etc.
  • ¿Obligación o devoción? Buena pregunta. Siempre hemos dicho que primero es la obligación y luego la devoción. También que lo importante es el trabajo y luego los caprichos. Pero también no podemos olvidarnos que una de las enfermedades que más ha llevado a la falta de felicidad de las personas es el stress. Convertir el trabajo en algo prioritario al punto de no ser capaces de ver nuestras necesidad y las de aquellos que viven a nuestro alrededor nos puede llevar a quemar nuestra propia máquina y hacer que nuestra vida no nos satisfaga todo lo que nos gustaría, del tal manera que nos sintamos más deprimidos de lo que nos merecemos.
  • Libertad. Si bien es cierto que lo primero es lo primero también lo es que no estoy llamado a ser un esclavo de lo que puedo considerar importante. Busco lo importante y deseo lo importante, pero no puedo hipotecar mi vida y mi libertad por lo que es importante. Siempre recordaré la frase de Jesús en la que dice que la ley está hecha para el hombre y no el hombre para la ley. Si lo que es importante nos hace esclavos al punto de impedirnos ver nuestra necesidad o la de los otros, difícilmente aportará valor y calidad a nuestras vidas.
  • Independencia. Mi vida nos es autómata ni mecánica. Es tan natural y libre como la misma vida. Depender del pasado o de lo que quiero alcanzar es perder la libertad y la independencia para vivir sanamente el presente y cada paso de la vida. Las dependencias bien sean hacia el pasado o hacia el futuro. La independencia nos permites vivir el presente, la verdad de cada instante, la verdad que nos hará auténticamente libres. Libres para vivir y escoger en cada momento de nuestra vida de acuerdo con los valores que hemos elegidos como importantes.
Valores y equilibrio entre ellos es la armonía y la propuesta de Jesús para nuestro crecimiento humano.



31/7/12

Jesús, oveja perdída y crecimiento humano



Somos seres interdependientes, 
nos necesitamos mutuamente. 
No podemos permitirnos el lujo de prescindir
de los demás.

Cuando leo la parábola de la oveja perdida la mente se me va a la del Hijo Pródigo y me parece una contradicción. Por una parte, en el Hijo Pródigo, el padre permite que el hijo se vaya de casa y por otra, en la Oveja Perdida,el Pastor deja a las 99 y se va en busca de la que falta.

En un caso el Padre respeta la libertad del hijo que se va de la casa. En el otro caso el perdido no lo ha buscado libremente, Y muchas veces en la vida podemos sentirnos perdidos en medio de la misma vida sin saber hacia donde tirar. Nunca está de más el recibir a esa mano amiga que te hace ver nuevamente el norte de la vida y reconducir el camino del cual no te habías separado sino más extraviado.

En unos casos hay intención de tomar caminos distintos, cosa que por muy dolorosa que sea, es totalmente respetable. En otros casos es de lo más humano salir en busca de aquellos que se han extraviados o se sienten como tal en la vida. Los que se sienten extraviados abren sus brazos y con sonrisa bien amplia a sus rescatadores.

Nos necesitamos unos a otros. No podemos negarlo. El hecho de que alguien se encuentre perdido en la vida hace posible que no gocemos de todo aquello que puede llegar a darnos. Salir al encuentro de la persona perdida es un doble acto de echarle una mano y de decirle que su vida es importante para cada uno de nosotros.

El planteamiento de Jesús no se queda en la seguridad del que aparentemente lo tiene casi todo, las noventa y nueve ovejas,sino del que se cree parte de un todo, de un equipo, de una comunidad, de una familia en el que todos son importantes y todos aportan una razón de ser y un sentimiento de pertenencia.

El planteamiento de Jesús no se queda en lo que tengo o en lo que soy sino que va más allá y se plantea aquello que es y aquello que falta para poder llegar a ser de una manera global. Es el aspecto misionero que de hace salir de lo seguro a buscar dentro de la inseguridad lo que te hacer ser plenamente tu como individuo, familia o equipo de trabajo.

¿Cómo reaccionamos ante los perdidos en la vida?
¿Cómo acercarnos a ellos?
¿Paternalismo o manifestación de la necesidad del otro en la vida de uno?


30/7/12

10 Consejos para disfrutar la vida



Estos son consejos, vividos en primera persona, se puedan adaptar en su caso de forma distinta. Pero una reflexión sobre cada uno, es un buen ejercicio a realizar cada mañana.

1. Vive, recuerda que respiras. Es importante recordar que estás vivo a cada segundo.

2. Sueña, cultiva tus ilusiones. Sólo los muertos dejan de soñar.

3. Comparte, no estás solo. Mucha gente compartirá tus sueños y quizás no has sabido encontrarlos.

4. Sonríe, todos ganan. Cuando compartes tu sonrisa se abre un mundo de posibilidades a tu alrededor.

5. Siente, muestra gratitud a la vida. Sonríe a nuevos pensamientos y emociones.

6. Escúchate a ti mismo. Después, a tu alrededor, sin creerte todo lo que te digan.

7. Actúa, de forma congruente con lo que dice tu interior. Con valor, decisión y sentido común.

8. Respeta, como forma de quererte y actuar con los demás. Desde la admiración y sin envidias.

9. Aprende, date permiso para equivocarte. Respeta los aprendizajes de la vida.

10. Disfruta, antes de que sea tarde. Quizás mañana no estés vivo.

Sí, de acuerdo, es muy fácil hablar, pero ¿por dónde empiezo? Desde nuestra más humilde experiencia hemos trabajado con pasión en realizar la primera aplicación de la felicidad, miGPSVital, con la que ponemos la tecnología al servicio de tu felicidad.

Tú pones los límites, ¿te atreves a disfrutar la vida?

Fuente:Pedro Amador

26/7/12

Jesús, crecimiento y libertad



Una de las tareas más difíciles y dolorosas es la de ver crecer y permitir crecer a los demás. Nos gustaría que todos siguieran nuestros pasos, tuvieran en cuenta  nuestros consejos y visiones de la vida y anduvieran por las mismas sendas que nosotros.

En la parábola del Hijo Prodigo vemos de una forma muy clara que educar, querer y dejar crecer a los demás implica libertad y que los demás puedan escoger a pesar de que no compartamos los mismos puntos de vista. El Padre permite que su hijo se vaya. Es la misma libertad que le da y le ofrece a los discípulos cuando éstos notan que la gente va dejando a Jesús a un lado por la coherencia de su mensaje: "¿También vosotros queréis iros?", le dije Jesús a Pedro. 

Dejar irse, respetar el camino del otro implica la libertad, no del otro, sino la de uno mismo que opta por la no dependencia del seguimiento o aceptación de los demás. Implica la libertad de sentirse seguro en el camino que uno ha escogido, las creencias por las que ha optado y los valores que quiere vivir aunque otros así no lo sientan.

Tal vez los demás puedan equivocarse, malgastar la vida, dilapidarla y en un momento dado recapacitar, darse cuenta del tiempo perdido o de las equivocaciones realizadas y dar marcha atrás, bien porque no le queda más remedio, bien porque la vida carece de sentido en lo que está viviendo, bien por necesidad o seguridad.

Recibir, acoger y aceptar a los demás cuando recapacitan y se dan cuenta del error tiene la misma fuerza que la libertad que les das cuando los dejas ir. No es cuestión de lo que los otros hagan o quieran hacer, es cuestión de vivir plenamente la libertad de ser y de dejar ser a los demás.


25/7/12

Jesús y la proactividad



Decía una canción de la misa salvadoreña: 
Me dijo mi abuelita, 
si te quieres salvar, 
las cruces de la vida, 
tienes que soportar, 
pero resignaciones, 
no las quiere Dios, 
el quiere tus acciones, 
como obras del amor.

La verdad es que me gusta el contenido pues no creo en un Dios no implicado en la felicidad de las personas y menos en sacarlas del mundo cruel en el que pueden vivir. Las palabras de Dios a Moisés eran claras: He visto el dolor de mi pueblo, he escuchado sus lamentaciones y por eso he bajado a liberarlos.

De la misma manera vemos algo curioso en las bodas de Caná. Se acaba el vino y con el la alegría. Muchos nos saben lo que hacer y solo a María la madre de Jesús se le ocurre tomar la iniciativa y le dice a los sirvientes: Haced lo que Él os diga.

La vida está echa de esperas, pero las esperas tienen su momento de acción, de proactividad, de involucrarse en el cambio. Dios no se queda quieto y baja a liberar al pueblo, María invita a que los que tienen responsabilidad hagan lo que Jesús les diga.

En la vida podemos optar por varios caminos:
  • Esperar a que nos rescaten.
  • Tomar la iniciativa.
  • Arrojar la toalla.
Los que creemos en el Dios de la vida creemos que tomar la iniciativa es el camino más comprometido con la misma vida. Eso no quiere decir que tengamos que asumir la responsabilidad de los demás, pero si la nuestra que, entre otras cosas, es despertar la responsabilidad de los demás a través de nuestra iniciativa, interés por los demás y coherencia con lo que creemos.




24/7/12

Jesús, la semilla y sus consecuencias



Dice Jesús que el Reino de los Cielos se parece a la más pequeña de todas las semillas: la del grano de mostaza, que cuando crece se convierte en el más grande de los árboles y todas las aves vienen a cobijarse en él.

La verdad es que todos tenemos una semilla, que a veces puede parecer insignificante, a la que no le damos importancia y que incluso puede formar parte de nuestra baja autoestima. No le damos importancia, pero seguro que si la desarrollamos hace que de sentido, no solo a nuestras vidas, sino a la de otros muchos que viven a nuestro alrededor y que vienen a cobijarse bajo nuestra sombra.

Todos tenemos un aspecto de nuestra personalidad que atrae a otros, que les da paz y seguridad y que tal vez no somos conscientes de ello y que no desarrollamos suficientemente de tal manera que nos haga crecer a nivel personal y ayude a otros muchos que puedan beneficiarse de nuestra riqueza interior.

Son pequeños detalles que son capaces de llenar el más grande de los silencios, acompañar en las más grandes de las soledades o animar en lo muchos momentos de desánimo. Son pequeños aspectos personales que levantan ánimos y producen sonrisas o despiertan esperanzas. Tan solo tenemos que estar abiertos a esos pequeños detalles que otros ven en nosotros y aprecian, pero que nosotros no llegamos a valorar.

¿Te has preguntado alguna vez por todo eso que valoran otros en ti y que tu no eres capaz de valorar o apreciar?
¿Te has parado a pensar en lo que hace que otros se acerquen a ti?
¿Has llegado a observar los momentos es que has despertado esperanza, vida, alegría y ganas de vivir en otros?

Son esos pequeños granos de mostaza lo que hacen posible que la vida sea un Reino de los Cielos para otros.


23/7/12

Jesús, éxito y motivación



La motivación es algo esencial a la hora de la consecución de metas y en el propio crecimiento personal.

La experiencia nos dice que somos muchos los que iniciamos un camino y muchos los que ni logramos concluirlo de forma efectiva al abandonarlo a medio camino. Ejemplos los hay a montones. Basta con fijarse en los propósitos que nos fijamos a primeros de año, las veces en que dejamos una dieta, el tabaco, la droga o cualquier otra meta que nos hemos propuesto.

Las razones pueden ser mil y una: cansancio, agobios, stress, faltas de apoyo, etc. Todas vienen a concluí en una, la falta de una motivación profunda.

Jesús es consciente de ello y asienta las bases con la parábola del sembrador. Una parábola en la que la tierra buena es la que está limpia de piedras y de malas hierbas, protegida de calores, Y de todo tipo de dificultades.

Lo importante es crear circunstancias para que la semilla germine y crezca. Ello conlleva toma de decisiones. Elegir aquello que nos va a ayudar a que nuestro objetivos sean posibles. Para ello hay que descartar aquello que nos pueda alejar del objetivo y elegir lo que nos ayude a conseguirlo. Las elecciones que hacemos sin tener en cuenta el largo plazo suelen satisfacer el momento pero pueden alejarnos del largo plazo. Dicen que el camino más corto es a veces el mas largo, o que pan para hoy, hambre para mañana.







20/7/12

Jesús y nuestros sueños



Una de las claves del mensaje de Jesús y que persigue el crecimiento de la persona humana como tal es cuando nos marca una pauta muy concreta: "Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; tocad y se os abrirá". 

Durante mucho tiempo se nos inculcaba la resignación como un modelo cristiano de vida. Tal vez ese espíritu desalentaba y alejaba a mucha gente de la Iglesia y de la relación con Dios. La resignación era como claudicar ante la vida, los retos de ésta y las circunstancias desfavorables que podíamos encontrarnos.

Cuando escuchamos por boca de Jesús que pidamos, busquemos y toquemos a la puerta nos encontramos ante la imagen de un Jesús un tanto inconformista ante las circunstancias de la vida. Tres son sus propuestas más concretas:

  • Pedir. Quien no pide es porque no tiene necesidad, o tal vez no tenga sueños, metas o ilusiones que llevar a cabo. Quien no pide es porque no tiene a donde dirigirse o con que complacerse. Pedir es tener un sueño, una ilusión, una meta, un deseo, una motivación por lo que luchar y por lo que vivir. Cuando pedimos mostramos que tenemos un sentido de la vida, un porqué para levantarnos cada día y un sitio hacia donde dirigirnos.
  • Buscar. Cuando pedimos nuestra mente ya se pone a trabajar de forma inconsciente esa parte derecha de nuestro cerebro. Si pedir es importante, el cómo no lo es menos; es pasar del mero deseo a la acción. Es el ponerse en camino para hacer realidad una necesidad y un sueño que tenemos. Es pasar del esperar a que alguien me lo de hecho al sentir la responsabilidad que el cómo depende de mi mismo. Es la actitud de búsqueda de aquellos que no se conforman simplemente con pedir, sino que buscan como poder llegar a realizarlo en la vida.
  • Tocad. Tal vez sea uno de los pasos más difíciles. Dar el paso, el primero o el segundo o el tercero. Dar el paso es ponerse en camino y lo que es más importante, es comenzar a vivir lo que uno desea, lo que quiere ver realizado en su vida. Tocar a la puerta es pasar del mundo de la necesidad al mundo del hacer algo por remediarla; es pasar del mundo de las ideas y de las intenciones al mundo de la acción.
Así pues Jesús muestra un gran sentido de respeto por la persona humana cuando lo invita a sentir la necesidad de mejorar, de que sueñe y busque los medios para no resignarse ante las situaciones adversas, pero sobre todo la responsabilidad de dar pasos, de tocar puertas, de vencer miedos a la hora de hacer algo y no quedarse meramente en el mundo de los sueños.

Jesús opta por el crecimiento invitándonos a ser inconformistas, a soñar con mundos nuevos y a crear nuevas circunstancias dando pasos cada día.

19/7/12

Jesús, talentos y crecimiento personal



Durante mucho tiempo se ha pensado, y todavía se piensa, que la persona de Jesucristo ha sido o es una alienación para la persona humana. El hecho de que muchas veces el mensaje que se da de Jesús esté relacionado con la vida eterna, y esta se entienda como la próxima etapa de nuestra vida, hace que el mensaje de Jesús quede relegado a un segundo plano y quede muchas veces, incluso, desvanecido.

Es la parábola de los talentos la que nos hace ver la dimensión real que Jesús propone a la persona humana. Lejos de pensar en la próxima vida Jesús se centra en la responsabilidad que tenemos de vivir esta misma vida de forma plena e integral.

Su mensaje es claro: desarrollar los talentos que cada uno de nosotros llevamos desde el nacimiento dentro de nosotros mismos. Ni más ni menos. Desarrollar lo que es propio de nosotros. Desarrollarlo para adquirir nuevos talentos.

Esto no es tan difícil. Simplemente tenemos que vivir lo que somos, hacer lo que nos gusta, desarrollar nuestra vida haciendo lo que nos hace sentir bien y a gusto con nosotros mismos. Desde que nacemos tendemos a hacer lo que es natural en nosotros. A los pocos años ya se nos comienza a decir que no a muchas cosas que queremos hacer. Curiosamente recibimos más "no hagas esto" que "ánimo, sigue con lo que estás haciendo".

Las consecuencias a nivel de parábola son claras. La felicidad rodea a aquellos que viven plenamente sus cualidades y talentos, mientras que para los que tienen miedo la vida es un rechinar de dientes y una vuelta a la pobreza, ya que lo poco que tenemos, por no desarrollarlo, se nos quita o más bien nosotros mismos nos privamos de ello. No es un castigo de la vida, ni de Dios, es una elección que nosotros mismos hacemos a la hora de optar por el miedo, la falsa prudencia y la desconfianza de no dar la talla con lo que Dios, la vida u otros pueden exigir de nosotros mismos.

Jesucristo tiene una visión clara de lo que Dios y espera de cada uno de nosotros: crecimiento personal, desarrollo y crecimiento en valores, cualidades. Ve a la persona humana como la continuación de lo que Dios quiere seguir haciendo en el mundo, y hacerlo a través de la misma creación, de nosotros mismos.

Lejos de plantearse una vida eterna, considera que la vida eterna es precisamente esta, experimentar y sentir a Dios como fuente de vida y desarrollo personal. No es un Dios de muertos sino de vivos. NO es un Dios de futuros sino de construir el presente día a día.

El primer paso es tomar conciencia de saber que es lo característico de cada uno de nosotros y simplemente vivírlo. Si tomas conciencia de todo lo que has vivido de forma natural y apasionada en tu vida te darás cuenta de que mientras lo vivías ibas adquiriendo de forma natural otras cualidades, valores y aptitudes que te hacían sentir bien y al mismo tiempo de que la vida te daba en abundancia. Y no es que la vida de te, es que tú, cuando vives la vida plenamente permites que ésta entre en, te haga crecer y desarrollar la vida que llevas dentro. Es cuestión de tomar conciencia de lo que uno ha vivido para seguir viviéndolo, de lo que uno tiene para seguir desarrollándolo.

Dios mismo, a través de Jesús, nos deja ver de forma clara su opción por la vida, por la persona humana y su desarrollo personal como fuente de realización y felicidad.

¿Qué es lo que te gusta hacer? Si pudieras y tuvieras los medios, ¿qué te gustaría hacer? Pues comienza a hacerlo poco a poco, día a día, paso a paso. Verás la diferencia.


18/7/12

Sentidos de la vida




Me sorprende su actitud, cada día más. Paciente, tranquila, con una gran sentido de la aceptación de la realidad. A veces pienso que vive el momento y no la ansiedad de querer salir de ese hospital que la tiene atrapada entre pared y pared.

Hoy, y a pesar de su delicado estado de salud, me sorprendió con una pregunta que le hizo al médico: ¿cuándo me dará el alta?

Otros se viene abajo. Recuerdo a alguien que cuando supo que tenía un cáncer dejó de hablar. Su carácter dinámico, alegre y jovial se apagó de repente.

En el caso de soy, y a pesar de sus 90 años, todavía cree que le quedan cosas que resolver, tareas de las que ocuparse. No importa la debilidad, ni el dolor, ni el que tenga que estar confinada a una silla de ruedas, ni su corazón totalmente debilitado que hasta los médicos impresiona.

Persona totalmente positiva y llena de esperanza; actitudes que nacen de un sentido de la vida que uno tiene y que hace que al mal tiempo se le ponga buena cara, o que simplemente no piense en el mal tiempo, sino en el bueno que tiene que venir.

Me pregunto que sentido le doy yo, o le da cada uno de nosotros para ver la vida, muchas veces, de forma diferente y a veces pesimista y negativa.


17/7/12

La calle



Cada vez me doy cuenta que la vida está en la calle, en el contacto con la gente, con la empatía que desarrollas con los demás. Somos animales sociales por naturaleza. Necesitamos unos de otros. Aunque estamos llamados a ser autónomos, nuestra autonomía y libertad se desarrollan en la medida en que desarrollamos nuestro contacto con los demás, eso sí, sin descuidar ese espacio que necesitamos cada uno de nosotros para interiorizar, contemplar y valorar todo aquello que vamos experimentando a lo largo de la vida.

El contacto con los demás tiene un doble espacio, uno en el que nos damos y ofrecemos lo que somos y tenemos a los demás y otro en el que recibimos lo que los otros son y quieren aportar de a nuestra vida.

Aunque somos independientes no podemos olvidar que nuestra independencia se basa en la interdependencia que poseemos unos de otros en la que podemos gozar de poder elegir como pensar, vivir y actuar.


16/7/12

Entender las cosas



Decía Einstein que comprendemos las cosas cuando logramos explicárselas y que las entiendan los ancianos. Corroborado cantidad de veces cuando le pides a alguien que explique lo entendido. En marketing dicen que cuando lograr explicar lo que haces en el tiempo que estás en un ascensor suele ser un buen resumen de lo que sientes que ofreces a los demás. Calderón de la Barca decía que lo breve, si es bueno es dos veces bueno.

En definitiva, que lo conciso, además de ser breve, tiene la peculiaridad de hacernos comprender a nosotros mismos quienes somos, lo que hacemos, que ofrecemos y en que creemos. 

Un buen ejercicio sería el darle significado a nuestra vida y saber resumirlo en una breve frase que nosotros podamos tenerla a disposición en cada momento y que los demás puedan comprender el significado de todo lo que hacemos, pensamos y ofrecemos.

¿Cuál es el slogan más apropiado que eliges para tu vida? ¿El epitafio para tu tumba o tu recuerdo?


13/7/12

Nuestro valor añadido



Todos tenemos un valor añadido. Tal vez hacemos hincapié en nuestros limites, y hacerlo no atrapa en ellos. Si miramos más allá de nuestras limitaciones y de aquello que no nos gusta nos daremos cuenta de que hay algo peculiar en nosotros que nos hace diferentes y especiales al punto de dejar nuestras limitaciones a un lado y de hacer posible que lo bueno, que si lo hay en todo y en cada uno de nosotros, haga sentirnos personas con valía y dignas de vivir con la mejor de las calidades de la vida.

Hay muchos ejemplos que nos ayudan a superarnos en la vida. Uno de ellos es Spencer West, una persona a la que podríamos llamar disminuida física, invalida o incapacitada. Le faltan las dos piernas. Y sin ellas se ha ido a escalar el Kilimanjaro. Una aventura que la mayor parte de nosotros no nos atreveríamos a realizar y menos sin las dos piernas.

Creer en uno mismo.
Tener un sueño.
Creer en el sueño.
Dar un paso hacia él.
Prepararse.
Ponerse en marcha.
Alcanzarlo.
Son los pasos que ha dado éste hombre que nos invita a ir más allá del problema, de los límites y de nuestras propias creencias. 

¿Cuál es mi valor, aquello que destaca en mi y que me haría superar mis propios limites?


12/7/12

Dependemos de todo



Leía un ejemplo más que contundente. Si dalla el sistema eléctrico del coche, y las llaves no pueden abrir las puertas, no podremos abrir el coche y no podremos hacer uso de él.

El ejemplo lo podemos trasladar a la vida real y bis daremos cuenta de que podemos tener dinero, que si nos falla la salud, poco tendremos. Podemos tener un buen equipo, pero si dentro del equipo falla uno, todo es esfuerzo puede venirse abajo.

A nivel personal tenemos que cuidar de todo: comunicación, familia, salud, economía, proyectos, etc. Descuidar uno de ellos puede hacer que la consecución del resto se venga abajo o no de sentido a toda nuestra vida y a todo lo que hacemos.

11/7/12

El gran reto



Creo que el gran reto que cada uno de nosotros puede tener es "ser auto suficientes", es decir, no tener que depender constantemente de los demás, de tal manera que nuestro tiempo, es su tiempo, nuestro dinero, suyo y el trabajo, nos guste o no, también de ellos.

Poder llegar a una vida en la que cada uno se marca su horario, su tipo de trabajo a realizar y las personas con las que quieres hacerlo sería un lujo, no tanto por lo que puedas hacer, sino por el cómo poder llegar a hacerlo.

Vivir con holgura y libertad, no sólo en lo económico sino en todos los aspectos nos daría mayor cálidas de vida y de trabajo. ¿Una de las formas de lograrlo? Ahorrando, siendo el propio jefe y consiguiendo activos que nos permitan conseguir algo de dinero más al mes. ¿Quieres saber cómo? Contacta conmigo: fernandodecabolandin@gmail.com