13/3/12

Control



Hablaba esta tarde con una persona sobre la necesidad de control que tenemos los seres humanos sobre las cosas y sobre las personas.Ya los antiguos tenían esta necesidad y en la medida que iban poniendo nombre a las cosas y a los animales iban sintiendo ese poder que le da uno el saber que controla la situación. Y si ciertamente el saber controlar las emociones es algo realmente bueno, pues no estamos a expensas de ello, vivir con esa sensación de controlar todo y a todos es un sin vivir que acabará alejándonos de todo aquello que qureremos alcanzar.

¿Que habita detrás de esa necesidad de querer controlarlo todo en nuestra vida? ¿Deseo de perfección? ¿Poder? ¿Sentimientos de autoridad? ¿Confianza en nosotros mismos?

Aunque parezca raro en ansia de querer controlarlo todo denota una gran falta de seguridad en uno mismo. Es un problema de autoestima. Lo peor de todo es que más allá de todo ello existe un miedo real a la propia soledad, al encuentro con uno mismo, con la propia realidad y con la posibilidad de encontrarnos auténticamente solos, sin el apoyo de nadie. ¿Qué pasaría si realmente nos sintiéramos sólos ante la vida, ante la sociedad y sin el apoyo de nadie?

Hay quien puede sentir esa terrible sensación, venirse abajo y claudicar en su camino hacia lo que busca buscando el simple apoyo de los demás y de adaptarse a las circunstancias. Hay otros que tienen que enfrentarse a la soledad y lo hacen plenamente convencidos de que están en el camino correcto: Jesús acabo en la soledad del calvario, Galileo rechazado y apartado por sus creencias. Y muchos otros han retado a la misma soledad y al control de todo abandonándose a la riqueza e incertidumbre de la vida.

¿Control o libertad? Lo importante es ser, más que tener a todo el mundo de nuestra parte, porque al final de todo y cuando los demás no nos ven solo nos tenemos a nosotros y de ahí no hay escapatoria. Encontrarse con uno mismo y llegar a ser lo que realmente se es, es el camino del éxito.


12/3/12

Felicidad, ¿elección o casualidad?



¿Podemos elegir ser felices o más bien es fruto de las circunstancias que vivimos en cada momento de la vida? Todo depende de lo que cada uno quiera elegir y vivir en la vida. ¿Ves lo foto en la parte de arriba? ¿Qué es lo que ves? ¿Dos caras? ¿Una copa? Depende de lo que quiera ver y elegir.

La vida cada día nos das muchas vivencias y de ellas nosotros decidimos elegir el aspecto que queremos. Nadie nos obliga. Somos nosotros los que elegimos una cosa u otra. Elegimos ver las noticias negativas o buscar las meramente positivas. Decidimos ser pesimistas o más bien optimistas. Buscamos dar lo bueno que llevamos dentro o lo malo que podemos tener. Decidimos nosotros y no otros, nosotros.

Podríamos decir que tenemos dos actitudes fundamentales:
  • Reactiva: Es decir, reaccionamos ante las situaciones. Actuamos de manera mecánica. Permitimos que los estímulos nos obliguen a actuar de una manera determinada, unas veces a la defensiva, otras de forma agresiva. Simplemente reaccionamos. Nuestra capacidad de pensar es mínima. Nos dejamos llevar por sentimientos o emociones. Somos dependientes de ello.
  • Proactiva. El objetivo no se pierde, permanece y nos mantiene en el camino del equilibrio sin que perdamos el norte. Nos lleva a buscar alternativas, soluciones, nuevos caminos. Antes que reaccionar nos lleva a pensar, a buscar, a innovar, a no sucimbir.
Cuando reaccionamos no somos dueños de lo que queremos. La dependencia no ata las manos. No somos libres. Cuando somos proactivos nosotros somos los que decidimos sobre nuestra vida. Decidimos lo mejor, aún cuando podamos equivocarnos.

La felicidad y éxito se elige, porque entre las muchas alternativas que podemos tener elegimos aquellas que están en el camino. Si quiero ser feliz, elijo el perdón, ya que el rencor no aporta nada positivo a mi vida. Si quiero ser feliz eligiré aquello que me hace feliz y me acerca a ello, en vez de elegir, por mucha razón que tenga para hacerlo, aquello que me aparta de la felicidad o del fracaso.

Conozco gente a lo largo de la vida que es incapaz de ver el lado positivo de las personas, de trabajos que se realizan. Las pegas siempre están al orden del día. El resultado es que no se sienten satisfechas con lo que tienen, con lo que viven y de los que le rodean. En cambio hay otras, por ejemplo los niños, que son capaces de divertirse y de gozar por cualquier cosa por pequeña o inútil que sea. Y son felices, y los ves con la sonrisa en la boca; son felices.

Al final de todo, soy yo el que elijo como vivir, sentir y escoger ante lo que se me presenta. Es mi decisión y mi responsabilidad.


9/3/12

Aprovechando todo



Oía esta mañana por boca de un compañero la historia de una vieja mula que se había caído en un pozo y que los viejos del lugar querían ayudarla a morir intentando enterrarla en arena, piedras y todo tipo de escombros que iban tirando para tal fin. Para gran sorpresa de todos la mula, deseosa de vivir, iba sorteando todas y cada una de las paladas de tierra, piedra y escombros que iban tirando al tiempo que iba pisando todo aquello que iba cayendo por el pozo. Poco a poco, y sin que nadie se diera cuenta, la mula iba subiendo victoriosa hacia la superficie, eso sí, sin dejar de llevar en el cuerpo las señales de todo lo que le iba cayendo encima.

¿Quien de nosotros no ha estado recibiendo en la vida alguna vez todo tipo de cachetadas? ¿Quien no se ha encontrado con esos fuertes golpes de la vida? Unas veces nos hemos venido abajo, pero la sabiduría está en saber utilizar las flaquezas para, apoyándonos en ellas, salir reforzados.

Un pequeño ejemplo puede ser la soledad o el rechazo que hayamos podido haber tenido en alguna ocasión. ¿Nos ha servido de algo? Por mi parte puedo decir que en esas experiencias duras que he tenido me he encontrado conmigo mismo. Otros pueden abandonar el barco e incluso rechazarlo, pero el barco continúa flotando por si mismo. En experiencias como esa no encontramos ineludiblemente con nuestra propia realidad y no nos queda otra que aceptarla y aceptarnos en ella, queriéndonos, creyendo en nosotros mismos y sabiéndonos reconocer como alguien importante en la vida.

Es precisamente en los duros momentos cuando nos ponemos a prueba a nosotros mismos y echamos de los recursos que llevamos dentro, cosa que no haríamos en condiciones normales, pues tendemos a descansar y delegar en otros dejando adormecer muchas de nuestras cualidades.

En los momentos duros, tal y como la mula lo experimentó, podemos conseguir unos hombros duros, tal vez podamos desarrollar el ingenio y llegar a utilizar aquello que nos molesta y nos hace daño para salir por nosotros mismos de las situaciones que nos agobian.

No estaría de más el mirar hacia atrás, hacia esos momentos duros que hemos tenido y observar tranquilamente lo que hemos hecho, lo que aprendimos, lo que nos ha permitido crecer a nivel personal. Nada mejor que la misma escuela de la vida y de nuestra propia historia para seguir creciendo como personas.


8/3/12

Aprendiendo de los juegos



Los juegos son importantes desde el punto de vista del ocio y del esparcimiento. No cabe duda de que tenemos que alejarnos de las presiones de cada día y buscar ese pequeño rincón en el que podamos descargar la adrenalina que llevamos dentro acumulada. Además de descargar la adrenalina el juego también sirve como un medio más en el que podemos compartir y socializar. Pero hay juegos que, además de todo esto, nos invitan a pensar y a utilizar las técnicas que en él se utilizan para sacarle provecho a la misma vida.

Uno de los juegos más populares, que en este sentido me llaman la atención, es el ajedrez, aunque como éste hay otros muchos. En el ajedrez podemos apreciar varias cosas:
  • Cada ficha tiene una función y un movimiento determinado. Saber las funciones que una persona está llamada a desarrollar en la vida es importante. Nos da un sentido de pertenencia, un nivel de responsabilidad y un margen para movernos en diferentes situaciones.
  • Hay estrategias, incluso de salida, que pueden hacerte llegar al jaque mate y concluir victoriosamente la partida. Las estrategias son importantes, nos dan la manera de poder atacar y de abordar felizmente el objetivo. Nos abren posibles caminos y al mismo tiempo nos hacer pensar y prevenir los ataques del adversario. En la vida tenemos que planificar y tener en cuenta aquello que nos puede obstaculizar, ¿para qué? Para formalizar y pensar en otras estrategias.
  • Es muy fácil ver en una partida de ajedrez el ver sacrificar un peón, un alfil, una torre o incluso una reina. Lo importante es la victoria, la meta. Si para ello hay que sacrificar una pieza pues se hace. En la vida hay que saber  utilizar el principio del ganar - ganar. Las perdidas hay que verlas como inversiones que hacemos en relación a la victoria final. Sacrificar piezas no es tanto una opción de derrota, sino la disponibilidad de formar parte de un equipo o de una estrategia con ánimos de victoria clara y final.
  • Pensar es la clave. Si en algo nos diferenciamos de los animales es en nuestra capacidad de razonar las cosas y de darle sentido a lo que hacemos o a lo que decidimos. ¿Por qué nos cuesta tanto pensar y desarrollar estrategias? Tal vez si lo hiciéramos nuestros mayores retos se convertirían en logros y llevaderos porque los hemos vivido como un juego, el juego de la misma vida. Y si el juego tiene algo bonito es que conlleva entusiasmo, risas, alegría, diversión; unos valores que le hemos quitado a muchos de nuestros ideales. ¿Has visto La Vida es Bella? Es un claro ejemplo de como un juego puede hacer de la más dura experiencia algo realmente más llevadero. Y aunque no deja de ser una película, no deja tampoco de ser una realidad. ¡¡¡Juguemos!!!

7/3/12

Perseguir el sueño



Hay sueños que se han hecho realidad en nuestras vidas, sueños que nunca vienen por casualidad sino a través de un gran esfuerzo, de la paciencia para conseguir las estrategias que nos conduzcan hacia los objetivos que nos proponemos y disfrutar durante el proceso de la inmensa riqueza de la vida. Estoy seguro que todos los acontecimientos que llevan un gran triunfo no están exentos de las dificultades, pero éstas están para que podamos superar las vicisitudes y afinar mucho mejor lo que buscamos.

Hay una película, entre otras muchas, en la que el sueño de un padre por conseguir la tutela de sus hijos se estrella continuamente contra aspectos legales, personales, económicos y otros tantos. La película es Evelyn. Cuando todos los recursos parecen fallar y ponerse en contra no hay otra cosa más importante que persistir, buscar, creer y crear o buscar las circunstancias oportunas para que los sueños se hagan realidad.

Cuando uno cambia, todo el mundo cambia. Esperamos muchas veces que todos cambien y la realidad se vuelva a nuestro favor. Como decía Gandhi, cada uno es el camino para la paz. Uno y nada más que uno es el principio del cambio, y a través de uno mismo suceden el resto de las cosas.

Encontrar los apoyos necesarios es útil, desechar los que son obstáculos es necesario. La unión hace la fuerza y alejarnos de las energías negativas hace que nos llenemos de positividad.

Ver los obstáculos como puntos de apoyos para nuevos descubrimientos y nuevas oportunidades es el camino para no caer ni en el desánimo, ni en el victimismo ni en la resignación; es caminar por el sentido de la positividad.

La fe en las propias creencias y la confianza en uno mismo es el camino para levantarse en medio de los sinsabores que nos encontramos por el camino.

Creer es el principio y lo que genera la energía para conseguir los sueños.


6/3/12

El puzzle


¿Has hecho alguna vez algún puzzle? ¿Te gusta? ¿Le encuentras sentido? ¿Te aporta algo el hacerlos? ¿Crees que tiene que ver algo con el éxito en tu vida?

Saber vivir la vida, tener éxito no es otra cosa que ir sabiendo encajar todas las piezas de la vida. Todo tiene una causa. Nada sucede porque sí. El que acierta y consigue sus objetivos lo hace no por el fruto del azar sino más bien porque ha seguido unas pautas. El que no consigue los objetivos quizá sea porque no ha seguido las pautas adecuadas. La ciencia y la cantidad de aciertos que pone cada día en nuestras manos no es sino la consecuencia de seguir un proceso. Cuando se acierta se contrasta para ver si hay algo que lo pueda negar o hacer fallar hasta que no haya nada que lo haga fallar. Todo es saber encajar cada pieza en su lugar.

Curiosamente hay momentos en los que he jugado a los puzzles en los que se me ha antojado poner una pieza en donde realmente no iba. La terquedad me ponía de los nervios. Era como en la misma vida cuando pensamos que las cosas tienen que ser como nosotros queremos y no tal y como ellas son. Cada cosa tiene su lugar en la vida. La cuestión es saber discernir cuál es la función de cada una de ella. ¿Cómo conseguirlo? De la misma manera  en como lo hacemos con los puzzles, con paciencia, detenimiento, contrastando, viendo como todo puede encajar, pensando, estando abierto a nuevas posibilidades, desechando lo que no conseguimos encajar.

Pensar y tener esa paciencia, darle sentido no sólo a una pieza, sino a todo el puzzle es la clave. Nuestra vida tiene un sentido, y cada pieza tiene que estar dentro de ese sentido que le damos a la vida. Puede ocurrir que el sentido que le demos sea el equivocado, tan solo tenemos que buscar el sentido más real, el que nos da la misma vida a través de los múltiples acontecimientos, pero sobre todo con el testimonio, vida o ejemplos de aquellos que han sabido vivir. Tal vez los que han sabido mantener la compostura, la sonrisa y la identidad aún en medio de las más grandes adversidades son aquellos que han sabido encajar en el puzzle de la vida, del trabajo, de la familia, de todos los ámbitos de la vida.


5/3/12

Creer es el principio del poder.



Imagínate por un momento al inventor del coche, del avión, del teléfono, del teléfono móvil, de internet, de la fotografía o de algo tan sencillo como puede ser un paraguas. 

Piensa en un momento en cual ha podido ser el proceso que han seguido hasta llegar a conseguir lo que han llegado a hacer realidad.

Toma conciencia de alguna cosa que hayas llegado a conseguir y que tu mismo creías que jamás lo conseguirías?

¿Cuál crees tu que ha sido el proceso?
  • La necesidad tal vez sea el primer paso. Sentir la necesidad de conseguir algo y sobre todo en cómo repercutirá para uno mismo y para los demás es una fuente de motivación que hace que la inspiración y el esfuerzo se acrecienten a pasos agigantados.
  • Creer en el sueño, en la posibilidad de hacerlo realidad, es otra parte esencia. Si los que lo han conseguido no hubieran creído en ello no hubieran gastado ni un sólo segundo de sus vidas en ello.
  • Investigar, probar, dar pasos hacia la consecución del sueño es parte ya de su realidad. Es probable que lo veamos realizado o que nos muramos antes de alcanzarlo. Pero lo que sí es cierto es que cada paso que se de es un paso que nos ayudará a ir descubriendo otras cosas por el camino, que es otro de los aspectos positivos. Estar en camino hacia algo nos permite conocer cosas nuevas.
  • Los fracasos no son los resultados finales, sino el conocimiento de cómo no hacer las cosas. De cada intento fallido aprendemos cosas que nos permiten avanzar en la misma dirección o en direcciones diferentes.
  • Compartir el camino con otros se añadir sabiduría y conocimientos a lo que ya sabemos. Convertimos la vida en una nueva formula matemática en la que 1 + 1 ya no es igual a 2 sino a 3, es decir, el conocimiento compartido no se suma, se multiplica y de gran manera.
  • Creer en mi mismo. No es suficiente en creer en el sueño, tengo que creer en que dentro de mí hay cualidades y habilidades suficientes y que al compartirlas con otros pueden acrecentarse, así como la posibilidad de adquirir otras nuevas y complementarias. Es el desarrollo de los propios talentos.

2/3/12

Cambiar de actitud o de hábitos



Si ahora no tienes Buena Suerte 
tal vez sea porque las circunstancias 
son las de siempre. 
Para que la Buena Suerte llegue, 
es conveniente 
crear nuevas circunstancias.


Nada ha cambiado; 
solo yo he cambiado, 
por eso 
todo ha cambiado. 

Anónimo

Es curioso pero ha habido momentos en mi vida en las que he sido terco hasta la saciedad. Ello me ha servido en ocasiones para conseguir muchas cosas y sueños que tenía, pero también es cierto que en otras no he conseguido absolutamente nada. 

La terquedad puede ser una virtud, genera paciencia, pero también puede ser un aspecto no tan positivo, cerrarse a cantidad de recursos que pueden estar a nuestro alcance. Saber medir las circunstancias en las que vivimos y nos desenvolvemos, así como tomar las decisiones más acertadas es la mayor responsabilidad que podemos tener, puesto que lo queramos o no, somos fruto de las decisiones que tomamos en cada momento.

Estar abierto a crear nuevas circunstancias nos da la libertad para explorar nuevos caminos. Mantenernos en nuestra postura, cuando creemos firmemente en ella, nos da la virtud de la paciencia. Saber vivir apoyándonos prudentemente en ambas nos da equilibrio y libertad.

Hay un libro, "Quien ha robado mi queso", que nos ilustra de forma muy clara como en muchas ocasiones nuestro inmovilismo, bien sea a nivel de relaciones, trabajo, economía, etc, nos puede llevar a la auténtica ruina. Estar abierto a nuevos caminos nos puede poner en situación de inseguridad, pero al mismo tiempo de búsqueda y de poder enriquecernos en todos los niveles de nuestra vida.

Nuestro mayor peligro en instalarnos en nuestras propias verdades, zonas de seguridad y esquemas de trabajo. Es un problema muy antiguo, problema que siempre existió en la imagen de la rivalidad existente entre pueblos nómadas y sedentarios, entre conservadores y progresistas.

¿Cuales son las circunstancias de mi vida? ¿Puedo cambiarlas? ¿Por qué no? Y si las cambio, ¿qué pasaría? ¿Qué me detiene? ¿El miedo? ¿La inseguridad? ¿Los demás?

La vida depende de las circunstancias que yo creo.


1/3/12

El éxito, ¿llega o se va a por él?



Estar en el momento adecuado y en el sitio adecuado y darle a la tecla adecuada no es fruto de la casualidad, es el fruto de la continua búsqueda de estrategias. No es cuestión de esperar, sino más bien de buscar los caminos. No es cosa de estar a la expectativa, sino de saber que hacer mientras se espera. Hay que estar vigilante, atento y lleno de astucia en cada momento.

¿Recuerdas aquella historieta en la que alguien que tenía plena fe en Dios se encontró un día en medio de una inundación en la que no tuvo más remedio que subirse al tejado de la casa para poder salvarse? En lo que estaba en el tejado llegó una lancha de la Cruz Roja para rescatarlo y el no quiso subirse. Decía que tenía fe en Dios y que nada le pasaría. Al poco rato pasó otra de Protección Civil que le sugerían que subiera pues las aguas iban creciendo cada vez más. Pero tanta era la fe de él que nuevamente desistió aludiendo de que Dios le salvaría. Poco tiempo quedaba y llegó otra lancha con soldados del ejercito. Fiel a su profunda fe en Dios decidió quedarse allí hasta que las aguas se lo llevaron. Una vez en el cielo se quejaba ante el padre celestial: Oh Padre Santo, tuve en fe en ti, esperaba que vinieras a salvarme y me has dejado morir. Dios simplemente respondió: Y así lo hice. Te envié a la Cruz Roja y los desechaste, a Protección Civil y los desechaste, al Ejército y los desechaste.....

La vida y el éxito no es estar simplemente a la expectativa, es saber tomar decisiones, buscar las estrategias, encontrar los caminos, por difíciles que sean, de saber tomar decisiones que te conduzcan a ir cumpliendo objetivos paso a paso.

No es cuestión de lo que la vida me da o pueda darme, sino más bien de lo que yo estoy dispuesto de darle a la vida, a los demás. Y para ello nada mejor que dar lo que hay dentro de uno mismo, al punto que dando no te queda otra que desarrollar cada vez más lo que hay dentro mi.


29/2/12

Responsabilidad, Motivación y Circunstancias



Oigo muchas veces hablar que la suerte consiste estar en el momento adecuado en el lugar adecuado. También recuerdo que hay un cuento que habla de alguien que mandó arreglar una máquina, vino el mecánico, lo vio, apretó una tuerca y pasó la factura: 1.600.00 €. La persona que había pedido arreglar la máquina quedó sorprendida del arreglo y del coste de éste, por lo que le pidió al técnico que le especificara en la factura el coste total y el desglose de dicho coste, a lo que el técnico no dudo nada y le puso en la factura: Coste del tornillo.... 1.00€. Saber que tornillo apretar 1.599.00€.

Entre la suerte y la buena suerte hay una gran diferencia. La suerte es puro azar y no siempre uno está al alcance de ella. De hecho podemos esperar toda una vida para que nos toque la lotería y tener muchas posibilidades de que no nos toque. Podrían transcurrir otras tantas vidas sin que ello sucediera. La Buena Suerte, por el contrario, no es fruto del azar, sino del trabajo, de la preparación, del esfuerzo y de las habilidades que uno pone para que todo eso confluya en una sola cosa: el éxito.

Son muchos, por ejemplo, los jugadores de fútbol que están en el sitio adecuado, en el momento adecuado y no consiguen meter tantos goles como otros. Es por ello que la Buena Suerte es algo más que saber estar en el sitio y en el momento adecuado. ¿Cuál es el secreto? Pues simplemente saber crear las circunstancias adecuadas para que todo confluya en el mismo lugar y momento, sabiendo aplicar el resto, las habilidades.

Ello nos lleva a saber tener en cuenta todo lo que es necesario para que algo sea fructífero. Así como hay un tiempo para sembrar, hay otro para regar, otro para proteger del sol y de la lluvia, otro para obtener las temperaturas ideales y otro para cosechar, como otro para vender. Todo tiene su tiempo, su espacio, su preparación. El éxito no viene por casualidad sino a través de la preparación, muchas veces al detalle, y del esfuerzo que hay que dedicarle a lo que queremos conseguir, tal vez hay que ponerle, como canta la canción, alma, corazón y vida a lo que queremos conseguir, sin olvidarnos de la cabeza y de la planificación consciente y detallada.


28/2/12

Imaginación, motivación y responsabilidad



Imaginación...., ¡Qué importancia tiene dentro del proceso de motivación! Sin algo de imaginación difícilmente podremos llegar a conseguir lo que queremos en la vida:

La imaginación es el comienzo dd un enamoramiento, por así decirlo, on aquello que queremos alcanzar y conseguir. Imaginamos al amo, amada; imaginamos como demos en el futuro; nos imaginamos desarrollando una actividad que nos gusta. Y a medida que nos imaginamos las cosas nos vamos enamorando de todo aquello que nos imaginamos hasta el punto de correr el riesgo de llevarnos un buen batacazo si lo que nos imaginamos y soñamos no está fuertemente ligado a la realidad. Sueñan y se imaginan los atlétas la carrerá que tienen que correr; sueñan y se imaginan durante breves instantes los jugados de futbol como van a lanzar una falta. La imaginación, como quien que no quiere la cosa, abre el camino de la acción.

La imaginación nos ayuda también a ser detallistas, a saborear y planificar los pormenores de lo qu vamos a hacer, a ensayar en nuestra mente cada uno de los pasos que vamos a dar, a imaginarios como vamos a afronta cada uno de los obstáculos que van a salir a nuestro encuentro. La imaginación es, pues, un elemento que no solo nos ayuda a enamorarnos ddl objetivo a conseguir sino también a cuidar los detalles, nos ayuda a planificar.

Al tiempo que imaginamos y ensoñamos lo que queremos conseguir se va colando, sin permiso y con toda la naturalidad ddl mundo rayos dd creatividad, de cosas que jamás nos hemos imaginado o que no hemos teniido la valentía de llevar a la mente. La novedad se siente invitada y el ingenio se agudiza tratandonos de sorprendernos a nosotros mismos e incluso a los demás. La imaginación da paso a la creatividad sobre todo cuando la alimentamos a través de los sentimientos y de las situaciones que permiten vivir con total libertad aquello que viene a nuestra mente.

Imaginar, enamorarse, buscar el detalle, crear, innovar, dan el propio toque de color y vida a nuestra realidad y a nuestros sueños.


27/2/12

Construyendo la responsabilidad



Quiero conseguir unos objetivos pero siempre me encuentro con los mismos obstáculos, y lo peor de todo es que no vienen de fuera, sino desde mi propio interior. Se trata de la falta de responsabilidad hacia los pasos que tengo que abordar cada día. Llámale falta de constancia o como quieras, pero una y otra vez veo que fallo en lo mismo, en saber ejecutar los pasos precisos para adelgazar, dejar de fumar, tener una buena comunicación o entregar mis tareas a tiempo. Es la falta de responsabilidad. ¿Cómo puedo desarrollarla?

Clarificar lo que realmente queremos. Es posible que detrás de la falta de responsabilidad existe una falta de motivación real del poequé queremos conseguir las cosas. No es lo mismo que queramos alcanzar un objetivo porque es parte de una necesidad propia e interior o porque es una demand que se nos hace desde fuera de nosotros mismos. Es por ello que el tener claro el qué queremos, el porqué lo queremos y lo que va a suponer en nuestra vida a nivel personal y a otros niveles como el profesional, económico, familiar, social, etc.

Entender lo que hacemos. Es seguir un poco la linea de lo anterior. Cuantas veces vivimos valores, asumimos costumbres y nos involucramos en proyectos que no entendemos ni el porqué ni la posible repercusión que va a tener en nuestra vida. Cuanto más entendamos, más valoraremos y cuanto más valoremos más nos involucraremos en el proyecto que asumimos o tenemos en nuestras manos.

Visualizar lo que queremos, y si es de una manera global, mejor que mejor. La visualización nos permite que vayamos saboreando los resultados de antemano y que al mismo tiempo nos sirva de estimulo y motivación. La visualización permite alinear el cuerpo y el espíritu. Nos permite mantener las formas, las actitudes y la ilusión necesaria para que el norte siempre estén resiente en nuestras vidas.

Compartirlo con aquellos que pueden apoyarnos y alejarnos de las fuentes que nos quitan las energías que podemos tener a nuestro alrededor. Hay muchas personas que no creen ni apoyan a nuestros proyectos. Hay que saber tomar distancias prudentes, pues lo negativo o la negatividad de las personas tiende a contagiarse de forma increíble, sobre todo si hay cierta dependencia o afinidad emocional con esas personas. Cuidar los sueños y los proyectos requiere de saber protegerlos de aquellos que no los comprenden o apoyan. No te olvides de aquello que dice, dime con quien andas y te diré quien eres.

Juntarse con gente que vive la responsabilidad, no como obligación, sino como vocación nos ayudará a vivirlo de forma mucho más positiva y eficiente. El efecto contagio funciona y anima. Si los ladrones de sueños nos perjudican, los responsables nos animan y enseñan. Es por ello que muchas veces todo consiste en crear circunstancias que nos ayuden a ser responsables e incluso el saber elegir a las personas que nos acompañen por el camino de la vida.

Reconocer y aplaudir todos y cada uno de los pasos es importante. No necesitamos vanagloriarnos, pero si saber felicitar y felicitarnos por los pasos que sabemos dar y en los que conseguimos algo productivo. Es saber disfrutar y hacer disfrutar a los demás de los procesos, y que estos son en sí más importantes que los resultados en si.


24/2/12

Motivación, responsabilidad y éxito



Si la motivación es el motor que conduce hacia él éxito hay una clara evidencia de que la motivación existe en una persona: la responsabilidad.

La responsabilidad es el compromiso con uno mismo y con los demás para conseguir aquello que hemos elegido. Más que una carga moral, social, legal o económica, la responsabilidad es la señal clara de nuestro compromiso con aquello que queremos alcanzar.

Si yo me propongo alcanzar algo, un objetivo, una meta económica, un valor determinado y voy clarificando cada uno de los pasos que tengo que dar, cuando tengo que darlo, como quiero darlos y con quien deseo darlos, y me voy saltando cada uno de esos pasos haciéndolos cuando me apetezca hacerlos el nivel de responsabilidad decrece y con ello la confianza hacia mi mismo y la confianza que en mi se ha depositado.

La responsabilidad no es más que ordenar las prioridades que tengo en la vida. Prioridad es, precisamente, el darle importancia a unas cosas en detrimento de otras. Soy yo quien elijo, soy el que opto por una serie de valores, actividades y comportamientos. El saber ordenar la propia vida y colocar cada cosa en su sitio y darle el espacio que se merece es el reconocimiento de mi responsabilidad hacia lo que deseo.

Hay momentos en los que podemos vivir bajo presión, donde nuestro valores se ponen en juego, donde podemos tener mayor o menor poder de decisión personal. Pero a mi modo de ver no es en los momentos de presión sino cuando estamos más relajados cuando podemos llegar a dejar las responsabilidades, bien por el exceso de confianza, bien por no tener claro lo que queremos o bien por no ser consecuentes con lo que hemos elegido.

Una agenda, una lista de prioridades, unos plazos para conseguir lo que queremos son parte del proceso. Un compromiso personal basado en lo que elijo y no en lo que esperan de mi o me obligan a hacer es parte de esa realidad que quiero desarrollar en mi,

Están en juego mis valores, mis elecciones personales o profesionales, la confianza en mi mismo y la confianza que otros depositan en mi. Responsabilidad no es otra cosa que asumir y comprometerme con lo que yo mismo he elegido.


23/2/12

En camino, desde la mañana.



¿Has pensado alguna vez en tu forma de despertarte, levantarte e iniciar el día? ¿Crees que esta manera marca la trayectoria del día que vas a vivir? ¿Qué piensas sobre la manera en que afrontas los primeros momentos de tu día?

Aunque parezca extraño el inicio del día es fundamental. Una buena actitud marca con optimismo el trayecto que tendrás que recorrer el día. ¿Te has levantado alguna vez dejándote llevar por posibles pesadillas que has tenido durante la noche? ¿Tal vez has cargado con los malos recuerdos del día de ayer? ¿Cuándo ha sido la última vez que han sonreído por la mañana? ¿Te levantas con música?

Levantarse con un objetivo, una meta, una misión que realizar en la mente ya le da sentido al día. Visualizar lo que tenemos que hacer y disfrutar de los beneficios que nos puede aportar ya le da más sentido a nuestro levantarnos, y si lo acompañamos con sonrisas, buenas actitudes, música y alegrando la vida del que está al lado, mucho mejor.

Conozco gente que se dedicaba a poner mensajes en el baño, en las escaleras, en el salón, en la cocina. Eran mensajes que le recordaban hacia donde se dirigía, hacia lo que quería conseguir. La cuestión era, y es, grabarlo en la mente, en el consciente y en el subconsciente, mantener el norte y la dirección de la vida y del día que empezamos, libres de cargas negativas, de experiencias traumáticas en lo que importan es hacia donde quieres ir y lo que quieres conseguir y no tanto de donde vienes y lo que no quieres vivir. 

Alguien dijo en una ocasión que no somos responsables de nuestra historia, pero si de lo que decidimos. Cada día, cada mañana tenemos la opción tomar decisiones de cómo queremos vivir el día y de lo que queremos alcanzar. Y nada mejor que mirarse al espejo, esbozar una gran sonrisa y decirse a uno mismo: Buenos días, ¡éste es tu día!


22/2/12

Renovarse o morir



Es curioso. El otro día escuchaba en la radio una entrevista a alguien que se dedicaba al marketing. Me llamó la atención algo que, a veces, a mi me pone de los nervios, y era la pregunta del porqué en los supermercados a veces cambian las cosas de sitio. Estás acostumbrado a buscarlo en un sitio determinado y, de repente, zassssss, te lo cambian de sitio y te dejan medio desorientado. ¿Por qué lo hacen? Pues es una técnica que lo que busca es eso, que busques la nueva ubicación, pues mientras la buscan posiblemente piques al ver algo que no pensabas llevar y veas en ese momento la necesidad de llevarlo. Es algo así como cambiar constantemente los escaparates. La vida es movimiento y en ese movimiento estamos constantemente buscando nuevas alternativas a las cosas. Si uno no se renueva, como dice el dicho, puede llegar a envejecer antes de tiempo y morir.

El renovarse, la formación continua, el constante aprendizaje es importante:
  • Intentamos estar a la altura de las circunstancias.
  • Podemos afrontar las situaciones con nuevas perspectivas.
  • No nos dejamos sorprender por las situaciones. Estamos siempre en alerta.
  • Mantiene nuestra mente ágil y constantemente trabajando.
  • Podemos aprender de otros y estar a su altura, especialmente de nuestros hijos, aprendemos con ellos y de ellos.
  • Nos ayuda a interrelacionarnos con los demás.
  • Mostramos interés por los demás y por lo nuevo o diferente.
  • Nos enfrentamos valientemente a nuestras propias creencias.
Este y un largo número de razones son suficientes para hacer que nuestra vida esté abierta a la riqueza propia y a la de los demás. La curiosidad, la sana curiosidad por lo que muestran los demás será esa fuente que abra nuestras ventanas hacia el exterior y hacia la misma vida.

Caminar con los demás es otra de la formas de mostrar esa empatía e interés por los demás de tal manera que sepamos formar parte de este equipo al que pertenecemos por nacimiento, la sociedad humana.


21/2/12

La vida como un juego



¿Te has fijado alguna vez en los niños jugando? Parece que el tiempo no transcurre para ellos. Incluso pueden ser altas horas de la noche y seguir jugando como si nada. De repente los metes en el coche y caen rendidos y en un sueño profundo. ¿Te das cuenta de la importancia del juego en la vida del niño? Lo mismo sucede con los adultos. El juego, el deporte, el ocio son momentos en los que parece que el tiempo se hace corto.

Hay una película, La Vida es Bella, en la que el juego forma parte de la trama de un padre para que un hijo no sienta todo el peso psicológico de lo que es un campo de concentración así como el peso físico. En un gran alarde de imaginación el padre consigue su objetivo y convierte el campo de concentración en un juego de escondite para el niño.

Hay un libro, FISH, en el que el juego, el buen humor empiezan a formar parte de la dinámica de una empresa que tenía un bajón importante. El estancamiento de los empleados y de las relaciones entre éstos era parte de esa rutina diaria que hacía ver la necesidad de un cambio, un cambio que tenía que darle un tono festivo, informal y alegre a lo que uno hacía cada día. La mayor interacción entre empelados, el buen humor y la alegría hicieron conseguir los objetivos.

Cuando en la vida disfrutamos de ella, la vida se convierte en un auténtico gozo. Todo lo que hacemos parece agradable y la imaginación y la creatividad comienzan a recorreque er todos los rincones de nuestra piel. Una sensación de bienestar y de autorealización nos inunda y nos hace sentir bien.

La vida no es un juego, pero es algo que podemos y disfrutar como un juego. ¿Cómo hacerlo?

– Buscando divertirse y ser espontáneo en tu trabajo, en la misma vida.
– La gente feliz trata bien a los demás.
– El tiempo pasa rápidamente.
– Cuando vemos el trabajo se convierte en recompensa.


20/2/12

Motivación y Actitud: Elige la tuya



Una de las cosas más determinantes en nuestro proceso de de vida y de éxitos o fracasos es la actitud que adoptamos ante las situaciones. Es algo que depende de nosotros y no de las circunstancias. Somos plenamente libres para vivir cada momento de nuestra vida de la forma en que nosotros realmente queremos.

  • Aunque no puedas escoger el trabajo o lo que tu quieres en vida en si, siempre puedes elegir como lo vas a hacer, como vas afrontar las situaciones, las dificultades y los retos. Puedes elegir afrontarlos con ilusión o con pesimismo, con alegría o con tristeza, con entereza o con resignación. La actitud la ponemos nosotros, y de la actitud depende todo aquello que emprendamos.
  • Acepta la responsabilidad de tus decisiones, escoge mantener una actitud positiva ante cualquier situación. No podemos partir con una visión negativa y pesimista de lo que nos pasa. Cada situación trae consigo aspectos constructivos y de riqueza. Tenemos que apuntar hacia ellos.
  • Elige mostrar lo mejor de ti en el trabajo y disfrutar lo que haces. Cuando no somos optimistas damos lo peor de nosotros mismos. Cuando somos optimistas damos lo mejor. ¿Depende nuestra vida y nuestros éxitos de nuestros estados anímicos o más bien de la riqueza que llevamos dentro?

17/2/12

Motivación y creencia en uno mismo



Casualmente empezaba un programa de televisión esta noche con una frase muy taxativa y con claros ejemplos: "Creetelo, tu si puedes". Y añadía, "todo lo que ves a tu alrededor, papeles, bolígrafos, ceniceros, calcetines, etc. han hecho millonario a muchas personas". Todo ha salido de la mente de alguien "que ha creído". Y cuando uno cree, la motivación se encarga del resto.

No quiero hablar solo de la importancia de la motivación en la economía, sino en todos los ámbitos de la vida. Creer es poder. Cuando tengo plena confianza en mi y en lo que quiero los recursos salen al encuentro de lo que realmente busco. Tenemos una parte de la mente que no utilizamos y que se encarga de ella, el hemisferio derecho. Basta que un día quieras comprar un coche de color rojo para que empieces a ver por todas partes coches de color rojo. el hemisferio derecho de nuestra mente se abre a lo que nosotros decidimos, a lo que queremos, a lo que buscamos y en lo que creemos.

La gran pregunta es, ¿cómo llegar a creer un un propio sueño?
  • Considerarlo importante. Solo lo que vemos como importante y útil para nuestra vida es algo que permanecerá anclado en nuestra mente y que hará que la motivación se despierte.
  • La importancia la vemos a través de la contemplación y de cuando la echamos de menos, es decir, de su utilidad. Las enfermedades que han causado grandes estragos no hubieran sido resueltas sin alguien que se  hubiera pasado a contemplarla, a ver su mecanismo y a estudiar la manera de deshacerse de ella. ¿Cómo ha surgido el invento de la fregona sino a través de ver, muy posiblemente los sufrimientos de aquellas personas que tenían que fregar agachadas?
  • ¿Por qué no yo? A veces nos da miedo el dar un paso al frente, mostrar nuestras ideas, caminar hacia lo que queremos. Buscamos la aprobación de los demás. Tenemos cierta o bastante dependencia de los demás. Los creadores han creído en sus sueños, aunque sus allegados no lo hicieran.
  • Hacer algo cada día. El placer de un viaje no está en llegar a un sitio, sino en todo el recorrido. Hacer un camino, un trabajo, el desarrollo de algo no es fácil, pero tiene algo muy importante: cada paso que demos, en falso o no, siempre nos aporta algo a nuestra vida, la manera de hacer las cosas o las de no hacerlas.
  • Si otros lo han conseguido, ¿por qué no yo? Confieso que es una de las cosas que más me motiva, el ver como otros llegan a donde quieren: desde atletas con grandes discapacidades que son capaces de hacer cosas que yo, ni por asomo, soy capaz de hacer, hasta los grandes personajes que pueden haber inventado algo tan simple como la hoja de papel.

16/2/12

¿Y por qué me desmotivo?



Si la motivación es algo realmente importante a la hora de conseguir los objetivos, la desmotivación es el factor número uno para no conseguirlos. Por desgracia la desmotivación se apunta muchas veces como compañera de camino haciendo que perdamos de vista nuestros objetivos e ilusiones. ¿Por qué la desmotivación se adueña de nuestras vida?
  • El sentido de la vida y de las cosas. Puede parecer muy filosófico, pero es una realidad. ¿Para qué vivimos? ¿Para que estudiamos? ¿Para que trabajamos? ¿Para que traemos niños al mundo? En el fondo cuando las cosas tienen un sentido se vive con más alegría, ilusión, energía y vitalidad. Hoy mismo me daba la razón la experiencia de una madre que veía como a su hijo le costaba más que nunca el acabar las tareas del colegio. Cuando el niño supo que, de si acababa o no la tarea, iría con una amiga suya de paseo, no pasaron más de diez minutos en acabarla. La motivación se acrecentó porque había una ilusión de fondo. Aunque un paseo con una amiga no es el mejor ejemplo sirve para ilustrar que cuando hay motivos, la motivación hace el resto. ¿Te acuerdas de la película La Vida es Bella? Un padre en un campo de concentración con su hijo, que para que el hijo no sufra le oculta la realidad y juega a esconderse de los soldados. Cuando hay un motivo hay una motivación, y cuando hay una motivación ésta se convierte en ilusión y la ilusión en acción.
  • Otro de los motivos puede ser el sentimiento de incompetencia. El encontrarse ante una situación en la que uno no sabe defenderse puede hacer que uno se venga abajo. Veo que lo hago mal, que no salen las cosas como yo quiero. No obtengo resultados y los sentimiento de incompetencia e inseguridad se apoderan de uno. ¿Qué hacer en estos casos? Tal vez no mirar tan lejos y si más corto. Si me propongo correr 10 kilómetros y abandono a los 500 metros lo mejor tal vez será ponerme una meta de correr primero 500 metros, y cuando lo consiga proponerme después los 750 metros. Descomponer el gran objetivo en pequeños objetivos que se puedan alcanzar de mejor manera afianzará la confianza en mí mismo y no me hará sentir incompetente, ya que los pequeños logros los voy consiguiendo. Es más fácil adquirir competencia en pequeñas cosas que en todas de golpe.
  • Carecer de autonomía. Muchas veces dependemos de los demás. No confiamos en nosotros mismos. Nos cuesta creer en lo que podemos conseguir. Tener el convencimiento de que "sí puedo hacerlo y por mi mismo" es fundamental. Tal vez lo intente al principio a escondidas. No importa, lo importante es hacerlo. Tal vez tenga que fijarme en cómo lo hacen otros. Tampoco importa. Nunca está de más el aprender de los demás, somos seres interdependientes y además nos complementamos unos a otros.
Y todo se queda en preguntarse por el sentido de la vida y del porqué de lo que uno hace, en preguntarse como puedo adquirir esa competencia que me falta y el creer en mi mismo. La ilusión, la energía y la motivación serán nuestras compañeras de viaje.


15/2/12

Motivación y el paso a paso sin perder de vista el proceso



Vivimos en plena era científica donde los adelantos son una consecuencia de los proceso. Para llegar hasta donde se ha llegado no se ha utilizado el azar sino un proceso de ensayo continuo donde el fracaso es un eterno compañero de camino. Pero el fracaso tiene su sentido y su aspecto positivo, aceptarlo, asumirlo y saber que es lo que no ha funcionado es la clave de la superación de todos los procesos.
  • El fracaso no es un error, sino una manera de aprender a hacer las cosas de una manera mejor, de una forma diferentes y buscando resultados diferentes. Hay quien ante el fracaso se viene abajo, y los hay quienes ante la obstinación que forma parte de su carácter no hace más que preguntarse una y otra vez el como poder lograr lo que uno quiere si de una forma concreta no sale.
  • La observación de los procesos es importantes. La vida tiene sus sistemas mecánicos. Lo único que hay que hacer es descubrilos. Una vez que vemos como la misma naturaleza se comporta, o como otros consiguen llegar a la cúspide, lo único que nos resta es averiguar el proceso que siguen. ¿Cómo prepara un gran cocinero un plato determinado? Es cuestión de verlo, seguir el proceso y poner los sentidos en lo que uno está haciendo. Lo mismo puede hacer un jugador de basket o de fútbol. Todo es un proceso mecánico ensayado una y otra vez hasta que ha dado resultado, y cuando surgen los problemas utilizar la imaginación.
  • La imaginación, ese gran talento que llevamos dentro, no es otra cosa que buscar alternativas a lo que buscamos. Una puerta cerrada no es un obstáculo. Hay ventanas, hay cerrajeros, hay formas violentas de entrar, incluso hay timbres a los que tocar. Pero, pensando y pensando, hay pueden surgir nuevas ideas que jamás se nos hubieran ocurrido antes. No darse por rendido ante una situación echa nuestra imaginación a volar y hace que la parte derecha de nuestro cerebro se desarrolle y nos ofrezca alternativas curiosas, novedosas, funcionales e inéditas. Es así como han surgido la gran mayoría de los inventos.
  • Admirar cualquier pequeño logro que se alcance, congratularse por el trabajo bien hecho eleva no solo nuestra autoestima sino también nuestra motivación. Y es algo que no podemos obviar porque cada día el mundo gira y en cada giro hay muchas cosas por las que felicitarse. Cuando los delfines lo hacen bien, ¿qué reciben? Un premio, pescado. Eso hace que se motiven más y alcancen los nuevos retos que le proponen sus entrenadores.