14/10/10
Querer o no querer
Alguien me preguntaba hoy en un taller sobre las metas sobre el porqué de las situaciones personales que vive uno en las que se da una contradicción entre lo que se quiere y lo que se hace.
Sabemos que el tabaco nos hace mal, lo queremos dejar y nos sorprendemos fumando. Somos conscientes de que tenemos que finalizar un trabajo y siempre nos vemos dejando algo a cuestas. ¿Por qué se da en nosotros ésta dicotomía? ¿Por qué ésta contradicción?
A veces, creo, falla la motivación. No somos conscientes de la repercusión que va a tener en nuestra vida la consecución de nuestros objetivos.
Otras veces en vez de enfocarnos en lo que queremos y elegimos libremente nos enfocamos en lo que libremente queremos dejar, por lo que en nuestras mentes sigue merodeando aquello que queremos dejar, simple y llanamente por eso, porque no nos enfocamos en lo que optamos y sí en lo que renunciamos, dándole por lo tanto más vida a lo que nos amarga la existencia.
O caminamos mirando al frente hacia lo que queremos y perseguimos, o caminamos hacia delante con la mirada puesta hacia atrás cargando con el mochuelo y pesado fardo de lo que nos oprime y nos molesta.
¿Optamos y elegimos o renunciamos y abandonamos? Hagamos lo que hagamos dejemos que en nuestra mente habite aquello por lo que decidimos. Al fin y al cabo quien dirige nuestros pasos son nuestros pensamientos. En definitiva, somos lo que pensamos y aquello en lo que llenamos nuestra mente.
12/10/10
Relaciones de poder
No pude sustraerme el dia de ayer a una conversación entre dos personas que hablaban sobre relaciones interpersonales. Creo no equivocarme si digo que hablaban en concreto de las relaciones de pareja y del difícil mundo que a veces es éste.
Y me pregunto porqué a veces nos es tan difícil el mantener una relación de pareja, de familia, de grupo o de trabajo. ¿Qué hay detrás de tanta problemática, disputa, rencilla y tiras y aflojas?
Creo que hay un sentimiento de poder, de control de situaciones o de personas, de miedos a las incertidumbres e inseguridades, de pánico ante posibles cambios o de no tener, en definitiva, el mundo bajo nuestras manos.
En el fondo estos sentimientos o situaciones nos ponen ante otro miedo mucho mayor, el del encuentro con nosotros mismos, con nuestro propio yo que parece depender de tantos controles y apegos.
Solo una escucha atenta a nuestras emociones y sentimientos, escucha abierta y sin miedo, nos dará la respuesta a las actitudes que tenemos y a lo que buscamos detrás de nuestros comportamientos, sentimientos y emociones, así como de nuestras relaciones y expectativas en la vida.
10/10/10
Extraordinariou
Recuerdo que de pequeño me conformaba con sacar una nota que me supusiera el aprobado en un examen. El sacar la mejor nota no era una gran preocupación para mi. Hoy han pasado los años y mis ideas han cambiado. La ex excelencia es lo mejor en todas las áreas de la vida.
A todos nos gusta que nos feliciten por un trabajo bien hecho y realizado. La mejor felicitación que podemos tener es la de sentirnos orgullosos de nuestro propio trabajo y de nuestra propia aportación a la vida.
Y lo mejor que podamos dar de nosotros mismos viene del esfuerzo extra en lo ordinario que hacemos cada dia. Mejorar, perfeccionar, pulir y sacarle el mayor brillo a nuestra manera se ser, estar y hacer en la vida es la que nos proporcionará un mayor bienestar y una mayor satisfacción personal.
Creo que era Mágic Johnson el que después de entrenar se quedaba el solo intentando hacer 100 triples seguidos y sin fallar. Lo extraordinario es lo que nos perfecciona. Nadie nos lo pide o exige. Tan solo nosotros nos lo pedimos porque queremos dar lo mejor de nosotros mismos y no quedar en la mediocridad. Es crecer un poco más cada día.
8/10/10
Retos
¿Te has sentido retado o retada en alguna ocasión? ¿Has retado a alguien en algún momento?
Los retos, cuando no son situaciones que intentan provocarnos en sentido malicioso, son circunstancias de la vida que nos ponen a prueba y que sacan lo mejor de nosotros mismos: esfuerzo, dedicación, creatividad, fuerza, constancia y cantidad más de valores que podríamos mencionar.
¿Nos tomamos la vida como un reto? ¿Y las circunstancias adversas? Más allá de un sentimiento negativo, frustrante, derrotista y victimista debemos asumir el reto que la vida y cada circunstancia de la vida nos pone delante. ¿Qué puedo hacer en estas circunstancias? Es una buena pregunta para sentir que estamos vivos, que podemos seguir estándolos y que la vida tiene un extraordinario sentido por vivir cada meta que hay detrás de un reto: uno mismo.
Y a todo esto, ¿tienes algún reo en éstos momentos?
6/10/10
Motivando a otros
Una de las grandes dificultades a la hora de formar equipos es motivar, entusiasmar, conseguir el compromiso de la gente, máxime cuando se está empezando y sabes que comes fruto de tu trabajo, de tu esfuerzo, de tu productividad y de tu capacidad de vender tu imagen, junto con la confianza que ésta debe generar, de vender tus productos, con la consiguiente calidad que éstos tienen y vender tu propio proyecto. Pero, ¿qué falta?
Se me antoja que puede faltar algo muy importante: integrar el proyecto, si es que lo tienen, de los clientes finales, colaboradores o familiares dentro del tuyo.
Motivar a otros con los mismos argumentos con los que yo me motivo no creo que sea lo más adecuado. Mis motivos, valores, sentimientos o sensaciones pueden ser radicalmente diferentes. Lo que a mi me motiva a otros los puede dejar indiferentes, como a mi me puede dejar indiferente lo que a otros les motiva. Para gustos se pintan colorea.
¿Por donde podemos motivar a los demás? Pues partiendo de su interior, removiendo sus sentimientos, aspiraciones y sueños adormecidos, conociendo las ilusiones a las que han renunciado o les han invitado a renunciar. Volver a ilusionar a otros es partir de lo que les hace vibrar y de lo que les hace sentir que la vida tiene sentido para ellos. ¿Qué tiene sentido para ellos? Pregúntales que hacen cada día y podrás comenzar a saber algo. Pregúntales si se sienten felices y satisfechos y sabrás un poco más. Pregúntales como se sentirían más felices y posiblemente habrás encontrado mucho más.
5/10/10
Resulta curioso
Resulta curioso que cuando alguien nos pregunte sobre como nos gustaría vivir de aquí a cinco años y de forma concreta nos cueste responder, nos tengamos que poner a pensar y, que sobre todo, seamos muy cortos a la hora de encontrar diferentes medios para lograr lo que queremos.
Vivimos al día, tanto en lo económico como en las expectativas, así como en las ilusiones. Es como si nos rindiéramos ante las muchas posibilidades de ver cumplidos nuestros deseos e ilusiones. Sobrevivimos en vez de vivir.
Cuando le muestras a alguien que es posible el alcanzar objetivos, cuando son conscientes de las posibilidades que tienen, cuando llegan a creérselo y se ponen en camino, lo primero que se nota es un cambio en los ojos. Las pupilas se dilatan y la mente se pone en el punto de llegada. Sientes su respiración más pletórica y tranquila. En su cara dejan ver una sonrisa complaciente como la del que ha encontrado la llave del tesoro.
Tenemos que recobrar la ilusión y la creencia sobre nuestra propia utopia, utopia que no la es desde el momento en que damos pasos concretos por pequeños que sean, pues cada paso es de pie si un gran alimento para el que lo da; es un paso, una pequeña victoria, un logro, un crecimiento, una superación personal que nos hace sentir vivos, creciendo y en continuo proceso de crecimiento.
No dejemos de soñar y de dar pequeños pasos, por insignificantes que sean.
Por curiosidad
Nunca es malo pararse por un instante en la vida y hacerse una pequeña pregunta a responder tranquilamente sobre la marcha para ver por donde o como caminamos por la vida en búsqueda de objetivos claros y precisos. Muchas veces me encuentro con gente que dice hacer muchas cosas para lograr los objetivos y cuando le haces esta pregunta, escriben la respuesta y la cotejan se quedan con cierto aire de desencanto, no en cuanto a la pregunta, sino a lo que ellos creían que estaban haciendo en pro de lo que realmente querían conseguir.
La pregunta en cuestión es: ¿Qué hice en el día de ayer? Desde que me levanté hasta que me dormí, ¿qué hice en el día de ayer? Y me refiero a un día normal y corriente.Si somos claros y detallistas habrá una gran lista que podría escribir, porque el día tiene para hacer, y de hecho las hacemos, bastantes cosas. Y si somos detallistas nuestra lista podría ser de 30 a 40 o 50 cosas diferentes: levantarse, lavarse, preparar el desayuno, etc, etc.
Una vez que tengo el gran listado lo leo y coloco y me pregunto cual de todas esas actividades realizadas me ayuda a conseguir las metas que me he propuesto. Las marco, las subrayo, los coloreo o las identifico como quiera, pero una vez identificadas de forma visible de dejarán ver si he hecho algo, poco o mucho en mi camino hacia lo que quiero conseguir a nivel personal, familiar, social, económico, laboral o espiritual que me permitan alcanzar esos objetivos, sueños o metas. Si tengo subrayado poco tendré que estar un poco más atento.
4/10/10
Partiendo de la realidad
A veces siento que una de las cosas más simples y al mismo tiempo más difíciles es querer reconocer y aceptar la realidad. Hay detalles tan curiosos e importantes como la del postergar la visita al médico, revisar las cuentas personales o revisar la propia vida en sí. Nos da miedo enfrentar una posible enfermedad, nos aterroriza el ver que las cuentas bancarias van menguando y reconocer que en nuestra vida puede estar fallando algo. Tenemos el síndrome de la avestruz que esconde la cabeza para no ver la realidad. Y para llegar al éxito en la vida no hay otro punto de partida que el de la propia realidad, donde estoy, como me siento y con lo que cuento en mi vida.
Si tenemos la valentía de reconocer donde estamos tendremos la la fortaleza y el coraje de partir desde lo que hay y de planificar desde la misma realidad. Y aunque ello requiere fuertes dosis de humildad nos dará la oportunidad de crecer con las mismas dosis de energía y de efectividad.
La creatividad, flexibilidad, adaptación, empeño y otras tantas cualidades formarán parte de nuestro continuo caminar y son las que nos darán fuerza y valentía suficientes para alcanzar los objetivos propuestos.
1/10/10
El poder del pensamiento
La vida transcurre de forma casi anónima todos los días, y transcurre así porque no nos paramos a pensar en cosas habituales que encierran un poder increíble y que dejamos escapar tranquilamente sin pena y sin gloria sin poder utilizarlos adecuadamente en nuestra vida. Una de esas cosas es el poder del pensamiento, el poder de las ideas.
Detrás de cada adelanto, de cada invento y de cada utilidad que tenemos a nuestro alcance ha habido previamente una idea. No hay coches, televisiones, medicinas, jabones, comida, etc. sin mentes que hayan pensado, planificado y elaborado todas y cada una de estas cosas. Es el poder del pensamiento. Y es ahí que muchas veces cuando me encuentro con tanta negatividad en las personas me pregunto y me cuestiono por el uso y al tiempo que le damos a nuestra capacidad de pensar.
Dedicamos de forma "habitual", y me refiero en forma de "hábito", es decir, tiempo que reservamos y dedicamos para algo, tiempo para el deporte, para la tele, para las relaciones interpersonales, para el trabajo, etc. ¿Te has preguntado si le dedicamos tiempo de forma sistemática a pensar, y hacerlo de forma creativa, de forma que aporte soluciones y ventajas a nuestras vidas?
Para ello no estaría demás:
- Buscar un momento habitual para pensar.
- Encontrar el sitio y ambiente adecuado a uno para poder hacerlo.
- Indagar dentro de uno mismo los procesos que le dan resultado a la hora de pensar.
- No dejar que las ideas que nos vienen a la mente se vayan. Atraparlas, escribirlas para luego pensar sobre ellas.
- Profundizar sobre mis ideas y pensamientos. Refinar y pulir mis pensamientos.
- Relacionarme con gente o grupos que les gusta pensar, reflexionar y profundizar sobre los diferentes aspectos de la vida.
30/9/10
Prioridades
El tiempo vuela y como dice el refrán, "camarón que se duerme, se lo lleva la corriente". Hay que reconocer que una de las cosas que más valoraba en la vida era el no sentirme encuadrado en ningún tipo de esquema, organigrama o tipo de vida que me impidiera hacer lo que me gustaba y que me quitara mi propia libertad.
Pero la vida va pasando y a medida que pasa te vas dando cuenta como puedes llegar a desperdiciar el tiempo, dejar pasar las ocasiones y ver como ese tiempo que ya ha pasado jamás podrás recuperarlo. De hecho el tiempo es la única cosa, junto con la vida cuando se pierde, que jamás se recupera. Pero tal vez sea la experiencia de la vida la que le enseña a uno este tipo de circunstancias cuando ves que vas dejando toda una vida atrás sabiendo que le podrías haber sacado mucho más partido.
¿Qué hacer? Lo principal es saber a donde quieres llegar en la vida, y saberlo de una forma concreta. Y lo segundo es tener prioridades, prioridades que te permitan caminar siempre en el mismo sentido, con los mismos valores y con el mismo entusiasmo. Dar prioridad es focalizar la meta y dirigirse a ella sabiendo que nada nos distraerá.
Para ello es importante:
1. Evalúa las prioridades diariamente porque las condiciones cambian continuamente. Los valores son estables, pero hay que ser flexible
2. Planifica el tiempo cuidadosamente y haz lo que planificas.
3. Lleva a cabo tu planificación. Empieza por las prioridades más importantes.
4. Delega cuando sea posible. Si alguien puede hacer el 80% de lo que haces, delega.
5. Invierte en las personas adecuadas diariamente. ¿Cómo decides como pasar tu tiempo? No deberías pasar tiempo con todos por igual.
29/9/10
La actitud
Es un hecho que la actitud produce el resultado final. Dependiendo de la actitud o del espíritu con que afrontemos un hecho, una situación o una realidad será el fruto o el resultado que nos encontraremos.
Si afrontamos un trabajo, una relación con actitud apática, desinteresada, negativa o con falta de entusiasmo lo normal es que los resultados no sean los mejores y que incluso nos lamentemos de lo que hacemos, sintiéndonos con toda razón frustrados. ¿Qué hacer? Cambiar la actitud. Mi actitud jamás tiene que depender de los sentimientos, sino de mis valores como persona y de lo que quiero alcanzar en la vida. Para ello es bueno tener en cuenta que:
Por ello es bueno:
Si afrontamos un trabajo, una relación con actitud apática, desinteresada, negativa o con falta de entusiasmo lo normal es que los resultados no sean los mejores y que incluso nos lamentemos de lo que hacemos, sintiéndonos con toda razón frustrados. ¿Qué hacer? Cambiar la actitud. Mi actitud jamás tiene que depender de los sentimientos, sino de mis valores como persona y de lo que quiero alcanzar en la vida. Para ello es bueno tener en cuenta que:
- Yo y solo yo soy responsable de mi actitud.
- Tengo que ser consciente de las actitudes que no satisfacen mi vida y cambiarlas.
- Quiero pensar, actuar y hablar como la persona que quiero llegar a ser y desarrollar.
- Desarrollar una alta apreciación por la vida.
Por ello es bueno:
- Reconocer que la actitud debe ser reajustada diaria y constantemente.
- Comenzar cada día con buenas actitudes.
- Encontrar el lado positivo de cada cosa, incluso de las que son aparentemente malas.
- Buscar y compartir con gente positiva.
- Eliminar las palabras negativas de mi vocabulario.
- Eliminar las creencias limitantes de mi mente. (no puedo, no valgo, no soy capaz, no creo que...)
28/9/10
Tres pasos importantes
Si nos enfocamos en algo, sea positivo o negativo, nuestra vida va detrás. Es de pura lógica. Lo que domina en la mente es aquello a lo que consciente e inconscientemente ponemos atención. De ahí que a veces se nos atragante un libro, una canción y que luego al cabo de un tiempo recobre la importancia e interés que no fuimos capaces de darle o de alcanzar a ver en su momento.
Si pienso en positivo, comenzaré a ver las cosas en positivo y, en en caso de la negativas, comenzaré a ver aspectos que me invitan a vivir y a recoger lo bueno dentro de la mala situación. Como dice el refrán vivir con la filosofía del "no hay mal que por bien no venga".
Si cada día ejercitamos nuestra filosofía positiva y nos centramos en lo que queremos conseguir no nos veremos atraídos por la multitud de tentaciones que pueden distraernos de las metas y objetivos que queremos alcanzar.
¿Atraer la suerte o dejarnos atraer por ella?
27/9/10
"Por qué" igual a "Cómo"..
"Cuando el ¿POR QUÉ? se fortalece,
el ¿CÓMO? se simplifica.."
Jim Rohn
La motivación es una de las partes claves de la consecución de nuestras metas y objetivos. Como dice Jim Rohm cuando sabemos el porqué vamos hacia un sitio el cómo se simplifica. Eh ahí algo a tener en cuenta antes de comenzar cualquier tipo de itinerario en la vida. ¿Qué me mueve emprender una aventura o luchar por un objetivo? ¿Qué aportará a mi vida? ¿Qué cambios se producirán en mi vida una vez los consiga? ¿En qué saldré beneficiado? ¿Cómo se beneficiará mi entorno? Estas son algunas de las preguntas que podríamos plantearnos de forma tranquila. ¿Qué aportan estas preguntas a la consecución del objetivo?
Lo primero es la gasolina, la energía, la fuerza y las ganas para poderse en camino. Quien tiene un motivo en frente tiene fuerzas para iniciar la travesía. Ilusión por conseguir algo que va a repercutir positivamente en mí persona y en mi entorno.
En segundo lugar, y no menos importante, es que la motivación es algo básicamente emocional, y cuando las emociones están al máximo gracias a la fuerte motivación, "el miedo o la incógnita del cómo" se ve minimizado por la cantidad de recursos que dicha motivación hace aflorar en la mente humana.
Casi de forma natural e inconsciente se van descubriendo en nuestra mente las infinitas posibilidades que tenemos a nuestro alcance. Motivación, sentimiento, inspiración, creatividad y gran riqueza de recursos internos y externos se abren ante nosotros. Es el poder de la motivación.
24/9/10
Éxito y Preparación
Es fácil sentir una sana admiración por ciertas personas que aparecen en nuestra vida. Unos pueden ser populares, aparecer en la prensa en la televisión o en las noticias. Otros, en cambio, son populares pero en círculos mucho más cercanos o íntimos. Admiramos la labora o la vida que lleva pero, por lo general, nos olvidamos de pensar en muchos de los aspectos que han hecho posible que la admiración haya llegado hasta nosotros.
¿Cuánto ha tenido que entrenar un jugador de fútbol, baloncesto, tenis u otro deporte para llegar a la cumbre? ¿Cuánto tiempo ha tenido que dedicar un actor para hacer una buena película? ¿Cuánto tiempo se ha tenido que dedicar para elaborar una buena canción? ¿Cuántos esfuerzos, privaciones o sin sabores habrán tenido que pasar aquellas personas que admiramos por su abnegación hacia los demás?
Detrás de cada vida de éxito hay cantidad de horas dedicadas a aprender hacer y a realizar el camino hacia el éxito. La preparación es el factor clave que lleva a uno hacia la cumbre. Puede ocurrir que un día alguien se levante y encuentre la suerte de cara en la vida, pero detrás de ese día viene otro, y otros más. Preparación, dedicación y competencia para poder ser excelente y lograr lo que uno se propone, bien sea la victoria, bien sea una buena dedicación a los demás, o la consecución de un proyecto que merezca la pena en nuestra vida.
El éxito no llega por casualidad, es fruto de un proceso donde dedicación, preparación, insistencia y buenos hábitos marcan la pauta.
23/9/10
Aspirar a más
A veces podemos pecar de idealistas, pero lo que si es cierto es que si no soñamos y no aspiramos a lo mejor caeremos en un conformismo y con él entraremos en el terreno de la mediocridad con el riesgo de que nuestras relaciones se empobrezcan, caigan en la apatía o en situaciones donde los negocios caigan ante la originalidad, la calidad y la buena presencia de la competencia.
Aspirar a más, más allá de una actitud engreída, soberbia o egoísta, es una manera de vivir a tope lo que uno es y lo que uno puede ofrecer a los demás, bien sea a nivel familiar, social o económico. Aspirar a más es sentir que la vida, la propia vida, merece la pena y saborear lo que uno hace, produce o vende a los demás.
No podemos negar que cuando alguien nos elogia nuestra estima crece, nos sentimos bien y con ganas de seguir llegando al otro, sea en el nivel que sea. Cuando se nos recocida dos más de nosotros mismos y sin que nadie nos lo pida. El gran problema es que muchas veces necesitamos del acicate de los demás. No tenemos suficiente poder automotivador como para lanzarnos por nosotros mismos. ¿Razón? Falta de expectativas, de ilusión, o lo que es peor, de confianza en nosotros mismos.
Lo bueno de todo es que soñar es gratis y que confiar en nosotros mismos depende tan solo de uno mismo. Simplemente el soñar más confianza en uno mismo abre la mente a nuevas perspectivas. Tal vez no llegue a la luna, pero cuanta más perspectiva tenga más camino tengo para recorrer y para desarrollarme como persona. Y cuanto menos perspectivas y sueños tenga más posibilidades tengo de sentirme no realizado y con ello más vacío y frustrado.
Tengo que venderle el proyecto a mi, y luego a los demás, que me ayudarán a realizar el camino, el sueño y el proyecto. Hay que apuntar alto.
22/9/10
La ley de la atracción
¿En que consiste exactamente la ley de la atracción? ¿Me atrae como un imán? ¿Me lleva hacia ella de forma totalmente fulgurante? ¿Donde está el meollo de la cuestión?
Es curioso que muchas veces podemos ver a personas colocando cierto tipo de amuletos en su entrono para que atraigan a la suerte. Vemos como jugadores hacen gestos religiosos a la entrada de un campo de fútbol o de una cancha de deportes. Hay quien se persigna cuando inicia un viaje en coche o en avión. ¿Finalidad? Posiblemente atraer la suerte, entrar con buen pie o que las cosas salgan como uno espera. Y si hace falta echamos mano de los amuletos. ¿Funciona todo ésto? ¿Atrae a la buena suerte?
Mi concepto o forma de entender es diferente. No atraigo a la suerte, sino que la suerte, el éxito, los objetivos que quiero y las formas de conseguirlo me atraen a mi. Aunque parece lo mismo no lo es. Mientras que hay gente que espera que la suerte y el azar hagan todo el trabajo y pongan el éxito en la manos yo creo que la suerte, el triunfo y el logro de objetivos no es fruto del azar sino de la búsqueda, de la inquietud, de la actitud, de la creación de oportunidades y de los pasos que se dan hacia el objetivo. Hay una diferencia radical pues en la primera uno espera pasivamente el logro, mientras que en la segunda se camina activamente hacia él.
¿Cómo lograr esa atracción que si funciona de forma escandalosa? Enamorándose de los objetivos, dejando que abarquen cada rincón de nuestra mente y sentimientos. Buscando de forma activa el como llegar a vivir esa realidad, y viviendo con como si ya poseyeras ese gran tesoro. El enamorado va en busca de la amada, y quien se enamora de un objetivo, va en busca de él.
21/9/10
Visualizando
Hay una canción de Napoleón con una letra bastante bonita que invita a alcanzar los sueños. Dentro de la actitud positiva y de ir creando el mundo que queremos lo importante es visualizarlo, sentirlo y dejar que se impregne de totalmente dentro de nosotros. Las imágenes van mucho más allá de las ideas ya que conforman emociones, sentimientos y vivencias internas. Y a raíz de la canción de Napoleón necesitamos dejar correr, como dice la canción esas emociones, sueños, ideas y proyectos de futuro dentro de nosotros mismos conformando casi una parte más de nuestro cuerpo.
La canción dice así:
Nada te llevaras cuando te marches
Cuando se acerque el día de tu final
Vive feliz ahora mientras puedes
Tal ves mañana no tengas tiempo
Para sentirte despertar
Siente correr la sangre por tus venas
Siembra tu tierra y ponte a trabajar
Deja volar libre tu pensamiento
Deja el rencor para otro tiempo
Y hecha tu barca a navegar
Coro:
Abre tus brazos fuertes a la vida
No dejes nada a la deriba
Del cielo nada te caerá
Trata de ser feliz con lo que tienes
Vive la vida intensamente
Luchando lo conseguirás
Y cuando llegue al fin tu despedida
Seguro es que feliz sonreirás
Por haber conseguido lo que amabas
Por encontrar lo que buscabas
Porque viviste hasta el final
20/9/10
¿Rendirse?
¿Rendirse? ¿Arrojar la toalla? ¿Darse por vencido? Son palabras que para los que perseguimos el éxito en la vida no deben de estar en nuestro vocabulario pero, ¿qué pasa cuando hay situaciones o personas o incluso aspectos personales que roban nuestra propia energía? ¿Abandonamos?
Siempre me ha gustado matizar algo que para mi ha sido importante: Hay una gran diferencia entre la renuncia y la opción. La renuncia pone énfasis en lo que se deja mientras que la opción lo pone en lo que se elige.
Supuestamente cuando optamos por algo, elegimos y cuando elegimos lo hacemos desde algo que queremos conseguir, algo que nos permita ser, que nos ayude a estar presentes en la vida de una manera plena, y estando en la vida nos permita hacer las cosas de la forma más excelente posible.
¿Nos rendimos u optamos? La invitación es a optar desde lo que creemos, queremos y deseamos eligiendo siempre desde los más profundos valores que yacen dentro de cada uno de nosotros. Cuando nos rendimos y dejamos de optar, de elegir desde lo que creemos, fallecemos ya en vida. Cada elección, libremente tomada y dirigida hacia lo que profundamente se quiere, es un acto más de vida y de creacción
17/9/10
Una razón en la vida
Guacimara me ha dejado un comentario en la reflexión de ayer, y a través de ese comentario quiero añadir algo que considero continuación de lo expuesto ayer, de lo expresado por Guacimara y de lo que es el ritmo de la vida.
Hay un dicho que dice que los demás no nos dan de comer, por lo cual relativo caso hay que hacerles. Y en realidad es verdad. Somos independientes, por un lado, e interdependientes por el otro. Pero esta interdependencia se basa en la independencia, en la libertad, en la autonomía de cada uno. Vivir a expensas de lo que otros piensen, opinen, digan, acepten o dejen de aceptar es una bomba de relojería. La felicidad, el éxito y la vida son la consecuencia de cada uno de los pasos que demos nosotros y no los otros. Yo, y solamente yo, soy responsable de lo que hago, de lo que siento, de lo que decido ser en la vida.
¿Donde encontrar el equilibrio? Es fácil y difícil a la vez. Fácil porque es la respuesta a una sola pregunta, difícil porque a veces nos cuesta encontrar la respuesta concreta: ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Por qué o para qué estoy aquí? ¿Cuál es el motivo de mi vida?
Cuando hay un motivo, un sentido y una razón para vivir tenemos un objetivo, y cuando hay un objetivo, y éste es claro, alrededor de éste hay una serie de valores, de principios con los que tienen que alinearse todas las decisiones que tomemos.
Sentido de la vida + Principios o Valores + Objetivos = Toma de decisiones correctas. Sólo nosotros somos responsables de lo que tenemos en la vida. Somos nosotros los que decidimos la dirección de nuestras vidas y, consecuentemente, los resultados que queremos tener. En base a los resultados tendremos la satisfacción o ono de lo que estamos haciendo.
16/9/10
Cuando el viento sopla en contra
Hablaba ayer con un amigo que me comentaba que hacer cuando los vientos soplan en contra y, sobre todo, cuando quien tiene que apoyarte no sólo no lo hace sino que duda constantemente de tu valía, de tus metas y constantemente intenta hacerte venir abajo.
Es posible que muchas veces las emociones se crucen en los caminos de aquellos que tengan bastante o poca afinidad. Desde el odio visceral hasta las envidas, sanas o no, pueden ser un obstáculo. También puede ocurrir que el mensaje que demos a los demás no llegue tal y como nosotros queremos trasmitirlo. Pero lo que si es cierto que ante esas situaciones uno puede estar tentado a arrojar la toalla y a venirse abajo.
Entrar dentro de uno mismo, retomar las metas y objetivos, pero sobre todo los motivos que nos llevaban a buscar esos resultados en un principio resulta esencial. Pero más importante es volver la vista atrás y valorar los pasos y los pequeños triunfos que hemos cosechado hasta la fecha. Volver atrás para alimentarse de lo conseguido a lo largo de la carrera de la vida y para apoyarse en esos pequeños o grandes triunfos para seguir creyendo en nosotros mismos, en nuestras posibilidades, en lo que llevamos dentro y que ya nadie nos lo puede quitar porque lo hemos vivido en su momento.
El mayor enemigo no está fuera de nosotros, somos nosotros mismos, nuestra falta de confianza, de auto credibilidad. Levantarse cada mañana, mirarse al espejo, sonreírse y decirse de forma clara y tajante: Si puedo, si valgo, si quiero y si es posible es el mayor regalo que nos podemos hacer al llegar el nuevo día, sobre todo cuando el viento viene en contra.
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