26/4/10

Saber escuchar:



Decir que el silencio tiene que estar en el fondo de una conversación puede ser una contradicción, pero la realidad es que cuando falta el silencio pueden saltar ciertas actitudes que pueden echar por tierra la buena actitud que tenemos en la vida. Si hace unos dias comentaba que es fácil ponernos a pensar, interpretar o juzgar lo que la otra persona dice hoy me gustaría comentar otra aspecto no menos importante que podemos tener y con ello perjudicar el proceso de escucha y de ayuda: la actitud paternalista de dar consejos.

No es la primera vez en la que tenemos una actitud de ver las cosas desde nuestro punto y de aconsejar a la otra persona lo que tiene que hacer en su vida. Nosotros estamos en una situación y nuestro interlocutor está en otra. Mi vida se rige por una serie de valores y la de la persona que está enfrente se rige posiblemente por otros,  los mismos o por otros más. Lo más fácil es decir lo que hariamos nosotros en esa situación, pero sin jugarnos el tipo, ya que quien se lo juega es la persona que vive en ese momento la lucha de tener que decidir lo que tiene que hacer en su vida.

Silencio y hacer preguntas, como diría Socrates o Einstein, para que la persona deje salir para fuera todo lo que lleva dentro y al mismo tiempo para ayudarle a profundizar en lo que vive, en lo que siente y en las decisiones que debe de tomar. Silencio, Escucha, Entender, Confirmar lo que se entiende, Permitirque se profundize en lo que se dice, en lo que se vive y en lo que se cree es una actitud, por una parte de respeto, y por otra de interés por la persona y su mundo.

Dejar nuestro mundo para entrar en el del otro. Olvidar mis vivencias para centrarme en las del otro. Relegar mis creencias y mis valores para observar las que están frente a mi. Pero sobre todo querer entender ese mundo, valorarlo, profundizar en él con el ánimo de que la persona se sienta escuchada y al mismo tiempo de que sea ella misma la que a través de nuestras preguntas se sienta acompañada y ayudada en la clarificación de sus sentimientos, de sus vivencias y de las opciones que tiene frente a sí.

Escuchar, callar, entender, preguntar, clarificar.... ¡Cuántas cosas para saber escuchar!

23/4/10

Aprender desaprendiendo



Comenzaba una canción de Roberto Carlos comentándonos sobre "cuánto tiempo perdido, cuánto tiempo oilvidado, es mejor ni pensar. Yo creí que sabía de todo, que entendía de todo, pero era un error. Pero ahora se: quien sabe menos las cosas sabe mucho más que yo....."

La verdad es que parece frustrante que a lo largo de la vida tengas que revisar cantidad de detalles en tu vida, en tus verdades, en tus creencias, en tus valores..., para seguir caminando en busca del éxito, de la felicidad, de la realización de tus sueños.

Es frustrante y al mismo tiempo una necesidad, un reto y un aliciente.

Una necesidad, porque el mundo gira y no para, la vida nace y constantemente caminas hacia un destino donde concluyes toda la tarea que tienes o quieres realizar. Todo es movimiento, nada se para, todo fluye y nada se estanca. Y nosotros somos parte de un proceso natural en el que tenemos que movernos, adpatarnos, evolucionar, florecer y morir. El cambio es la constante de un proceso de la naturaleza.

Un reto, porque vivimos generalmente buscando un mundo de seguridades en las que podamos sentirnos cómodos, a gusto, sin tener que estrujarnos los sesos para saber que hacer en cada momento. El miedo nos invade ante la inseguridad laboral, afectiva, personal, empresarial o familiar. El miedo nos impide muchas veces caminar, movernos, evolucionar. Evitamos en la medida de lo posible las situaciones stresantes.

Un aliciente, porque no hay nada como ver crecer y evolucionar a un niño, a un adolescente, a una persona y; ¿por qué no?, a uno mismo. Miramos hacia atrás y podemos ver y observar cantidad de situaciones de pasos que hemos dado, las innumerables situaciones que hemos y que nos han enriquecido, lo que somos y lo que eramos. Nos sentimos orgullosos de ello y sabemos que la vida, a pesar de lo que cuesta conseguirlo, nos espera con cosas nuevas que de alguna manera nos enriquecerán.

En la teoría de la evolución de las especies sabemos que las especies, y nosotros somos una de ellas, o se adaptan o se mueren. Adpatarse es integrarse, es aprender algo nuevo, es evolucionar y permitir que la vida nos vaya agregando nuevas cosas. Y la adaptación requiere que vayamos dejando atrás algunas ideas, conceptos, valores, creencias, hábitos, costumbres que ayer tenían un inmenso valor y que hoy pueden ya no tenerlo y que pueden estar haciendonos un flaco favor.

Alguien hablaba que todo el sistema de verdades, creencias y demás pueden tener hoy en día una fecha de caducidad. Los beneficios que todo ello nos ha aportado, el valor sentimentgal que puede tener para cada uno de nosotros, el apego que podamos tener o la dependencia afectiva que pueda haber con personas que forman parte de ese legado moral. ideológico, religioso o material hacen que a veces nos apegemos como lapas a situaciones y creencias que hoy por hoy no nos permiten crecer como personas indpendientes, autónomas, maduras y responsables.

Hay que aprender, y al mismo tiempo desaprender lo aprendido. Hay que evolucionar, y al mismo tiempo, dejar atrás lo que hasta hoy nos ha permitido evolucionar. Qué importante es ser lo suficientemente libre como para despegarse de lo que nos tiene amarrados de pies y de manos impidiéndonos ser nosotros mismos, caminar, adaptarnos, evolucionar y realizarnos como personas que amamos plenamente la vida, que nos amamos a nosotros mismos, y que por ello somos capaces de amar a los demás.

Aprender, si, desaprendiendo, para seguir aprendiendo, libres, libres como el viento que surca de un lado a otro cualquier rincón de la vida. Aprender, una bonita tarea, de tomar y solatar, de hacer algo de uno mismo y al mismo tiempo de dejar libre sin depender de ello para seguir dando el paso que hay que dar.

¿Una prueba de como aprendemos y desaprendemos?

Antes pensaba......................
Ahora pienso.......................
Lo que me ha hecho pensar esto ahora es................


Antes creía.........................
Ahora creo........................
Lo que me ha hecho creer de forma diferentes es............


Antes sentía......................
Ahora siento....................
Lo que me ha hecho sentir diferente es..........................

22/4/10

La Escucha


"Nos han sido dadas dos orejas,
pero en cambio una sóla boca,
para que podamos ir más y hablar menos."

Zenón de Elea


La Escucha es uno de los grandes caballos de batalla en nuestras relaciones pesonales y profesionales. Es natural que en el proceso de escucha nos perdamos muchas veces por culpa de la cantidad de ruídos internos y externos que podemos tener, así como de actitudes en las que muchas veces antes de que el otro acabe de hablar nosotros ya tenemos una respuesta en la boca o nos hemos forjado una interpretación de lo que la otra persona nos quiere decir. El resultado es que la comunicación no se produce tal y como uno quiere.

Lo primero a tener claro es que no es lo mismo "oir" que "escuchar". Oir es un prceso fisiologico del cual podemos ser conscientes o no. Oir podemos hacerlo mientras estamos pensando en otras cosas. Estudiamos, trabajamos, hablamos con otras personas y a nuestro alrecedor hay sonidos que entran en nuestro cuerpo y que podemos procesar o no.

Escuchar ante todo es prestar atención e ineterés por lo que alguien está comunicando y, entre otras cosas, el silencio es una parte muy importante en la escucha. El silencio físico y mental es importante.

El silencio físico es el que tenemos cuando dejamos hablar a la otra persona, cuando no interrumpimos a no ser para que se nos confirme por parte del interlocutor si lo que estamos percibiendo es lo que él quiere decir o no.

El silencio mental es el que se guarda para centrarse simple y llanamente en lo que se está compartiendo. No lo mezclo con mis ideas, mis experiencias, con mis prejuicios o con mis valores. El silencio mental es el que no critica, no cuestiona, no juzga o incluso no valora si lo que se está diciendo es verdadero o falso, racional o irracional, congruente o no. Escuchar es prestar atención e interés en conocer, valorar y comprender lo que se está diciendo, se esté de acuerdo o no.

El silencio mental nos permite ponernos en el lugar del otro y llegar a sentir y a comprender lo que la otra persona está compartiendo. De esta manera se nos abre un mundo nuevo con la posibilidad de aprender y de enriquecernos ante lo que se nos está diciendo. La escucha, precisamente, es eso lo que aporta, nuevas visiones, perspectivas, ideas o valores que podemos integrar en nuestras vidas o dejarlos a un lado si no las compartimos, pero son cosas que realmente enriquecen nuestras vidas.


21/4/10

Venciendo los miedos


Recuerdo que era la primera vez en que cogí el avión para salir de forma definitiva de mi tierra. Vuelvo a tener en cuenta aquellos pies que subían las escalerillas del avión que me llevaría a una tierra nueva, diferente y desconocida donde, en principio, pasaría mis siguientes cuatro años antes de volver a ver a mi tierra y a los mios.

Había dos miradas: una hacia lo que dejaba atrás y otra a lo que posiblemente podía encontrarme en mi nuevo destino. La primera producía inseguridad, miedo, ansiedad, incertidumbre. Dejaba lo conocido y lo cómodo, por lo que podía ser dieferente, inseguro e incierto.

La decidión de hacia donde mirar era mia, la de alimentar una visión u otra era mía, lade sentir nostalgia o ilusión era mia. Yo era el responsable de alimentar los sueños en una u otra dirección.

Seguí subiendo y decidi, con paso firme, visualizar de forma enriquecedora la nueva etapa de mi vida que empezaba a tomar forma. Opté por lo que realmente quería, por lo que deseaba, por lo que me hacía ilusión. Y mi vista, mi mente fijaron el objetivo delante de mi. No era cuestión de mirar hacia atrás, sino de alimentar y darle forma a lo que había frente a mí.

Me sentí bien, seguro, tranquilo. La batalla interior parecía ceder, dar paso a una etapa de construcción, de ideales, de proyectos. Lo positivo comenzaba a formar parte no solo de mi mente sino también de mi cuerpo, un cuerpo más relajado, seguro, fuerte, confiado y decidido.  Cuerpo y espíritu habían parecido llegar a un acuerdo.


El pasado ya no era un obstáculo, el presente daba pasos firmes y se convertía en futuro en acción. Vivía el momento con la mirada puesta en el futuro, pero con el peso del presente saboreando el paso que daba. Comenzaba a ser el cocinero de un nuevo plato que intentaba darle más sabor a mi vida y a la de los demás.

El plato se fue fraguando poco a poco. Mi experiencia de cuatro años, inolvidable, enriquecedora, excepcional. Simplemente es cuestión de dejar que en la mente los sabores positivos y los ingredientes nuevos le den forma y sabor a las nuevas experiencias de la vida.

Menstalidad positiva, apertura a lo nuevo, forjar nuevos proyectos, ser dueños del propio caminar. Una nueva andadura.

20/4/10

Armonía


Es curioso como muchas veces cuando hablamos de perdonar nuestra mente se fija siempre en la persona que supuestamente nos ha ofendido. "No puedo perdonar", oímos de forma constante y con cierto dolor.

¿A quíen debemos perdonar? ¿Al otro? ¿A nosotros mismos? Fíjate por donde que muchas veces nosotros mismos somos objeto y sujetos de la situación que nos causa dolor y por la cual no somos capaces de perdonar.

Somos sujeto porque de una u otra manera nos dejamos herir. Somos vulnerables, sensibles y en cuanto el dolor toca a nuestra puerta nos encerramos como el caracol o como la tortuga, acechados por el miedo y por esa sensibilidad que ha tocado ciertas fibras dentro de nosotros.

El primer paso tal vez sea reconciliarnos con nosotros mismos, o lo que es lo mismo, volver a ser libres para salir de ese caparazón que no nos permite ver la luz, que nos impide respirar con naturalidad o simplemente caminar como sabemos hacerlo.

Las primeras victimas del no perdonar somos nosotros mismos porque con el rencor, resentimiento o dolor perdemos esa libertad de ser nosotros mismos.

La persona que nos ha ofendido, consciente o inconscientemente, deliberadamente o no, prosige su camino, con dolor o sin el. Pero yo..., yo sigo sintiéndome aguijoneado en cada momento por lo que ha suceido, sigo siendo un preso de lo que ha pasado.

¿Qué sucede cuando me perdono por haberme sentido tan vulnerable? Me reconcilio conmigo mismo, prosigo mi camino por la vida, vuelvo a ser yo.

Te propongo algo tan absurdo como tomar una pila de libros y mantenerlos en tus manos estando de pie y sin descanasar surante tres o cuatro horas. ¿Serías capaz de hacerlo? Tal vez si, pero lo más probable que no, simplemente porque es absurdo, tan absurdo como mantener el mismo peso o más en nuestra mente por espacio de dias, semanas, meses o años.

Saber aceptar las cirunstancias, saber vivir con ellas y saber desprenderse de ellas es lo que el perdón lleva trás de si.

Tendremos que ir soltando muchas amarras que nos atan y que nos impiden ser libres.

Una bonita presentación sobre el perdón, reconciliación o libertad de seguir siendo uno mismo a pesar de las situaciones.

19/4/10

¿Expectativas?


Leía el otro día que a mayor número de expectativas, mayores posibilidades de frustración y mayores procesos de ansiedad.

Pero como la vida es riqueza, también leía en otra ocasión que cuanto más lejos apuntes, más te alejas de la situación en la que se pueda estar a sabiendas de que no vas a alcanzar el objetivo tan alto como te lo has propuesto.

Hay otra realidad y es la de que los seres humanos tenemos la capacidad de pensar y por ello la capacidad de soñar. ¿En donde estaríamos en estos momentos su nuestros sueños no nos hubieran hecho crear expectativas?

La vida está hecha de equilibrio, un equilibrio que muchas veces no acabamos ni de entender ni de aceptar. El sueño y la expectativa es parte de la vida, el equilibrio lo pone la libertad que nos permite vivir con expectativas, pero sin estar y vivir apegado a ellas; la libertad de ser uno mismo sin tener que alcanzar obligatoria y obsesionadamente esos sueños; la libertad de ir caminando hacia algo pero prestando más atención al camino y al proceso que al sueño en si.

¿Equilibrio? Yo creo que si.

16/4/10

Saber ser en todo momento



Es fácil sucumbir ante las situaciones, es lo que me decía una amiga en el día de ayer. La vida nos ahoga, comentaba. Las relaciones de pareja, la situación de los hijos, el verme sola totalmente y tener que salir adelante yo y hacer salir adelante a mis hijos. La presión que he recibido durante estos ultimos años ha sido mucha, y en esa presión la tentación de arrojar la toalla, de renunciar a mis ideas y valores ha estado golpeando mi cabeza en todo momento. Mi única esperanza era Dios, el único que podía ayudarme, el único que no me daba la espalda y el único que en medio de la oscuridad me dejaba entrever la posibilidad de la luz en algún momento del tunel. Y aquí estoy, viva, saliendo adelante y permitiendo que la vida deje a mis hijos salir adelante, sin dar incluso la espalda a quien en un momento me la ha dado.

Coherencia, fe y confianza en lo que se cree y en lo que se quiere alcanzar en la vida es lo que diría yo que tiene esta amiga mía. ¿Qué espero yo de la vida? Tal vez no es la respuesta correcta. ¿Qué quiero y espero yo de mí? ¿Que quiero aportar yo a la vida? Son preguntas que se me antojan mucho más importantes, profundas, positivas, racionales y con perspectiva de futuro y de crecimiento personal.

No podemos dejar de ser nosotros mismos. Las personas, las circunstancias pueden avasallarnos y pueden hasta llegar a moldearnos. Tal vez podamos confundir la madurez con la resignación, y creo que nos equivocariamos. La madurez es la capacidad de asumir de forma resposable la circunstancia que nos toca vivir, no viviendola de forma pasiva sino más bien viviendola a tope con una de las grandes oportunidades de nuestra vida de poder aportar algo nuevo a nuestras vidas.

Yo soy yo y mis circunstancias, decía Ortega y Gaset. Yo soy yo, además y a pesar de mis circunstancias, diría yo sin infravalorar a Ortega. El saber ser además y a pesar de las circunstancias me da una mayor confianza y credibilidad a mismo, me permite conocerme, controlarme y controlar en la medida de lo posible las circunstancias.

¿En qué circunstancias he perdido o he estado a punto de dejar a un lado mis valores y mis creencias más profundas?

¿Dónde pierdo fácilmente el control de mi mismo y de mis objetivos?

¿Dónde he salido victorioso y sabiendo controlar sentimientos, creencias y valores?

15/4/10

Vivivr en la sombra


¿Donde se encuentra la clave del éxito? ¿tener éxito social? ¿saber vivir en la sombra?


Hace tiempo me comentaba una amiga mía sobre una conocida que no soportaba vivir a la sombra de alguien. ¿que sucedía, en consecuencia, en la vida de esta persona? Insatisfaccion, frustraccion, protagonismo, voluntad de dominio, infelicidad y otras cosas más.



¿Tenemos que ocupar un primer plano, salir en la foto o ser el centro de las miradas para alcanzar el éxito? ¿Es posible sentirse plenamente realizados en en segundo, tercer o cuarto plano? ¿Qué pasaría si nadie me reconoce o me valora?


Cuando mi valoración o autoéstima depende de los demás...., malo, preocupante. ¿Te has zambullído alguna vez en alguna actividad, tarea o situación en la que te has olvidado de lo que sucedía a tu alrededor, no has llegado al objetivo propuesto y disfrutaste como nadie de lo que hacías? Nos enfrascamos en algo que realmente nos gusta y nos sentimos realizados, perdemos la noción del tiempo y somos las personas más felices del mundo. Fíjate en un niño, en la cantidad de veces que juega sólo con unas piedras, con un poco de tierra y se siente plenamente feliz.


Es cierto que somos animales sociales por naturaleza, los somos. La soledad no buscada puede pasarnos factura y se puede convertir en un gran problema y en algo realmente duro de vivir, pero la peor soledad es la que me forjo yo mismo cuando quiero ser centro del universo y cuando, en realidad, no lo soy, sino que soy una ínfima y pequeña parte de él.

Ser uno mismo, disfrutar de lo que uno es, peinsa y siente es la base para saber estar en la vida y ante los demás. Creo que era Phil Bosman el que decía que "si amas nunca estarás sólo, pues tendrás a los demás en tu corazón". El problema es cuando sin amar queremos estar en el corazón de los demás: el reverso, ¿no?

14/4/10

Generalizar: El freno de "antemano"


"Las mujeres o los hombres son todos iguales", "nadie lo ha conseguido", "soy más torpe que nadie" y otras frases que se generalizan y acomodan en la mente nos influyen de tal manera que antes de dar un paso ya se nos quitan las ganas de darlo.

Cuando generalizamos las cosas, ya les estamos poniendo una etiqueta y, con ello, ya estamos prejuzgando situaciones o personas sin mucho conocimiento y fundamento de causa. Ello nos lleva a tomar una serie de decisiones que, probablemrnte, no se adecuen a la realidad y por ello podamos perder muchas de las oportunidades que nos da la vida.

Imagínate por un momento a los grandes inventores de la luz, del teléfono, de los aviones, de la telefonía movil, de internet, de medicamentos que son vitales para la vida humana....., imáginatelos ante la odiesea que tenían en la mente, ante los obstáculos que se topaban, ante los retos que tenían que asumir y ante todos y cada uno de los fracasos que tuvieron que asumir y pasar antes de llegar a la consecución de sus objetivos.

¿Te imaginas a todas estas personas pensando que no lo conseguirían porque "nadie hasta el momento" lo había conseguido, o porque procedían de ambientes que no les favorecía el poder culminar sus sueños.

En la vida podemos ver a gente que desde una posición de botones en un hotel ha llegado a  ser un auténtico magnate en la economía mundial. Hay personas que sin la movilidad que puede tener una ser normal y corriente llega a jugar al basket mejor que otra persona que no tiene que andar en silla de ruedas. Hace unos días tuve la oportunidad de ver a un ciego australiano pilotando un coche, en circuito cerrado y con otro piloto profesional en otro coche detrás guiándole, a una velocidad de 270Kms/hora. Y ahora el reto es de llegar a 300Kms/hora.

¿Quien dice que un ciego, que un bajo, que un sordo, que un torpe, que un feo, que un hombre, que una mujer, que un o una.........., no pueden?

Tal vez sea más torpe o más feo que.... otro u otra persona, tal vez tenga este problema o aquel, pero no puedo generalizar  y decir que por ello no se puede dar el paso, se feliz, alcanzar un sueño o transformar la realidad.

Admiro y son ejemplos para mi todas las personas que sueñan, que se sienten diferentes y que creen en las posibilidades de la vida. Admiro a los que no se dejan frenar por las generalizaciones y creen en si mismos y en los demás y se ven como la excepción que confirma la regla. Creo en la vida y en las herramientas que nos da para adaptarnos, para evolucionar y sobre todo para hacernos sentir que somos personas singulares con grandes capacidades.

13/4/10

Irracionalidad: un enemigo a evitar.



Nuestra propia mente puede ser nuestro primer enemigo a vencer cuando buscamos resultados. Las ideas irracionales pueden jugarnos una mala pasada.

Una de éstas ideas puede ser la idea del propio éxito en si.

¿Necesitamos imperiosamente tener éxito?

¿Qué entiendo por éxito en si?

¿Tiene que ser él éxito una obsesión de tal manera que nos bloquea mental o psicológicamente a la hora de buscarlo?

¿Es el éxito más importante que el proceso de buscarlo?

¿Qué pasaría si no alcanzo el éxito en la vida?

Yo destacaría dos tipos de éxito: el que consiga vivir cada momento de mi vida de la mejor manera posible y otro tipo de éxito que consiste un reconocimiento por parte de los demás.

El primero de los éxitos lo veo importante y fundamental. Vivimos, y por el mero hecho de hacerlo es necesario que lo hagamos saboreándolo lo mejor posible. Es más, en la medida en que saboreámos la vida no sólo la saboreámos, sino que permitimos que quien vive a nuestro lado recoja nuestros frutos.

El problema puede surgir cuando el éxito no depende directamente de nosotros mismos, cuando está por encima de nuestras posibilidades o cuando depende también del fracaso o del éxito de otros.

El mayor éxito no depende de los demás ni de su reconocimiento. El mayor éxito consiste en vivir y saber vivir cada momento que nos ha tocado por vivir. Lo que venga dado por añadidura, bienvenido.
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12/4/10

Razón vs Emoción


¿Que es más importante el control de las emociones o el del pensamiento?

¿Podemos controlar nuestras emociones sin controlar nuestros pensamientos o debemos controlar primero nuestros pensamientos para que a través de ellos controlemos las emociones?

¿Que es lo que hace posible que unos controlen sus sentimientos de una forma más fácil que otros? ¿Que sucede para que ante mismas situaciones se expresen los sentimientos de forma tan radicalmente opuesta?

Si en algún momento te paras a reflexionar sobre cualquier sentimiento que tengas podrás observar que detrás de cada sentimiento se esconde y se fundamenta una idea, una creencia o un valor que tiene un valor específico en nuestra vida con una gran capacidad para motivarnos o no.
Son en un principio nuestras ideas, racionales o irracionales, las que permiten movernos o paralizarnos, las que nos animan o frustran, las que nos levantan o nos tiran. Es el mundo de las ideas el que conforma nuestra realidad emocional y el que nos lleva a actuar de una manera u otra.

¿Cómo controlar esos pensamientos?

Primero, conociéndolos. Conocimiento es poder. Conocerlos y aceptar que están ahí.

Segundo, relativizándolos. Mis pensamientos, buenos o malos, no son la verdad absoluta. Existen otros pensamientos, otras maneras de pensar a mi alrededor que pueden contener muchas otras verdades. Contemplarlas, analizarlas, simplemente tenerlas en cuenta como meras posibilidades, abren el amplio expectro de cada uno, lo que permite de forma inconsciente el que ideas, que se han instalado fuertemente en uno, puedan perder la fuerza que tienen.

En tercer lugar, "un ¿porqué no?" ante el amplio expectro que tengo en mente. ¿Que beneficios obtendría yo y mi entorno por ello? ¿Qué pasaría si lo asumo en mí vida? ¿Qué ganaría con ello?

Detrás de los sentimientos hay ideas de ganancia o pérdida, de vida o de muerte, de éxito o de fracaso. Pero esas ideas, ¿son reales, son ciertas, son racionales o, por el contrario, son subjetivas, irracionales y engañosas?

Mente y Emoción, todo un mundo en el que investigar.

9/4/10

El poder de pensar diferente


A veces tenemos pensamientos que nos bloquean totalmente. ¿Es posible bloquear este freno que aportan a nuestra vida? A mi se me ocurre que si. ¿Como?



Imagínate por un momento en uno de estos pensamientos bloqueantes. Suele ocupar el centro de ti mente y por lo general ejercer el control de tus emociones.


¿Que pasaría si a esa perspectiva tuya le añades la de tres, cuatro o cinco personas más que conoces e incluso la de cinco personas más que son ajenos totalmente a tí situación? Se me antoja que a mayor número de ideas, más riqueza y, a más riqueza, menos fuerza puede tener cada una de ellas.


Divide y vencerás, dice el dicho. Y cuanto más dividas, más fuerza perderá lo singular para valorar más el conjunto. Entraríamos en la relatividad de las ideas, pensamientos y actitudes.


Es ahí donde, a mi parecer, las ideas bloqueantes darían paso a la riqueza de otras ideas y a una mayor libertad ante aquellas que nos frenan.


¿Tengo esa capacidad de tranquilizarme en la vida y de ver las muchas opciones que ésta me da ante cada situación?

¿Soy capaz de relativizar las ideas y pensamientos que me vienen a la mente?

¿Valoro las diferentes opciones que se pueden dar y busco todavía otras más?

7/4/10

Razón y Emoción



El coste emocional en todas nuestras empresas es fuerte al punto de inclinar hacia un lado u otro la balanza de nuestros resultados, bien sea desde el punto de vista económico, social o afectivo.



Leía en uno de los foros hace unos días que tenemos que inclinarnos por el lado del corazón, y sobre todo en una ´poca en la que los corazones pueden hacernos pasar por mal tragos. Además, ¿Qué papel juega la razón o la inteligencia en nuestra vida? ¿Somos solo razón? ¿Somos solo sentimientos? El equilibrio tiene que ser el punto de partida.



Por una parte tenemos la razón, y dicen que ésta nos distingue de los animales. Creo que la capacidad analítica de la persona humana es sumamente importante al punto que puede trazar, borrar, interpretar, abrir o cerrar muchos caminos por los que transitamos. En la razón se fraguan todas nuestras creencias y valores, nuestras ideas sobre la realidad y como vivirla. Nuestra razón es capaz de adivinar y escudriñar lo que hay detrás, encima y debajo de cada sentimiento que se produce en nuestra vida. La razón es esa gran fuente de energía capaz de canalizar y dirigir los pensamientos y los sentimientos sin dejar de darle importancia a toda la vida emocional con la que cargamos y que en muchas ocasiones puede convertirse en un gran lastre dentro de nuestra vida.



Si bien es cierto que las emociones pueden elevar nuestra creatividad, motivación y productividad en grandes escalas, también lo es que las emociones están alimentadas por ideas racionales o irracionales, verdaderas o ficticias, subjetivas u objetivas que pueden lanzarnos o frenarnos en nuestra vida cotidiana.



Emoción y razón, dos compañeras de viaje ineludibles para ir de la mano con ella y permitir que construyan puentes que nos permitan vivir la vida razonablemente en cada orilla, en cada tiempo y en cada situación.

Las cuatro estaciones

La vida no es tal y como la vemos, sino que es la suma de muchas maneras de verla. No es lo que yo percibo, sino el resultado de muchas situaciones que se dan a la hora de percibirla.

6/4/10

Los pequeños detalles en la comunicación



Puede parecer mentira, pero una palabra, una coma, un pequeño signo puede hacer que todo el sentido de un trabajo, de una tarea o de una vida pueda cambiar y dar al traste con todo lo que uno se ha propuesto.

Dentro de la comunicación muchas veces lo que emitimos y lo que es recibido por nuestro interlocutor no es lo mismo. Uno de los grandes errores que podemos cometer amenudo es acabar nosotros metalmente las frases de los demás.

En una ocasión un gran amigo mio, llamemosle Manu, le había dejado una importante cantidad de dinero a otro. No tenía prisa en la devolución. Existía una gran amistad entre mi amigo y su amigo, lamemosle Javier, y su pareja Inés, por ejemplo. No hubo papeles de por medio. Gratuidad, confianza, solidaridad en un momento de crisis, etc. El amigo y la mujer trabajaban juntos, y dentro del trabajo que realizaba ella tenía bastante contacto con otros empresarios. Ultimamente mi amigo Manus, veía a Inés hablando muy amenudo con un gran amigo suyo: encuentros a solas, cenas de negocio, etc. Siempre ellos dos sólos.

Un día, Inés, se acercó a su amigo y le dijo: Manu, tengo un problema serio que comunicarte. Manu, que intuía por donde iban los problemas, se adelantó y le dijo: "Te ha enamorado de otro". Inés abrió los ojos totalmente sorprendida y respondió con un lacónico: "Si".

El tiempo pasó y mi amigo necesito del dinero. Se dirigió a Inés y ésta le respondió: ¿Te acuerdas de aquella vez que te comenté que tenía un problema y tu me dijiste que si me había enamorada de otro? Mi amigo le respondió que sí.

Pues no estaba enamorada de otro, tenía un problema serio y es que mi marido es adicto al juego, se gastó el dinero que le dejastes y ahora tenemos que cerrar la empresa.

¿Escuchamos?
¿Confiermamos lo que los otros realmente quieren decirnos?
¿Llegamos a entender lo que ocurre y se cuece en el fondo de la otra persona?

Otro pequeño ejemplo lo puedes ver en ésta presentación donde otra de las dificultades es no entender el mensaje, ni confirmarlo y quedarse simplemente en lo que uno entiende.


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5/4/10

La importancia de las creencias

Si nos diéramos cuenta de la importancia que las creencias tienen en nuestra vida más de uno quedaríamos sorperendidos. Las creencias pueden tener dos aspectos muy importantes: limitarnos o potenciarnos en nuestro caminar por la vida.

No se si te habrá pasado en alguna ocasión que has tenido un objetivo que te gustaría alcanzar justo frente a tí; una ilusión, una meta. Y justo, dentro de ti o a tu alrededor, comienzas a escuchar voces que dicen: esto no es para ti, es imposible que lo consigas, otros lo han intentado y han fracasado y un largo etc. de pensamientos o afirmaciones que te echan atrás. Estas serían creencias que nos limitarían en nuestras vidas ya que nos impiden caminar hacia el logro de lo que queremos. Y lo peor de todo es que cantidad de veces estas creencias parten de un fundamento totalmente irracional, subjetivo y sin fundamento.



Las creencias potenciadoras son, por el contrario, ideas que intentan reafirmarnos como personas, hacer que confiemos en nosotros mismos y que llegan a capacitarnos para el logo o el éxito de lo que queremos y buscamos en la vida. Es la idea que, en el fondo de nosotros, deja nacer y crecer un ¿por qué no? Es la idea que confirma la autoéstima que tengo hacia mi y que, además, me hace sentir confianza, racionalidad, apertura y colaboración conmigo mismo, con los demás y con la vida.

A veces, dentro de lo que podemos llamar prudencia y otras ideas parecidas, se encuentran escondidas cantidades innumerables de creencias que nos frenan y que no permiten que avancemos.

Es hora de que analicemos todas y cada una de las creencias que subyacen en nuestro interior y que nos preguntemos por su base racional o irracional, por su capacidad potenciadora o limitadora.

Cuestión, simplemente, de verdadero y sincero autoconocimiento.
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1/4/10

Todo bajo de control




¡Qué orgulloso te sientes de tu inteligencia!

Le dijo el maestro a uno de sus discípulos.

Eres como el condenado

Que se siente a gusto

de la amplitud de su celda.


Me llama la atención las personas que quieren tener un estricto control sobre los demás e imponen, a veces de forma dictatorial, autoritaria y violenta, sus ideas, sus modos de vida y las formas en como tienen que hacerse las cosas. Me he encontrado en más de una ocasión con gente así y me he parado en frente de ellos a reflexionar el porqué de sus actitudes.



¿Qué escondemos detrás de actitudes de control o de dominación y subyugación? La mejor manera de descubrirlo sería el jugar o desarrollar ese rol. ¿lo has hecho alguna vez? Nos sentimos el centro, es como si el mundo y sus personas giraran a nuestro alrededor. Creemos que todo podemos manejarlo, es decir, sentimientos de poder. Pero hay un sentimiento aún peor que me estremece: nos sentimos alguien.



¡Qué pena que necesitemos el poder, el control y el autoritarismo para sentirnos alguien! ¿Qué pasaría si no lo tuviéramos, dejaríamos de ser alguien? La grandeza del ser humano está en su singularidad y no en su capacidad de dominar a los demás. Lo grande está dentro de uno y nunca fuera. Lo que está dentro de mí siempre camina conmigo, los demás y lo demás hoy están y mañana quien sabe.



Uno mismo es la grandeza de la vida que sin quererlo contagia los demás. Me decía una amiga, que acaba de separarse, el otro día: Fernando, cuando eres tú misma nunca estarás sola, porque cuando actúas de forma natural los que son como tu se acercarán por lo que ven en ti de forma natural y no por las apariencias.



En cierta ocasión había una madre que acostumbraba a sobreproteger a su hijo y, además de ello, ejercía un control, un autoritarismo tan grande sobre él y unas grandes dosis de castigos consistentes en no salir que un familiar cercano al verlo pasar me lo hizo saber añadiendo además: cuando tenga 18 años se va de casa. Y efectivamente, antes de los 18 años estaba fuera de casa. ¿De qué sirve el control en tu propia vida cuando ves que ya no puedes controlar a los demás? Simplemente para poder ver tu propia pobreza y para darte cuenta que en esa pobreza necesitas de los demás para ser alguien.



¿Tiendo a querer controlar a las personas?

¿Qué pasaría si no controlara a nadie en mi vida?

¿Podemos vivir sin controlar a los demás?

 

31/3/10

¿Ocurren las cosas porque tenían que ocurrir?




¿Ocurren las cosas porque tienen que ocurrir? ¿Existe la casualidad en la vida? ¿Está todo determinado en la vida? Son preguntas que me vienen hoy a la mente después de escuchar a una persona decir esta mañana que debemos dejar que las cosas vayan aconteciendo y sucediendo de forma natural y espontánea. Horas más tarde viendo un programa de televisión alguien decía que su padre le había dicho que siempre hay que tener confianza, porque la vida es como el pocker y las mejores cartas están siempre por venir.



Es cierto que obligar a un calzado a entrar en el pie, cuando éste no es su número, es posible pero, ¿es posible caminar mucho tiempo y muchos días con ese calzado sin que sientas dolor o sin que te estropee el pie? Para plantar y recoger los frutos hay que saber preparar la tierra, saber escoger la semilla, saber regar la cantidad de agua precisa y necesaria, saber limpiar la tierra y muchas cosas más, todas ellas armándose de paciencia.



A la vida no la puedes obligar, incluso a los ríos que, cuando vienen las aguas torrenciales, buscan nuevamente su lugar natural. Tal vez sea eso, lo natural, lo espontáneo lo que es realmente fruto de la misma vida y lo que encaja en éste enorme puzle de la vida.



Ser naturales, no forzar, ser sencillos en medio de la complejidad es la gran tarea y el gran reto que tenemos que asumir día a día en nuestras vidas.



¿Fuerzo las situaciones?

¿Me adapto al devenir diario de la vida?

¿Confío en la misma vida en sí y en lo que día a día me puede deparar?



30/3/10

Llenar la taza


Hay días en que uno puede sentirse vacío, sin ganas de leer o de escribir, sin querer hablar o incluso escuchar. Hay días en los que te levantas y lo único que te apetece hacer es simplemente quedarte quieto, sentir la brisa o el calor, ver la lluvia o el sol y nada más. ¿Vacío? ¿Cansancio? Tal vez un momento más de esos que te depara la vida.
En medio de ese vacío hay una posibilidad de pensar en el porqué uno se siente vacío y cuál es el mejor remedio para no sentirse así. A veces, incluso, he oído decir que hay personas que se sienten solas cuando están totalmente rodeadas de seres queridos. Vacio y soledad.


Si me pongo a recapacitar en cuáles pueden ser las circunstancias que pueden llevar a sentirse así no me queda otra que echar mano de un ejemplo: ¿Cuándo puede estar una taza vacía? Cuando te lo has bebido todo o no las llenado. ¿Qué hacer? Algo tan simple como llenarla de nuevo. ¿Cómo? Vaciando en ella la leche, el café o cualquier tipo de infusión.


¿Cuándo dejamos que nuestra vida se vacíe? Cuando no permitimos que los demás, o la misma vida con sus acontecimientos, nos alimenten. Cuando no escuchamos, cuando no cuestionamos nada nuestro o de los demás, cuando no queremos aprender más de lo que ya sabemos o de lo que todavía ignoramos.


¿Qué hacer pues? Simplemente llenarnos de la vida y de los demás, de sus gestos, actitudes, conocimientos o experiencias. Escuchar, aprender, querer saber, interesarse, profundizar y otras muchas más actitudes que permiten que nuestra taza se llene.


Pero también podemos sentirnos vacíos con la taza llena. Puede ser que nuestros conocimientos, actitudes y experiencias sean como agua estancada que a veces se convierte en sucia y mal oliente. Nada mejor que vaciar la taza para volver a llenarse. Nada mejor como cambiar y desprenderse del estancamiento y vivir, de vez en cuando, en la incertidumbre para llenar nuestras vidas de sentido.


A propósito, alguien decía en cuanto al amor, que éste era la única cosa que cuánto más se repartía más crecía, aumentaba y se multiplicaba en uno mismo y en los demás. Un continuo vaciar y llenarse, ¿no?

Será cuestión de llenar la taza.
¿Cómo está la mía?

¿Cómo suelo llenarla?

¿De qué suelo llenarla que más me satisface?

¿Cuándo siento que está vacía?

¿Llenamos la taza?

Acabo de encontrar la pequeña historia de la taza. Aqui te la dejo.

“Nan-in, maestro japonés que vivió en la era Meijí (1868-1912), recibió a un profesor universitario que había acudido a informarse sobre el Zen. Nan-in sirvió té. Llenó la taza de su visitante y siguió vertiendo. El profesor se quedó mirando el líquido derramarse, hasta que no pudo contenerse:

— Está colmada. ¡Ya no cabe más!

— Como esta taza –dijo Nan-in–, está usted lleno de sus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo puedo mostrarle el Zen a menos que vacíe su taza antes?