14/4/16

Metáfora del autobus



Imagínese que usted es el conductor de un autobús con muchos pasajeros. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y sólo de entrada. Algunos de los pasajeros son muy desagradables y con una apariencia peligrosa.
Mientras usted conduce el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarle diciendole lo que tiene que hacer, dónde tiene que ir, ahora gire a la derecha, ahora vaya más rápido, etc., incluso le insultan y desaniman, eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere… Usted se siente muy mal y hace casi todo lo que le piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así le dejen conducir tranquilo.
Pero algunos días se cansa de sus amenazas, y quiere echarlos del autobús, pero no puede y discute y se enfrenta con ellos. Sin darse cuenta, la primera cosa que ha hecho es parar, ha dejado de conducir y ahora no está yendo a ninguna parte. Y además los pasajeros son muy fuertes, resisten y usted no puede bajarlos del autobús. Así que resignado vuelve a su asiento y conduce por donde ellos mandan para aplacarlos.
De esta forma, para que no le molesten y no sentirse mal usted empieza a hacer todo lo que le dicen y a dirigir el autobús por dónde le dicen para no tener que discutir con ellos ni verlos. Usted hace lo que le ordenan y cada vez lo hace antes, pensando en sacarlos de su vida. Muy pronto, casi sin darse cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirle “gire a la izquierda”, sino que usted girará a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre usted y le amenacen.
Así, sin tardar mucho, empezará a justificar sus decisiones de modo que casi cree que ellos no están ya en el autobús y convenciéndose de que está llevando el autobús por la única dirección posible. El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires, y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parece que pueden hacer mucho daño, y por eso usted acepta el trato y hace lo que le dicen para que le dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les pueda ver.
¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad ha perdido la dirección del autobús¡ Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar. El conductor es usted.


13/4/16

Pepe el positivo



Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser.

Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, el respondía: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".

Había tenido varios destinos y varios de sus colaboradores le habían seguido en todos ellos. La razón de que le siguieran era por su actitud: era un motivador natural. Si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado cómo ver el lado positivo de la situación.

Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a Pepe y le pregunté:

"No lo entiendo.... no es posible ser una persona positiva todo el tiempo. ¿Cómo lo haces?"

Pepe respondió: "Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo:

Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor; escojo estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello. Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida."

"Sí, claro, pero no es tan fácil" protesté.

"Sí lo es", dijo Pepe. "Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas ante cada situación, tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen humor o mal humor.

En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA."

Reflexioné en lo que Pepe me dijo...

Poco tiempo después, por cuestiones de residencia, perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.

Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio, dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados.

Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon.

Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.

Me encontré con Pepe seis meses después del accidente, y cuando le pregunté como estaba, me respondió: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".

Le pregunté que pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó:
“Lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir".

"¿No sentiste miedo?“ le pregunté.

Pepe continuó: "Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: -es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar una decisión”.

"¿Qué hiciste?" pregunté.

Pepe me dijo: "Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo, y respirando profundo grité: - "Sí, a las balas" - Mientras reían, les dije: "estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto".

Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo POR SU ASOMBROSA ACTITUD. Aprendió que CADA DÍA TENEMOS LA ELECCIÓN de vivir plenamente, la ACTITUD, al final, lo es todo.


Al final la decisión de
• Cómo eres
• Cómo te ves
• Cómo te sientes
• Cómo vives

¡ES TUYA!

y recuerda:

sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de sus resultados y de la vida


12/4/16

Vivir el presente




Hoy eliminaré de mi agenda dos días: ayer y mañana. Ayer fue para aprender y mañana será la consecuencia de lo que hoy pueda realizar.

Hoy me enfrentaré a la vida con la convicción de que este día jamás volverá. 

Hoy es la última oportunidad que tengo de vivir intensamente, pues nadie me asegura que mañana volverá a amanecer. 

Hoy tendré la audacia de no dejar pasar una sola oportunidad, mi única alternativa es la de triunfar. 

Hoy invertiré mi recurso más importante: mi tiempo, en la obra más trascendental: mi vida, cada minuto lo realizaré apasionadamente para hacer de hoy un día diferente y único en mi vida. 

Hoy desafiaré cada obstáculo que se me presente con la fe de que venceré. 

Hoy seré la resistencia al pesimismo y conquistaré al mundo con una sonrisa con la actitud positiva de esperar siempre lo mejor.

Hoy haré de cada tarea ordinaria una expresión sublime, demostrando en cada momento la grandeza de mí ser. 

Hoy tendré los pies en la tierra comprendiendo la realidad y la mirada en las estrellas para inventar mi porvenir. 

Hoy tendré tiempo de ser feliz y dejaré mi aroma y mi presencia en el corazón de los demás convirtiendo cada una de mis acciones en manifestaciones de amor. 


11/4/16

El bambú japonés

EL BAMBU JAPONÉS 


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece
¡más de 30metros!

¿Tardó sólo seis semanas crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué…

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?







Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
quizá solo estés echando raíces….

8/4/16

“Por qué las moscas molestan a las vacas”



Cuando Adiaha Umo era Reina de Calabar, siendo muy rica y hospitalaria, solía dar grandes banquetes a todos los animales domésticos, pero nunca invitaba a los animales salvajes porque les tenía miedo.
En una de las fiestas que daba, había tres grandes mesas, y dijo a la vaca que, puesto que era el animal más grande de los presentes, se sentara al principio de las mesas y distribuyera la comida a los demás. La vaca dijo que así lo haría, y comenzó a distribuir el primer plato, pero se olvidó de la mosca por ser tan pequeña-
Cuando la mosca vio esto, pidió a la vaca que le diera su parte, pero la vaca dijo: “Estate tranquila, amiga, debes tener paciencia”.
Cuando llegó el segundo plato, la mosca otra vez pidió su parte a la vaca, pero la vaca señaló a su propio ojo, y le dijo a la mosca que recibiría su comida más tarde.
Finalmente, todos los platos se acabaron, y la mosca, sin haber recibido comida, se fue a la cama sin cenar.
Al día siguiente la mosca se quejó y el resto de animales invitados al banquete decidieron que en el futuro la mosca siempre obtendría su comida de las cenas de la vaca, puesto que la vaca no había dado a la mosca su parte, sino que había señalado a su ojo. Incluso ahora, a donde quiera que van las vacas, siempre hay moscas alimentándose de sus alimentos, de acuerdo con el consenso del resto de animales.

7/4/16

El espantapájaros.





Un día dije a un espantapájaros “Debes de estar cansado de permanecer inmóvil en este solitario campo”.

Y él me dijo “La dicha de asustar es profunda y duradera; nunca me cansa”.

Tras un minuto de reflexión, le dije: “Es verdad; pues yo también he conocido esa dicha”.

Y él me dijo: “Sólo quienes están rellenos de paja pueden conocerla”.

Entonces, me alejé del espantapájaros, sin saber si me había elogiado o subestimado.

Transcurrió un año, durante el cual el espantapájaros se convirtió en filósofo.

Y cuando volví a pasar junto a él, vi que dos cuervos habían anidado bajo su sombrero.


6/4/16

El silencio es, a veces, la actitud más productiva.


¿El silencio o la palabra?


Hace tiempo oía a una madre decirle a su hijo que no tenía porque dar explicaciones a nadie de lo que hacía o dejaba de hacer. En aquellos momentos creo que su intención era educar al hijo a que lo importante no es lo que la gente piensa o espera de ti sino lo que tu mismo haces y de las convicciones que tienes cuando lo haces.

Es cierto que muchas veces somos un tanto recelosos de nuestra privacidad y de nuestra intimidad y no queremos dar razones para no desvelar estos aspectos. Si bien es respetable creo que cuando hacemos o decimos algo es porque para nosotros es un valor. ¿Por qué callar nuestros valores? No se si detrás de ese silencio o privacidad se esconde algo de inseguridad, miedo o algún que otro tipo de complejo. Una razón nunca está de más si ésta puede ayudar a otros.

Pero lo que sí es cierto es que a veces. como dice Richard Gare en la frase de arriba, la actitud más productiva es el silencio y creo en el silencio no como una actitud cobarde sino como aquella en la que se respeta al otro en la verdad que quiere tener e imponer sobre los demás. 

El silencio es bueno

El silencio es el único que no te va a traicionar. 
(Confucio)


El silencio libera a la mente de su jaula verbal.


La palabra es plata y el silencio es oro. 
(Refrán popular)


Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. 
William Shakespeare


El silencio es un gran arte para la conversación. 
William Hazlitt

Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo. 
Ludwig van Beethoven


El silencio es el ruido más fuerte, 
quizás el más fuerte de los ruidos. 
Miles Davis 


Nunca des explicaciones. 
Tus amigos no las necesitan. 
Tus enemigos no las creen. 
Oscar Wilde

 Todo tiene su momento.

Al final todo tiene su momento, el de hablar y el de callar. Tanto el hablar como el callar son un arte que tenemos que aprender a utilizar para sacar lo mejor en la vida. Podemos ser esclavos de nuestras palabras pero también lo podemos ser de los silencios que no tenían que serlo.

La vida nos enseña a saber buscar los momentos. Tenemos dos ojos y dos oídos. Tal vez será porque la actitud de escucha y de aprendizaje en la vida requieren mucho más. Tenemos una sola boca, quizás porque hay que saber utilizarla, y mucho menos que los oídos y la vista. Éstos perciben e interioriza todo lo que viene de fuera. La boca externaliza lo que surge de dentro. Tenemos mucho más que aprender de lo que podemos dar a los demás.

5/4/16

Más allá de las diferencias






Amanecía. Una mujer muy santa se estaba dando un apacible baño totalmente desnuda. De repente, un yogui vino a darle un recado y la sorprendió en su desnudez. Desconcertado y sorprendido, se dio rápidamente media vuelta y se dispuso a alejarse de la mujer, pero ella le reprendió en los siguientes términos: 

--¿Por qué te vuelves? Si me pudieras ver como a las vacas pastando en los campos, también desnuda, no tendrías necesidad de marcharte. Si no te comportas con naturalidad al verme desnuda, es que todavía haces diferencia entre tú y yo; todavía estás atrapado en la dualidad y el deseo. 

El yogui comprendió en profundidad la verdad que brotaba de los sabios labios de la mujer, se puso ante ella de rodillas y comenzó a exclamar: “!Madre, madre, madre!” 

“Tú” y “Yo” 
se funden en la unidad del Ser 
como se funde la escarcha 
con los primeros rayos del sol 
al despuntar el día.



3/4/16

38 cosas qu no hay que olvidar




1) Nunca prives a nadie de la esperanza; puede ser lo único que una persona posea.
2) No tomes decisiones cuando estés enojado.
3) Cuida tu postura física.
4) Nunca hables de negocios en un ascensor.
5) No pagues un trabajo hasta que esté concluido.
6) Cuídate de quien no tenga nada que perder.
7) Aprende a decir “no” con cortesía y presteza.
8) No esperes que la vida sea justa.
9) No dudes en perder una batalla, si esto te lleva a ganar la guerra.
10) Se atrevido y valiente.
11) No aplaces las cosas, haz lo que sea preciso en el momento preciso.
12) No temas decir "no sé".
13) No temas decir "lo siento".
14) Elogia a tres personas cada día.
15) Contempla el amanecer por lo menos una vez al año.
16) Mira a los ojos a las personas.
17) Di "gracias" con frecuencia.
18) Di "por favor" con frecuencia.
19) Gasta menos de lo que ganas.
20) Trata como quisieras que te trataran.
21) Haz nuevas amistades y cultiva las viejas.
22) Guarda los secretos.
23) Reconoce tus errores.
24) Se valiente; si no lo eres finge serlo, nadie advertirá la diferencia.
25) Utiliza las tarjetas de crédito sólo por comodidad, nunca por el crédito.
26) No engañes.
27) Aprende a escuchar; a veces las oportunidades tocan muy suavemente a la puerta.
28) Elabora una lista de las cosas que desees experimentar antes de morir; llévala en tu cartera y consúltala con frecuencia.
29) Haz oídos sordos a los malos comentarios.
30) Las ideas buenas, nobles y capaces de cambiar al mundo provienen siempre de una persona que trabaja sola.
31) Cuando entres en algún lado, el que sea, hazlo con determinación y confianza.
32) Cuando tengas un limón, siempre procura hacer con el una limonada.
33) Ten un perro, pero no permitas que moleste a los vecinos.
34) Canta en la ducha.
35) Utiliza el dinero honrado.
36) Nunca permitas que te vean borracho.
37) Presta sólo los libros que no te importe recuperar.
38) ELIGE ¡¡¡¡CON MUCHO CUIDADO!!!!...AL COMPAÑERO DE TU VIDA; DE ESTA ÚNICA DECISIÓN SE DERIVARÁ EL 90% DE TU FELICIDAD...

1/4/16

El sueño de la bailarina




En la lejana Rusia, había una niña que quería ser bailarina clásica. Cierto día paso por la aldea el famoso ballet Boltshoi y la madre la llevo para que el director del mismo la viera bailar. Una vez concluida la prueba , la mamá pregunto: “¿Usted cree que tiene condiciones?”. El director, mirando fijamente a la nena le dijo: “No, no creo”.

Todo un sueño, toda una ilusión echada a perder. La nena lloro durante un tiempo y aunque no olvidó esa frustración, su vida continuó.Se recibió de maestra y ejerció durante años en su aldea. Veinte años después, volvió el ballet a la ciudad y ella fue a verlo para recordar lo que había podido ser y no fue. Entre lagrimas, noto que el director era el mismo. Tomó coraje y al final de la función lo fue a ver y le dijo: “¿Me recuerda?... hace 20 años quería ser bailarina y Ud. me dijo que no tenia condiciones”. A lo que el director respondió: “Si, lo recuerdo muy bien. Y ahora veo que no me equivoque”. Ella, muy angustiada, le respondió: “Pero como me dice eso otra vez!...Ud. no tiene corazón!

El director mirándola fijamente le dijo: “¿Sabe una cosa?, eso se lo digo a todos, y en el caso suyo, como en el de la mayoría, pongo fuera de Ud. a un gran sueño. Y en este ballet, como en la vida, solo triunfan los mejores, aquellos que tienen la perseverancia y el empuje necesario que solo da... un sueño”

NO DEJES QUE NUNCA: NADA NI NADIE... TE ROBE TUS SUEÑOS.


30/3/16

El antiguo y majestuoso árbol



...He oído contar la historia de un antiguo y majestuoso árbol, cuyas ramas se extendían hacia el cielo.


Al llegar la estación de las flores, mariposas de todas las formas, tamaños y colores, bailaban a su alrededor.


Las aves de países lejanos se le acercaban y cantaban cuando florecía y daba frutos.

Las ramas, como manos extendidas, bendecían a todos los que acudían a sentarse bajo su sombra.

Un niñito solía venir a jugar junto a él y el gran árbol se encariñó con el pequeño.

El amor entre lo grande y lo pequeño es posible, si el grande no es consciente de su grandeza.

El árbol no sabía que era grande, sólo el hombre es consciente de eso.

La prioridad de lo grande siempre es el ego, pero para el amor nadie es grande o pequeño.

El amor abraza a quienquiera que se le acerque. Así, el árbol comenzó a sentir amor hacia
ese pequeño que solía ir a jugar cerca de él.

Sus ramas eran altas, pero las inclinaba hacia el niño, de modo que pudiera recoger sus flores y sus frutos.

El amor siempre cede; el ego nunca esta dispuesto a inclinarse.

Si te acercas al ego, sus ramas se estirarán aún más hacia lo alto; se pondrá rígido para que no puedas alcanzarlo.


La rana sorda



Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. 

Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos,se debían dar por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. 

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le dijeron:"nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos". La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo. Moraleja 

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir.  Tengamos cuidado con lo que decimos. 

3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros. Una referencia relacionada: En los Estados Unidos de Norteamérica, en la NASA, hay un poster muy lindo de una abeja, el cual dice así: "Aerodinámicamente, el cuerpo de una abeja no está hecho para volar; lo bueno es que la abeja no lo sabe" ¿Qué te parece si hacemos oídos sordos a las cosas negativas y comenzamos a animarnos todos a todos para que este año sea mucho mejor para todos...? Si te parece bien, súmate a la causa, nadie te va a felicitar, pero la satisfacción propia de hacer algo por los demás, es la mejor recompensa.


29/3/16

¿Y si se escapan?



Una maestra de párvulos, observó que una niña de su clase se hallaba extrañamente triste y pensativa.

- ¿Qué es lo que te preocupa? – la preguntó.

Ella respondió:

- ¡Mis padres!

- Papá se pasa el día trabajando para que yo pueda vestirme, alimentarme y venir a la mejor escuela de la ciudad. Además hace horas extras para poderme enviar algún día a la universidad. Y mi mamá pasa el día cocinando, limpiando, planchando y haciendo compras para que yo no tenga de qué preocuparme.

- Entonces, ¿cuál es el problema? – dijo la profesora.

- Tengo miedo de que traten de escaparse – dijo la niña.

Fuente: un cuento adaptado de Anthony de Mello del libro “Aplícate el Cuento” de Jaume Soler y M. Mercè Conangla

28/3/16

Ligeros de equipaje.



A medida que vamos creciendo vamos recogiendo cantidad de experiencias, conococimientos, creencias, ideas, etc con las cuales vamos cargando a lo largo de la vida. Curiosamente hay experiencias negativas con las que cargamos y difícilmente soltamos para vivir mucho más tranquilos. Me pregunto si seríamos capaces de andar con unos zapatos que no encajan correctamente en nuestros pies durante mucho tiempo, o de llevar una ropa puesta que nos molesta porque nos queda apretada. Si ante algo material como puede ser una ropa, calzado, comida o música que no nos gusta somos capaces de renunciar de forma inmediata, ¿por qué no hacerlo con las ideas, creencia, experiencias, etc que sí tienen una incidencia mucho más fuerte en nuestra vida?

A los escaladores siempre les han dicho que para subir a la montaña hace falta hacerlo "ligeros de equipaje", de lo contrario el camino se hará más largo y duro con muchas posibilidades de que no lleguemos a la cima, y si lo hacemos lo haremos casi desfallecidos.

¿Qué nos impide deshacernos de tanto "peso mental y emocional" que tanto amarga nuestra vida? ¿Recuerdos? ¿Resentimientos? ¿Orgullo? ¿Emociones? ¿Inseguridades? ¿Dependencias emocionales, económicas o sentimentales?

Uno de los mayores sacrificios que me costaba entender en la Biblia era el de cuando Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo, el de la promesa, a Isaac? Todo va junto: Hijo, Único, Promesa, Sacrificio, etc. Tal vez era lo máximo que Dios podía pedirle, "lo que le había dado". ¿Sería justo? A mi personalmente me costaba entenderlo. No entraba dentro de mi lógica. Tal vez, cuando más adelante escuché a Jesús decir que "el Hijo del Hombre no tenía donde reclinar la cabeza" entendí que cuando cualquier valor se convierte en un "absoluto" y nos impide vivir en libertad y ser nosotros mismos deja de tener sentido.

No por ello doy por aceptado que uno tenga que sacrificar materialmente a su hijo, a una situación que vive o a una creencia que lo limita. Lo que sí aprendí es que se aprende a vivir "independientemente" de las promesas, de los valores, de las ideas, de las personas y de muchas más cosas. Todo en la vida está en función de la persona y no la persona en función de todo. Como diría Jesús: "La ley fue hecha para el hombre y no el hombre para la Ley".

Nosotros estamos hechos para vivir y gozar de la vida y no para que todo lo que hay en la vida nos limite y nos condicione al punto de hacernos personas que cargan a lo largo de su historia con pesos que son difíciles de llevar. Todo lo que pesa tal vez podamos dejarlo atrás como hacemos con las cosas materiales que no encajan en nuestra vida, pies, cuerpo, casa, etc.




25/3/16

Fuego



El maestro Zen Mu-nan sabía que no tenía más que un sucesor: su discípulo Shoju.

Un día le hizo llamar y le dijo:

- Yo ya soy un viejo, Shoju, y eres tú quien debe proseguir estas enseñanzas. Aquí tienes un libro que ha sido transmitido de maestro a maestro durante siete generaciones. Yo mismo he añadido al libro algunas notas que te serán de utilidad. Aquí lo tienes. Consérvalo como señal de que eres mi sucesor.

- Harías mejor en guardarte el libro, replicó Shoju. Tú me transmitiste el Zen sin necesidad de palabras escritas y seré muy dichoso de conservarlo de este modo.

- Lo sé, lo sé – dijo con paciencia Mu-nan. Pero aún así el libro ha servido a siete generaciones y también puede ser útil para ti. De modo que tómalo y consérvalo.

Se hallaban los dos hablando junto al fuego. En el momento en que los dedos de Shoju tocaron el libro, lo arrojó al fuego. No le apetecían nada las palabras escritas.

Mu-nan; a quien nadie había visto jamás enfadado, gritó:

- ¿Qué disparate estás haciendo?

Y Shoju le replicó:

- ¿Qué disparate estás diciendo?

Maestro: el guru habla con autoridad de lo que él mismo ha experimentado. 

Nunca cita un libro.


Fuente: El canto del pájaro de Anthony de Mello


24/3/16

nuestras creencias y limitaciones



Una caravana que iba por el desierto se detuvo cuando empezaba a caer la noche.

Un muchacho, encargado de atar a los camellos, se dirigió al guía y le dijo:

-Señor, tenemos un problema. Hay que atar a veinte camellos y sólo tengo diecinueve cuerdas. ¿Qué hago?

-Bueno -dijo el guía-, en realidad los camellos no son muy lúcidos. Ve donde está el camello sin cuerda y haz como que lo atas. El se va a creer que lo estás atando y se va a quedar quieto.

El muchacho así lo hizo. A la mañana siguiente, cuando la caravana se puso en marcha, todos los camellos avanzaron en fila. Todos menos uno.

-Señor, hay un camello que no sigue a la caravana.

-¿Es el que no atastes ayer porque no tenías soga?

-Sí ¿cómo lo sabe?

-No importa. Ve y haz como que lo desatas, si no va a creer que siguen atado. Y si lo sigue creyendo no caminará.


Los límites no lo impone la realidad, 
sino nuestras propias creencias. 
Somo como el camello, 
atados sin cuerda.


23/3/16

La canasta de basura


No se si has vivido en alguna ocasión alguna situación parecida a la que puedes leer en la frase de arriba. Estoy seguro que todos hemos recibido en más de una ocasión las afrentas de alguien que no nos quiere, que tiene un mal día o que simplemente necesita desahogarse en la vida.

¿Cómo solemos reaccionar? Por lo general solemos enfadarnos o sentirnos mal con lo que dice o como nos trata. Pero la actitud que tomemos nunca será una responsabilidad de él, sino nuestra. Somos nosotros los que decidimos si nos afecta o no. Todo depende de la autoestima que tengamos o de la claridad de los valores que profesamos tener.

En más de una ocasión he querido ponerme a la altura de quien me ofende, no tanto para ofenderlo sino para que se de cuenta de la actitud ofensiva que puede tener conmigo o con cualquier otra persona. Debe decir que me resulta imposible mantener una actitud y unos valores que no son los míos por mucho tiempo.

Además hay otro factor muy importante. Desde el momento en que me pongo a su altura pierdo mis valores, mi libertad y dejo que esa persona maneje mi vida a su antojo.

La felicidad consiste en ser fiel a uno mismo a pesar de las circunstancias. Los valores que cada uno profesa en la vida con los que nos ayudan a darle sentido y forma a nuestra propia identidad. Es por ello que lo único que podemos ofrecer a la vida y a los demás es aquello que somos y tenemos, y no lo que otros nos quieren hacer ver.

No es cuestión de que lo entienda o lo apruebe la gente, es cuestión de sentirse bien uno consigo mismo.


22/3/16

El naufrago





El único sobreviviente de un naufragio fue visto sobre una pequeña isla inhabitada. El estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero esta nunca llegaba.

Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabañita para protegerse, y proteger sus pocas posesiones.

Pero entonces un día, después de andar buscando comida, regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo.

Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido. 
El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía "Cómo pudiste hacerme esto?"  
Y se quedó dormido sobre la arena. 
Temprano de la mañana del siguiente día, el escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo, y les preguntó:
¿Como sabían que yo estaba aquí? 
Y sus rescatadores le contestaron... "Vimos las señales de humo que nos hiciste... "



No deja de ser curiosa la historia. Me vino rápidamente a la mente el refrán de "no hay mal que por bien no venga", o del dicho que tanto se utiliza en estos días de que "nada sucede por casualidad". 

Tenemos la gran costumbre de querer entender las cosas al momento, pero no siempre es posible. ¿Es una premeditación de la naturaleza? No creo. Unas veces las cosas suceden por casualidad, pero otras como consecuencia de situaciones que nos han obligado a reaccionar de una u otra manera.

Solemos encerrarnos en nuestras propias ideas, experiencia y creencias. Ello no nos permite estar abiertos a la cantidad de ofertas que nos da la vida a diario. La seguridad hace que no salgamos de la zona de confort en la que vivimos instalados y conozcamos un mundo diferente.

Situaciones traumáticas como la del naufrago que llega a perder lo poco que tiene puede ser una tragedia para él, pero una señal para los que ven los resultados de esa tragedia.

Vivimos situaciones convulsas en la vida, las vemos como algo que vienen en contra nuestra y a hacernos daño. No quejamos y lamentamos, nos llegamos a sentir víctimas y en el peor de los casos llegamos a perder nuestra autoestima. Son momentos en la vida en los que hay que pararse y hacerse una pregunta: ¿Y ahora qué? El "qué" deja abierta la pregunta y la situación a un mundo de posibilidades, de señales de humo que pueden servirnos a nosotros mismos o a otros para aportar algo a cada situación.

Ante las situaciones de la vida que no nos gustan o no encajan dentro de nuestras expectativas siempre cabe aportar la creatividad de cada uno de nosotros, y la actitud positiva, que es lo fundamental.

21/3/16

Carta de un niño a Dios ante la muerte de su padre.



Diosito, disculpa que te distraiga, ya sé que estás muy ocupado cuidándonos, pero quiero hacerte una pregunta muy importante para mí: ¿Cuánto tarda en regresar un papito que se va al cielo?, déjame platicarte; hace muchos días mientras veía una película en la televisión sonó el teléfono, mi mami contestó, la vi muy angustiada, y sin darme explicación alguna me llevó a casa de mi tía Rosa, ella es hermana de mi mami y me quiere mucho, allí me dejó toda la noche. Al otro día no me llevaron a la escuela, ¡qué alivio! A propósito soy el más aplicado de la clase. Todos en la familia lloraban y salían de la casa a cada rato, todos excepto alguien, mi papito, a quien no veía por ninguna parte, ¡qué raro!
La noche anterior no llegó a dormir y lo peor es que esta vez no me avisó por teléfono.
Cuando pregunté a mi abuelita, ¿dónde está mi papito?, tan sólo me abrazó y se soltó llorando sin darme respuesta alguna. Lo mismo ocurría cuando le preguntaba a otro miembro de la familia, hasta que por fin, mi madre se decidió a darme la respuesta: ¡se fue al cielo!. ¿Al cielo?, ¿por eso lloran?. No se preocupen, él siempre regresa y cuando lo hace me colma de dulces y juguetes y me promete que no nos volvere­mos a separar, pero ya sé; lo vuelven a mandar de viaje en su trabajo. Diosito, esta vez se ha tardado mucho en regresar, todas las noches espero sentado en la sala a que llegue, me asomo por la ventana y miro al cielo pensando cuándo regresará, hasta que me vence el sueño y mi mami me sube a la recámara. Disculpa, estoy llorando. Al despertar lo primero que hago es correr a su cama esperando verlo acostado. Apenas suena el teléfono y corro a contestar esperando sea él. Desde que se fue ya no juego por las tardes, y aunque mi mami me ayuda ya no me sale igual la tarea.
En el transcurso del día, por la mañana, se me olvida un poco cuando estoy en la escuela. Por la tarde empieza el sufrimiento y ya entrada la noche es un tormento. Cada vez lloro su ausencia y pregunto: ¿papi dónde estás?. Miro hacia el comedor y parece que lo veo sentado tomando sus alimentos platicán­dome de su trabajo del día. Dime Diosito: ¿tu papi alguna vez te dejó por tantos días cuando tú estabas pequeñito para ir..., bueno en tu caso, para ir a la tierra? ¿Alguna vez viviste lo feo que se siente separarse del ser que más quieres y que porque deseas verlo no regresa? Ni te lo imagines, ¡ES HORRENDO!, por eso te escribo esta carta Diosito, para que se la entregues a mi papi y le digas que regrese pronto porque siento que me muero. Dile que regrese aunque no traiga juguetes ni dulces, ya no lo estoy esperando con un regalo.
Ahora mi mami me lleva al parque con más frecuencia, pero sin mi papito nada es divertido. Me dicen que cada día estoy más flaquito, que debo comer bien y, sin embargo, ya ni la nieve me la puedo comer. Todos los días miro sus fotografías. ¡Qué felices éramos! No entiendo por qué no se pudo regresar. Diosito, ayúdame y dile a mi papi que regrese por favor; coméntale que ya puedo manejar solo la bicicleta, todos los días limpio su carro para que esté bonito para cuando regrese; por las tardes en lugar de ver la televisión cepillo sus zapatos para que luzcan bien; mi mami insiste en sacar su ropa del closet y guardarla como si nunca fuera a regresar mi papi, pero apenas se descuida y nuevamente la cuelgo en su lugar; -claro que, primero la limpio-, sobre todo su traje azul el que más le gusta. Ayer me puse sus lentes y una de sus corbatas porque así quería ir a la escuela, -¡claro!-, mi mami me lo impidió. Cuando yo esté grande quiero ser como mi papi.
Por favor Diosito, dile a mi papi que prometo lavarme los dientes, comer bien todos los días, dormir temprano, pedirle menos que me lleve al parque, no ensuciar mi , no tocaré más sus cosas ni rallaré las paredes, no le pediré mas para dulces, todo, todo lo que sea, pero por favor le suplico que regrese. A veces pienso que mi papi se fue porque me he portado mal e inmediatamente le digo:" papi, donde quiera que estés ¡perdóname!, apenas tengo 6 años".
Diosito, tú también perdóname si me he portado mal, pero no me castigues así, quiero jugar nuevamente con él en el parque, quiero sentir su mano que me conduce cuando vamos de compras, quiero ayudarle cuando arregle su carro, quiero escuchar su voz, quiero... quiero..., simplemente quiero verlo y decirle cuánto lo amo, cuánto lo extraño, daría todos mis juguetes a cambio de que por lo menos me hablara por teléfono. Diosito, ya regrésalo a mi lado, me he portado bien. Dime, ¿qué hice para merecer esto?
Diosito, la casa se siente vacía; ya no sé sonreír. Por favor Diosito, responde a mi pregunta porque al parecer nadie lo sabe: ¿Guato tarda en regresar un papito que se va al cielo?
P.D. Diosito, el domingo pasado fue día del padre y mi papi no vino por su abrazo. Diosito, si es muy difícil que regrese..., nada mas dímelo..., yo puedo ir con él.
"Cambia tus pensamientos y cambiarás tu mundo"

18/3/16

Dios en el desierto.





Un hombre se perdió en el desierto. Y más tarde, refiriendo su experiencia a sus amigos, les contó cómo, absolutamente desesperado, se había puesto de rodillas y había implorado la ayuda de Dios. 



"¿Y respondió Dios tu plegaria?", le preguntaron. 



"¡Oh, no! Antes de que pudiera hacerlo, apareció un explorador y me indicó el camino" 



Anthony de Mello 

17/3/16

La lección de la mariposa.




Un día una pequeña abertura apareció en un capullo.  Un hombre se sentó y observó por varias horas cómo la mariposa se esforzaba para que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.

Entonces pareció que ella ya no lograba ningún progreso.  Parecía que ella había ido lo más lejos que podía en su intento y no podía avanzar más.

Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y cortó el resto del capullo.  La mariposa entonces salió fácilmente.  Pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas.  El hombre continuó observándola porque él esperaba que, en cualquier momento, las alas de ella se abrirían y se agitarían para ser capaces de soportar el cuerpo, el que a su vez, iría tomando forma.

¡Nada ocurrió!  En realidad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y alas atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar.  Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendía era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura era el modo por el cual Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa llegar a las alas, de tal forma que ella estaría pronta para volar una vez que estuviera libre del capullo.