20/11/15

¿Ser perfecto? ¡No gracias!


Si el perfeccionismo a simple vista es algo que puede parecer bueno y que encauza a una persona hacia el éxito tiene, por otra parte, toda una serie de dificultades que pueden llevar a que nuestras metas y sueños se vengan abajo.

El perfeccionismo en sí tiene características buenas en el sentido que uno busca que las cosas funcionen bien y ello te lleva a tener en cuenta y a estar atento a cantidad de detalles que de otra manera no sería posible.

Pero por otra parte creo que el perfeccionismo puede ser una fuente de muchos problemas con uno mismo y con el entorno en el que se mueve.
  • ¿Insatisfacción contínua? El estar buscando de forma constante la perfección y no conformarse con lo que hay, ¿no nos lleva a un estado constante de no saborear lo que ya somo o tenemos para estar única y exclusivamente en los resultados finales. Saber vivir la imperfección y gozarla es muchas veces la clave de la vida. Hay pintores que no enseñan sus cuadros hasta el final, pues sólo ellos entienden y viven el proceso. Y gozan de él.
  • ¿Relaciones fáciles? No se si las relaciones interpersonales son fáciles con las personas que tienen a ser perfeccionistas. Tengo mis dudas. Las personas, incluso ellas, somos limitados. La exigencia hacia uno mismo y hacia los demás puede volverse indigesta para los que los rodean e incluso difícil. Como no somos perfectos y exigimos perfección difícilmente valoraremos los progresos o incluso las limitaciones de las personas al punto de poder llegar a juzgarlas, desestimarlas y dejarlas de lado en la vida.
  • ¿Miedo al fracaso? ¿Miedo a aceptar nuestras limitaciones? Puede que haya algo de miedo. Solo se que cuando salimos de nuestros esquemas normales de vida, visitamos otros países y culturas o vemos gente viviendo fuera de nuestras fronteras de una forma diferente y ser felices nos damos cuenta que la perfección y tantas cosas en las que somos exigentes toman un cariz más relativo y menos importante. No hay nada como aceptarse tal y como uno es, con sus propias limitaciones.
  • ¿Todo o nada? Ciertamente el perfeccionista vive en esta escala, al menos en ciertas áreas de su vida. La vida tiene un espectro mucho más amplio que todo o nada. Hay una gama de colores, de valores, actitudes y realidades que hacen que la vida pueda vivirse de muchas maneras. Los extremos son peligrosos, no creo que ayuden a vivir de forma equilibrada.
  • ¿Postergar? Tal vez sea una de las imperfecciones de perfeccionista. No dar pasos hasta que todo cuadre de forma perfecta. ¿Y mientras tanto qué? La vida sigue, continúa y nos perdemos oportunidades de ir puliendo lo imperfecto. Como alguien decía: "Por lo que más quieras, toma acción imperfecta". A veces es mejor pecar de exceso que no de omisión. De hecho al final de nuestras vidas nos arrepentimos más de las cosas que no nos hemos atrevido a hacer que de las que nos hemos equivocado, porque en nuestra mente siempre está esa conciencia de haberlo intentado.




19/11/15

Priorizando para mi mismo o para otros. Acercarse o alejarse de las metas.





Priorizar es un elemento esencial a la hora de acercarnos o alejarnos de aquello que queremos conseguir en nuestras vidas. ¿Cuántas veces nos hemos visto sorprendidos por cantidad de pequeñas distracciones que han hecho que posterguemos lo importante para más adelante si no es que lo hayamos dejado de lado y acabáramos olvidando de ello.

Cuando damos prioridad a algo en la vida, ese algo va adelante. La policía tiene más prioridad que las propias señales de tráfico. Las ambulancias cuando van de emergencia tienen más prioridad que los coches que tienen delante, que acaban siempre cediéndoles el paso.

Las prioridades nos acercan a nuestros objetivos. La falta de ella acaban generalmente alejándonos. Todo es cuestión de decisiones que debemos tomar en el día a día.

En medio de las prioridades hay un elemento importante: ¿Qué es prioritario en mi vida? ¿Soy yo? ¿Es mi mujer? ¿Mi hija? ¿Mis jefes? Dependiendo de lo que elija dependerá lo que consiga. ¿Cómo se yo cual es realmente mi prioridad? A veces tengo la impresión de que yo soy mi prioridad y resulta que mis acciones se encaminan para satisfacer a los demás. Otras veces mis prioridades son los otros y a la larga estoy buscándome a mí mismo. Es parte de las contradicciones y singularidades de la vida.

Los que son empáticos generalmente están más centrados en los demás. Los que, por ejemplo, les gusta trabajar solos y no son detallistas, tienden a estar más centrados en sí mismos. Pero siempre tenderemos a buscar el equilibrio si queremos sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás, aunque como bien dice la frase, "intenta agradar a todos y acabarás nos agradando a nadie", además de sentirte plenamente frustrado y desdichado.





18/11/15

Libertad para poder ser uno mismo.


Dicen que nos es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Así decía un anuncio de una de las primeras empresas a nivel mundial de cosas del hogar. Por otra parte me viene a mi mente la frase de Jesucristo de lo difícil que es para los ricos el poder entrar en el Reino de los Cielos. Y no creo que el Reino de los Cielos sea precisamente lo que nos puede esperar más allá de esta vida. Creo que tiene que ver y mucho con lo que día a día vamos viviendo y vamos cosechando en nuestra vida.

Erich Fromm tiene un libro que se titula "Ser o Tener". Y creo que la esencia de todo en la vida no es precisamente el tener, sino el ser persona. Cuando tenemos, y no digo que sea malo el tener, por lo general somos víctimas de lo que poseemos y llegamos a convertirnos en esclavos de ello. Llegamos a perder la alegría cuando puede llegar a faltarnos.

Pero el tener no creo que sea solamente una posesión de cosas. Hay mucha riqueza por ahí suelta que nos esclaviza y que tal vez nos quite más alegría que las propias cosas. Me refiero a la riqueza mental o espiritual. ¿Cuántas veces somos víctimas de nuestro propio orgullo, de nuestra falta de humildad, de nuestros rencores, y de tantas cosas que rondan por nuestra mente y condicionan nuestra vida?

Humildad es la clave de todo. La humildad de saber vivir con lo que tienes, la capacidad de aceptar las propias limitaciones, la libertad de desprenderte de todo aquello que te impide ser tu mismo. No es que todo deje de tener importancia, pero es que todo es menos importante que uno mismo.



17/11/15

Antes de entrar, dejen salir.


Nuestra mente está cargada
de tantas y tantas preocupaciones, 
de cantidad de ideas y de creencias,
de muchas cosas aprendidas a lo largo del tiempo.

Poco espacio hay para lo nuevo,
para lo que viene de fuera,
para quien quiere regalarme
algo totalmente diferente
a lo que yo ya llevo tiempo.

No tengo tiempo ni espacio
en medio de la oscuridad
y de la riqueza que llevo dentro
pero que empobrece 
toda mi existencia.

Antes de entrar, dejen salir,
dice la costumbre.
Hay que dejar salir
costumbres, 
ideas,
creencias,
hábitos,
y tantas y tantas cosas
que nos impiden
ver la nueva luz
cada mañana
o cada instante
que quiere rodearnos.


16/11/15

Francia, dos miradas.




Es una pena lo ocurrido en Francia, asi como lo es lo que ocurre en otros países. Pero es una pena más grande ver el despliegue mediático que se hace ante esta tragedia en comparación al que se hace cuando ocurre en loa países pobres o tercer mundistas. Por desgracia todos los días salen noticias como estás en los informativos, pero no como ahora.

Internet se ha llenado de cantidad de mensajes de simpatía hacia Francia y sus víctimas. Redes sociales han permitido poner banderas de Francia en el perfil la de sus usuarios. ¿Lo suelen hacer cuando el terrorismo o las víctimas se suceden día tras día en otros países?

En los análisis que se hacen pocas veces se menciona de donde salen las armas, quien las subvenciona, que intereses hay detrás, a quien beneficia todo este negocio.

Hay muchos intereses escondidos detrás de todo esto que escapan a mi pobre entender. ¿Petróleo? ¿Control económico y político de las zona Se? ¿Reconstrucciones post guerra? Vete tú a saber.


La pena de todo esto es que somos la única especie animal, y racional, que estudia cómo aniquilarse a sí misma. Y todo por un problema de miedos, miedos a perder el control sobre los demás, miedos a no ser los mejores, miedos a no estar por delante de otros. Miedos y pensar que "tener" nos hace mejores que simplemente "ser".

Una pena. Si, una pena que me lleva a pensar no tanto en Francia sino en nuestra condición y esencia de ser humanos, porque no es el tema terrorista en si, es todo el sistema que mantiene a muchos subyugados en muchos y diferentes campos de la vida.

¿Es realmente el ser humano un ser social por naturaleza?

13/11/15

Pasos para la felicidad.


  • Compasión vs. Codicia.
  • Tener en cuenta las emociones.
  • Buscar siempre el equilibrio.
  • No perder nuestros valores.
  • Ser altruista.
  • Cultivar la curiosidad.
  • Ponerse en lugar de los demás, empatía.
  • Vivir y trabajar como si la gente realmente importara.
  • Hacer posible que cada uno se valga por sí mismo.
  • Saber dialogar.





12/11/15

Complementariedad.


Hay
un tiempo para nacer,
y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar,
y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar,
y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,
y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar,
y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar,
y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar,
y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
y un tiempo para la paz.

Hay situaciones que disfrutamos y situaciones que nos molestan, pero la vida es así, todo un sistema de aparentes contradicciones que muchas veces parecemos no entender. Pero todo tiene un sentido tal y como nos lo indica la propia naturaleza, un sistema que funciona desde hace millones de años. Aceptar el sistema de la vida, entender y valorarlo sabiendo lo que cada momento nos aporta es la clave incluso para entendernos a nosotros mismos.



11/11/15

Los dos caminos.



Hoy leía que en la vida hay dos caminos, el de la huída y el del camino hacia lo que uno desea. Nuestra vida parece que discurre en medio de estas luchas internas y externas.

Huimos del dolor y caminamos hacia el placer. Nos alejamos de lo que nos molesta en busca de lo que nos da placer. 

Dos caminos que en el fondo buscan una sola cosa, la felicidad y el bienestar de cada uno. ¿Hay alguna diferencia entre ellos?, pensaba yo.

Cuando huimos da la impresión de que el fantasma nos persigue. La huída conlleva una carga, la del duro fardo del dolor. Esa carga creo que nos impide avanzar por la vida ligeros de equipaje. No hay nada como caminar livianos. Tendremos más agilidad. Mirar hacia atrás pendientes de lo que dejamos hace que sigamos con ello en la cabeza. 

Cuando nos enfocamos hacia lo que sí deseamos, el pasado queda atrás. Lo que nos ha subyugado ya no pesa, lo hemos tirado antes de iniciar el camino. En nuestra mente, nuestra visión y nuestra brújula sólo se encuentra lo que sí deseamos. No huímos, vamos al encuentro de algo que sí deseamos para nuestras vida.

Creo que la decisión correcta es mirar al futuro, construirlo y saborear cada paso. Dejar las cargas a un lado nos hará caminar más ágiles, felices y entusiastas. Vamos a por lo que nos merecemos, y no hay nada peor que ir cargando con lo que no es parte de nuestros objetivos.

Mirando siempre al frente......

10/11/15

Vivir al límite.



Puede parecer estresante, preocupante y temeroso, pero vivir al límite te lleva a tener nuevas actitudes en la vida que te permitirán ver la vida desde otra perspectiva y verte a ti mismo con unos ojos diferentes.

Cuando veo los límites a los que someten a unos personajes famosos teniendo que atravesar por experiencias física y mentalmente extenuantes te das cuenta de dos cosas importantes: Del miedo y de lo que eres capaz de atravesar cuando te enfrentas a él.

Hay una serie de experiencias que nos preparan para situaciones límites. Tonny Robbins es famoso por llevar a cabo sesiones de caminar sobre el fuego, concretamente sobre brasas de fuego. He sido invitado en alguna ocasión, pero no he tenido la oportunidad de poder participar. Pero creo que es una experiencia interesante el poder vivirla.

¿Cuántas decisiones dejamos de tomar por culpa del miedo? Muchas veces las hemos tenido que tomar irremediablemente porque nos hemos visto obligados a ello. Pasado un tiempo nos hemos dicho, ¿por qué no lo hice antes? 

El miedo existe en nuestra cabeza. Nos imaginamos lo que todavía no ha pasado y sobre todo la incapacidad que podemos llegar a tener a la hora de vivir ciertas circunstancias. Sólo cuando las vivimos nos damos cuenta de lo erróneo de nuestras creencias y de las grandes posibilidades que había y hay en nosotros que no somos capaces de vivir porque nos lo impiden esas creencias.

Las situaciones límite nos lleva a explorar mucho más hacia el mundo de posibilidades y las grandes herramientas que existen dentro de nosotros.


9/11/15

Volver a ser niños.



"El relato infantil, 
al mismo tiempo que divierte al niño, 
le ayuda a comprenderse 
y alienta el desarrollo de su personalidad. 
Le brinda significados 
a diferentes niveles 
y enriquece su existencia 
de muy distintas maneras”.

Bettelheim

La verdad es que la etapa de niños no deja de ser una etapa realmente enriquecedora en nuestras vidas. "Jugamos", nos "divertimos", nos vamos "conociendo a nosotros mismos" y crecemos en personalidad y en sentido de la vida.

El juego es algo que no deberíamos perder. Afortunadamente veo a mucha gente jugando, haciendo deporte, jugando a muchas cosas, físicamente y on line. El juego no deja de ser algo divertido que nos permite vivir de una manera distendida, alegre, sin compromisos cara a los demás y donde el "perder" está permitido. Es parte del juego y de la diversión.

Crecemos en medio del juego y de sueños, de fantasías que nos permiten vivir y crecer al mismo tiempo desarrollando nuestras cualidades. Lo bueno es que lo hacemos de forma divertida y no de forma obligada para poder llevarnos algo a la boca. Ese espíritu de niñez lo vamos perdiendo ante la seriedad que le imprimimos a la vida en muchas ocasiones.

Volver a ser niños. No en edad, sino en sueños, fantasías, ilusiones que den sentido y alegría a nuestras vidas.




6/11/15

Actitud contagiosa.


De todos los componentes del Talento, 
es la Actitud la que se contagia


Siempre hay cosas que te llaman la atención sobre una persona, pero para bien o para mal la actitud es una de ella. La actitud es algo que arrastra. Puedes encontrarte en un buen momento que haces posible que todos se acerquen a ti, o todo lo contrario, que se alejen. La actitud es lo que hace que nos sintamos bien o mal con nosotros mismos y con los demás.

Si me apuras un poco te diré que la actitud representa algo más profundo que las palabras. Es algo que se deja ver por si misma y capaz de arrastrar sin decir ni una sola palabra. Basta que se viva de forma coherente que permita que otros te copien o te sigan.

La actitud muestra nuestra creencia real de los valores que decimos tener. A veces observas a alguien dándolo todo pero ves una actitud que contradice todo lo que profesa e incluso lo que hace. Me refiero a que cuando se ven solos o no apoyados ya no saborean o disfrutan de lo que hacen. El que si lo disfruta lo hace a pesar de las circunstancias. Y eso es lo que contagia: la actitud.

5/11/15

La gestión del desempeño.

La gestión del desempeño
no puede ser una rutina, 
sino una prioridad. 
Los directivos deben pensar 
en el talento de su gente 
en términos de Aptitud (Conocimientos y Habilidades), 
Actitud (Comportamientos, en lenguaje de competencias), 
Compromiso (la energía física, mental, emocional y de valores 
que ponemos al servicio del proyecto) 
y Contexto (encaje cultural).

Me gustó esta frase que leía hoy en un blogg. Lo primero que se me vino a la mente es la terquedad que tenemos a veces en hacer que todo encaje tal y como lo tenemos en la mente planeado sin tener en cuenta ni a las personas, ni a sus habilidades, ni a las circunstancias. Me hacía recordar a los viejos métodos del porque yo lo digo, yo lo ordeno y yo lo mando.

¿No será éste uno de los motivos por los cuales encontramos mucha insatisfacción en el trabajo, en las relaciones interpersonales y en la vida en si misma?

Se me antoja que podemos sentirnos satisfechos de lo que conseguimos a través de los demás, pero si nos diéramos cuenta de la insatisfacción que hay en otras personas por culpa de nuestra satisfacción, ¿seguiríamos igual de satisfechos?

Los éxitos serían mayores en nuestra vida si vemos que los demás triunfan porque les hemos ayudado a ello. Ser la llave que abre la puerta a otros hace sentir bien a uno mismo y a los otros. Tener en cuenta sus "Aptitudes", "Actitudes", "Compromiso" y "Contexto" es saber aprovechar y utilizar todo lo que la vida nos ofrece, aprender de ello y crecer a la par con los demás.

4/11/15

Querer es poder.



Los verdaderos límites de lo que queremos alcanzar se encuentra la mayor parte de las veces en nuestra mente, en nuestras creencias irracionales que dominan todas las decisiones que tomamos en el transcurso de nuestra vida. Pero, ¿se pueden cambiar esas decisiones? ¿Y esas creencias? ¿Cómo transformar e ir desde lo que no queremos hacia lo que sí deseamos.

  • La necesidad es la madre de cualquier proceso de cambio y de transformación en la vida. Es lo que motiva. Le da sentido al cambio. La necesidad nos tiene en un estado de carencia que nos hace frágiles y vulnerables a las vicisitudes de la vida. Cuando hay una situación que nos acorrala nuestro instinto de supervivencia hace que nos despertemos y demos mucho más de nosotros mismos. Es la necesidad la que ha hecho posible todos los inventos y adelantos que la ciencia nos ofrece hoy en día, desde la cura de enfermedades hasta el transporte y la comunicación.
  • Querer es poder. Querer cambiar es el segundo paso. Si nos estamos ahogando y no queremos ser rescatados nos dejaremos ir. De nada nos sirve tener los medios si no ejercemos una acción hacia la transformación. Ante los retos, el camino difícil, los obstáculos y los problemas hay muchas voluntades que se vienen abajo. La voluntad se torna indispensable. Una fuerte necesidad hace posible una fuerte voluntad. Todo depende de si uno quiere o no la transformación. De hecho querer es poder.
  • Saber hacerlo. Saber es tener una actitud de búsqueda. Es una actitud proactiva de buscar y de aprender de la vida, de uno mismo y de los demás. Es adquirir los conocimientos que pueden hacer posible lo que queremos. Es la actitud constante de intentarlo y de aprender de las veces que decimos que no funciona.



¿Cómo iniciar un proceso de transformación? Creyendo que es necesario, queriendo hacerlo y sabiendo hacerlo.

3/11/15

El propio Karma


Es la prueba de fuego para cualquier persona. La situaciones de la vida, el trato que nos ofrecen los demás, queramos o no suelen hacer mella en cada uno de nosotros. El equilibrio, la propia autoestima y la confianza en uno mismo, así como la fidelidad a los propios valores que profesamos es indispensable. Todo ello se consigue con el crecimiento personal y sabiendo dar prioridad a dos cosas muy importantes:
  • Los propios valores. Si creemos en algo, creemos en ello sea en la situación que sea. No dependemos de lo que nos suceda o de cómo nos traten, sino de aquello en lo que creemos y en lo que somos. Una pequeña historia lo refleja de una manera muy clara: 

Un hombre rico 
le entregó una canasta con basura 
a un hombre pobre.
El hombre pobre sonrió 
y corrió con la canasta, 
la vació, la lavó y la llenó de flores 
y se la dio de regreso...
El hombre rico se asombró y le preguntó...
¿Por qué me has dado flores, si yo te di basura? 
el hombre pobre respondió: 
Porque cada uno da, 
lo que tiene en su corazón...
  • El otro aspecto importante para mí es la libertad. Ante las alabanzas que me puedan hacer, soy libre. Ante el desprecio, soy libre. No pierdo mi identidad dependiendo de las circunstancias. El ejemplo más claro para mí es el del mismo Jesucristo en la cruz cuando solicita el perdón porque no sabía lo que hacían, o bien Gandhi en su cultura de la no violencia.
Caer en la provocación de los demás es perder nuestra propia dignidad, nuestro estilo de vida, nuestros valores y nuestra libertad.

Mantenerse en nuestros valores y en nuestra libertad de reaccionar ante la realidad tal y como queremos, es confiar plenamente en lo que creemos.



2/11/15

La voz de la experiencia.





AHORA YO SÉ

Cuanto tiempo de sueño perdido 
Cuanto tiempo olvidado 
Es mejor ni pensar 
Yo creí que entendía de todo 
Que sabía de todo 
Pero era un error. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

De consejos que a veces oía 
Yo siempre huía 
No quería entender 
En un mundo de ensueños yo andaba 
Y tan sólo pensaba 
En nuestro querer. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

Y ahora mi camino es incierto 
Y mi mundo es decierto 
Yo no vivo porque 
Yo pensé que entendía de todo 
Que sabía de todo 
Pero no sé de ti. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
La, la, la, la....

(Roberto Carlos)

Es una canción que me trae muy buenos recuerdos y que hoy ha venido a mi mente porque la voz de la experiencia puede ser muy buena consejera y el principio de un camino a recorrer y la muleta en la que apoyarse para toma de decisiones importantes.

La experiencia es información. Curiosamente estamos en la época de la información y hay sectores en los que se paga por obtenerla. Quien más información posea más claro lo tendrá siempre y cuando sepa gestionarla.

¿Quién no se ha parado alguna vez en la vida y recuerda los consejos que había recibido y decidió ignorarlos porque lo creía saber todo o simplemente quería intentarlo haciendo guiños a los desafíos que quería darle a la vida.

La experiencia es una buena consejera, aunque no la única. A veces ir en contra de la experiencia resulta. Es el caso de los grandes inventores. Decía Víctor Hugo que una idea es loca hasta que se convierte en realidad. Pero tener la experiencia como referencia siempre nos ayudará a poder contrastar lo que queremos con lo que ha habido hasta el momento.

Lo que sí es cierto e ineludible es que hay caminos de éxito personal, profesional, familiar, de relaciones interpersonales que están marcados por una serie de pasos. No escucharlo, no tenerlos en cuenta, ir por libre, querer hacer la machada por propia cuenta y riesgo conlleva casi todos los billetes para no lograrlo.

La vida es, queramos o no, parte de un sistema. Los sistemas llevan unas pautas que son las que marcan éxito y fracaso. Tenerlas en cuenta es sabiduría. Es conocimiento con el que contar como punto de partida.

30/10/15

Control de uno mismo.


“Tsien Wu dijo a Sun Siu Au: "Señor, usted fue tres veces primer ministro y no se sentía orgulloso de ello; fue cesado tres veces y no mostraba ningún abatimiento. Antes yo no tenía plena confianza en usted, pero ahora veo cuán regular y calmadamente pasa el aliento por sus fosas nasales. ¿Cómo domina su espíritu?"
Sun Siu Au respondió: "¿En qué aventajo yo a los demás hombres? Cuando el cargo me fue confiado, consideré que no debía rehusarlo. Cuando me fue quitado, pensaba que no debía conservarlo. Consideraba que tener o no ese cargo en nada cambiaba lo que yo era y que no había ninguna razón para mostrarme abatido. Esto era todo ¿En qué sobresalí yo de los demás? Además yo no sabía si el honor era para la dignidad del cargo o para mí mismo. Si el honor pertenecía al cargo, no era para mí, y si me pertenecía, no tenía nada que ver con el cargo. Con esta incertidumbre y tomando todo en consideración, no tenía ocasión para averiguar si los hombres me estimaban importante o ínfimo."
  Tsung Ni escuchó esto y dijo: "El verdadero hombre de antaño no puede ser descrito plenamente por los grandes sabios. La belleza no puede conducirle a la disipación y no puede ser asaltado ni por el ladrón más peligroso. Ni el emperador Fu Hi ni Huang Ti pudieron coaccionarle en base a su amistad. La vida y la muerte son acontecimientos llenos de importancia, y sin embargo, no podían alterar su ser más profundo, ¡Cuánto menos le importaría el cargo y los privilegios! Con tal naturaleza, podía subir sin impedimentos a la montaña Thai, sumergirse sin mojarse en la charca más profunda, desempeñar la más humilde e ínfima función sin ser humillado por ello. Cuanto más daba a los demás, más le quedaba para él”.

29/10/15

Escuchar activamente.


De una charla que escuché en la radio con José Antonio Marina me gustaría destacar una serie de aspectos que me llamaron la atención y que considero importantes.

  • En la comunicación hay que favorecer que se expresen los sentimientos antes que comenzar a dar consejos. Somos muy dados a no escuchar y rápidamente a dar soluciones a otros sobre lo que les pasa. 
  • Aceptar lo que la otra persona siente y darle la importancia que esa persona le da es el principio de la empatía que nos permite ponernos en su lugar, sentir lo que siente y poder ayudarle a que la misma persona vaya encontrando por sí misma el camino. ¿Cómo?
  • Ayudar a que la persona encuentre por sí misma las soluciones. Ayudarle a que piense, a que se valga por sí mismo, a que busque soluciones. Pedir que aporten soluciones es ayudarlos a ir del problema a donde quieren llegar.
  • Permitir y favorecer que expresen sus miedos o sentimientos. "El silencio es el mejor aliado del miedo". Dar confianza y favorecer la expresión de los sentimientos no sólo ayuda a tener confianza, sino a respetarse a sí mismo en las emociones que se tienen. "Una manera de vencer el miedo es comunicárselo a alguien".


28/10/15

Empezando por uno mismo.


"Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo". Así reza el principal mandamiento de la ley cristiana. Tres amores:
  • Amor a Dios, amor a la vida, amor a la realidad que vivimos y que podemos transformar desde el propio amor.
  • Amor al prójimo puesto que el amor no puede quedarse dentro de uno mismo. Es algo que desborda e incapaz de dominarlo.
  • Amor a uno mismo, puesto que no puedo darle a la vida ni a los demás lo que no soy capaz de darme a mi mismo.
Todo empieza, creo yo, por el amor a uno mismo:
  • Sentirme valioso por lo que soy como persona. Soy diferente a los demás, pero siempre hay algo en mí que marcando la diferencia ni me hace mejor ni peor, sino simplemente parte de un todo en el que soy importante porque lo que aporto como persona me hace crear vida en mi mismo y a mi alrededor. Desde la simple sonrisa, el hacerse sentirse cómodo a alguien o a aportar grandes cosas. Todos tenemos ese algo que nos hace sentirnos valiosos a nosotros mismos y que otros, aunque no nos lo digan, así nos vean.
  • Sentirme competente. Saber dominar lo que me gusta y me hace sentir persona. Es parte de mi propio desarrollo y crecimiento personal. Saber superarme en los fallos y crecer ante los retos que me salen al frente porque siento el placer de poder dominar esas situaciones con mis propias herramientas que tengo en la vida.
  • Seguridad en mí mismo. Algo que solo puedo sentir cuando me preparo para sentirme competente. Cuando insisto una y otra vez en realizar las cosas que me hacen sentir bien hasta dominarlas. Cuando se que no dependo de los resultados sino del proceso y del aprendizaje que desarrollo hasta poder conseguir lo que busco.
Nuestra autoestima es de capital importancia en todo nuestro proceso de la vida.




27/10/15

Miedo a la luz.


Un coche nos encandila de frente con las luces largas y hace que disminuyamos la velocidad o nos arrimemos hacia un lado.

Alguien nos dice una verdad, y nos duele en el alma. Posiblemente lo mostremos hacia fuera; tal vez nos lo quedemos para nuestros adentros.

¿Por qué nos molesta la luz? ¿Por qué tememos la confrontación? ¿Por qué huímos de afrontar realidades que nos rodean?



26/10/15

Volviendo a las raíces.



Un pastor que vivía en una cabaña cerca de un bosque y a cierta distancia de una montaña tenía un corral con gallinas y un rebaño de cabras. 

Aquel año hubo una gran sequía, con lo cual la mayor parte de la hierba desapareció. Por esa razón el pastor decidió llevar sus cabras a lo alto de la montaña, donde probablemente al haber más humedad, encontraría algo de hierba tierna para sus animales. Así lo hizo y, después de un largo caminar, llegó junto a la cima de la montaña. Allí sus animales pastaron durante unas horas, hasta que fue cayendo la tarde y el pastor decidió volver de nuevo a la cabaña donde vivía. 

Bajaba entre las piedras con su rebaño cuando vio frente a él algo grande, que en seguida reconoció como un nido de águilas. Al acercarse observó que en el interior había dos polluelos, uno de los cuales se había matado al desprenderse el nido de la roca en la que se encontraba. El otro polluelo, aunque algo se movía, parecía estar gravemente herido. 

Al pastor no le gustaban nada las águilas porque las tenía por enemigas. En alguna ocasión habían atacado a sus cabras e, incluso, se habían llevado a alguna de sus gallinas. No obstante, llevado por la lástima, el pastor se agachó, cogió con delicadeza el polluelo herido y lo llevó a su cabaña. Allí lo curó como pudo y empezó a alimentarlo con pequeños trozos de carne, mientras dejaba que la naturaleza hiciera el resto. El animal se recuperó por completo y empezó a crecer y crecer hasta que se convirtió en un magnífico ejemplar adulto de águila. 

A partir del momento en el que el águila se hizo adulta, las cosas empezaron a cambiar. El pastor, que inicialmente se sentía tan orgulloso por lo que había hecho, empezó a sentirse cada vez más inquieto con la presencia de aquel animal. De alguna manera, no lograba evitar que imágenes cargadas de emoción le vinieran a la cabeza y le recordaran lo que animales como aquél habían hecho con sus cabras y sus gallinas. 

Un día, el pastor llegó a una decisión, la de abandonar el animal en el bosque, pensando que sin duda la naturaleza se ocuparía de nuevo en ayudarlo a sobrevivir. Tres veces llevó el pastor el águila al bosque y tres veces el águila le siguió dando pequeños saltitos en el suelo. 

No sabiendo ya qué hacer para deshacerse del animal el pastor pensó y pensó, hasta que se le ocurrió la más absurda de las ideas: metería el águila en el corral con sus gallinas. Cuando las gallinas vieron entrar en el corral a ese animal al que tanto temían, se adentraron despavoridas en la pequeña  caseta en la que se refugiaban. Pronto se dieron cuenta del extraño comportamiento de aquel animal, que permanecía quieto y solo, y se fueron acostumbrando de forma progresiva a su presencia en aquel lugar. 

Los años fueron pasando y aquella águila se acostumbró a vivir como una gallina. Comía lo mismo que comen las gallinas, se movía como las gallinas e incluso aprendió a emitir los mismos sonidos que emiten las gallinas. Estaba la situación así, cuando pasó por aquella región un naturalista que estaba haciendo un estudio sobre las águilas de aquella región y, al pasar junto a la cabaña del pastor, contempló, incrédulo, el espectáculo que se ofrecía: ni más ni menos que un águila conviviendo con gallinas. Corriendo, golpeó con fuerza la puerta de la cabaña del pastor, el cual al oír los ruidos 
abrió sobresaltado. 

-¿Quién es usted, qué es lo que quiere? 

-Le ruego que me perdone, soy un naturalista que me dedico al estudio de las águilas y he visto algo inaudito, un águila viviendo entre gallinas. 

El pastor comprendió perfectamente la causa de la sorpresa de aquel investigador y, después de invitarle a entrar en su cabaña, le explicó la historia de cómo la encontró, la curó y la crió entre las gallinas. 

El naturalista escuchaba absorto la historia, hasta que algo le «sacudió» bruscamente, algo aparentemente inocente, ya que fue sólo un sencillo comentario que hizo el pastor. 

-Verá, amigo mío, el animal ha vivido tanto tiempo entre gallinas que ya no me queda la menor duda de que, aunque su forma siga siendo de águila, en su interior no es ya nada más que una gallina. 

—De verdad que lo siento, pero no puedo estar más en desacuerdo con lo que acaba de decir -contestó el naturalista. 

El pastor se sintió tal vez un poco agraviado, porque quizás considerara que nadie conocía tan bien a aquel animal como él. 

-Si está tan convencido, ¿por qué no me lo demuestra sencillamente haciendo que vuele? 

El naturalista se fue al corral, cogió el águila e hizo lo primero que se le ocurrió, que fue lanzarla por los aires gritando «¡Vuela!». El animal cayó pesadamente y se escondió en el interior del corral. El pastor hizo una mueca irónica, aunque ello no hizo que el naturalista se diera por vencido. Entonces, empezó a mirar a su alrededor como si buscara algo, hasta que se fijó en que a unos metros de allí había una escalera. Se acercó, la cogió y la apoyó en una de las paredes de la cabaña del pastor. 

Entró de nuevo en el corral, agarró el águila y subió con ella por la escalera hasta llegar al tejado. Desde allí, lanzó el águila por los aires diciendo «¡Vuela!». El pobre animal se precipitó como una bola de plumas contra el suelo y se quedó unos instantes aturdido. En cuanto recuperó su compostura, rápidamente se escondió en el interior del corral. 

El pastor le dijo entonces: 

—Si sigues así vas a matar a mi gallina. 

Por alguna razón, y a pesar de todas las evidencias en contra y de todas las críticas de aquel pastor, el naturalista tenía una absoluta certeza en que el espíritu de un águila jamás muere y, por eso, a pesar de todo, no se dio por vencido. 

De repente, algo en el horizonte captó su atención. 

—¿Qué es aquello que se ve al fondo? 

-Es el pico de la montaña donde encontré el águila cuando se desprendió el nido, ¿por qué? 

-Porque la voy a llevar allí, donde ella nació, tal vez pueda así recordar sus orígenes y se dé cuenta de que puede volar. 

-Tú estás loco, eres un insensato incapaz de darte por vencido. ¿Acaso no has tenido suficientes evidencias de lo absurdo de tu teoría, de esa estupidez de que el espíritu de un águila nunca muere? 
El naturalista no se defendió, simplemente actuó. Entró de nuevo en el corral, cogió el águila y empezó a caminar con la vista puesta es el pico de aquella montaña. El pastor, sin entender muy bien por qué y viendo que caía la noche, cogió una linterna y les siguió. Durante toda la noche estuvieron subiendo por la montaña sin que el naturalista supiera qué hacer para despertar el espíritu dormido del águila.
Cuando llegaron al pico de la montaña, donde el águila había nacido, empezó a amanecer y entonces el naturalista observó algo curioso: el águila apartaba la mirada del sol. Sin saber muy bien por qué, agarró el pescuezo del animal y lo obligó a mirar al sol. En ese momento, el águila hizo unos extraños movimientos, abrió unas espléndidas alas y se puso a volar. Aquel día el águila recordó quién era en realidad y recuperó su verdadera identidad, que no era de gallina, sino de águila. 

23/10/15

LA SOSPECHA



LA SOSPECHA

Un hombre perdió su hacha; y sospechó del hijo de su vecino. 
Observó la manera de caminar del muchacho –exactamente como un ladrón. Observó la expresión del joven –idéntica a la de un ladrón. Observó su forma de hablar –igual a la de un ladrón. En fin, todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto.
Pero más tarde, encontró su hacha en un valle. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes de los de un ladrón.
Lie Zi

Ciertamente el pensamiento y las creencias que tenemos hacen que veamos la realidad tal y como la concebimos en nuestra mente. Y muy difícilmente tenemos la humildad de reconocer la fuerza que tienen los prejuicios en nuestra mente.

Nos cuesta ser objetivos. No es fácil para nosotros el recurrir a una verdadera comunicación donde se puedan disipar todas nuestras dudas.

El margen de la duda siempre es un buen margen a tener presente. Es la presunción de inocencia a la que todos tenemos derecho.

¿Y qué pasa con la realidad de los demás que a veces desconocemos y no tiene nada que ver con lo que presuponemos?

Contar hasta diez antes de dar como ciertos muchas de nuestras intuiciones. Verificar antes de afirmar. Concedernos el beneficio de la duda. Profundizar en nuestras relaciones interpersonales y hacerlas más sinceras y honestas es lo que yo puedo aprender de esta pequeña historia.





22/10/15

Cuando todo falla, ¿qué falla?


"Vísteme despacio que tengo prisa", dice el dicho popular. A veces las prisas son malas consejeras, y quien dice las prisas también lo puede decir de esas "formas" tan peculiares con las que solemos manejar nuestros negocios y nuestras relaciones, así como nuestras emociones.

Hace poco me encontraba con una persona a la que "aparentemente" le fallaba todo. Cuando la oía hablar la queja iba, por lo general, contra todo lo que era externo a ella: gobierno, familia cercana, familia extensa, condiciones de trabajo, relaciones interpersonales, etc. Parecía que todo hacía aguas a su alrededor y que, lógicamente, ella era la víctima y el resto del mundo el culpable.

Cuando todo falla, ¿es siempre culpa de los demás? Es una pregunta que suelo hacerme a mí mismo cuando las cosas no salen como yo quiero. Hace tiempo la culpa sí era de los demás. Hubo un momento en mi vida en que empecé a cuestionarme a mí mismo y comencé a ver que las cosas podía hacerlas de una manera diferente. Fue cuando entendí que las formas a veces sí tienen su importancia.

Es cierto que cada uno tiene su propio carácter y su manera de hacer las cosas pero, ¿es siempre la ideal? Hay quien dice que si yo cambio la manera de ver las cosas, todo cambia a mi alrededor, y que si cambio la manera de hacer las cosas posiblemente comience a ver resultados diferentes de los que estoy obteniendo. Pensar que son los demás los causantes de mis malos resultados tal vez tenga algún fundamento, pero no el único y responsable de todo.

Cada uno puede ir modificando las actitudes que tiene en la vida y hacia las cosas de acuerdo con cada una de las circunstancias que tenemos que vivir. A veces es cuestión de ir adaptándose a las circunstancias e ir creando las bases para que los resultados que deseamos obtener puedan tener la tierra de cultivo apropiada.

Cuando todo falla, ¿falla todo el mundo? ¿falla la vida? No creo. Pero si creo que puede fallar la manera en cómo nos enfrentamos a cada una de las situaciones. Como decía Einstein tal vez será cuestión de hacerlo de una manera diferente a como lo veníamos haciendo para obtener los resultados diferentes que estamos obteniendo.