10/11/15

Vivir al límite.



Puede parecer estresante, preocupante y temeroso, pero vivir al límite te lleva a tener nuevas actitudes en la vida que te permitirán ver la vida desde otra perspectiva y verte a ti mismo con unos ojos diferentes.

Cuando veo los límites a los que someten a unos personajes famosos teniendo que atravesar por experiencias física y mentalmente extenuantes te das cuenta de dos cosas importantes: Del miedo y de lo que eres capaz de atravesar cuando te enfrentas a él.

Hay una serie de experiencias que nos preparan para situaciones límites. Tonny Robbins es famoso por llevar a cabo sesiones de caminar sobre el fuego, concretamente sobre brasas de fuego. He sido invitado en alguna ocasión, pero no he tenido la oportunidad de poder participar. Pero creo que es una experiencia interesante el poder vivirla.

¿Cuántas decisiones dejamos de tomar por culpa del miedo? Muchas veces las hemos tenido que tomar irremediablemente porque nos hemos visto obligados a ello. Pasado un tiempo nos hemos dicho, ¿por qué no lo hice antes? 

El miedo existe en nuestra cabeza. Nos imaginamos lo que todavía no ha pasado y sobre todo la incapacidad que podemos llegar a tener a la hora de vivir ciertas circunstancias. Sólo cuando las vivimos nos damos cuenta de lo erróneo de nuestras creencias y de las grandes posibilidades que había y hay en nosotros que no somos capaces de vivir porque nos lo impiden esas creencias.

Las situaciones límite nos lleva a explorar mucho más hacia el mundo de posibilidades y las grandes herramientas que existen dentro de nosotros.


9/11/15

Volver a ser niños.



"El relato infantil, 
al mismo tiempo que divierte al niño, 
le ayuda a comprenderse 
y alienta el desarrollo de su personalidad. 
Le brinda significados 
a diferentes niveles 
y enriquece su existencia 
de muy distintas maneras”.

Bettelheim

La verdad es que la etapa de niños no deja de ser una etapa realmente enriquecedora en nuestras vidas. "Jugamos", nos "divertimos", nos vamos "conociendo a nosotros mismos" y crecemos en personalidad y en sentido de la vida.

El juego es algo que no deberíamos perder. Afortunadamente veo a mucha gente jugando, haciendo deporte, jugando a muchas cosas, físicamente y on line. El juego no deja de ser algo divertido que nos permite vivir de una manera distendida, alegre, sin compromisos cara a los demás y donde el "perder" está permitido. Es parte del juego y de la diversión.

Crecemos en medio del juego y de sueños, de fantasías que nos permiten vivir y crecer al mismo tiempo desarrollando nuestras cualidades. Lo bueno es que lo hacemos de forma divertida y no de forma obligada para poder llevarnos algo a la boca. Ese espíritu de niñez lo vamos perdiendo ante la seriedad que le imprimimos a la vida en muchas ocasiones.

Volver a ser niños. No en edad, sino en sueños, fantasías, ilusiones que den sentido y alegría a nuestras vidas.




6/11/15

Actitud contagiosa.


De todos los componentes del Talento, 
es la Actitud la que se contagia


Siempre hay cosas que te llaman la atención sobre una persona, pero para bien o para mal la actitud es una de ella. La actitud es algo que arrastra. Puedes encontrarte en un buen momento que haces posible que todos se acerquen a ti, o todo lo contrario, que se alejen. La actitud es lo que hace que nos sintamos bien o mal con nosotros mismos y con los demás.

Si me apuras un poco te diré que la actitud representa algo más profundo que las palabras. Es algo que se deja ver por si misma y capaz de arrastrar sin decir ni una sola palabra. Basta que se viva de forma coherente que permita que otros te copien o te sigan.

La actitud muestra nuestra creencia real de los valores que decimos tener. A veces observas a alguien dándolo todo pero ves una actitud que contradice todo lo que profesa e incluso lo que hace. Me refiero a que cuando se ven solos o no apoyados ya no saborean o disfrutan de lo que hacen. El que si lo disfruta lo hace a pesar de las circunstancias. Y eso es lo que contagia: la actitud.

5/11/15

La gestión del desempeño.

La gestión del desempeño
no puede ser una rutina, 
sino una prioridad. 
Los directivos deben pensar 
en el talento de su gente 
en términos de Aptitud (Conocimientos y Habilidades), 
Actitud (Comportamientos, en lenguaje de competencias), 
Compromiso (la energía física, mental, emocional y de valores 
que ponemos al servicio del proyecto) 
y Contexto (encaje cultural).

Me gustó esta frase que leía hoy en un blogg. Lo primero que se me vino a la mente es la terquedad que tenemos a veces en hacer que todo encaje tal y como lo tenemos en la mente planeado sin tener en cuenta ni a las personas, ni a sus habilidades, ni a las circunstancias. Me hacía recordar a los viejos métodos del porque yo lo digo, yo lo ordeno y yo lo mando.

¿No será éste uno de los motivos por los cuales encontramos mucha insatisfacción en el trabajo, en las relaciones interpersonales y en la vida en si misma?

Se me antoja que podemos sentirnos satisfechos de lo que conseguimos a través de los demás, pero si nos diéramos cuenta de la insatisfacción que hay en otras personas por culpa de nuestra satisfacción, ¿seguiríamos igual de satisfechos?

Los éxitos serían mayores en nuestra vida si vemos que los demás triunfan porque les hemos ayudado a ello. Ser la llave que abre la puerta a otros hace sentir bien a uno mismo y a los otros. Tener en cuenta sus "Aptitudes", "Actitudes", "Compromiso" y "Contexto" es saber aprovechar y utilizar todo lo que la vida nos ofrece, aprender de ello y crecer a la par con los demás.

4/11/15

Querer es poder.



Los verdaderos límites de lo que queremos alcanzar se encuentra la mayor parte de las veces en nuestra mente, en nuestras creencias irracionales que dominan todas las decisiones que tomamos en el transcurso de nuestra vida. Pero, ¿se pueden cambiar esas decisiones? ¿Y esas creencias? ¿Cómo transformar e ir desde lo que no queremos hacia lo que sí deseamos.

  • La necesidad es la madre de cualquier proceso de cambio y de transformación en la vida. Es lo que motiva. Le da sentido al cambio. La necesidad nos tiene en un estado de carencia que nos hace frágiles y vulnerables a las vicisitudes de la vida. Cuando hay una situación que nos acorrala nuestro instinto de supervivencia hace que nos despertemos y demos mucho más de nosotros mismos. Es la necesidad la que ha hecho posible todos los inventos y adelantos que la ciencia nos ofrece hoy en día, desde la cura de enfermedades hasta el transporte y la comunicación.
  • Querer es poder. Querer cambiar es el segundo paso. Si nos estamos ahogando y no queremos ser rescatados nos dejaremos ir. De nada nos sirve tener los medios si no ejercemos una acción hacia la transformación. Ante los retos, el camino difícil, los obstáculos y los problemas hay muchas voluntades que se vienen abajo. La voluntad se torna indispensable. Una fuerte necesidad hace posible una fuerte voluntad. Todo depende de si uno quiere o no la transformación. De hecho querer es poder.
  • Saber hacerlo. Saber es tener una actitud de búsqueda. Es una actitud proactiva de buscar y de aprender de la vida, de uno mismo y de los demás. Es adquirir los conocimientos que pueden hacer posible lo que queremos. Es la actitud constante de intentarlo y de aprender de las veces que decimos que no funciona.



¿Cómo iniciar un proceso de transformación? Creyendo que es necesario, queriendo hacerlo y sabiendo hacerlo.

3/11/15

El propio Karma


Es la prueba de fuego para cualquier persona. La situaciones de la vida, el trato que nos ofrecen los demás, queramos o no suelen hacer mella en cada uno de nosotros. El equilibrio, la propia autoestima y la confianza en uno mismo, así como la fidelidad a los propios valores que profesamos es indispensable. Todo ello se consigue con el crecimiento personal y sabiendo dar prioridad a dos cosas muy importantes:
  • Los propios valores. Si creemos en algo, creemos en ello sea en la situación que sea. No dependemos de lo que nos suceda o de cómo nos traten, sino de aquello en lo que creemos y en lo que somos. Una pequeña historia lo refleja de una manera muy clara: 

Un hombre rico 
le entregó una canasta con basura 
a un hombre pobre.
El hombre pobre sonrió 
y corrió con la canasta, 
la vació, la lavó y la llenó de flores 
y se la dio de regreso...
El hombre rico se asombró y le preguntó...
¿Por qué me has dado flores, si yo te di basura? 
el hombre pobre respondió: 
Porque cada uno da, 
lo que tiene en su corazón...
  • El otro aspecto importante para mí es la libertad. Ante las alabanzas que me puedan hacer, soy libre. Ante el desprecio, soy libre. No pierdo mi identidad dependiendo de las circunstancias. El ejemplo más claro para mí es el del mismo Jesucristo en la cruz cuando solicita el perdón porque no sabía lo que hacían, o bien Gandhi en su cultura de la no violencia.
Caer en la provocación de los demás es perder nuestra propia dignidad, nuestro estilo de vida, nuestros valores y nuestra libertad.

Mantenerse en nuestros valores y en nuestra libertad de reaccionar ante la realidad tal y como queremos, es confiar plenamente en lo que creemos.



2/11/15

La voz de la experiencia.





AHORA YO SÉ

Cuanto tiempo de sueño perdido 
Cuanto tiempo olvidado 
Es mejor ni pensar 
Yo creí que entendía de todo 
Que sabía de todo 
Pero era un error. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

De consejos que a veces oía 
Yo siempre huía 
No quería entender 
En un mundo de ensueños yo andaba 
Y tan sólo pensaba 
En nuestro querer. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

Y ahora mi camino es incierto 
Y mi mundo es decierto 
Yo no vivo porque 
Yo pensé que entendía de todo 
Que sabía de todo 
Pero no sé de ti. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo. 

Pero ahora sé lo que sucedió 
Quien sabe menos las cosas 
Sabe mucho más que yo 
La, la, la, la....

(Roberto Carlos)

Es una canción que me trae muy buenos recuerdos y que hoy ha venido a mi mente porque la voz de la experiencia puede ser muy buena consejera y el principio de un camino a recorrer y la muleta en la que apoyarse para toma de decisiones importantes.

La experiencia es información. Curiosamente estamos en la época de la información y hay sectores en los que se paga por obtenerla. Quien más información posea más claro lo tendrá siempre y cuando sepa gestionarla.

¿Quién no se ha parado alguna vez en la vida y recuerda los consejos que había recibido y decidió ignorarlos porque lo creía saber todo o simplemente quería intentarlo haciendo guiños a los desafíos que quería darle a la vida.

La experiencia es una buena consejera, aunque no la única. A veces ir en contra de la experiencia resulta. Es el caso de los grandes inventores. Decía Víctor Hugo que una idea es loca hasta que se convierte en realidad. Pero tener la experiencia como referencia siempre nos ayudará a poder contrastar lo que queremos con lo que ha habido hasta el momento.

Lo que sí es cierto e ineludible es que hay caminos de éxito personal, profesional, familiar, de relaciones interpersonales que están marcados por una serie de pasos. No escucharlo, no tenerlos en cuenta, ir por libre, querer hacer la machada por propia cuenta y riesgo conlleva casi todos los billetes para no lograrlo.

La vida es, queramos o no, parte de un sistema. Los sistemas llevan unas pautas que son las que marcan éxito y fracaso. Tenerlas en cuenta es sabiduría. Es conocimiento con el que contar como punto de partida.

30/10/15

Control de uno mismo.


“Tsien Wu dijo a Sun Siu Au: "Señor, usted fue tres veces primer ministro y no se sentía orgulloso de ello; fue cesado tres veces y no mostraba ningún abatimiento. Antes yo no tenía plena confianza en usted, pero ahora veo cuán regular y calmadamente pasa el aliento por sus fosas nasales. ¿Cómo domina su espíritu?"
Sun Siu Au respondió: "¿En qué aventajo yo a los demás hombres? Cuando el cargo me fue confiado, consideré que no debía rehusarlo. Cuando me fue quitado, pensaba que no debía conservarlo. Consideraba que tener o no ese cargo en nada cambiaba lo que yo era y que no había ninguna razón para mostrarme abatido. Esto era todo ¿En qué sobresalí yo de los demás? Además yo no sabía si el honor era para la dignidad del cargo o para mí mismo. Si el honor pertenecía al cargo, no era para mí, y si me pertenecía, no tenía nada que ver con el cargo. Con esta incertidumbre y tomando todo en consideración, no tenía ocasión para averiguar si los hombres me estimaban importante o ínfimo."
  Tsung Ni escuchó esto y dijo: "El verdadero hombre de antaño no puede ser descrito plenamente por los grandes sabios. La belleza no puede conducirle a la disipación y no puede ser asaltado ni por el ladrón más peligroso. Ni el emperador Fu Hi ni Huang Ti pudieron coaccionarle en base a su amistad. La vida y la muerte son acontecimientos llenos de importancia, y sin embargo, no podían alterar su ser más profundo, ¡Cuánto menos le importaría el cargo y los privilegios! Con tal naturaleza, podía subir sin impedimentos a la montaña Thai, sumergirse sin mojarse en la charca más profunda, desempeñar la más humilde e ínfima función sin ser humillado por ello. Cuanto más daba a los demás, más le quedaba para él”.

29/10/15

Escuchar activamente.


De una charla que escuché en la radio con José Antonio Marina me gustaría destacar una serie de aspectos que me llamaron la atención y que considero importantes.

  • En la comunicación hay que favorecer que se expresen los sentimientos antes que comenzar a dar consejos. Somos muy dados a no escuchar y rápidamente a dar soluciones a otros sobre lo que les pasa. 
  • Aceptar lo que la otra persona siente y darle la importancia que esa persona le da es el principio de la empatía que nos permite ponernos en su lugar, sentir lo que siente y poder ayudarle a que la misma persona vaya encontrando por sí misma el camino. ¿Cómo?
  • Ayudar a que la persona encuentre por sí misma las soluciones. Ayudarle a que piense, a que se valga por sí mismo, a que busque soluciones. Pedir que aporten soluciones es ayudarlos a ir del problema a donde quieren llegar.
  • Permitir y favorecer que expresen sus miedos o sentimientos. "El silencio es el mejor aliado del miedo". Dar confianza y favorecer la expresión de los sentimientos no sólo ayuda a tener confianza, sino a respetarse a sí mismo en las emociones que se tienen. "Una manera de vencer el miedo es comunicárselo a alguien".


28/10/15

Empezando por uno mismo.


"Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo". Así reza el principal mandamiento de la ley cristiana. Tres amores:
  • Amor a Dios, amor a la vida, amor a la realidad que vivimos y que podemos transformar desde el propio amor.
  • Amor al prójimo puesto que el amor no puede quedarse dentro de uno mismo. Es algo que desborda e incapaz de dominarlo.
  • Amor a uno mismo, puesto que no puedo darle a la vida ni a los demás lo que no soy capaz de darme a mi mismo.
Todo empieza, creo yo, por el amor a uno mismo:
  • Sentirme valioso por lo que soy como persona. Soy diferente a los demás, pero siempre hay algo en mí que marcando la diferencia ni me hace mejor ni peor, sino simplemente parte de un todo en el que soy importante porque lo que aporto como persona me hace crear vida en mi mismo y a mi alrededor. Desde la simple sonrisa, el hacerse sentirse cómodo a alguien o a aportar grandes cosas. Todos tenemos ese algo que nos hace sentirnos valiosos a nosotros mismos y que otros, aunque no nos lo digan, así nos vean.
  • Sentirme competente. Saber dominar lo que me gusta y me hace sentir persona. Es parte de mi propio desarrollo y crecimiento personal. Saber superarme en los fallos y crecer ante los retos que me salen al frente porque siento el placer de poder dominar esas situaciones con mis propias herramientas que tengo en la vida.
  • Seguridad en mí mismo. Algo que solo puedo sentir cuando me preparo para sentirme competente. Cuando insisto una y otra vez en realizar las cosas que me hacen sentir bien hasta dominarlas. Cuando se que no dependo de los resultados sino del proceso y del aprendizaje que desarrollo hasta poder conseguir lo que busco.
Nuestra autoestima es de capital importancia en todo nuestro proceso de la vida.




27/10/15

Miedo a la luz.


Un coche nos encandila de frente con las luces largas y hace que disminuyamos la velocidad o nos arrimemos hacia un lado.

Alguien nos dice una verdad, y nos duele en el alma. Posiblemente lo mostremos hacia fuera; tal vez nos lo quedemos para nuestros adentros.

¿Por qué nos molesta la luz? ¿Por qué tememos la confrontación? ¿Por qué huímos de afrontar realidades que nos rodean?



26/10/15

Volviendo a las raíces.



Un pastor que vivía en una cabaña cerca de un bosque y a cierta distancia de una montaña tenía un corral con gallinas y un rebaño de cabras. 

Aquel año hubo una gran sequía, con lo cual la mayor parte de la hierba desapareció. Por esa razón el pastor decidió llevar sus cabras a lo alto de la montaña, donde probablemente al haber más humedad, encontraría algo de hierba tierna para sus animales. Así lo hizo y, después de un largo caminar, llegó junto a la cima de la montaña. Allí sus animales pastaron durante unas horas, hasta que fue cayendo la tarde y el pastor decidió volver de nuevo a la cabaña donde vivía. 

Bajaba entre las piedras con su rebaño cuando vio frente a él algo grande, que en seguida reconoció como un nido de águilas. Al acercarse observó que en el interior había dos polluelos, uno de los cuales se había matado al desprenderse el nido de la roca en la que se encontraba. El otro polluelo, aunque algo se movía, parecía estar gravemente herido. 

Al pastor no le gustaban nada las águilas porque las tenía por enemigas. En alguna ocasión habían atacado a sus cabras e, incluso, se habían llevado a alguna de sus gallinas. No obstante, llevado por la lástima, el pastor se agachó, cogió con delicadeza el polluelo herido y lo llevó a su cabaña. Allí lo curó como pudo y empezó a alimentarlo con pequeños trozos de carne, mientras dejaba que la naturaleza hiciera el resto. El animal se recuperó por completo y empezó a crecer y crecer hasta que se convirtió en un magnífico ejemplar adulto de águila. 

A partir del momento en el que el águila se hizo adulta, las cosas empezaron a cambiar. El pastor, que inicialmente se sentía tan orgulloso por lo que había hecho, empezó a sentirse cada vez más inquieto con la presencia de aquel animal. De alguna manera, no lograba evitar que imágenes cargadas de emoción le vinieran a la cabeza y le recordaran lo que animales como aquél habían hecho con sus cabras y sus gallinas. 

Un día, el pastor llegó a una decisión, la de abandonar el animal en el bosque, pensando que sin duda la naturaleza se ocuparía de nuevo en ayudarlo a sobrevivir. Tres veces llevó el pastor el águila al bosque y tres veces el águila le siguió dando pequeños saltitos en el suelo. 

No sabiendo ya qué hacer para deshacerse del animal el pastor pensó y pensó, hasta que se le ocurrió la más absurda de las ideas: metería el águila en el corral con sus gallinas. Cuando las gallinas vieron entrar en el corral a ese animal al que tanto temían, se adentraron despavoridas en la pequeña  caseta en la que se refugiaban. Pronto se dieron cuenta del extraño comportamiento de aquel animal, que permanecía quieto y solo, y se fueron acostumbrando de forma progresiva a su presencia en aquel lugar. 

Los años fueron pasando y aquella águila se acostumbró a vivir como una gallina. Comía lo mismo que comen las gallinas, se movía como las gallinas e incluso aprendió a emitir los mismos sonidos que emiten las gallinas. Estaba la situación así, cuando pasó por aquella región un naturalista que estaba haciendo un estudio sobre las águilas de aquella región y, al pasar junto a la cabaña del pastor, contempló, incrédulo, el espectáculo que se ofrecía: ni más ni menos que un águila conviviendo con gallinas. Corriendo, golpeó con fuerza la puerta de la cabaña del pastor, el cual al oír los ruidos 
abrió sobresaltado. 

-¿Quién es usted, qué es lo que quiere? 

-Le ruego que me perdone, soy un naturalista que me dedico al estudio de las águilas y he visto algo inaudito, un águila viviendo entre gallinas. 

El pastor comprendió perfectamente la causa de la sorpresa de aquel investigador y, después de invitarle a entrar en su cabaña, le explicó la historia de cómo la encontró, la curó y la crió entre las gallinas. 

El naturalista escuchaba absorto la historia, hasta que algo le «sacudió» bruscamente, algo aparentemente inocente, ya que fue sólo un sencillo comentario que hizo el pastor. 

-Verá, amigo mío, el animal ha vivido tanto tiempo entre gallinas que ya no me queda la menor duda de que, aunque su forma siga siendo de águila, en su interior no es ya nada más que una gallina. 

—De verdad que lo siento, pero no puedo estar más en desacuerdo con lo que acaba de decir -contestó el naturalista. 

El pastor se sintió tal vez un poco agraviado, porque quizás considerara que nadie conocía tan bien a aquel animal como él. 

-Si está tan convencido, ¿por qué no me lo demuestra sencillamente haciendo que vuele? 

El naturalista se fue al corral, cogió el águila e hizo lo primero que se le ocurrió, que fue lanzarla por los aires gritando «¡Vuela!». El animal cayó pesadamente y se escondió en el interior del corral. El pastor hizo una mueca irónica, aunque ello no hizo que el naturalista se diera por vencido. Entonces, empezó a mirar a su alrededor como si buscara algo, hasta que se fijó en que a unos metros de allí había una escalera. Se acercó, la cogió y la apoyó en una de las paredes de la cabaña del pastor. 

Entró de nuevo en el corral, agarró el águila y subió con ella por la escalera hasta llegar al tejado. Desde allí, lanzó el águila por los aires diciendo «¡Vuela!». El pobre animal se precipitó como una bola de plumas contra el suelo y se quedó unos instantes aturdido. En cuanto recuperó su compostura, rápidamente se escondió en el interior del corral. 

El pastor le dijo entonces: 

—Si sigues así vas a matar a mi gallina. 

Por alguna razón, y a pesar de todas las evidencias en contra y de todas las críticas de aquel pastor, el naturalista tenía una absoluta certeza en que el espíritu de un águila jamás muere y, por eso, a pesar de todo, no se dio por vencido. 

De repente, algo en el horizonte captó su atención. 

—¿Qué es aquello que se ve al fondo? 

-Es el pico de la montaña donde encontré el águila cuando se desprendió el nido, ¿por qué? 

-Porque la voy a llevar allí, donde ella nació, tal vez pueda así recordar sus orígenes y se dé cuenta de que puede volar. 

-Tú estás loco, eres un insensato incapaz de darte por vencido. ¿Acaso no has tenido suficientes evidencias de lo absurdo de tu teoría, de esa estupidez de que el espíritu de un águila nunca muere? 
El naturalista no se defendió, simplemente actuó. Entró de nuevo en el corral, cogió el águila y empezó a caminar con la vista puesta es el pico de aquella montaña. El pastor, sin entender muy bien por qué y viendo que caía la noche, cogió una linterna y les siguió. Durante toda la noche estuvieron subiendo por la montaña sin que el naturalista supiera qué hacer para despertar el espíritu dormido del águila.
Cuando llegaron al pico de la montaña, donde el águila había nacido, empezó a amanecer y entonces el naturalista observó algo curioso: el águila apartaba la mirada del sol. Sin saber muy bien por qué, agarró el pescuezo del animal y lo obligó a mirar al sol. En ese momento, el águila hizo unos extraños movimientos, abrió unas espléndidas alas y se puso a volar. Aquel día el águila recordó quién era en realidad y recuperó su verdadera identidad, que no era de gallina, sino de águila. 

23/10/15

LA SOSPECHA



LA SOSPECHA

Un hombre perdió su hacha; y sospechó del hijo de su vecino. 
Observó la manera de caminar del muchacho –exactamente como un ladrón. Observó la expresión del joven –idéntica a la de un ladrón. Observó su forma de hablar –igual a la de un ladrón. En fin, todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto.
Pero más tarde, encontró su hacha en un valle. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes de los de un ladrón.
Lie Zi

Ciertamente el pensamiento y las creencias que tenemos hacen que veamos la realidad tal y como la concebimos en nuestra mente. Y muy difícilmente tenemos la humildad de reconocer la fuerza que tienen los prejuicios en nuestra mente.

Nos cuesta ser objetivos. No es fácil para nosotros el recurrir a una verdadera comunicación donde se puedan disipar todas nuestras dudas.

El margen de la duda siempre es un buen margen a tener presente. Es la presunción de inocencia a la que todos tenemos derecho.

¿Y qué pasa con la realidad de los demás que a veces desconocemos y no tiene nada que ver con lo que presuponemos?

Contar hasta diez antes de dar como ciertos muchas de nuestras intuiciones. Verificar antes de afirmar. Concedernos el beneficio de la duda. Profundizar en nuestras relaciones interpersonales y hacerlas más sinceras y honestas es lo que yo puedo aprender de esta pequeña historia.





22/10/15

Cuando todo falla, ¿qué falla?


"Vísteme despacio que tengo prisa", dice el dicho popular. A veces las prisas son malas consejeras, y quien dice las prisas también lo puede decir de esas "formas" tan peculiares con las que solemos manejar nuestros negocios y nuestras relaciones, así como nuestras emociones.

Hace poco me encontraba con una persona a la que "aparentemente" le fallaba todo. Cuando la oía hablar la queja iba, por lo general, contra todo lo que era externo a ella: gobierno, familia cercana, familia extensa, condiciones de trabajo, relaciones interpersonales, etc. Parecía que todo hacía aguas a su alrededor y que, lógicamente, ella era la víctima y el resto del mundo el culpable.

Cuando todo falla, ¿es siempre culpa de los demás? Es una pregunta que suelo hacerme a mí mismo cuando las cosas no salen como yo quiero. Hace tiempo la culpa sí era de los demás. Hubo un momento en mi vida en que empecé a cuestionarme a mí mismo y comencé a ver que las cosas podía hacerlas de una manera diferente. Fue cuando entendí que las formas a veces sí tienen su importancia.

Es cierto que cada uno tiene su propio carácter y su manera de hacer las cosas pero, ¿es siempre la ideal? Hay quien dice que si yo cambio la manera de ver las cosas, todo cambia a mi alrededor, y que si cambio la manera de hacer las cosas posiblemente comience a ver resultados diferentes de los que estoy obteniendo. Pensar que son los demás los causantes de mis malos resultados tal vez tenga algún fundamento, pero no el único y responsable de todo.

Cada uno puede ir modificando las actitudes que tiene en la vida y hacia las cosas de acuerdo con cada una de las circunstancias que tenemos que vivir. A veces es cuestión de ir adaptándose a las circunstancias e ir creando las bases para que los resultados que deseamos obtener puedan tener la tierra de cultivo apropiada.

Cuando todo falla, ¿falla todo el mundo? ¿falla la vida? No creo. Pero si creo que puede fallar la manera en cómo nos enfrentamos a cada una de las situaciones. Como decía Einstein tal vez será cuestión de hacerlo de una manera diferente a como lo veníamos haciendo para obtener los resultados diferentes que estamos obteniendo.


21/10/15

Conociéndonos a través de nuestros pequeños poderes.


¿Quienes somos realmente las personas? Unas veces se nos conoce por lo que decimos, otras por lo que hacemos, pero el conocimiento real viene muchas veces dado cuando podemos manejar las situaciones a nuestro gusto sin que nadie pueda oponerse a lo que hacemos. Es cuando realmente se ve lo que hacemos con nuestra vida y con las vidas de los demás.

A nivel político lo podemos ver claro cuando los gobiernos alcanzan mayorías absolutas. No hay frenos que valgan y vemos políticas que arrastran muchas veces a las personas hacia situaciones que no habían ni pensado ni querido.  De ahí muchas veces las dictaduras que empobrecen a las personas y a los pueblos.

Otro tanto puede pasar en las relaciones interpersonales. Personas con más poder pueden llegar a someter a otros bien por su baja autoestima, su situación legal, su situación económica etc. Podemos ver que en esas situaciones crecemos también en la medida que vemos bajar o humillarse a otros.

Si lo vemos en situaciones laborales económicas pasa otro tanto de lo mismo. Loe empleos baratos que se hacen porque al trabajador no le queda más remedio ya que tiene necesidad y necesita ingresos para poder sobrevivir hace que las empresas puedan tener mano de obra barata a cambio de unos ingresos o ganancias sustanciales.

En todos los casos hay algo que nos permite conocer a las personas de verdad, Cuando tenemos poder somos más libres para dar rienda suelta a nuestros valores y contravalores en la vida. Si miramos hacia nosotros mismos y nos analizamos en la situaciones donde tenemos cierto poder, ¿qué encontramos y llegamos a conocer de nosotros mismos? Tal vez nos sorprendamos.


20/10/15

Saber elegir nuestro pensamiento.


Somos nosotros los que decidimos lo que pensar. Buscar el lado positivo de las cosas o quedarnos en el negativo.

Lo que sí es cierto es que el lado negativo nos lleva a la melancólica queja de la cual es difícil salir. El lado positivo siempre nos abre una puerta a la vida, a la esperanza, a construir lo que queremos y, sobre todo a aprovechar las circunstancias que la vida nos presenta.

El pensamiento de un espino puede entorpecer la belleza de la rosa. El cambio la presencia de una rosa puede darle un sentido más bonito al espino.

Una sonrisa en medio del mal momento nos puede alegrar la existencia. Un pequeño fallo en el que nos fijemos puede echar a perder cualquier estímulo positivo que tengamos en la vida.



19/10/15

Actitud positiva.


En un experimento clásico muy conocido1, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson seleccionaron al azar estudiantes en una escuela de primaria, después de realizarles una serie de tests de inteligencia. Sin embargo, indicaron a sus profesores que, debido a las altas capacidades de los alumnos elegidos, tendrían grandes mejoras académicas durante el curso. El análisis de los resultados académicos y las mediciones de los tests realizados ocho meses después, demostró que el rendimiento de los alumnos elegidos durante el curso mejoró considerablemente. En el aula se dio lo que se conoce en psicología como profecía autocumplida, es decir, las creencias del profesor acerca de las capacidades de sus alumnos originaron conductas que el mismo profesor esperaba. No sólo las expectativas positivas o negativas del docente pueden afectar al comportamiento del alumno (como vemos en el experimento de Elliot) sino que, además, pueden afectar al nivel intelectual del mismo.
Parece realmente curioso pero en cierto modo cada uno de nosotros crea su propia realidad dependiendo de las creencias que tenga sobre ella o de las que tenga sobre las personas que la rodean. Lo que vemos es lo que decidimos ver. Y la influencia que ejercemos en los que nos rodean es la que proyectamos hacia ellos. Podemos creer fehacientemente en las personas que las potenciaremos al máximo y desarrollarán sus habilidades de una forma mucho más amplia. Si no creemos o confiamos en las personas haremos todo lo contrario, las encerraremos en una baja autoestima y no desarrollarán todo su potencial.

¿Cómo reaccionas tú ante personas que no creen en tí? Muchas veces te vienes abajo y comienzas a desconfiar de tus potencialidades. ¿Cómo planteamos objetivos, metas, deseos a los demás? Mira estos dos ejemplos:
1. “Este año os espera una asignatura muy difícil de aprobar. Aquel que no tenga una base sólida de conocimientos adquiridos se puede ya despedir”
2. “Este año os espera un curso lleno de retos que todos podréis superar aportando todo lo que sabéis y todo lo que aprenderéis”

Nuestro lenguaje, nuestras creencias, nuestra manera de expresarnos condiciona las respuestas que la gente puede darnos en la vida. Aquello que sembramos es lo que muchas veces cosechamos. Y lo que sembramos depende de la manera en cómo lo hacemos. Actitud, comunicación empatía, etc. son factores que influyen en los resultados.

Acertar con las claves de la comunicación y el mensaje que damos hace que:

  1. Se genere un clima emocional más cercano que permita ser receptivo por ambas partes y que permita crecer a la persona.
  2. Permite profundizar más en todos los aspectos de aquello que se pretende enseñar o transmitir puesto que parte de la fortaleza de la otra persona y de lo que ella puede llegar a creer de si misma.
  3. Permite un diálogo más profundo y abierto entre las personas, lo cual abre mucho más las expectativas.
  4. Se elogia más y ello hace crecer en interés a la persona que participa en los proyectos o relaciones personales.
Fijarnos más en lo que sí pueden dar las personas de sí misma que en las limitaciones, en lo que une de lo que separar, de lo que es posible de lo que es difícil es comenzar en crear y diseñar el futuro que queremos alcanzar.



16/10/15

Aceptando la realidad.


Somos seres humanos y nos gustaría que la realidad fuera tal y como nosotros queremos y no tal y como es en realidad. Muchas veces imaginamos las personas no como son sino como quisiéramos que fueran, los trabajos como nos gustaría que fueran y no como son en realidad. En definitiva que no aceptamos lo que hay y vivimos en el mundo imaginario de lo que podría ser.

Soñar es gratis, pero cuando los sueños implican aceptar a las personas tal y como son y no como nos las imaginamos las cosas cambian. Muchas veces exigimos de ellas lo que no nos pueden dar. El conflicto estás servido. Lo mismo cuando afrontamos una realidad laboral o un estilo de vida. Si no son como lo imaginamos la frustración llamará muy pronto a nuestra puerta.

El mundo ideal empieza a partir de la realidad, aceptándola. Es a partir de la realidad y de esa aceptación desde donde podemos alcanzar otras metas. Tal vez porque la realidad se sienta aceptada y desde ella podamos ver cosas que no somos capaces de observar cuando tenemos la mirada puesta en lo que no es o existe en ese momento.




15/10/15

El coste de la experiencia.


Un padre comentaba a la salida del colegio en el corro que solemos hacer que a los niños hay que saber dejarlos caer para que aprendan a levantarse. Ciertamente es una verdad como un templo. Muchas veces confundimos el amor con el proteccionismo sin saber que al proteger tanto a las personas, no solamente a los niños, lo que hacemos es crear inseguridad en ellas y sobre todo que el día que tengan que levantarse de las caídas de la vida les sea mucho más duro pues no se nos ha educado en ello.

Hemos oído cantidad de veces a personas mayores decir que no quieren que sus hijos pasen por lo que ellos han pasado. La verdad es que la historia, la madurez, el crecimiento personal de cada persona es fruto de la experiencia y del dolor que muchas veces conlleva ésta.

La experiencia enriquece, pero al mismo tiempo te va quemando porque va exigiendo de ti nuevas respuestas, nuevas actitudes, nuevas adaptaciones y un sin fin de lecciones que día a día la vida nos da.

No hay crecimiento sin dolor. Hasta los humanos nacemos sufriendo, sufriendo la madre que empuja y sufriendo el bebé que intenta salir. Y la primera experiencia es el llanto, señal de vida. 

Es por eso que cuando nos sentimos quemados porque la vida nos exige no debemos de olvidar que la vida nos está enriqueciendo. 



14/10/15

Ante la incertidumbre.



¿No te ha ocurrido alguna vez en el que parece que todo confluye en contra de todos tus intereses? Son momentos de incertidumbre difíciles de entender porque lo que esperas, aquello por lo que trabajas y luchas parece ir en tu contra. ¿Qué te ofrece la vida en esos momentos? ¿Cómo vivimos esas incertidumbres?

La mayor parte de las veces reaccionamos a la desesperada y mostramos, incluso, algún signo de agresividad. Podemos verlo en algunos partidos de fútbol cuando la impotencia ante el resultado adverso y el buen juego de los otros acaba con nuestros nervios y los sentimientos de impotencia y de falta de aceptación hace que reaccionemos de forma violenta.

Otras veces lo vivimos con mayor naturalidad. Se pierde, se cae el trabajo realizado y con toda tranquilidad nos decimos "vuelta a empezar". Hay un principio de aceptación que no te hace perder el foco de lo que realmente quieres. Aceptas y, simplemente, intentas nuevamente realizar aquello que quieres pero intentando no cometer los errores que han hecho que los pasos previos se cayeran.

Se me ocurre pensar que también hay otras opciones, la infinidad de opciones que la vida te depara sin tu saberlo. El famoso refrán de que "no hay mal que por bien no venga" puede hacer patente esa realidad. ¿Cuántas situaciones positivas hemos vivido que no hubieran sido posible si la vida no nos hubiera "supuestamente" maltratado o quitado esas ocasiones que tanto buscábamos y que tantas veces se han venido abajo?

A veces es la aceptación el principio del éxito ante un aparente fracaso que tenemos. Aceptación y mirar con tranquilidad alrededor nos ofrece la capacidad de ver lo que muchas veces no podíamos ver porque estábamos centrados en una sola cosa. Era como si lleváramos las orejeras del burro que sólo le permitía ver lo que tenía delante y no a los lados.

La vida no se acaba en la caídas ni en los fracasos temporales. De ellos aprendemos y de ellos, incluso, podemos ver nuevas oportunidades y en otros ámbitos que nos da la vida.


13/10/15

Abrirse al amor.


La experiencia de amar es algo enriquecedor. Te hace crecer, te hace sentir bien contigo mismo y, sobre todo, disfrutas de la sonrisa o felicidad que provocas en los demás. 

Todo lo contrario sucede con la falta de amor y generosidad. Hace que te encierres en ti mismo. Dejas de sonreír y te vuelves un tanto anti social.

Cuando amas, creces. Lo haces porque intentas dar lo que hay dentro de ti. Si no lo ves, lo buscas. Y cuando lo encuentras lo desarrollas, creces y te multiplicas.

Cuando dejas de amar, los problemas que hay frente a ti no te seducen, no te llaman la atención. Permaneces estático en tu posición y, por lo tanto, no creces no te desarrollas en lo nuevo que podría surgir cuando intentas calmar y satisfacer la desgracia o necesidad ajena.

Dicen que el amor, cuanto más se divide y más se comparte, más se multiplica. La falta de amor te lleva al empobrecimiento de ti mismo. Es como estar muerto en vida ya que no la desarrollas con todo el potencial que tienes dentro de ti.

El amor es algo más que el aspecto sentimental. Es la capacidad de fijarse en el mundo, en la vida y en las personas que la viven. Y ante la observación de todo ello surge una pregunta: ¿Qué más vida puedo aportar yo a la misma vida y a los demás?

Entonces vivo, y lo hago porque cada día algo florece en mi.



12/10/15

Coherencia




El santón sufí Shams-e Tabñzi cuenta acerca de sí mismo la siguiente historia: 
Desde que era niño se me ha considerado un inadaptado. Nadie parecía entenderme. Mi propio padre me dijo en cierta ocasión: «No estás lo suficientemente loco como para encerrarte en un manicomio ni eres lo bastante introvertido como para meterte en un monasterio. No sé qué hacer contigo.» 
Yo le respondí: «Una vez pusieron un huevo de pata a que lo incubara una gallina. Cuando rompió el cascarón, el patito se puso a caminar junto a la gallina madre, hasta que llegaron a un estanque. El patito se fue derecho al agua, mientras que la gallina se quedaba en la orilla cloqueando angustiadamente. 
Pues bien, querido padre, yo me he metido en el océano y he encontrado en él mi hogar. Pero tú no puedes echarme la culpa de haberte quedado en la orilla.

La autenticidad es un valor muy importante. Nos hace sentir nosotros mismos y da sentido a nuestra vida. Tal vez haya gente que no nos comprenda, quizás haya otros que se enconen contra nosotros. Puede que seamos objeto de críticas y rechazos, pero lo importante es que al sentirse bien con uno mismo lo que otros digan o piensen pasa a un segundo o tercer plano.

Es importante ser consciente de quienes somos y de lo que buscamos en a vida. Desarrollar todo lo que encontramos de nosotros de forma innata es parte de la coherencia hacia nosotros mismos y de la coherencia que tenemos que mostrar hacia los demás.

La infelicidad y la incoherencia se adueñan de nosotros desde el momento en que queremos agradar a todos y actuamos cara a la galería y no hacia nosotros mismos. Hay sueños reprimidos por miedo, inseguridad personal u otros motivos que nos mantienen insatisfechos con nosotros mismos. Al final nos iremos escondiendo en la vida de los demás por no ser fieles a lo que realmente somos.