19/9/14

La moneda social, un paso valiente al frente.


Si miramos atentamente a la población mundial nos daremos cuenta de que una gran cantidad de la población vive en la miseria, otra cantidad no menos importante vive en la pobreza y muchas otras viven muy ajustadas para llegar a fin de mes. 

Lo que sí es cierto que a medida que vamos subiendo en la escala de la riqueza vemos que a mayor riqueza menor es el número de habitantes de esta tierra que está representado en ese porcentaje. Somos todos seres humanos pero, por gran desgracia la riqueza, o mejor dicho los bienes, están muy mal repartidos.


Ante estas situaciones siempre van surgiendo nuevas experiencias que intentan paliar esas situaciones de injusticia o de carencias. Las monedas sociales aparecen como una respuesta a dichas situaciones. A día de hoy en el mundo entero hay más de 50.000 monedas sociales en circulación y gran parte de la ciudadanía mundial se va integrando a estos movimiento. Unos lo hacen como necesidad ante el difícil acceso que tienen a la moneda legal y vigente en cada país, y que muchas veces está muy mal pagada. Otros la utilizan como cansancio ante los constantes anuncios de corrupción política y económica existente en el mundo.




Unetenet, que empezó siendo una factoría de negocios para Internet, da un paso adelante creando su propia moneda social y que ya se utiliza en varios países del mundo como moneda de intercambio: compra venta de coches, viajes, restaurantes, hoteles, etc que van aceptando esta moneda y este medio de trueque de tal manera que la riqueza pueda llegar a quien hasta ahora le ha sido difícil de llegar.
Yo desde luego me he sumado a este movimiento como una gran alternativa al trabajo tradicional, como un generador de riqueza más justo e equitativo y como un sistema mucho más solidario y cercano entre usuarios. Si algún día estuvieras interesado en participar en este movimiento solo tienes que informarte aquí.




18/9/14

Aceptarse


Quizás sea una de las tentaciones más antiguas que existen sobre la tierra. A nivel bíblico fue la primera y la que separó al ser humano del Edén de la vida feliz que tenía. No hay nada como aceptarse uno a si mismo como es y pulir el diamante en bruto que somos.

Adán y Eva no se aceptaban como eran y querían ser como "Dios". Da igual que quisieran ser como "Dios" o como "otro". Simplemente no se sentían satisfechos de ser ellos mismos. ¿Resultado? La libertad que tenían la perdieron y comenzaron a esconder aquello que repudiaban o no aceptaban de si mismos con la simbólica hoja de parra o de esconderse detrás de los arbustos para que Dios no los viese.

Nosotros también tenemos esos momentos en los que nos escondemos de unos o de otros. En el fondo no queremos que salga a la luz aquello que no nos gusta de nosotros mismos. Solemos dar una imagen que guste a los demás porque queremos sentirnos aceptados y arropados. En cierto modo tenemos miedo a nosotros mismos y a nuestra propia soledad.

No hay nada como degustar la esencia de lo que somos y disfrutar de ello. Casualmente le oía hoy a una señora decirle a otra cuando justo pasaba por delante de ellas: "En la vida no nos queda otra que reírnos de nosotros mismos". La verdad es que sí. Cuando te amas, aceptas y gustas a ti mismo tal y como eres, te ríes hasta de tus propias limitaciones.

No podemos intentar ser felices queriendo ser diferentes a como somos. Somos lo que somos y a partir de ahí seremos felices puliendo lo que hay dentro de nosotros. Al pulirlo notaremos que al ser diferentes a otros aportamos lo que otros no pueden aportar. El lo grande que hay dentro de cada ser humano.


17/9/14

El cambio que sí tiene sentido.


Todos queremos cambiar alguna vez en la vida. Muchas veces nos lo hemos propuesto sin conseguirlo. Unas veces depende de la motivación, otras de la actitud. Pero, ¿cuando se dan los verdaderos cambios y tal vez los más profundos?

Si vamos a la conocida parábola del Hijo Pródigo el verdadero cambio solo se produce cuando toca fondo y tiene que comer la comida que le echaban a los cerdos. Hay momentos como esos en los que "la necesidad vital" hace que, sin que nadie nos invite y nos lo diga, se produzca el verdadero cambio en nuestras vidas.

Hablan de gente infartada que tras verse en el umbral de la muerte comienzan a valorar a lo que años atrás carecía de importancia. La vida se la toman con calma; los enojos ya no les merece la pena. El dinero es algo secundario, la familia se convierte en algo más entrañable y profundo. 

Otras personas se han visto en el umbral de la pobreza. Se han visto arruinados después de grandes triunfos en la vida. No valorarlos y vivir sin previsión alguna les llevó muchas veces a la ruina. Hay quien en medio de esa pobreza supo, como el Hijo Prodigo, cuestionar la vida sino lo que todavía podía hacer en la vida y aportar a la vida. Fuero proactivos y construyeron a partir de su casi miseria nuevas condiciones de vida envidiables para muchos como puede ser el caso de Robert Kiyosaki.

Estoy convencido de que la "auténtica necesidad" que experimentamos en la vida puede ser el acicate que nos eche a volar nuevamente, e incluso mucho más alto. Pero para ello hace falta tener el valor de no inculpar a nadie en la vida sino de plantearse lo que sí se puede hacer "desde donde se está" hacia donde se quiere ir.

Pensar, reflexionar, ser autocrítico, observar, reconocer, ser humilde y levantarse son los ingredientes dentro de la necesidad que pueden hacer de ésta el gran trampolín donde la necesidad se convierte en la "oportunidad de la vida".



16/9/14

Mente abierta


Tener la mente abierta no quiere decir que aceptemos todo lo que a ella viene. La mente abierta se abre a todo aquello que llega, pero lo observa, lo analiza, lo cuestiona, lo aprecia o incluso lo desecha.

La mente cerrada es incapaz de comprender lo que que sucede y se encierra una y otra vez en lo que tendría que haber sido o pasado y nunca llegó a ser o pasar. La mente cerrada es incapaz de ver un rayo de luz en cualquier situación adversa a lo que tenía pensado. Por ello es incapaz de ver oportunidades de crecer y ganar en medio de la adversidad.

La mente abierta es capaz de aprender incluso de las situaciones más desfavorables, contrariadas y dolorosas por las que puede pasar. No ve dichas situaciones como un desastre sino como una oportunidad para aprender lo que antes no se sabía y para abrir nuevas oportunidades desde lo que se está viviendo.


15/9/14

El arte de enseñar.


Escuchaba hace poco a una madre preguntarle a su hijo porque hacía fuera de casa cosas que en casa no hacía y cuando no lo veía. Es algo que posiblemente sucede muy a menudo. Pero lo que sí me vino a la mente es el concepto de educación que muchas veces tenemos.
  • ¿Transferir conocimientos? No me identifico con ello. El resultado de ello es tener fotocopias de personas incapaces de pensar por si mismos y que sí piensan aquello que nosotros le decimos.
  • ¿Transmitir y exigir unos valores? Tal vez, aunque lo de exigir me resulta un poco autoritario y la mínima de cambio pueden cambiar de valores cuando tienen otras personas en frente que le ofrecen algo diferente.
  • ¿Ayudar a pensar por si mismos y a saber tomar decisiones libremente aunque difieran de las nuestras? Pues es algo que está más cerca de lo que yo considero educación pues creo que las personas no somos fotocopias de nadie y, es más, tenemos mucho de personal y genuino que ofrecer al mundo.
  • ¿Ofrecer espacios de creatividad donde las personas pueden construir "su propia vida" con libertad y autonomía, incluso abriendo nuevos caminos y posibilidades dentro de su propia identidad como persona? Pues sí. Me identifico con esa imagen de la educación, una educación en la que nada está terminado dentro de la persona y en la que enseñar y aprender es una constante  dinámica de la vida.
Tal vez es bonito y duro educar. Bonito porque ayudas a crecer en libertad y en la propia identidad de la persona. Duro, si es que así podemos llamarlo, porque educar en la libertad y en el crecimiento personal lleva a la autonomía, y la autonomía puede llevar a lo distinto y a lo diferente, a lo que puede llegar a no gustarnos.

Pero como decía Khalil Gibrán:




12/9/14

La actitud lo es todo



La actitud lo es todo.
  • ¿Con qué actitud me levanto por la mañana?
  • ¿Con cual afronto mis responsabilidades diarias?
  • ¿Cuál mantengo con las personas con las que me relaciono?
  • ¿Depende mi actitud de mi o de los sentimientos y emociones que tengo?
La inteligencia emocional está para que nuestras emociones estén al servicio nuestro y no ser nosotros víctimas de nuestras propias emociones.

La libertad personal consiste en ser libre incluso de nuestras emociones para poder elegir de una forma objetiva y en función de lo que queremos y deseamos en la vida y no sólo de como nos sentimos en momentos determinados.

La actitud se manifiesta incluso en nuestras formas corporales. Basta un cambio de postura corporal para que la actitud también cambie, por lo que nosotros estamos en disposición de elegir la actitud que esté más en consonancia con lo que queremos que con aquello que sentimos.

Los sentimientos y las emociones son buenos de por sí, pero están a nuestro servicio, al servicio de lo que queremos conseguir y alcanzar en la vida. Es por ello que no pueden entorpecer nuestra libertad de aquello que queremos y deseamos.



11/9/14

El poder de la actitud,


Magnifica la charla de Bernardo Perles sobre la actitud positiva que debemos de tener en la vida como generadora de éxitos en todos los campos de la vida, desde el emocional al laborar pasando por el campo de la relaciones interpersonales.

La actitud es el ingrediente principal de todo aquello que deseemos lograr. Si la actitud es positiva nos llevará a conseguir aquello que deseamos. Si nuestra actitud es negativa nos alejará de lo que queremos y nos acercará a lo que no deseamos y rechazamos.

La actitud es casi un 75% del ingrediente de los éxitos o fracasos que obtenemos. Es algo que depende única y exclusivamente de nosotros y es algo que elegimos a diario cuando nos enfrentamos al trabajo o a las relaciones interpersonales.

Afrontar una realidad con una actitud positiva genera creatividad, amor, ingenio, alegría, optimismo y ganas de conseguir lo que se desea. Hacerlo, por el contrario, con actitud negativa nos pone de mal humor y lo peor de todo es que cierra toda posibilidad a que veamos las oportunidades que nos presenta la vida en si misma o a través de las personas. Incluso en situaciones desagradable.

Es la principal fuerza con la que contamos. Es lo que determina el "cómo" vamos a afrontar una realidad, una tarea, una relación o el trato con un cliente. 

Es por ello que es importante que revisemos las actitudes que tenemos a lo largo del día. Como bien se dice el resultado de nuestro presente es la suma de las actitudes que hemos tenido hasta el momento en la vida.

¿Qué actitudes veo en mi?
¿Con qué actitudes afronto mis preocupaciones?

Dentro de cada uno tenemos la respuesta.



10/9/14

Ser diferente


La verdad es que he leído esta frase y se me ha quedado grabada porque tendemos a ser como el resto de los mortales y ¡Hay si desentonamos!

Lo vemos de forma muy clara en que tenemos que adaptarnos a la formas sociales si no queremos que nos dejen fuera del círculo social.

Hace poco y durante mucho tiempo lo he palpado en la forma de vestir. Me siento muy libre de vestir como quiero y muchas veces siento la gracia de algún que otro cercano a mí que se ríe por lo desigual que visto y lo tranquilo que me siento.

Es la misma crítica que se le hacen a muchos extranjeros que vienen a pasar sus vacaciones por aquí y vienen con sus usos y costumbres que suenan a extrañas y a veces son causa de alguna que otra sonrisa maliciosa.

Yo siempre me acordaré de mi experiencia en Estados Unidos. La libertad para vestir, caminar y ser diferente. Por muy diferente que fueras poco llamabas la atención, no se si porque poco le importabas a la gente o más bien porque la gente era muy respetuosa con uno.

Lo que sí es cierto es es que si vamos en la misma dirección de todos perdemos nuestra identidad. Estaremos fijándonos siempre en lo que hacen para saber lo que tenemos que hacer. Por el contrario es ser único, libre y fiel a ti mismo, y no lo digo solo por la ropa, te permite gozar de lo que eres sin tener que estar pendiente a lo que otros miren o dejen de mirar en tí.

Siempre he pensado que el turismo, una realidad en la zona donde vivo, trae muchas u variadas formas de vestir, de vivir y de pensar. Lo mejor de todo ello es que aprendes a ser libre y a recibir una constante invitación a cómo querría y quiero ser yo.


9/9/14

Responsabilidad



A veces pienso en los niños que lloran y patalean hasta conseguir lo que quieren. Si describimos su actitud casi siempre coincidimos en "caprichoso". Lo curioso es que cuando ni llora, ni patalea, ni insiste y a su alrededor habita el silencio comenzamos a percibir que algo raro está sucediendo. Vamos en búsqueda del niño y lo encontramos haciendo algo por su propia cuenta. Unas veces nos sorprende para bien y otras para mal. 

La diferencia entre una actitud intrépida, valiente y autónoma y otra caprichosa es que el primero no pierde el tiempo en llorar sino que busca y hace, mientras que el caprichoso espera a que le den o se lo hagan.

Me preocupa el ver gente que espera que le resuelvan las cosas y me encanta ver personas que buscan oportunidades donde otros no la ven. 

Me encanta sentir que las cosas dependen de uno mismo en contra de sentir que los demás tienen que resolverlas por mí.

Sentirse vivo es tener la capacidad de buscar y aportar soluciones a la vida y a las situaciones que inesperadamente se dan en ellas.

La madurez es vivir como si todo dependiera de mi, hacerlo con ilusión y alegría, pero como si yo nu fuera imprescindible y como si los resultados no fueran vitales. Vivir con absoluta libertad ante lo que soy, me exijo y quiero de la vida, sabiendo que soy yo quien tiene que buscarlo y aceptarlo agradecidamente si la vida me lo pone en el camino.

Mientras unos lloran y patalean otros hacen y consiguen lo que no pueden los que lloran, pues sus lágrimas no le permiten ver el camino.



8/9/14

¿Cómo decidimos?



Tomamos muchas decisiones cada día. Unas las tomamos de forma automática y otras de una forma mucho más reflexiva. ¿Hemos pensado alguna vez en aquellos aspectos que nos hacen decidir? En nuestro cerebro hay tres grandes partes que hacen que decidamos de una u otra manera.

  • El cerebro más profundo y primitivo, el cerebro reptiliano, Actúa por mero instinto. No piensa, ni tiene emociones, actúa por reflejos y homeostasis. Una manera de proteger al propio organismo ante situaciones externas.
  • El cerebro límbico responsable de las emociones envuelve al anterior. Y cuando las emociones prevalecen es esta parte del cerebro la que toma las decisiones.
  • El neocórtex, el que nos caracteriza como sapiens, el que se encarga de nuestro pensar y de que racionalicemos todas las cosas.
Estas tres partes viven juntas, pegadas, unas al lado de las otras y las tres partes tienen una forma de que tomemos decisiones. ¿A cuál de ellas le hacemos caso generalmente? ¿Cuál prevalece en nosotros? ¿Cuál debería tener más fuerza?

Ciertamente lo que nos caracteriza como especie es la capacidad de pensar y de reflexionar, aunque en nuestros pensamientos se mezclan muchas veces los sentimientos, la emociones y los instintos de supervivencia.

Los sentimientos son importantes porque son los que nos hacen "sentir" bien o mal en nuestra vida. Pero también es cierto de que detrás de cada sentimiento hay ideas y creencias que pueden ser racionales o irracionales y nos ayudan a tener unos sentimientos bien desarrollados o perjudiciales.

En el fondo luchamos y batallamos entre nuestro instinto animal, nuestra pertenencia de grupo, nuestras emociones bien o mal construidas y la vida que tenemos que vivir. La razón, bien formada, informada y contrastada tendría que darnos un fuerte apoyo a la hora de tomar decisiones.





5/9/14

Inventa tu sueño y vívelo


En la vida tenemos tres opciones:
  • Retroceder, que no siempre es la más adecuada sino sólo cuando nos hemos equivocado. Aún así, reconocer la equivocación ya es un paso hacia adelante por una cuestión, aprendes de los errores o de lo que no has hecho correctamente.
  • Quedarse en donde uno está y, como lo experimentamos a nivel corporal, los músculos que no se usan acaban envejeciendo y, muchas veces, atrofiándose al punto de quedar inutilizados.
  • Abrir nuevos caminos y seguir dando pasos en la vida. Unos serán idénticos a los ya dados si nos han conducido a ver resultados. Otros tendrán que ser nuevos si es que queremos obtener resultados diferentes. ¿Qué actitudes hacen falta?
  • Creatividad. Saber abrir nuevos caminos. Aportar nuevas cosas a lo que ya se hace. Imagínate un nuevo ingrediente en una comida, uno sólo. ¿Puede cambiar el gusto del plato? Tal vez sí. Cuando tiene poca, o ninguna sal lo notamos. Si añadimos nuevos ingredientes tal vez arruinemos el plato o quien sabe si conseguiremos algo realmente exquisito. Si no lo intentamos nunca lo sabremos. Inventar es eso, hacer las cosas de forma diferente. Muchas veces hacerlas como nadie las ha hecho.
  • Experimentar. Nos hemos acostumbrado a ir hacia lo seguro y le tenemos pánico a equivocarnos, a meter la pata, sabiendo que de los errores aprendemos y como decía Edison averiguamos "cómo no hacer las cosas". Pero quien no experimenta por miedo a fallar jamás conseguirá crear una solución o alternativa a lo que le preocupa y lo tiene amarrado a un problema o situación que no le gusta.
  • Correr riesgos. Me encantan los niños porque en su proceso de aprendizaje son capaces de asumir el riesgo mucho mejor que los mayores. Crecer es igual a esa capacidad de asumir riesgos. Las grandes empresas o empresarios del mundo, ¿no han asumido o asumen riesgos? Lo que sucede es que el riesgo, con mayor información, formación y confianza en sí mismo es mucho más asumible.
  • Romper las reglas. A veces es necesario. La costumbre y la tradición nos amarran y nos quitan iniciativa y libertad. Ser libres es no depender del que dirán o del cómo reaccionarán ante lo que digo o algo, siempre y cuando esté convencido de ello y respete a los demás. Pero los grandes adelantos se han hecho desafiando a las normas establecidas. No olvidemos lo que pasaron Galileo, Darwin y otros muchos como el mismo Jesucristo que se atrevió a romper muchas reglas de la tradición en su momento.
  • Disfrutar del camino y del proceso en el que uno se involucra. De la misma manera que los niños se involucran y divierten cuando juegan, porque lo viven así, hay que saber vivir cada sueño, pero no solo al momento de llegar sino durante todo el proceso.



4/9/14

El amor


Me ha gustado esta frase. Estoy convencido de que el AMOR mueve montañas y hace que desde dentro de uno mismo surja lo inexplicable. Tal vez la mejor definición del amor, con la que me identifico plenamente es la de San Pablo:


Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.

Me identifico plenamente con ello porque el amor es algo que da sentido a la vida y que muchas veces no somos capaces de explicarlo, incluso a nosotros mismos.

El amor hace que, cuando nos metemos de lleno en él, lleguemos a hacer cosas que nunca hemos creído poder hacer y que incluso hayamos llegado a rechazar.

El amor es algo tan personal e intransferible que solamente lo puede entender quien lo vive. Incluso muchas veces te ves metido en él, lo valoras, lo aprecias, te transforma y no eres capaz de darte explicación lógica alguna, sino la del placer de amar por amar.

Es el amor el que da sentido a nuestras vidas. ¿Qué pasa cuando amamos? ¿Y cuando no lo hacemos? ¿Qué sucede dentro de nosotros? ¿Y dentro de las personas que vemos que aman y sirven con una cara llena de alegría?

Te dejo con esta canción en la que Jose Luís Perales lo canta:





3/9/14

Libertad ante uno mismo


Siempre me sorprendió, a mí y a mucha gente, la aparente crueldad de Dios a la hora de pedir el sacrificio de la vida de su hijo Isaac. Pero dentro de esa petición hay algo que toma sentido: la libertad del hombre ante si mismo, ante los propios valores y ante todo aquello que muchas veces elige.

Es cierto que un hijo es un hijo, en el caso de Abraham. Y no deja de ser una lección más que un hecho real pero, ¿cuántas veces somos esclavos de nuestros valores, sentimientos, creencias, ideas, personas que nos rodean, etc?

En cierta ocasión Jesús recalcó que la Ley fue hecha para el hombre y no el hombre para la Ley. Incide, una vez más, en lo que tiene que ser una prioridad en nuestra vida: nuestra propia libertad y no solo ante las personas, sino ante nosotros mismos y la gran cantidad de apegos a los que estamos sujetos.

Es por eso que muchas veces, unas conscientemente y otras no, nos convertimos esclavos de aquello que hemos elegido. Elegimos para Ser, Crecer, Desarrollarnos y ser libres ante la misma vida, los demás y nosotros mismos.

Sólo la libertad nos hará libres. Y sólo siendo libres nos encontraremos con nosotros mismos y podremos disfrutar de lo que somos y de lo que la vida nos ofrece.


2/9/14

¿Buscamos complementariedad o huimos de nosotros mismos?



Dicen que en las relaciones, especialmente las de pareja, nos complementamos. Buscamos en el otro aquello que nos falta. Y cuando lo encontramos soñamos en que la vida va a ser ideal porque alguien va a tapar el agujero que hay en nuestra vida.

De repente nos damos cuenta de que la otra persona comienza a ser diferente. En el fondo, comienza a ser ella misma. Tal vez deja de llenar el hueco que había en nosotros. La desilusión aparece en nuestras vidas y nos sentimos en algún aspecto engañados, frustrados o desilusionados.

Los problemas no surgen cuando los otros son diferentes a nosotros o no cumplen nuestras expectativas. Los problemas surgen cuando nosotros no nos sentimos satisfechos con nosotros mismos y buscamos que "otros" resuelvan el vacío que llevamos dentro.

La vida no está tanto en recibir, sino más bien en dar. Si esperamos recibir de los demás pueden esperar años y años, y posiblemente no aparezca nada. 

La falta de autoestima, la inseguridad que tenemos, el sentimiento de pobreza nos lleva a "refugiarnos" en otros y esperamos que sean los "otros" los que nos saquen las castañas del fuego y se que sean los otros los que llenen lo que nosotros "no queremos llenar": nuestra propia identidad.

El amor se da cuando me doy totalmente. Darme implica "dar, ofrecer, regalar" lo que es mío, lo que sale desde dentro de mí. Ya en las premisas del Evangelio Jesús lo dejó bien claro cuando dijo que el principal mandamiento de la Ley era "amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a "ti mismo".

Amo cuando soy capaz de amarme, aceptarme, sentirme feliz con lo que soy. Y cuando así lo hago lo ofrezco tal y como se da en mí. No necesito respuestas, aunque éstas nunca serán mal recibidas.


1/9/14

Amar desde lo que se es.


Siempre me ha llamado la atención que nuestra raza es complicada. Somos la única raza que se autodestruye. Guerras, crisis económicas debidas a afán de riqueza de muchos que dejan de pensar en otros muchos, relaciones personales o interpersonales difíciles que acaban con la convivencia de muchos años o con la amistad que se declaraba eterna para muchos.

¿Donde tenemos la mirada? 

Pensamos que los demás u otras cosas tienen que satisfacer nuestras necesidades personales. Buscamos en el otro lo que nos falta dentro de nosotros mismos. Y en vez de buscarlo y trabajarlo en nosotros lo exigimos, a veces violentamente, de los demás.

Es un problema que viene de antiguo. Ya en el mito de Adán y Eva, en el pecado original, nos damos cuenta de ello. Lo tenían todo. Podían andar desnudos por el paraíso. Eran libres. Pero la insatisfacción consigo mismos les lleva a "querer ser como dioses".

La vieja tentación de llenar nuestras carencias con lo que puede estar fuera de nosotros mismos: dominar a otros, dinero, alcohol. droga, usura, etc. Sentimos que somos alguien en la medida que tenemos, que poseemos o que dominamos a otros, en vez de sentirnos bien con nosotros mismos.

¿La solución?

Sentirnos bien con nosotros mismos. Aceptar nuestra realidad. Saber vivir con ella y desde ella. Sentir que podemos dar a la vida y a los demás desde lo que somos. Vivir la vida como el que aporta desde la propia riqueza y que no depende de lo que le rodea para ser feliz. Aprender a vivir desde el encuentro con uno mismos y de la soledad que puede llenar nuestro vacío al darnos cuenta de que podemos ser felices dando y aportando desde lo que somos más que desde lo que poseemos.

Amar es el camino. Dar a los demás no hará sentirnos bien en la vida, no solamente con los otros sino con nosotros mismos.



29/8/14

Cortejando a la Buena Suerte


Nos desesperamos cuando las cosas no llegan, cuando no salen bien, cuando vienen de diferente forma. Hay momentos en los que arrojamos la toalla justo cuando estábamos a punto de conseguirlo. El azar, la Buena Suerte, no existe en sí, si no son por las circunstancias que vamos creando y por el trabajo y las actitudes que vamos desarrollando por nosotros mismos. La Suerte no viene por si sola sino que es el resultado de todo un proceso.

Saber estar en el momento adecuado, en el lugar adecuado y con las personas adecuadas, así como hacer los movimientos adecuados es todo un arte que por una parte constan de intuición y otra de la capacidad de saber intuir lo que se va a dar.

Saber intuir conlleva algo tan simple como conocer, estudiar, tener en cuenta todo lo que se ha dado y todo lo que se puede dar. La intuición no es mero instinto, es el instinto más el conocimiento que tenemos de las cosas y de como éstas suelen desarrollarse.

La intuición es dejar que nuestra mente, junto con nuestro corazón, decidan en base a lo que "queremos" y a lo que "sabemos" que puede llegar a darse.

Pero lo que es esencial que entre intuición y decisión tiene que darse lo más importante, saber construir lo necesario, las circunstancias para que se pueda dar aquello que queremos que se de en nuestra vida.



28/8/14

Ser independientes.


Sufrimos muchas veces y la mayor parte de ellas es por la dependencia que tenemos de las cosas o de las personas. Buscamos y exigimos libertad o libertades, pero la mayor libertad es la independencia que podemos tener de las personas, de las cosas y de las circunstancias.

La independencia y la libertad, sea personal, política o social, tienen un precio. El precio podemos verlo hacia atrás, hacia lo que perdemos. O podemos verlo hacia adelante, hacia lo que deseamos. Desprendernos y perder duelo. Ganar satisface.

Un embarazo conlleva una serie de problemas, de riesgos, de incomodidades, de dolores, de incertidumbres, pero conlleva una ilusión que solapa todos esos sentimientos y problemas. Un proceso que cuando llega a su culmen no se acuerda de todo el proceso que se ha pasado pues lo conseguido da sentido a todo lo vivido.

¿Donde radica la clave? Al igual que deseamos al niño que va a nacer, también deseamos el proyecto que deseamos. Soñarlo, vivirlo, gestarlo, desarrollarlo solo tiene sentido si lo hacemos desde el deseo, desde el amor, desde la pasión. Y cuando existen estos ingredientes de ser nosotros mismos, de aceptarnos, de ser independientes y libres, el proceso se hace mucho más fácil y llevadero.


27/8/14

Avanzar o Renunciar



Siempre hay situaciones que no vienen como nosotros queremos. ¿Qué hacemos? Protestar, quejarnos, criticar y un largo etcétera de cosas que lo único que hacen es "mantenernos en la situación que no queremos". Una actitud un tanto negativa y que posiblemente no ayuda. ¿Qué podemos hacer? Moer ficha y buscar alternativas.

Tener una actitud positiva nos ayuda a buscar alternativas, a buscar soluciones y a obtener resultados diferentes.

Mientras la negatividad nos frena, el ser positivo abre puertas, un amplio horizonte frente a nosotros. ¿Qué dicen nuestras respuestas y sentimientos de nosotros mismos en vez de las de las situaciones que vivimos?

En la vida tenemos dos opciones: avanzar o quedarse en el camino. Avanzar es lo natural, pues desde que nacemos, crecemos.

¿Cómo hacer de cada obstáculo algo positivo? En la mente está la respuesta de cada uno.



26/8/14

Podemos más de lo que creemos.


Son muchas las veces en las que nos decimos que no podemos.

Muchas las ocasiones en que no creemos en nosotros mismos.

Hay cantidad de ocasiones en que nosotros somos y nos ponemos nuestros propios limites.

Hasta que alguien nos anima a creer en nuestras posibilidades.

Y nos ayuda a creer que podemos lograrlo.

Todo es cuestión de creérnoslo nosotros mismos.

Darnos un margen de confianza.

Ir más allá de lo que nosotros creemos que podemos alcanzar.

Pensamiento positivo y compromiso con nosotros mismos.


22/8/14

Éxito Vs Miedo.



Tal vez cada un de nosotros es el mayor enemigo que tenemos a la hora de alcanzar nuestras metas, objetivos, deseos y sueños. El MIEDO es nuestro gran enemigo. Lo peor de todo que la mayor parte de los miedos que tenemos nunca acaban de suceder.

Si somos sinceros con nosotros mismos:
  • Si no tuviera miedo, ¿qué cosa haría en estos momentos?
  • ¿Qué miedos me han impedido llevar a cabo ciertas cosas?
  • ¿Qué miedos de todos los que he tenido en la vida se han llegado a realizar de verdad?
  • ¿Qué hay detrás de cada uno de los miedos?
  • ¿Cómo vencer los miedos?
Son preguntas que tenemos que pararnos a pensar, reflexionar y aprender a través de ellas sobre nuestros miedos y sobre nosotros mismos, ya que irremediablemente nuestros miedos hablan más de nosotros mismos que de otras cosas.

Nuestras vidas tienen tres momentos importantes: Los que ya han pasado y que nos condicionan para bien o para mal. Los que tienen que venir y que a veces nos llenan de ansiedad. Los presentes que son los que realmente tenemos que vivir.

De los momentos pasados nada podemos hacer por ellos, sino aprender. Del futuro poco podemos hacer sino adelantarlo o prevenirlo. Pre-ocuparnos por lo que puede venir nos lleva a no ocuparnos por lo que ya ha llegado. Y lo que ya ha llegado, la vida real y presente, es de lo que tenemos que ocuparnos, pues es lo que nos hace felices o no, lo que nos permite vivir la vida o alienarnos de ella.

Richard Carlson propone tener en cuenta las siguientes actitudes:
  • No sufrir por pequeñeces. 
  • Tomar conciencia de nuestros pensamientos  y de como influyen positiva o negativamente en nosotros.
  • Repetirnos una y otra vez: “La vida no es una emergencia, sabiendo relativizar todo un poco”. 
  • Aprender a vivir con la incertidumbre del mañana y aprender a manejarnos en ella.
Yo añadiría desprendernos de cantidad de apegos que son una pesada lacra en nuestra vida y que ocupan en nuestros sentimientos, mentes o espacios físicos un lugar demasiado importante. En una palabra, ser más libres.

Hace pocos días me comentaba una persona que cuando cambiamos de casa nos damos cuenta de la cantidad de cosas que acumulamos y que ni tan siquiera utilizamos ni a diario, ni en semanas, ni en meses. Y no digamos a nivel mental.

¿Cuál es el mejor antídoto? 
  • La información sobre aquello que tenemos miedo. A mayor información, más controlamos lo que tememos y menos miedo.
  • Mayor conocimiento sobre nosotros mismos, que a la larga es a quien más tememos.
  • Aceptarnos por lo que somos y no por lo que tenemos o podemos conseguir.

20/8/14

¿Vuelva usted mañana?



Entre las grandes actitudes que nos alejan de nuestras metas y objetivos está la "Procrastinación". El arte de dejar todo para más tarde, para mañana, para un mejor momento.

Puede ocurrir en una ocasión, pero cuando las ocasiones se convierten en actitudes son éstas las que trazan la linea de nuestra vida y lo que en ella vamos a conseguir. Y así vemos dejando la dieta, el buen estilo de vida, la vida más ordenada que deseamos tener, los negocios o trabajos que nos gustaría inciar.

Unas veces dependemos de las emociones: "no me siento con fuerzas en este momento", "no creo que yo pueda conseguirlo", "no valgo para ello", y un largo etcétera de sentimientos que nos asaltan y nos ponen constantemente contra las cuerdas.

Otras veces depende de la desidia: La motivación no es clara. La pereza y el confort personal pueden más que nuestros sueños e intereses.

Quizás se la lucha entre la seguridad y la inseguridad que se da dentro de uno mismo. Salir de la zona de confort o salir al mundo incomodo que nos obliga a arriesgar, a trabajar, a hacer cosas de una forma constante y comprometida.

¿Cuál es el remedio?
  • Sentido de responsabilidad. Lo hacemos porque lo hemos elegido, porque lo queremos y porque mi madurez me lleva a comprometerme con ello, haga frío o calor, llueva o nieve. Nuestro éxito personal va mucho más allá de nuestras emociones. Tiene que ver mucho más con el compromiso, la responsabilidad y el sentirse sujeto y dueño de uno mismo.
  • Poner fechas a corto, medio y largo plazo. Fechas que nos obligarán a ponernos en camino ya. La velocidad puede ser o no importante. De ella depende el tiempo que tardemos en llegar a nuestro objetivo.
  • Tener siempre el foco en lo que queremos, en lo que hemos elegido y en lo que deseamos. Elegir más que renunciar. Tener la visión en la meta y en los objetivos, junto con sus beneficios, acrecentará nuestra motivación.




19/8/14

Cuando te digan: "Tu no puedes".



Un bonito video en el que la confianza en uno mismo y en lo que uno cree son fundamentales en la vida y en el éxito que uno persigue en su propia vida personal, social o laborar.

No importan las miradas de rechazo, mientras tu creas.

No importa que pisoteen tus sueños, mientras tu sigas creyendo.

No importa lo que otros hagan, si tu estás convencido de lo que quieres hacer en la vida.


18/8/14

Actitudes para el éxito: Prioridades


Dice el dicho que "Quien mucho abarca, poco aprieta". O como leemos en la foto del proverbiio zen que "El cazador que acecha dos conejos no atrapa ninguno". Esteve Covey diría: "Lo primero es lo primero".

La dispersión es algo que nos aleja de nuestros objetivos. Cada vez que tenemos que retomar el objetivo que tenemos empleamos más esfuerzo y más tiempo del que normalmente necesitamos. Muchas son las opiniones al respecto de que gran parte del trabajo que tenemos que realizar cada día lo podemos desarrollar en mucho menos tiempo del que utilizamos. Hasta en cuestión de relaciones humanas se dice que es más importante la calidad de la relación que el tiempo que puedes dedicarle a ella.

Imagínate por un momento:
  • Estas leyendo un libro. De repente te interrumpen: una llamada telefónica, te levantas a picar algo a la cocina, piensas en otra cosas... Vuelves al libro. ¿Empiezas con el mismo ritmo que llevabas? ¿Te cuesta empezar y habituarte nuevamente a la lectura?
  • Estás estudiando y de repente te vienen a la mente imágenes del día con tus amigos o amigas. Simplemente te distraes con una canción que estás escuchando mientras estudias. ¿Qué pasa? Volver a empezar, a coger el ritmo de lo que estabas haciendo y a unir todos los puntos que te hacen coger el hilo y el sentido de lo que estás aprendiendo.



La solución es muy simple: Atención Plena. Una mente capaz de centrarse en lo que está haciendo en cada momento y, sobre todo, disfrutar de lo que se está haciendo ya que como decía el proverbio zen si estamos haciendo una cosa o dos al mismo tiempo, o pensando en otra mientras hacemos una resulta que posiblemente hagamos a media una y mal otra, pero lo que sí es seguro es que no disfrutemos de lo que estamos haciendo.

Es curioso que, por ejemplo en las personas que aman y esperan al mismo tiempo algo a cambio, acaben no disfrutando de lo que el amor es y quejándose de la no correspondencia. 

Y así es la vida, el trabajo, las relaciones: vivir el presente y prestar atención plena a lo que se hace. Entonces sí, las cosas se harán con intensidad, se gozarán de ellas, tal vez se acaben mucho antes y mejor hechas y sentiremos el éxito en nuestra vida puesto que vivimos plenamente cada una de las cosas que estamos haciendo.

15/8/14

¿Modificar o eliminar hábitos?



Siempre ha sido un dilema hacia donde mirar, porque la mirada, el pensamiento que tenemos influye poderosamente en lo que hacemos. ¿Elegimos o renunciamos? ¿Queremos esto o no queremos aquello? El poder del enfoque, y en especial el enfoque lingüístico con el que nos dirigimos hacia nosotros mismos es muchas veces determinante.
  • ¿El no por delante? Expresiones como quiero dejar de fumar, no quiero estar gordo, no deseo este tipo de vida hacen que nuestra mente esté enfocada en lo que no queremos en vez de enfocarnos en lo que sí deseamos. Elegir un lenguaje mucho más positivo nos hace visualiza lo que sí queremos y deseamos. Permite que nos motivemos mucho más. Quiero sentirme ágil, tener una mayor calidad de vida, descansar más a menudo, vivir con más tranquilidad nos enfocan a lo que queremos y deseamos. Nos permite visualizarlo y al visualizarlo nos permite desearlo con más intensidad. Con ello vendrá una mayor motivación.
  • Si renunciamos al tabaco, a las comidas copiosas o que nos afectan a la salud, a dejar la comodidad nuestra vida y nuestras decisiones cargarán con un sobrepeso, el de aquello que dejamos. Es muy difícil caminar por la vida con sobrepeso. Lo que dejamos atrás lo dejamos por la simple y sencilla razón de que hemos elegido. Y si hemos elegido nuestra vida tiene que valorar lo que elegimos y fijarse constantemente en ello. Nos permitirá caminar con más tranquilidad e ilusión.
  • No eliminamos hábitos o costumbres. Elegimos otras cosas, otros estilos de vida, nuevos hábitos. En la medida en que damos lugar a lo nuevo, lo viejo o perjudicial irá desapareciendo sin que tengamos que luchar contra ello. No eliminamos, transformamos y elegimos lo que nos conviene.

14/8/14

Planificando



Planificar es importante, ¿por qué?

Entre otras cosas porque en medio de las decisiones que tomamos a diario, o incluso en las que son importantes, las emociones juegan un papel muy importante, y tan importante que a veces perdemos la capacidad de reflexiona, de pensar y de darnos cuenta de los pequeños detalles que se nos pueden interponer en el camino. Las emociones son buenas, pero tienen su parte detractora que puede hacernos jugar una mala pasada.

Es por ello que saber lo que vamos hacer cuando vamos a iniciar nuestro proyecto, y también tener de antemano los imprevistos que nos puedan surgir en el camino con sus posibles soluciones o alternativas nos dará una mayor posibilidad de éxito. Dicen que quienes escriben sus metas tienen una porcentaje mucho más alto de probabilidades de conseguirlas.

Tener una "lista" de alternativas a todo aquello que pueda suceder nos hará arrancar con un índice mayor de seguridad y de confianza en nosotros mismos pues arrancamos sabiendo el camino que vamos a transitar, las posibles dificultades que vamos a encontrar y las posibles alternativas que podemos escoger. No arrancamos totalmente desprotegidos, sino con la cabeza lo mejor amueblada posible.

¿Y si la voluntad me falla? ¿Y si caigo en el desánimo? Hay momentos en los que de seguro aparecerán. Pues tener una buena "lista" de motivos, de frases que nos levanten el ánimo y de autosugerencias será esencial. Es por eso que en nuestro equipaje no podemos dejar de lado la "auto motivación". Habrá momentos en los que otros nos motiven, pero en los momentos más cruciales estaremos "solos y con nosotros mismos". Por eso "mis propias alternativas" mentales y motivacionales tendrán que estar al alcance de la mano.


13/8/14

¿Impulsos o reflexión?



Otro de los obstáculos que nos encontramos a la hora de conseguir nuestros objetivos en la vida es la del eterno dilema que hay entre los impulsos y la reflexión, entre las emociones y las razones, ente los sentimientos y la lógica. Somos una especie que se diferencia del resto por su carácter racional, pero curiosamente nos movemos más por lo emocional que por las ideas en las que creemos y que por los valores que nos rigen en la vida.

¿Recuerdas las veces en las que te has dejado llevar por las emociones? ¿Fueron buenos los resultados? ¿Te has arrepentido alguna vez por haberte dejado llevar por tus impulsos?

Las razones, la lógica y nuestras creencias cuando obedecen a un planteamiento serio de la vida nos sirven como guía hacia lo que queremos y buscamos. Los impulsos, que unas veces pueden ser buenos y otras veces malos, nos tienen a merced de lo que sucede y de como nos sentimos en el momento. La razón nos mantiene en el sendero, con el objetivo firme y concreto a pesar de que las emociones nos puedan tambalear.

La falta de voluntad, de constancia, de persistencia, de perseverancia obedecen más a nuestro estado emocional que a las razones que podamos tener en la vida. Las emociones hacen que nos refugiemos en lo que no queremos y abandonemos nuestros sueños. ¿Por qué? Las emociones pueden más que las razones, que los motivos. 

El deseo de algo, el querer satisfacerlo de forma inmediata, el obtener esa recompensa ya, hace que los objetivos a medio y largo plazo queden relegados a un segundo o tercer plano de tal manera que acabemos aparcándolos de por vida. Es la lucha entre lo inmediato y lo que tenemos que trabajar, entre lo fácil y lo que nos cuesta.

Saber frenar, retrasar, esperar son virtudes que nos ayudarán a conseguir lo que queremos e incluso a valorarlo de una forma más profunda ya que siempre valoramos más lo que nos ha costado conseguir que aquello que ha sido fácil obtener.

No es cuestión de renunciar, sino de saber aceptar los plazos que todo tiene en la vida. Hace unos días leía la frase que que una mujer hace a su hijo en nueve meses, y no por ello nueve mujeres hacen a un hijo en una semana. La mariposa es un buen ejemplo de lo que son los procesos de cambio y como es necesario el esfuerzo y la constancia para poder romper el capullo y salir a volar.

Somos seres humanos. Tenemos sentimientos, pero somos algo mucho más grande que ellos.


12/8/14

La fuerza de la motivación.



Conseguir objetivos, y sobre todo objetivos en los que hemos fallado varias veces tiene un ingrediente básico para no arrojar la toalla: La Motivación. Y ésta tiene un ingrediente esencial, "el motivo por el que yo lo quiero hacer".

Por desgracia muchas veces los motivos que tenemos no son nuestros, son de otros. ¿Lo hacemos por sentirnos aceptados? ¿Lo buscamos por querer agradar? ¿Tal vez porque nos sentimos obligados?

El motivo, para que funcione, tiene que ser personal e intransferible. Nadie va a realizar algo por nosotros. Tal vez nos ayuden una, dos o tres veces. Poco después nos daremos cuenta de que "o lo hacemos por nosotros o estaremos más solos que la una".

El motivo tiene que ser importante para uno mismo:
  • Tiene que tener una repercusión personal a nivel personal que me haga sentir bien conmigo mismo. Si hago algo que no me satisface a mi mismo acabaré dependiendo de otras personas, y a la larga me acabaré cansando de algo que para mi no tiene sentido.
  • Ha de tener un valor añadido al ser capaz de mejorar el entorno interpersonal y social. No en el sentido de que me acepten o de que me busquen, sino en el sentido de que soy capaz de aportar desde mi mismo, desde lo que soy y desde lo que llevo dentro.
  • La motivación va ligada con lo que es natural en mí como persona. Es por ello que aunque haya momentos en los que puede ser duro el dar pasos por la vida, al ser capaz de integrarlo dentro lo que soy, busco y deseo desde dentro, se me hace mucho más feliz el hacerlo.
  • Lo que si creo que es esencial es que cuando hay motivación el foco está en el objetivo y no en las renuncias que se hacen, está en lo que se persigue y no en las dificultades, aún a pesar de que es costoso el encontráserlas.

11/8/14

Etiquetarse: ¿El primer obstáculo hacia el éxito?


Ante el éxito tenemos que afrontar obstáculos. Unos son obstáculos que nos ponemos a nosotros mismos y otros son los obstáculos que nos ponen los demás. Entre ellos estan las etiquetas con las que generalizamos experiencias tenidas en la vida. ¿Quién no ha intentado dejar de fumar, de comer de forma poco saludable o de hacer ejercicio? ¿Quién no ha querido obtener mejores empleos, rendimientos o resultados? Muchos de nosotros lo hemos experimentado. ¿Qué ha sucedido entonces? Que las imágenes de los intentos fallidos vienen a nuestra mente y tienen más fuerza que lo que queremos conseguir.

"Nos etiquetamos". Es la realidad. El "no puedo", "es inútil", "no lo conseguiré", "ya lo he intentado varias veces sin conseguirlo", etc. hace que claudiquemos y arrojemos la toalla una y otra vez aparcando nuestros sueños a un lado.

Puede ocurrir que las etiquetas nos las pongan otros, incluso gente que nos quiere y que no ven claro lo que queremos alcanzar. Nos tachan de idealistas, de no tener cualidades o actitudes para poder conseguirlo.

¿Cuál es el antídoto para intentar conseguirlo una y otra vez más?
  • Armarse de ilusión. Es el primer paso. Sin ilusión no vamos a ninguna parte. La ilusióm, al igual que la fe mueve montañas.
  • Enamorarse de lo que queremos conseguir. Pero la ilusión es cuando te enamoras de algo, lo imaginas, lo visualizas en tu vida y ves todo lo que puede aportar en tu vida. De la misma manera que nos enamoramos de nuestras parejas también lo hacemos de nuestras metas. No me enamoro de lo que no quiero, sino de lo que sí quiero.
  • Ser positivo y optimista ante lo que quiero. Es tener en mente que el objetivo sí lo podemos alcanzar, que está al alcance de nuestras manos siempre y cuando pongamos de nuestra parte. Ser positivo es tomarse las dificultades como retos. Somos más accesibles ante los retos que ante las dificultades.
  • Aceptar que los errores son parte del camino. Los errores son parte del camino. No son un obstáculo, son un punto de aprendizaje y de saber como no hacer las cosas para intentar saber como sí hacerlas y que funciones. Reto y aprendizaje van de la mano.
  • Dejar de justificarse y dar pasos. Tal vez el reconocimiento de uno mismo, de la actitud que se tiene y no buscar disculpas es lo importante. Quien quiere conseguir algo busca soluciones, quien no busca disculpas. Soluciones es tener en mente pasos que se pueden dar, poco a poco, pero que se pueden y tienen que dar.
Es por ello que la mejor etiqueta que nos podemos poner en la mente es la de que sí podemos lograr aquello que realmente deseamos, siempre y cuando nos enamoremos de ello, creamos en ello y queramos ir aprendiendo a mejorar las respuestas en cada momento del camino.






8/8/14

Expresar los sentimientos



Los sentimientos son parte importante de nuestras vidas al punto de condicionarlas para bien o para mal. De nuestros sentimientos dependen en gran medida nuestra manera de estar presente en la vida, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones. De nuestros sentimientos dependen que nos sintamos bien o mal y de que hagamos sentir bien o mal a otros.

El dilema siempre está en si los expresamos o no, o bien en la forma de expresarlo.

¿Los expresamos? ¿Por qué no? Son nuestros sentimientos y es la forma que tenemos de ver la vida y las relaciones de los demás. 

Expresarlos nos dará, muy posiblemente, la posibilidad de recibir la reacción de los demás. Unas veces nos harán ver que nuestros sentimientos son normales y otras que nuestros sentimientos son meramente fruto de nuestra manera de pensar y de ver la vida, que muchas veces no concuerda con la realidad. Son impresiones muy subjetivas que tenemos, pero que nos condicionan a nivel interno y externo.

Interno porque nos hacen sentirnos como personas bien o mal con nosotros mismos. Externamente porque condiciona nuestra relación con los demás.

Pero el verdadero caballo de batalla es "la forma" en cómo expresamos nuestros sentimientos. Muchas veces los expresamos bien, como algo que sucede en nosotros evitando inmiscuir o culpabilizar a otros en la culpa de los sentimientos que tenemos.

Pero cabe la posibilidad de dejar ver a los demás nuestros sentimientos centrándonos en nosotros mismos. Somos nosotros los que los tenemos y no otras personas los que los han generado en nosotros. Es aquí donde abrimos la puerta a mostrarlos sin enjuiciar a nadie y de contrastar lo que pensamos con lo que realmente nos ha sucedido.

No expresar los sentimientos conlleva un desgaste total de nuestra vida. Sería como permitir que crecieran dentro de nosotros como si de una olla exprés se tratara. Hay que sacarlos afuera, de lo contrario estallaríamos como la olla que no tiene su válvula de salida.

Pero la salida tiene que ser como la de la olla a presión, tiene que tener una válvula que no haga daño a nadie, que respete los sentimientos de los demás.

El aprendizaje pasa por conectar más con el corazón para guardar un equilibrio entre lo que se piensa y lo que se siente.


7/8/14

Amar para conocernos



Dicen, y creo a pies puntillas en ello, de que el amor es algo que cuanto más das multiplica, es decir, más tienes. ¿Por qué?
  • El amor es una experiencia basada, por una parte, en dar y regalar aquello que tenemos sin esperar nada a cambio. La verdad es que cuanto más lo hacemos es porque sentimos que ayudamos a otras personas a sentirse bien y a satisfacer toda una serie de situaciones personas, sociales o económica.
  • El amor hace que se dispare la creatividad, el ingenio. Cuando estamos en una situación de tener que ayudar y las ganas de hacerlo son grandes, buscamos salidas y no nos frenamos ante las dificultades. Ello hace que la creatividad acreciente nuestras herramientas personales y haga que se perfeccionen otras que ya tenemos y que sí estábamos utilizando.
  • El amor no sabe de miedos. Es una fuerza mucho más grande. Y cuando el miedo no existe se abren muchas puertas a lo nuevo y lo desconocido. En estos campos el aprendizaje y el desarrollo es mucho mayor. ¿Por qué? Porque tenemos que actuar en situaciones desconocidas para nosotros y tenemos que desarrollar nuevos patrones de conducta.
  • El amor nos lleva a intentar siempre dar lo mejor. Ello nos lleva a pulir, mejorar, incrementar aquello que ya tenemos. Una especie de perfeccionismo sano que lo hacemos, no tanto por nosotros, sino por ayudar y la mejor retribución es aprender y crecer como personas.
El amor nos ayuda a conocer las necesidades del otro, a resolverlas, pero desarrollando nuestra personalidad mucho más.

El amor hace crecer a todo el mundo.

6/8/14

¿Quién soy?


Vivimos en una inmensa lucha entre el ser y el aparentar, entre lo que somos y lo que nos gustaría llegar a ser, entre nuestra propia identidad y lo que conseguimos obtener en la vida. Luchamos entre el Ser y el Tener, entre el Ser y nuestros Logros.

¿Somos lo que conseguimos? ¿Lo que logramos?
¿Somos lo que la gente aprecia en nosotros?
¿Somos, tal vez, lo que desprecia de nosotros?
¿Somos lo que hacemos?
¿Somos lo que decimos?
¿Somos lo que aparentamos?

En realidad somos, y quizá no todas las veces, lo que nos mostramos a nosotros mismos cuando no hay nadie a nuestro alrededor.

Somos lo que brota desde nosotros de forma libre y espontánea.

Somos aquello que nos hace disfrutar cuando nadie nos ve.

Somos aquello en lo que nos sentimos bien con nosotros mismos, sin que nuestra imagen, nuestras expectativas y nuestros logos nos condicionen en absoluto.

La realidad es que deseamos llegar a casa muchas veces para quitarnos ropas, caretas, apariencias y sentirnos libres con nosotros mismos.

No somos aquello que se espera de nosotros, ni incluso lo que yo espero de mi mismo, sino lo que realmente soy.



5/8/14

Amarse a si mismo.



Hay quien ama esperando algo a cambio, o quien hace cosas esperando recompensa de los demás. Y en el proceso estamos más atentos a lo que esperamos que a lo que estamos haciendo.

Hay quien, y son muchos en estas circunstancias, no saborea lo que hace, pues su vista no está en el presente sino en lo que espera de los demás. Una veces aparece, otras no. Mientras tanto nos perdemos la esencia de todo aquello que hacemos.

Cuando la recompensa exterior no llega llegamos incluso a renegar del amor entregado o del trabajo realizado, cuando aquello que haces por amor o aquello en lo que trabajas son independientes a la respuesta de la gente.

No creemos en al amor o en el trabajo gratuito, en el amor o el trabajo que nos hace sentir que somos nosotros mismos independientemente de que se nos acepte o no. El refrán de que "ándese caliente, ríase la gente", solo lo llegan a comprender los que encuentran sentido en aquello que hacen independientemente de si se sienten correspondidos o no.

Lo más curioso de todo es que el que dar, porque tiene sentido dar, da de lo que es y de lo que tiene. Mientras que el que espera algo a cambio da, no porque quiere dar, sino porque quiere recibir. Al final la pobreza señala más al que da porque ni tiene que al que da porque su naturaleza es darse a si mismo.

Y lo esencial, lo que más llena, es el sentirse bien con uno mismo. Y no lo consigo cuando se me reconozca, quiera o ame, sino cuando me reconozco, quiero y amo con lo que soy y lo que doy. La sonrisa y satisfacción del que da es mucho más grande cuando da que cuando recibe.