15/8/13

¿Anclados en el pasado?




¿Te acuerdas de aquella experiencia de la mujer de Lot cuando dejaron Sodoma y Gomorra? Miró para atrás y quedó convertida en estatua de sal. Aunque no deja de ser parte de la catequesis bíblica y de los mitos que muchas veces nos acompañan en la vida no deja de tener todo su sentido. Somos más de uno los que miramos al pasado y por culpa de él nos quedamos petrificados, fosilizados, inmóviles y paralíticos a la hora de vivir.
  • Añoramos tiempos mejores, el pasado siempre fue mejor, afirmamos muchas veces.
  • El pasado pesa como una losa en nuestras vidas. Hasta los problemas del presente tienen que ser explicados por experiencias traumáticas del pasado, incluso las vividas en el propio vientre de nuestra madre.
  • El pasado nos sirve para generalizar experiencias de errores cometidos.
  • El pasado sirve para asumir un papel de víctima y de lamentación que nos mantiene entretenidos en vez de buscar situaciones que nos hagan la vida mucho más confortable.
La mayoría de las personas 
tienen miedo a la muerte 
porque no han hecho nada de su vida.

Peter Alexander Ustinov

Esa es la realidad. Vivimos más en el pasado que en el presente. Y también nos preocupa más el futuro que el propio presente. Al final la vida se nos va en un abrir y cerrar de ojos y no hemos disfrutado de ella. Dicen que al final de la vida la angustia más grande que tienen los que se están muriendo es aquella de darse cuenta de lo que pudieron hacer y no lo han hecho y la mayor parte de las veces por miedo a meter la pata.

Tal vez nos ayude unas pequeñas preguntas para cambiar esa sensación que tenemos de culpar a todo lo que nos ha pasado en la vida, puesto que son cosas que han pasado y ya no las puedo cambiar:
  • ¿Qué es lo que realmente quiero?
  • ¿Qué o quien me impide conseguir lo que quiero?
  • ¿CÓMO podría llegar a conseguirlo?
  • ¿Qué pasos, aunque sean pequeños, puedo dar para ello?
Enfocarnos en el presente, intentando construir el futuro, la vida que SI queremos, es estar enfocados en la vida y no en la muerte, en aquello que ya no está. Y si tenemos que mirar hacia el pasado que sólo sea para coger carrerilla o impulso para seguir caminando hacia el futuro.


14/8/13

¿Empleo o trabajo?



Me gustó un artículo de Ana Novo sobre "salir de la crisis". Transcribo parte de él porque creo que con esta parte podemos entender el resto:
Desempleo es no tener empleo. La situación en la que se encuentra quien quiere y puede trabajar y está sin empleo. 
Empleo es la plaza o puesto de trabajo que ocupa un trabajador “por cuenta ajena”, esto es, al servicio de un empresario o empresa, pública o privada. Si el desempleo es tu problema, la única solución es que exista una empresa con un puesto de trabajo vacante, que coincida con tu perfil, te interesen sus condiciones laborales y que seas elegido entre varios candidatos. 
¿Estás seguro de que ésta es la única solución? ¿Y los profesionales mecánicos, fontaneros, informáticos, dentistas, abogados…? ¿Y los millonarios? Todos están en desempleo pero no tienen los mismos problemas que tú: trabajan y obtienen un medio de vida, o viven de las rentas. 
Tu verdadero problema es estar convencido de que si no tienes un empleo no tendrás ninguna posibilidad de conseguir ingresos con los que mantenerte y sostener a tu familia y además realizarte y sentirte valioso y digno. 
La ventaja de tomar conciencia de este error es que te abres a nuevas posibilidades. Grábate a fuego: Trabajar es necesario, un empleo no....
Me preocupa porque, en realidad, dependemos de los que deciden. Buscamos empleo que nos mantenga un tanto seguros. Trabajamos, regalamos nuestras horas a cambio de un salario y poco más. Difícilmente podremos salir de situaciones que nos mantengan libres desde un punto de vista financiero. Siempre dependeremos de que "nos quieran y nos contraten", sobre todo en este mundo tan competitivo.

A veces me viene la imagen del paralítico en la piscina de Siloé que esperaba que alguien le tirara a la piscina en el momento en que se movieran las aguas para que se obrara el milagro y volviera a caminar. Esperamos que alguien nos de empleo, que alguien nos ayude, que alguien nos de la oportunidad. Y en realidad, ¿qué pensamos de nosotros mismos en estas situaciones?

Los que somos autónomos sabemos que cada día tenemos que salir a la calle en busca de clientes. No estamos contratados. Dependemos de los clientes que buscamos y necesiten y aprecien los servicios que ofrecemos. No podemos echar la culpa a la crisis económica, porque lamentarnos de ello no nos ayudará. Simplemente tenemos que abrirnos un lugar, refinar los servicios y hacer que nuestro trabajo valga por si mismo. Si no lo conseguimos tenemos que cerrar nuestro trabajo. ¿nos lo podemos permitir? No. simplemente no. No tenemos empleo, pero si trabajo. Depende de como yo me valore a mi mismo y al servicio que ofrezco el resultado que yo pueda obtener. Lo que sí está claro es que la seguridad nos lleva a no pensar, y el no pensar a ofrecer siempre lo mismo y de la misma manera.

O crecemos, nos adaptamos, cambiamos y mejoramos lo que ofrecemos o nos vamos al tacho. Eso es lo bueno que tiene trabajar en contra de ser empleado, que te lo tienes que currar cada día, porque si no no hay dinero a fin de mes. ¿Qué hacer? Prepararse cada día para ofrecer las mejores cualidades de uno mismo a las necesidades que tiene que satisfacer las personas que necesitan de lo que sabemos o hacemos. 

Tal vez la crisis despierte el gigante interior que llevamos dentro, del que no somos conscientes o del que dudamos. ¿Será la hora de despertarlo?

Yo se que buscamos la seguridad en nuestras vidas, seguridad que muchas veces paraliza y frena la mayor parte de los talentos y de la libertad que podemos tener.


13/8/13

Cerebro, principio y procesos



Es curioso que la mayor parte de las grandes ideas nacen cuando estás desconectado del mundo donde tienes que desarrollarlas. Es cuando desconectas el mejor momento para que te vengan a la cabeza. Es por ello que muchos llevan en sus bolsillos o bolsos pequeñas libretas donde poder anotarlas. Unas veces pueden surgir en el coche, de vuelta a casa, otras en la ducha. Hay momentos en los que te vienen a media noche, mientras intentas dormirte o cuando, de repente, te despiertas en la madrugada. Son los estados de libertad de la mente que trabaja por su cuenta y recoge cantidad de datos que están almacenados en ella. Es curioso como Margaret Heffernan  hace alusión a que debería haber en las empresas, y por qué no en la vida diaria, esos momentos de libertad para que la mente se explaye en lo que quiera y tenga libertad para pensar por si misma. Es una experiencia que todos tenemos: algo no nos sale, no lo recordamos y cuando nos olvidamos de ello y desconectamos de lo que perseguimos, de repente, nos viene la solución. ¿Es la ansiedad por conseguir algo la que nos aleja de ello?

También me ha llamado la atención la mención que hace de los tres principio del éxito de Warren Buffett:
  • Energía: Si no vivimos con energía y entusiasmo aquello que perseguimos, difícilmente lo conseguiremos. Y la energía se nos nota en la manera de comunicar, de caminar, de trabajar y de vivir aquello que nos pone en camino. Si contagiamos a los demás con nuestra actitud, es nuestra actitud la que nos debe mantener entusiasmados.
  • Inteligencia: Que no es tanto "el saber por saber", sino más bien la capacidad de adaptarnos a las circunstancias y sacar provecho de ellas a pesar de las dificultades, lo que en otros términos llamaríamos pro actividad, creatividad, iniciativa y adaptación. Saber ver oportunidades donde generalmente nadie las ve: ¿espíritu optimista?
  • Integridad: Saber decir no cuando hay que elegir entre mantenerse en el camino de aquello que perseguimos y lo que nos puede separar de ello.
Interesante también tener a tu lado a alguien que te pregunte y que te pida que seas realista y concreto, que sepas marcar objetivos, tiempos y metas que puedan ser reales. A veces podemos tener la tentación de escaparnos de ellas, de evadirnos, de postponerlas, pero cuando hay alguien a tu lado que te las pide sabes que el camino no está simplemente en la mente, tienes que trazarlo en un papel, concretarlo en el tiempo y saber marcarte plazos. Interesante el proceso de coaching que yo mismo esto realizando hacia objetivos que me propongo. Tony, mi Coach, está ahí acompañándome y pidiéndome claridad en el camino a realizar. Gracias Tony por ello.


12/8/13

Ampliando perspectivas


¿Sabes que es lo que sale en la imagen? ¿El cerebro? ¿Una hoja? ¿Qué dirías que es? Es una pregunta que hacían en una película que estaban haciendo esta tarde: Soul Surfer, basada en una historia real. Pero bueno, la imagen que ves puede decir muchas cosas, pero una vez que se ve la imagen real la profesora explica que para poder captar la realidad no la podemos ver desde cerca, hay que verla desde perspectivas diferentes. Curiosamente coincidía un poco con lo que leía esta tarde en el libro de "Descubrir la neurodidáctica" de Anna Forés Miravalles y Marta Ligioiz Vázquez en el que muchas veces creemos que el mapa que tenemos en la mente refleja el territorio de la misma vida.

Buscamos seguridades, dicen en el libro, y nos sentamos en el mismo sitio, recorremos las mismas rutas, comemos los mismos platos, vemos el mismo tipo de películas y tendemos, entre otras cosas, a refugiarnos en el mismo tipo de amigos. Buscamos, al igual que los animales, marcar el territorio de tal manera que podamos sentirnos seguros, no excluidos y sin sentirnos amenazados por personas, grupos, valores que nos cuestionen de una u otra manera.

¿Qué pasaría si nos sentamos cada día en un sitio diferente a la hora de comer, hacemos una ruta diferente al salir de casa en dirección al trabajo, cambiamos de autor del libro que leemos o, simplemente, conocemos gente nueva? Posiblemente e damos al cerebro, dicen ellas y concuerdo yo, a que se expanda y vea cosas nuevas que generalmente no vemos por la situación de confort en la que nos sentimos y nos gusta estar. También comenzaríamos a ver "nuevas perspectivas" que amplían nuestra visión e iríamos más allá de ciertos instintos que nos mueven y nos hacen reaccionar de forma un tanto primaria e irracional.

Las palabras, explican ellas, pueden ser dichas en un contexto, entendidas en otro e interpretadas en otro totalmente diferente de tal manera que no ayudan a construir relaciones estables a niveles personales o de trabajo. Los hechos que a veces producen, a simple vista, una negativa a ser aceptados desde nuestra parte, pueden ser vistos también desde nuevas perspectivas si el cerebro está siempre en movimiento y buscando nuevas perspectivas en aquellos sitios que son comunes tanto en la casa, como en el trabajo como en los caminos que recorremos todos los días por nuestra vida.

Lo que simplemente puede ser una parte del cerebro, una hoja puede ser entendido en su contexto si nos alejamos de la perspectiva que tenemos y la analizamos desde un poco más lejos intentando buscar toda la información que podamos conseguir. ¿Nos interesa ser más objetivos o preferimos la seguridad de nuestras ideas, experiencias, creencias o valores al precio de valorar la vida y a los demás desde lo que realmente pueden aportarnos? La foto del inicio simplemente era esta, nos sucede lo mismo en la vida?:




10/8/13

Las 6 reglas del Éxito de Arnold Schwarzenneger

Te dejo un video de Arnold Schwarzenegger 6 pasos clave para el éxito. Interesante video en el que Arnold Schwarzenegger explica los 6 pasos para el éxito.

9/8/13

¿Me estoy estresando?



¿Sabías que el estrés afecta al 40% de los trabajadores norteamericanos y representa más de la mitad de los días de absentismo laboral?

¿Sabías que el estrés nos afecta en el rendimiento laboral, en nuestro clima afectivo y en nuestro desarrollo personal?

¿Sabías que el estrés no nos ayuda a tomar decisiones racionales?

Todos tenemos en mayor o menor medida experiencias de estrés. Es la lucha entre la realidad que vivimos y aquella a la que queremos llegar. Y al final, ni gozamos del camino ni posiblemente lleguemos a gozar del destino pues el estrés se mete en el medio sin darnos pie a vivir de una forma más racional.

¿Qué hacer, pues?
  1. Vivir el momento. No por mucho madrugar, amanece más temprano. La felicidad está más en gozar de lo que tenemos, aunque sea poco, que vivir angustiados y preocupados por lo que nos gustaría alcanzar. La realidad es lo que es y hay que disfrutarla.
  2. ¿Por qué preocuparme de lo que no puedo resolver o cambiar? Tal vez la aceptación es la llave, que no quiere decir resignación. Aceptar te da la posibilidad de ver las cosas como son y no como te gustaría que fueran al punto que una vez aceptada tienes la posibilidad de verla, de estudiarla y de cambiarla con más tranquilidad y objetividad.
  3. Actuar. "Preocuparnos" es anticipar algo que no se ha dado, y que posiblemente no se de. Ocuparnos de lo que tenemos que ocuparnos, de la realidad y centrarnos en ella no da el poder de vivir y de actuar, si es que podemos, sobre la misma realidad. No vivimos de suposiciones sino de la mera realidad presente en nuestras vidas y que podemos modificar con nuestras tomas de decisiones.
  4. Conectar con los demás, compartir aquello que nos preocupa o aquello que es parte de nuestra riqueza nos ayudará a liberarnos de la carga, no a olvidarnos, a liberarnos ya que entre varios la carga se hace más pequeña y a veces se llega a ver de otra manera. Si cambiamos nuestra manera de pensar, el mundo y los problemas también cambian. Muchas veces el estrés forma parte de nuestra manera de pensar y de ver las cosas.
  5. Desconectar. Nos comemos la bola muchas veces rumiando las cosas una y otra vez. ¿Qué tal un chiste? ¿Hacer ejercicio? ¿Cambiar de actividad? ¿Un poco de relajación? Somos dueños de nuestro destino, no sus víctimas. Por eso, hay que ser libres, incluso de aquello que buscamos y anhelamos. No podemos dejarnos aprehender por nuestras ilusiones al punto de perder la misma vida.
¿Lo mejor? Vivir sin estrés. Gozaremos más de la vida.

8/8/13

¿Amando la imperfección?


Me topé con ésta frase en el día de hoy en el Facebook. Me llamó la atención por varias cosas:

  • ¿Qué es la perfección en sí, especialmente en una persona? ¿Algo que cumple mis expectativas? ¿Algo que satisface mis necesidades? ¿Algo que no tiene fallos? La verdad es que la idea de la perfección, sobre todo en lo que se refiere a una persona, puede tener tantos puntos de vista. En la vida nos encontramos con gente que nos cae excelentemente y que, por el contrario, a otros se les atraganta. Y gente que a nosotros se nos atraganta y a otros le viene como anillo al dedo. Mirándolo desde fuera, ¿por qué sucede? ¿Es la perfección una proyección nuestra que daña a veces la realidad de lo que vemos o utilizamos?
  • ¿Ser perfecto para otra persona? Mal asunto. Si no soy perfectamente yo todo aquello que pueda dar a los demás me dejará insatisfecho e infeliz conmigo mismo. Pensamos demasiado en los demás sin olvidarnos de algo primordial: "amar al otro como a uno mismo". Si no me amo, mimo, cuido y desarrollo, ¿qué puedo darle a los demás? Lo mejor es dar la mejor versión de uno mismo teniendo por seguro que nunca agradaré a todo el mundo y que lo mejor es estar contento conmigo mismo. Al hacerlo así la propia alegría se contagia.
  • ¿Amar mis imperfecciones? Bueno, no se si imperfecciones, limitaciones, defectos o realidad personal. Toca amarse y aceptarse tal y como uno es. En línea con lo anteriormente dicho si yo no me amo y acepto, difícilmente podré amar y aceptar. ¿Y qué es una imperfección en mí? ¿Una limitación?¿Algo que yo no he desarrollado tanto o en el mismo sentido que otros? Tal vez otros no hayan desarrollado algo tanto como yo o en el mismo sentido. ¿Te imaginas una vida de todos iguales? Tal vez sería aburrido y antinatural, además de ser una vida en la que no nos aportaríamos nada nuevo ni pudiéramos complementarnos. Somos diferentes y hay que reconocerlo y aceptarlo, así como valorar lo que es diferente. ¿Qué aporta lo diferente a mi vida?
  • ¿Hay alguien perfecto? Yo creo que no, además de lo dicho del concepto de la perfección. ¿Te imaginas que siendo todos imperfectos nos viéramos como tal. ¡Qué difícil sería! Y a propósito, ¿por qué me molesta tanto la imperfección si en el fondo es el común denominador del ser humano? ¿Podré ser feliz con mi imperfección? Creo que la felicidad está es saborear lo que tienes en tu propia vida. Poco a poco lo puedes ir puliendo pero sin olvidarte jamás que la felicidad es posible en medio de lo imperfecto y que aunque perfeccionemos algunas cosas otras quedarán ahí, cojeando de alguna pata.

7/8/13

Liderazgo y seducción



Creo que una de las cosas que más acompaña al éxito en un líder es el arte de la seducción, pero no la seducción con la finalidad de conseguir lo que uno quiere sino más bien la de seducir con la búsqueda entusiasmada con su propia vida de aquello en lo que realmente cree.

Digo, ante todo, "con su propia vida" porque no seguimos a quien nos convence con palabras sino a aquél que nos seduce con su manera de vivir. Hace tiempo leía que no debemos dejarnos llevar por aquello que hablan sin la experiencia, sino más bien por aquellos que nos hablan desde su propia experiencia. Es la vida, la ilusión, la pasión con la que uno vive la que nos hace creer no en lo que dice sino en lo que hace. Obras son amores y no buenas razones. La pasión por aquello que buscamos habla por si sola.

Por otra parte está que el líder seduce no por aquello que impone, sino más bien por aquello que cree a pesar de que los demás no crean en ello. Tal vez el ver a alguien que va a contracorriente nos hace pensar que tiene más credibilidad que aquellos que caminamos y bailamos al son de los demás. Uno cree en sí mismo, en sus objetivos y en sus ilusiones de una manera tan clara que no importa lo que los demás digan, sigue adelante y aunque sea solo. No cree en la imposición, simplemente invita a vivir la misma experiencia como algo que merece la pena. Ve en lo que ofrece algo que satisface a los demás.

A veces nos sentimos mal porque los demás no nos siguen. Tal vez lo que buscamos no sea lo mismo que buscan. Puede ser que no sepamos transmitir la ilusión que nos produce a nosotros mismos. Quizás no lleguemos a la necesidad real que ellos sienten. 

Nuestra vida, sea en el ámbito que sea, familiar, laboral o personal tiene que ilusionarnos, primeramente, a nosotros mismos y no verlo como una carga, sino como una ilusión que se vive. Nuestra vida habla por si sola, tal vez después, nos pregunten el porqué lo vivimos así. Es ahí cuando las palabras no hacen más que explicar porque vivimos con ilusión aquello en lo que creemos.


6/8/13

Las dos murallas



No se si has tenido alguna vez esa experiencia de encontrarte en la vida ante una gran obstáculo. Puede ser un obstáculo físico, burocrático, social, familiar, económico, personal pero que no deja de ser un obstáculo. Muchas veces nos hemos quedado mirando hacia él como "el imposible" y hemos adoptado las actitudes pertinentes: impotencia, incredulidad, desmoronamiento, desilusión, apatía y ¡cuántas más! Y todo ello porque generalmente hemos optado por quedar mirándonos hacia el obstáculo.

Hay momentos en los que, despreocupados por el obstáculo, nuestra mente se ha quedado libre para pensar, divagar y estar abierta a lo que venga. De repente una luz entra y nos enfoca hacia otro obstáculo, tal vez mucho más real que el primero. Me enfoca hacia mí mismo, sí, hacia mí mismo para decirme que yo soy el obstáculo. ¿Cómo? Si, lo que has oído, que yo soy nada mas y nada menos que el obstáculo. Pero...., ¿cómo es posible?

Por la sencilla razón de que nos sentimos pequeños ante los retos de la vida, impotentes ante aquello que creemos que es imposible superar, vencidos ante situaciones que nos vienen grandes. Y como diría Einstein: "Lo hizo porque nadie le dijo que era imposible hacerlo". Ni más ni menos. Es el diálogo irracional que mantenemos muchas veces los que nos ciega a ver nuestras propias posibilidades y nos centra en ese miedo paralizante de lanzarnos a la consecución de lo que queremos. Viene a mi mente esa frase de "poder es querer".

Veo que aquellos que lo han logrado, sea el éxito personal, deportivo, económico, social, musical o cualquier otro es porque "lo han querido". Los que no lo hemos conseguido ponemos las excusas. Los que sí lo han conseguido han puesto la voluntad y una palabra que les ha acompañado a lo largo de su sueño: "¿Cómo?". Si, el "cómo" es lo que nos abre a la posibilidad y a la búsqueda de lo que deseamos. Sí, el "cómo", es el de la persona que no cierra la puerta al mundo de las posibilidades. El "cómo" es la actitud de búsqueda que vence al miedo paralizante, a la desilusión que mata el sueño, a la desesperanza que no vida más allá de los obstáculos.

El otro muro soy yo, con mis ideas limitantes. Es el muro más difícil de superar, el propio muro, la propia mente, la propia actitud. Y darse cuenta de ello ya es un primer paso. ¿Qué pasaría si durante el día reemplazo el no puedo, el es imposible, el no valgo para ello, por un cómo puedo conseguirlo. Deja que el cómo entre en la mente. Tal vez en medio de un partido, de un paseo, de una comida o después de un chiste surja la respuesta. Es tan simple como darle la orden al cerebro y dejar que le trabaje para ti. Todo llega cuando creemos en el sueño y en nosotros mismos.

5/8/13

¿Podemos controlar nuestras reacciones?


Estamos rodeados de reacciones que nos sorprenden. Unas de ellas aportan muchos elementos positivos a la vida; otras, por el contrario, van cargadas de agresividad de tal manera que nos perjudican a nosotros mismos y, la mayor parte de las veces al entornos con el que nos relacionamos y a los grupos o equipos en los que estamos integrados. Ejemplos los hay de todo tipo: discusiones en familia, reacciones acaloradas en el trabajo, agresividad dentro y fuera de los terrenos de juego. Todos somos conscientes de reacciones que tenemos y que no nos gustaría tener. Hay algunas que parecen muy simples pero que determinan nuestro estado de ánimo y actitud hacia el trabajo y personas durante el resto del día: el tiempo climatológico, los cambios de planes, incidencias puntuales, etc. ¿Podemos controlar nuestras reacciones? 

En nuestras reacciones se da un proceso de cuatro pasos. En tres de ellos poco podemos hacer porque son procesos de nuestra misma naturaleza. El último paso si es decisivo y determina lo que sería nuestra actitud:
  1. Consciencia: Somos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor. Una palabra que se nos dice y escuchamos. La lluvia que vemos caer. El viento que nos refresca en verano o aquél que nos hace la vida incomoda en un día de tormenta. Cuando fijamos la atención en algo, somos conscientes de ello.
  2. Percepción. Se interpreta esa información: ¡¡¡Ufffff, se nos ha chafado el día de playa o de excursión!!!!!! "Ésta persona me mira de mala forma". Aquello que vemos y de lo que somos conscientes va cargado de un significado que nosotros le ponemos.
  3. Sensación. Se aportan emociones. Vemos las cosas de un modo diferente. Las emociones que contiene nuestra forma de ver las cosas nos hacen sentir de una manera concreta que nos predisponen a actuar de una manera u otra.
  4. Reacción. Nuestra respuesta a los pasos anteriores. Somos nosotros los que elegimos la respuesta que damos así como la interpretación que damos a los datos que tenemos. Mientras que para unos un acontecimiento puede ser bueno, para otros puede ser malo; mientras que para unos puede ser un obstáculo, para otros es un reto.

 La manera de controlar las reacciones depende de cuatro cosas importantes:
  1. Interpretaciones que damos a una realidad. Con una sola interpretación más posibilidades tenemos de no controlar nuestras reacciones. A mayor número de reacciones, mayor será el número de interpretaciones de la realidad entre las que podemos escoger y ello nos ayudará a ver más allá de lo que hay en nuestra mente y a poder escoger la que mayor objetividad presente.
  2. Reacciones en función de nuestros objetivos. Creo que las reacciones son respuestas inmediatas a una realidad que se nos presenta. Generalmente reaccionamos para obtener un placer inmediato pero, ¿reaccionamos o escogemos las reacciones en función de lo que realmente nos acerca a aquello que buscamos en la vida?
  3. ¿Qué dice una situación que me hace reaccionar de una manera concreta de mí? Lo digo porque las situaciones y las reacciones que tenemos hablan de expectativas frustradas, de desilusiones, de situaciones que no podemos controlar, etc. ¿Qué sucede dentro de mí en esas situaciones? ¿Qué está en juego? ¿Qué se pone en cuestión de mi identidad como persona?
  4. Dar un paso atrás y pensar. Acostumbrarse a dar un par de pasos atrás de guardar un par de segundos de silencio antes de reaccionar y observar la reacción que vamos a tener nos ayudará a elegirla, posiblemente, mucho mejor.


2/8/13

Aprendiendo de los errores



Buenos Dias! Nadie está a salvo de las derrotas. Pero es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños, que ser derrotado sin saber siquiera por qué se está luchando.

Es un comentario que me encontraba en el día de ayer en el perfil de Facebook de una oficina amiga. ¿Quién no ha experimentado el fracaso en alguna ocasión? Lo importante no es el fracaso en sí, sino la actitud que mantenemos ante él. Yo respondí con otra frase que decía: Ya sabemos que la vida es un proceso. Hay derrotas? No, diría Einstein. Hay maneras de aprende a como no hacer las cosas. No se si es de Tomas Edison o de alguien más. Lo que si decía Einstein es que "El arte de vencer se aprende en las derrotas". Hace poco leía una frase que decía que "Cada vez que te caigas no te levantes sin traer algo del suelo".

Es una realidad que la vida es un constante aprender y si echamos la vista atrás nuestros mayores aprendizajes se han realizado después de grandes fracasos, pero sobre todo cuando los hemos aceptado, hemos reflexionado sin ningún tipo de complejo ni de enjuiciamiento sobre ellos, y hemos sabido aprender algo de cada situación.

Hay algo en la frase de lo que me doy cuenta ahora y es que a veces no somos conscientes del "porqué estamos luchando". Ser conscientes del "por qué" es importante, porque nos mantiene "enfocados" y estar el continuo proceso "prueba/error" hasta que nos veamos en la meta, pues todo tiene que estar enfocado a lo que queremos, aunque lo importante es el proceso en el que experimentas una y otra vez de investigar aquello que estás buscando en la vida.

Hay frases que siempre pueden ayudar a entenderlo:
  • Posiblemente los peores errores de nuestra vida, son los que no cometemos. 
  • Todo aquello que es casi perfecto tendrá un error sino no dejara de serlo. 
  • Cometiendo errores es la única manera de llegar a algo en la vida por uno mismo, sólo debes reconocerlos y memorizarlos. 
  • Los errores son inevitables, lo que importa es como respondemos ante estos. 
  • El error no es más que una ayuda a aprender... en el camino de el aprendizaje. 
  • Errar es un privilegio de los valientes.



1/8/13

Y una piedra en el camino....



Los seis obstáculos que nos encontramos a la hora de conseguir aquello que deseamos son:

  1. El miedo. Todos tenemos miedo. El problema no es el miedo en sí sino como o manejamos. ¿Miedo a perder? ¿Miedo a quedar en ridículo? ¿Miedo al fracaso? ¿Miedo a sentirme mal y venirme abajo? "Los perdedores somos derrotados por la idea o el sentimiento del fracaso. Los ganadores, en cambio, nos inspiramos en él". Y ahí viene la gran pregunta: si no tuviera miedo, ¿qué me atrevería a hacer en estos momentos?. Respondiendo a esta pregunta nos encontramos con metas, sueños e ilusiones que nos gustaría alcanzar. ¿Por qué no ir tras ellas? Tal vez si doy el paso, acierte. Tal vez si no lo doy, fracase. Lo importante es que del fracaso se aprende. Lo que hoy tenemos entre nuestras manos son las experiencias de muchas pruebas fallidas. La vida es una lección continua-
  2. Actitud negativa. Hay personas que nos fijamos en la parte negativa de las cosas. Somos personas de malos presagios, de malo augurios. No somos capaces de ver la parte positiva de las cosas. Es por ello que nos vemos atados, muchas veces, a una especie de parálisis que nos impide dar pasos y que nos mantiene en la misma posición de dolor, pobreza o de vacío. ¿Qué pasaría si comenzáramos a ver más las ventajas que los contras? ¿Qué ocurriría sin en cada problema comenzamos a ver oportunidades y retos que otros no ven? Dicen que los que tienen éxito son los que se han preparado para ello y han aprovechado las oportunidades que la vida les ha dado. Unos cogen el tren, otros ni siquiera se dan cuenta de que pasa.
  3. La pereza. Queremos que la suerte toque a nuestra puerta. Tal vez tengamos suerte y algún día toque y nos llene de alegría. ¿Sólo la vida merece ser vivida a tope en ese momento? ¿Y si no toca? ¿Habremos perdido la oportunidad de vivir y de disfrutar de la vida? El éxito no viene por casualidad, hay que buscarlo y para ello hay que trabajarlo. Los buenos jugadores dedican muchas horas a ser los mejores, a ser competitivos, a mejorarse cada día. No existe la pereza para ellos. ¿Y yo? Si no tuviera pereza, ¿qué me gustaría alcanzar? ¿en qué daría un paso?
  4. Los malos hábitos. En cierta ocasión y debido a unos dolores que tenía en la espalda cuando visité por primera vez al fisioterapeuta lo primero que me dijo fue: "Cuida los hábitos posturales". Hay hábitos que vamos cogiendo y sin darnos cuenta nos restan eficacia. Unas veces lo pagamos físicamente, como fue mi caso, otras laboral, económica o socialmente, por no decir personalmente también. Y los hábitos se aprenden de los mejores. ¿Con qué hábitos me siento a gusto y con cuales no que me impiden alcanzar lo que deseo? ¿Cómo podría incorporar, y cuales, hábitos nuevos y exitosos en mi vida?
  5. Arrogancia. No hay peor cosa que creer que uno lo sabe todo. Es cerrarnos a otras verdades y a otras fuentes de enriquecimiento. Yo no soy un mundo aislado. Cuatro ojos ven mucho más que dos, y seis ven mucho más que cuatro. Hoy por hoy somos seres interdependientes. Lo queramos o no, nos necesitamos. ¿Cómo me siento cada vez que descubro algo nuevo? ¿Qué alguien tenga una visión diferente a la mía me hace mejor o peor persona? ¿En qué momentos de mi vida he sentido que la arrogancia que ha impedido alcanzar cosas que yo deseaba o deseo? ¿En qué debo ser menos arrogante en estos momentos? ¿Qué podría alcanzar en mi vida si dejara la arrogancia a un lado?
  6. Desilusiones. ¡Quién no haya tenido una desilusión, que lance la primera piedra! Es una realidad. Camina de la mano con nosotros. Nos cuesta oír un "NO" a una propuesta. Nos cuesta que no compren lo que ofrecemos. Nos duele que no entiendan nuestro mensaje. Nos cuesta que nos cierren las puertas. ¿Y qué pasa luego? Pues que tenemos que seguir avanzando, investigando el cómo lograr las cosas, estudiando la manera de resolver las dificultades. La desilusión habla más de nosotros mismos que de quien nos ha desilusionado. ¿Por qué me desilusiono? ¿Qué ilusiones me gustaría retomar? ¿ Qué pasaría si volviera a ilusionarme? ¿Qué tengo que aprender de cada desilusión? ¿Qué actitud tengo que mejorar o aprender?

31/7/13

Somos lo que decidimos



Somos el resultado 
de la combinación de las cinco personas 
con las que pasamos más tiempo


"Dime con quien andas y te diré quien eres", dice el refrán. Pero decía una médico el otro día que somos el resultado de la combinación de las cinco personas con la que más tiempo pasamos. Podríamos decir que también lo somos del tipo de libros que leemos, o de los programas de televisión que escogemos, o del tipo de música que escuchamos.

Recuerdo la historia del jefe indio que sentía que dentro de él se debatían dos espíritus en lucha; uno era el del bien y otro el del mal. Mientras uno representaba servicio, amor, solidaridad, perdón, justicia, etc. el otro representaba el odio, miedo, ira, rencor, injusticias, etc. 

- ¿Quién ganará? le preguntaba un niño.

- El que más alimentes, respondió el anciano.

Y esa es nuestra realidad. Cada día elegimos rutas a seguir, personas con las que hablar y compartir, emisoras de radios o de televisión a las que escuchar o ver. Elegimos los libros que leer o la música que escuchar. Elegimos. No podemos echarle la culpa a nadie. Somos nosotros los que elegimos. Somos nosotros los que decidimos el rumbo o la ruta que vamos a llevar.

Piensa por un momento:
  • ¿Quienes son las personas con las que más relaciono?
  • ¿Quienes son las personas con las que más tiempo paso?
  • ¿Quienes son las personas que más admiro?
  • ¿Qué tipo de libros leo?
  • ¿Qué programas de radio o televisión sigo?
  • ¿Cuáles son las ideas que más circulan en mi mente?
  • ¿Qué hay en común en todo ello?
Nos alimentamos cada día no solo con alimentos que nutren nuestro cuerpo pero, ¿cuales son las ideas, pensamientos, noticias, personas que seguimos y que permitimos con esa búsqueda que vayan dando forma a nuestra mente y estilo de vida.

¿Es nuestra manera de alimentar a nuestro espíritu y a nuestra mente la que nos llevará a donde realmente queremos llegar?

Cada día, nada más comenzar el día, nosotros elegimos en cada uno de los actos, actitudes y pensamientos que elegimos el rumbo que queremos tomar en nuestra vida. ¿Nos quejamos? En nosotros está la respuesta.



30/7/13

Abriéndonos a lo posible e imaginable



1. ¿Qué pasaría si sustituimos las críticas por elogios? “Elogiar, recompensar y dar responsabilidad es infinitamente más efectivo que buscar culpables, estar obsesionado por cumplir los objetivos y realizar constantes inspecciones”.
2. ¿Qué pasaría si liberamos el potencial de las personas? “Averigua lo que la gente querría hacer y cómo puedes darles una oportunidad para liberar su talento oculto, que a veces pasa desapercibido”.
3. ¿Qué pasaría si nos adaptamos a los demás? Es el mejor modo de sacar el máximo provecho de las personas que queremos”.
4. ¿Qué pasaría si inculcamos confianza en nuestro entorno? Ayudaríamos a otros a creer en si mismos y, por ende, en nosotros.
5. ¿Qué pasaría si reconocemos que el Talento es el recurso más escaso? “Cuando reconoces que el talento es un recurso escaso, es increíble lo fácilmente que se podemos adaptarnos a las necesidades de cada individuo”.
6. ¿Qué pasaría si cuidáramos de nuestro grupo equipo? “Invertir en la gente, reconocer su trabajo y cuidarla se ve recompensado en forma de resultados”.
7. ¿Qué pasaría si delegáramos y permitiéramos que otros crezcan? Además de aligerarnos de cargas obtendríamos la riqueza y la genialidad de los demás.
8. ¿Qué pasaría si convenciéramos a través de nuestro propio cambio? Que no tendríamos que convencer a nadie, nuestra vida se encargaría de ello.
9. ¿Qué pasaría si respetamos y valoramos cada aportación de las personas con las que vivimos y trabajamos? Reconocer el valor de cualquier contribución es absolutamente imprescindible para conseguir que las personas rindan al máximo y garantizar así el éxito del conjunto”.
10. ¿Qué pasaría creáramos “momentos significativos”? Son momentos en los que podemos unir más al equipo, a nuestras amistades.
11. ¿Qué pasaría si compartimos nuestra pasión? Contagiaríamos a los demás.
12. ¿Qué pasaría si utilizaríamos el poder de una buena conversación: “Las conversaciones más determinantes no tratan únicamente sobre hechos y datos, sino que incluyen las emociones de las personas y permiten que éstos muestren su auténtica personalidad”.
13. ¿Qué pasaría si celebráramos los éxitos? Es una manera de reconocer el éxito y de auto motivarnos y motivar a los demás.


29/7/13

¿Qué pasaria si......?



¿Que pasaría si le dieras realmente importancia a las ideas que realmente te gustan?
  • ¿Sabías que cualquier idea que concibamos la podemos llevar a la realidad?
¿Y si a esa idea le concediéramos el don de "desearla"?
  • A mayor intensidad del deseo, mayor es la posibilidad de alcanzarlo.
  • ¿Qué sería capaz de dar de forma real y concreta por ese deseo?  
  • ¿Y si le pusiera una fecha realista a ese deseo?
  • ¿Y si trazara un plan por escrito para ese deseo?
  • ¿Y si cada día al levantarme y acostarme recordara los enunciados de lo que deseo conseguir?
¿Y si tuviera fe en lo que quiero conseguir y en el hecho de que lo conseguiré?
  •  La fe es indispensable para el éxito.
  • ¿Y si concentrara todos los días durante 30 minutos los pensamientos en la persona en la que podría convertirme? 
  • ¿Y si le dedicara 10 minutos diarios a incrementar mi auto confianza? 
  • ¿Y si cada día convirtiera mis pensamientos negativos en positivos y de confianza?
  • "El hombre que gana es el que piensa que puede ganar". (Napoleon Hill)
¿Y si consiguiera el conocimiento especializado que necesito para alcanzar mi meta?
  • La fe es indispensable para el éxito. 
  • ¿Y si diera pasos y voy cogiendo experiencia?
  • ¿Y si lo hago en equipo o busco colaboración?
  • ¿Y si me informo, leo e investigo al respecto?
  • ¿Y si hago cursos de aprendizaje, gratuitos o de pago?
  • ¿Y si busco audios o podcasts en internet?
  • "Las metas y objetivos se consiguen mediante el conocimiento especializado, inteligente, dirigido y organizado" (Napoleon Hill) 
¿Y si pusiera mi imaginación al servicio de mis sueños?
  • La imaginación es el catalizador de los sueños. (Napoleon Hill)
¿Y si lo planeara de forma concreta?
  • ¿Y si lo hago en equipo?
  • ¿Y si en el plan pongo las ventajas y beneficios que yo ofrezco al grupo?
  • ¿Y si me reúno con el grupo un mínimo de dos veces a la semana?
  • ¿Y si posibilito armonía dentro del grupo?
¿Y si me convierto en el lider de mi propia idea y objetivo?

Sería interesante saber a donde se podría llegar. ¿Tal vez a la consecución del sueño?



28/7/13

11 Reglas de la vida que tus hijos NO aprenderán en el colegio.



Las 11 reglas de la vida que tus Hijos NO aprenderán en el Colegio (Bill Gates)

1. La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

2. Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

3. No ganarás 5,000 dólares mensuales justo después de haber salido de la escuela, y no serás el vicepresidente de una empresa, con coche gratis, hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho. 

4. Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
5. Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

6. Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no llores por tus errores; aprende de ellos.

7. Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, lavar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo "super" que eres y lo pesados que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes, contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y closet.

8. En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

9. La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

10. La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

11. Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

27/7/13

Aprendiendo de los que han tenido éxito: Arturo Calle

Estuve escuchando éste video de un empresario colombiano, Arturo Calle, a quien le hacen una entrevista sobre el éxito que ha tenido en sus negocios. Como él bien dice todos los que están arriba han empezado desde abajo y generalmente desde un pequeño cuarto o desde un garaje.

El éxito en los negocios extrapolable a cualquier meta que uno se quiera poner en la vida. Hay unos elementos básicos que son: 

  • Saber lo que se quiere.
  • Desear y querer lo que se quiere.
  • Dar el paso.
  • Perseverancia.
  • Actitud constante de crecimiento.
  • Actitud de servicio.
  • Los objetivos, a veces, se convierten no en objetivos sino en medios.

Te invito a que lo escuches. Es ameno aunque dura un poquitín.





26/7/13

5 condiciones para ser feliz


Cuando la realidad nos hace personas



Un día después del trágico accidente ferroviario de Santiago de Compostela hay algo que destaca siempre en cualquier tipo de catástrofe: el reconocer la identidad humana de los demás. Solidaridad, historias de solidaridad, que siempre llevan a pensar más en el otro que uno mismo.
  • Historias de quien nada más producirse el accidente se acerca y sin pensarlo a rescatar a la gente.
  • Historias de personas que no dudan en tomar mantas de sus casas y acercarlas a los heridos.
  • Historias de personas que van directamente a los hospitales a donar su sangre para los accidentados hasta el punto de colapsar los hospitales.
  • Historias de personas que recorrer más de 700km única y exclusivamente a donar su sangre.
  • Historias de un país vecino, Portugal, que no cesa de ofrecer su ayuda.
  • Historias de médicos, bomberos, sanitarios que dejan su tiempo libre para ayudar a los necesitados.
Historias que tan sólo indican una cosa: Por encima de cualquier tipo de ideología, religión, estatus social o nacionalidad prevalece una sola cosa: LA PERSONA HUMANA como tal.

Lástima que tenga que haber situaciones como éstas para demostrarlo. Todos los días nos rodean tragedias humanas y tal vez nuestros corazones están divididos por razas, colores, dinero, ideologías y otras situaciones.

Nunca está demás el valorar todo lo que somos capaces de hacer por los demás cuando la situación es dolorosa. El mundo lo podemos cambiar, tenemos la herramienta: el amor y la capacidad de ver en el otro que sufre la imagen de alguien cercano.

25/7/13

La felicidad, ¿una ciencia?


Es curioso, la gente busca la felicidad y en gran medida depende de cada uno de nosotros. Las circunstancias que nos rodean tan solo son responsable de nuestra felicidad en un 10%. La genética hace que nuestra felicidad depende de ella en un 50% y el 40% depende de nuestro estilo de vida, de nuestras decisiones. Es por ello que Sonja Lyubomirsky en su libro "La ciencia de la Felicidad", nos explica y nos da pistas de como ser felices.

Tres ideas sobre la felicidad:
Hay que encontrarla.
Consiste en cambiar nuestras circunstancias
La tienes o no la tienes
¿Y las circunstancias? Hay situaciones que después de cierto tiempo hacen que volvamos a nuestros estados originales, como puede ser el que nos toque la lotería o como puede ser nuestra vida de casados. Estamos rodeados de circunstancias cada día. Es la forma de afrontarlas y de alimentarnos espiritualmente lo que determina que alimentemos la felicidad o no. Si las flores no se riegan, se mueren. La felicidad depende más que nada de un estilo de vida.

¿Cómo podemos ser felices?

  • Expresando constantemente gratitud.
  • Ser optimistas.
  • No pensar demasiado y mirar o compararnos a los demás. Aceptarnos tal y como somos.
  • Amor y Servicio. “la verdadera felicidad consiste en hacer felices a los demás”, Dalai Lama)
  • Cultivar una buena relación con las personas con las que vivimos, trabajamos o nos relacionamos.
  • Afrontar la realidad, cambiarla si podemos o adaptarnos si no podemos cambiarla.
  • Perdonar. Sale ganando más el que perdona que el perdonado. El rencor es un cancer espiritual
  • Siendo abiertos al cambio.
  • Disfrutar de las alegrías de la vida. Hay muchas alegría que nos acompañan cada día y que no somos capaces de apreciarlas.
  • Elegir bien y dedicarse con pasión a aquello que has elegido.
  • Practicar la religión y la espiritualidad no como una serie de ritos sino como un estilo de vida. Toda religión apunta al amor..
  • Ocuparte de uno mismo, del cuerpo y del espíritu.
Hay una cosa muy cierta que yo constato en mi vida y en la vida de mucha gente que he conocido: Jamás me he encontrado a nadie que amara profundamente, se diera a los demás y tuviera una actitud de servicio que no fuera feliz. Y es que en el fondo es el AMOR, en sus caras de comprensión, perdón, servicio, justicia, solidaridad, colaboración...., el que da sentido a nuestras vidas y el que nos hace ser felices. ¿No crees? Yo creo que si.


24/7/13

La Mariposa



Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir. 
El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. 
Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar. 
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida.

 Es una pequeña historia que refleja la realidad de muchas situaciones de nuestra vida:

  • Evitamos la cultura del esfuerzo. Buscamos lo seguro, lo rápido, lo fácil. Crecer y madurar está lleno de momentos de renuncias, de esfuerzos y de dolores. Situaciones que nos sacan de nuestra zona cómoda de la vida y que nos conducen por la incertidumbre, la inseguridad y los desafíos.
  • Desde que salimos del vientre de nuestra madre estamos en una constante lucha, nacemos llorando, crecemos llorando y buscando nuestro sitio en la vida en medio de los muchos "no" que vamos escuchando. Aprendemos a buscarnos la vida llorando, seduciendo y buscando salidas a lo que queremos. Unas veces nos acompaña la sonrisa, otras la frustración, pero entre unas y otras crecemos. 
  • La vida es un proceso de continuo cambio. Cambian nuestras células, nuestro cuerpo crece, se desarrolla. Cambian también nuestras mentes, nuestras formas de pensar. Para ello pasamos por procesos de enfermedad a las que tenemos que enfrentarnos, muchas veces con éxito, otras no tanto. Y ante los cambios de actitudes y de maneras de ver la vida los vamos afrontando unas veces con miedo y otras con la alegría de sentir que somos "alguien" que aporta algo especial a la vida personal y de aquellos con los que nos relacionamos.
  • Todo fluye, cambia, se transforma. Nosotros también. Todo cambio conlleva cierto traumatismo y cierto dolor. Unas veces los vemos como parte del crecimiento de la vida mientras que otras lo vemos como un castigo de ésta. Al fina somos lo que somos porque hemos pasado por procesos que nos hacen crecer.
  • Aquel que no crece, no se adapta y el que no se adapta, se muere. Se muere por no cultivarse a si mismo y hace que la vida sea una continua queja. Los que consiguen cambiar, se adaptan y en el proceso de adaptación aprenden, aprender a volar en la vida. Y la vida se convierte en un reto, en una vivencia, en un vergel lleno de oportunidades.

"El Exito en la vida no es por lo que logramos,
sino por los obstáculos que tuvimos que pasar.
Brian Tracy 

23/7/13

Misión, Visión y Propósito, fuentes del éxito




Hay tres aspectos importantes a la hora de conseguir nuestros objetivos y metas. No podemos olvidar que lo que queremos alcanzar y conseguir está de una manera u otra relacionada con gente. Si vendemos un producto, se lo vendemos a la gente; si queremos mantener una relación estable a nivel familiar o laboral, lo conseguiremos con quien vivimos o trabajamos; si queremos alcanzar objetivos personales, de una u otra manera, influirán positiva o negativamente en nuestro entorno. Es por ello que debemos tener en cuenta tres aspectos y tenerlos claros en nuestra mente para poder enfocarnos en ellos, visualizarlos de forma constante y que sirvan de guía hacia lo que queremos conseguir. Estos puntos son la misión, la visión y el propósito por el que queremos algo.



La misión viene a ser el objetivo. No se si has tenido la experiencia de estar comunicándote con alguien, en público o en privado, y te das cuenta de que no llegas a la gente, que lo que estás intentando comunicar no es lo que entiende tu interlocutor. Frustrante, ¿no? Ciertamente.

Si tengo claro lo que quiero alcanzar, lo que quiero que los demás comprendan, no hay nada como tenerlo claro. Será imposible que venda algo si ese algo no satisface lo que yo necesito o lo que los demás están esperando conseguir. 

El objetivo siempre en la mente, tanto el mío como el de mis interlocutores o clientes. Si pierdo el foco, el objetivo ni lograré centrarme en lo que quiero, ni conseguiré que los demás se centren en lo que les propongo pues no forma parte de sus expectativas.


No has nada como imaginarse lo que uno quiere, lo que desea, lo que busca. Vagar en en lo no puedes llegar a imaginarte ni te ayuda a buscarlo ni tan siquiera a motivarte a buscarlo pues, en realidad, no sabes exactamente lo que quieres.

Hace unos días alguien expresaba que necesitaba sentirse plenamente feliz, realizado y tener esa sensación de sentirse útil en la vida. Alguien le preguntaba:

- ¿Qué tendrías que hacer para sentirte así?

- No lo se, simplemente se que necesito hacer algo diferente, contestaba.

- Pero imagínate haciendo lo que te hace feliz, seguía insistiendo la otra persona.

- No lo se, no lo tengo claro, seguía respondiendo el que quería ser feliz.

Es un dialogo que tenemos muchas veces a nivel interno. Queremos algo, pero no sabemos exactamente ni el qué ni el cómo. Y si no somos capaces de visualizarlo, de describirlo y de vivirlo, ¿seremos capaces de buscarlo?

Hay un pequeño ejemplo que nos lo pone bien claro: ¿Te imaginas a alguien comiendo un limón? ¡Si, imagínatelo! ¿Qué se produce en estos momentos en tu cuerpo, en tu boca? ¿No segregas saliva? Es lo que es capaz de producir nuestro cuerpo cuando nos enfocamos en algo, reacciones orgánicas que hacen que segreguemos lo que necesitamos para degustar aquello que queremos probar y alcanzar.

La capacidad de visualizar todos y cada uno de los detalles nos motivará y abrirá nuestra mente a los recursos internos y a los externos que la vida nos irá presentando a lo largo del día.


Saber lo que queremos, el porqué lo queremos y como afectará a nuestra vida y a la de aquellos que nos rodean, ¿No nos ayudará a implicarnos de una manera mucho más grande? ¿No hará que nuestra ilusión y motivación aumenten? ¿No incrementará en nuestro interior una capacidad de logro mucho más grande? ¿Quién de nosotros no ha sentido esa sensación que nos ha ayudado a conseguir lo que queríamos en algún momento de nuestra vida?

El propósito, la finalidad y la repercusión en uno mismo y en los que queremos es vital. Hará que uno se lance al agua aún no sabiendo nadar, hará que uno haga lo imposible porque la palabra imposible no existía o no era tan fuerte como la del propósito que buscábamos.

El propósito hace que cambien las cosas a nuestro alrededor, que tengan sentido y que encontremos dentro de nosotros las fuerzas que normalmente no encontramos. ¿Has visto la película de "La Vida es Bella"? ¿Has leído el libro "El Hombre en busca de Sentido"? ¿Has buscado dentro de ti los grandes retos que has sacado adelante? ¿Quien o qué te dio la fuerza sino el sentido y el propósito que había detrás de lo que buscabas?


22/7/13

Éxito y autodisciplina



El éxito no es un golpe de suerte, sino que es el resultado de saber estar en el momento adecuado, en el sitio adecuado y después de haber creado las circunstancias adecuadas. Sea en los negocios, en un plan para dejar de fumar, tener el peso adecuado, crear el ambiente familiar que uno desea, o el tipo de amigos con el que quieres relacionarte todo depende de uno mismo. Pero los que han conseguido dejar de fumar, han dejado atrás los kilos que le sobraban o han conseguido rebajar el azúcar que tenían en sangre a través de una dieta o del ejercicio físico, o bien aquellos que han conseguido tener una situación financiera que perseguían tienen un elemento en común que es parte de él éxito o de las metas conseguidas: 
  • Auto disciplina. Sin ella es imposible conseguir las metas que uno se propone, pues el camino está lleno de obstáculos y de momentos de desánimo. ¿Cuál es la razón por la que unos lo consiguen y otros no? La persistencia, la continuidad, la constancia, el no abandonar el proyecto en el que crees.
  • Podemos tener el talento, pero el mundo está lleno de talentos que no han triunfado. Se han rendido, han tirado la toalla al principio, a mitad o casi al final del camino. Para conseguir  esa tenacidad y persistencia, ¿que hacemos? Hay quien mira para atrás y se fija en lo que deja. Ello no ayuda. Es una carga de la que hay que liberarse. ¿Para que pensar en lo que no quieres? Mientras pienses en ello lo llevas contigo. Pensar en lo que quieres conseguir, que es lo positivo y lo que te motiva, valorar cada paso dado hasta el momento y no dejar de pasar ni un sólo día por agradecer los pasos y las circunstancias que has sido capaz de crear es algo que te ayuda y eleva la autoestima junto con la moral.
  • Crear hábitos. Prepararse . Hay hábitos que nos alejan de nuestra meta, hay otros que nos acercan. Crear hábitos y reforzar aquellos que nos ayudan, perfeccionarlos y hacer que fluyan de nosotros de forma espontánea es algo que nos mantendrá siempre en el camino. Simplemente tenemos que adquirirlos. Podemos al igual que aprendimos a caminar, a conducir o a cocinar un plato de comida. Al principio íbamos lento o mirando cada uno de los pasos que teníamos que dar. La constancia ha hecho que hoy lo hagamos de la forma más natural e inconsciente. Lo dominamos porque lo hacemos cada día. Hacer una lista de hábitos e integrarlos en la vida diaria, en el trabajo o en nuestras relaciones es crucial.
  • Conocimiento, investigar, formarse. Miedo e ignorancia son los principales frenos. ¿Cómo vencerlos? Con el conocimiento, indagando, buscando, leyendo, hablando y, sobre todo, acercándonos a los que son maestros en la materia, aprendiendo de los mejores. Hoy lo tenemos a nuestro alcance a través de las redes, donde muchos ofrecen esa cercanía para que otros aprendan lo que a ellos les ha llevado al éxito. Unas veces de forma gratuita, otras con un coste. El éxito tiene un precio a nivel de tiempo, de preparación, de formación y de errores y de fallos que tenemos que cometer. Sin errores es difícil conseguir éxitos en nuestra vida. Hay que exponerse a ellos, el mayor error sería no intentarlo por miedo. Pero para empezar podemos decir que hay muchos recursos gratuitos en la red.
  • Actuar. El éxito no vendrá a tocar a tu puerta en la vida, el azar tal vez si. Son minoría lo que tienen la suerte de que el azar les visite. Los demás tenemos que buscar, preparar la circunstancias, abrir caminos y trabajar duro para conseguir algo. Por eso hay que ponerse en camino y a medida que lo andamos ir perfeccionado nuestras herramientas y habilidades.
  • Lo mejor de nosotros mismos. Nos guste a no conseguiremos el éxito sólo cuando ofrezcamos lo mejor de nosotros mismos a los demás y siempre que sirvamos como punto de referencia a lo que otros necesitan.
  • Buen producto, servicio y capacidad de satisfacer las necesidades de los demás.
  • "Servir" a los demás. Nos sentimos, transcendemos y damos sentido a nuestra vida.
  • Amar y sentir lo que hacemos y ofrecemos. La sinceridad llega mucho más fácilmente a los demás.
  • Saber vender nuestro producto, nuestra vida, nuestros valores, nuestras creencias y sin miedo alguno. Convencido de que ofrecemos algo que a nosotros nos aporta calidad de vida. 
Lo principal de todo es empezar y perseverar día a día.