10/2/12

Como la semilla



Imagínate por un momento una semilla que cae en la tierra. Hasta el momento parece algo normal. De repente le echan encima un buen puño de tierra. Extraño, ¿no? La luz, de repente, se torna tiniebla. El oxigeno desaparece. La sensación de libertad se convierte el algo semejante a una camisa de fuerza que te aprieta por todos los lados. Parece que no hay sensación de movimiento.En un momento determinado la semilla comienza a germinar. ¿Hacía donde irá? No hay un cartel que le indique la dirección, una luz que le muestre el camino. Pero ella lleva la vida dentro de sí, y la vida busca vida, y al buscarla se dirige por intuición hacia ella. Sortea los diminutos obstáculos de cada uno de los pequeños granos de tierra que la rodean y, en medio de la oscuridad, se dirige hacia la luz.

Me vino esta pequeña metáfora a la mente después de ver rostros de preocupación de personas que se tienen, o que tenemos que enfrentarnos a día a día en medio de la dura situación económica y laboral que nos toca vivir en España. Y si bien es dura la situación hay un instinto de supervivencia dentro de cada uno de nosotros que nos lleva hacia la luz, hacia un nuevo crecimiento en el que se nos pone a prueba y en el que el mayor desafío no es contar simplemente con lo que otros hagan por nosotros, sino en lo que nosotros tenemos que hacer por nosotros mismos.

Miramos hacia afuera esperando que otros, que la situación social y política resuelva todas las situaciones, pero la clave no está, tal vez, fuera de nosotros sino dentro de nosotros mismos, en nuestra capacidad de ser emprendedores, de saber aprovechar oportunidades que pueden surgir desde dentro de cada uno de nosotros y de oportunidades que podemos ver a nuestro alrededor.

El principio de la confianza en uno mismo y en las capacidades que como personas llevamos dentro de nosotros mismos nos lleva a preguntarnos: Y si otros han sido capaces, ¿por qué no yo? Y el punto de partida puede ser precisamente ese: lo que otros han hecho. El riesgo asumido, la autoconfianza constatada, la claridad en lo que uno quiere y los pasos certeros que cada día hay que dar sorteando, como la semilla la falta de luz, los empujones, la falta de libertad de movimiento, el no ser capaces de vislumbrar la luz al final del túnel, pero sí dentro de lo que nosotros perseguimos.

Confianza en uno mismo, observar minuciosamente los movimientos de los que si lo están logrando y la capacidad de saber dar cada día pequeños pasos, son la clave de ver la luz, de germinar y de dar los frutos que pretendemos obtener de nosotros mismos y de los demás.


9/2/12

Éxito y control del pensamiento



¿Somos dueños de nuestras ideas y pensamientos o son éstas las que se adueñan de nuestra vida? ¿Somos capaces de controlar nuestros pensamientos o son estos los que nos controlan a nosotros? Parezca o no está en juego nuestra libertad y nuestra apertura a la verdad. ¿Cómo controlar nuestro pensamiento y dirigirlo hacia aquello que realmente puede beneficiar nuestro crecimiento, nuestra vida y nuestro éxito en ésta?

Un pequeño ejercicio de observación nos puede dar la libertad y la objetividad para ser consciente de la importancia desmesurada que podemos llegar a darle a nuestras ideas y pensamientos y como llegamos a depender de ellos. Muchas veces caminamos por la vida, precisamente, "cargando" con ideas, pensamientos y creencias que en ocasiones se convierten en freno, en otras se convierten en carga y las hay en las que se convierten en auténticos compañeros de camino.

Si hiciéramos este pequeño ejercicio de salir al balcón y observar todo aquello que viene y va, simplemente observar y contemplar, sin poner etiquetas, juicios, prejuicios o valoraciones, ¿qué pasaría? Lo más posible es que un halo de tranquilidad y libertad nos inundara y nos permitiera gozar de una forma pura de lo que podemos observar desde arriba. No nos sentiríamos condicionados porque no nos sentiríamos parte de la situación, nada tendríamos que ganar o perder en ello.

Salgamos al balcón de nuestra vida y observemos, pues, nuestra manera de pensar, de concebir la vida, las relaciones, el trabajo y todo lo que hacemos. Observemos nuestras ideas desde ese balcón en el que nada tenemos que ganar o perder. Una gran revelación se cernirá sobre nosotros. Aspectos nuevos, genuinos y enriquecedores pasearán por delante de nosotros y desde esa visión podremos enriquecernos, podremos saber escoger y también dejar abandonar.

Las emociones y valores que depositamos en nuestra manera de pensar hacen que nos apeguemos a ellos y no seamos capaces de ir más allá. Caemos en la dependencia muchas veces. No somos libres. No elaboramos nuestro propio pensamiento sino que vivimos con el que arrastramos de atrás, unas veces heredado de los que nos han precedido, otras por nosotros mismos y otras por las circunstancias. ¿Hay más pensamientos más allá del que tenemos en estos momentos? ¿Estamos abiertos a ellos e incluso a la profundidad de los que tenemos?

¿Qué pasaría si cambiáramos de ideas? ¿Y si fuéramos más allá de las que tenemos? ¿En qué cambiaría nuestra vida? ¿Qué aportaría? ¿En que se enriquecería?


8/2/12

Éxito y emociones



La emoción es una fuerza extraordinariamente fuerte en nuestra vida. Juega buenas y malas pasadas. Nos da tanto buenos momentos como otros en los que nos hace meter la pata. ¿Alguna vez te has dejado llevar por las emociones? ¿Eres consciente de lo que te han hecho decir, o de como te han hecho actuar, o de como te han hecho relacionarte con las personas de tu entorno o las circunstancias con las que te rodeas? ¿Es mejor ser frío y vivir de una manera más equilibrada? Lo importante de las emociones es que nos dan energía tanto como nos la pueden quitar. Pero lo realmente primordial es saber controlarlas. ¿Cómo hacerlo?

  • Toma contacto con las sensaciones de tu cuerpo. Es algo con lo que cargamos cada día, el cuerpo. Tomar contacto con las sensaciones que se producen en nosotros de una manera inconsciente nos ayudará a controlarlas cuando se producen en nosotros de forma consciente.
  • Cae en la cuenta de las sensaciones que se producen en las diferentes parte de tu cuerpo, en el dedo del pie, en la rodilla, en la frente. Párate por unos minutos e intenta vivir todas las sensaciones que se producen en las diferentes partes de tu cuerpo. Simplemente vívelas, siéntelas. Verás como algunas de ellas son nuevas para ti.
  • Vamos a dar un paso más adelante y ahora haremos todo lo posible por sentir algo diferente, el roce de nuestro cuerpo con la ropa que llevamos, con el calzado. Vamos a intentar sentir esa frontera existente entre cuerpo y aquello que lo toca.
  • Cuáles son las sensaciones que se han producido en ti?
  • Relajación, bienestar.
  • Vivencia del presente en vez de vivir desde lo racional, desde la cabeza.
  • Desarrollamos la vivencia desde el corazón, pero curiosamente desde fuera de nosotros mismos. Controlamos lo que sentimos.
  • Es posible que algunos experimentemos tensión. ¿En qué parte de nuestro cuerpo? ¿Cuáles son las características de esa tensión? Cada uno de nosotros producimos nuestra propia tensión y es por ello que en nosotros mismos está la respuesta.
  • Observa las sensaciones, los sentimientos, las tensiones desde fuera de ti mismo. ¿Es lo mismo que vivírlas desde dentro? ¿Aprendemos más de nosotros mismos si la vivimos desde fuera que desde dentro de nosotros?
  • Saber alejarse y vivir las emociones, observarlas y contemplarlas nos ayudará a conocer más sobre uno mismo y, al mismo tiempo, controlar las emociones y hacer que éstas estén a nuestro servicio y no nosotros al de ellas. 


7/2/12

Éxito y silencio



Aunque parezca mentira el silencio es una parte muy importante de nuestra vida. El silencio nos habla, y más que hablarnos de la vida, de los demás, que sí nos habla también de ellos, nos habla y nos revela a nosotros mismos. Una vez que aceptamos la revelación, ésta se transforma en una fuerza vital en nosotros mismos, una fuerza transformadora que nos permite hacernos amigos de nosotros mismos, de descubrir aspectos muy ocultos dentro de nosotros y la manera de como podemos afrontar la vida con lo que hay dentro de nosotros despertando todo nuestro potencial.

¿Qué sientes ante el silencio? Hay quien siente miedo, hay quienes se dispersan y no son capaces de centrarse en algo concreto, hay quienes se sienten como pez en el agua y a gusto consigo mismos.

¿Miedo? Si, miedo a que el silencio nos hable, nos muestre su luz. A veces esa luz es como la que nos ciega cuando vamos en el coche y nos impide ver de frente, pudiendo provocar un accidente. Miedo y reacción que hace que nuestras pupilas se dilaten ante la luz que se nos enfoca. Miedo que hace que cerremos nuestros ojos, nuestras mentes y nuestras vida para no enfrentarnos a nuestra verdad o a nuestra realidad.

¿Dispersión? Haz la prueba. Intenta enfocarte en algo, en un objeto, en una persona con la que has mantenido una discusión, en un objetivo que tu quieras lograr. Céntrate en eso. No pienses, no hagas juicios, no saques conclusiones. Simplemente mira, observa, aprecia y disfruta. ¿Eres capaz? ¿Cuántas emociones, ideas, pensamientos se te atraviesan en tan sólo tres minutos que lo intentes? Sigue esas ideas y pensamientos; obsérvalas, ¿qué te dicen, qué te revelan, que te dan a conocer de ti mismo?

¿Disfrute? Si te amas a ti mismo y a la vida, disfrutarás con lo que el silencio te va diciendo. Descubrirás que te habla más de vida que de muerte, de la flexibilidad que de la rigidez. Te sentirás más libre, más relajado, más ligero de equipaje y de cargas emocionales, ideológicas o culturales.

Prueba: Guarda dos minutos, observa lo que pasa en ti. Sigue cada una de la emociones o pensamientos con naturalidad, sin criticar ni juzgar, ni para bien ni para mal. Guarda silencio y observa, tenlo en cuenta.

Prueba: Guarda otros tres minutos, y sigue observado aquello que quieres conocer, conseguir, atrapar en la vida. Guarda silencio y observa todo lo que no permite que lo contemples, que lo conozcas, que lo admires y que lo observes.

Prueba: Guarda cinco minutos y haz lo mismo. Obsérvate a ti mismo. ¿Cómo reaccionas? ¿Qué se te revela de ti mismo y de lo que quieres alcanzar?

Saca conclusiones de lo importante o no que el silencio relaciona con el éxito en tu propia vida.


6/2/12

Éxito y meditación



Embarcados en el camino del éxito en nuestra vida podemos encontrarnos muchas veces con un duro adversario que es la euforia, la ansiedad, las emociones y "las ganas" de querer conseguir aquello que tanto deseamos. Sin darnos cuenta nos convertimos en esclavos de nuestras propias metas y con ello perdemos la visión y el control de aquello que tenemos que hacer y por consiguiente de lo que queremos conseguir. Es ahí donde entra el silencio y la meditación para ofrecernos la posibilidad del equilibrio. En la vida no siempre todo es corazón. La cabeza, la razón y el equilibrio juegan un papel importante.


La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:
  • Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente. Una realidad que tiene que estar libre de juicios, de sentimientos, de prejuicios y de valoraciones. La meditación lo que hace es favorecer que podamos conocer la realidad, las personas y las cosas por lo que son y no por lo que creemos, pensamos o sentimos que sean.
  • Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos. Es lo que produce, precisamente, esa libertad de estar abierto a lo nuevo y a lo diferente, a lo que existe más allá de nuestros prejuicios.
  • Una concentración en la cual la atención es liberada de su común actividad y focalizada en Dios o en aquello sobre lo que queremos meditar, tal y como pueden ser persona u objetivos de nuestra propia vida.
  • Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o una recitación de palabras constante, una idea u objetivo, una meta o situación, de tal manera que focalizarse en ello sin prejuicios de ningún tipo nos enriquezca con su propia riqueza y esencia.
En este semana abordaré las diferentes formas de meditar,


3/2/12

Autoestima, victimismo y éxito (4)



A río revuelto, ganancia de pescadores, dice el refrán y es que si miras hacia atrás y visualizas los momentos en los que has sufrido reveses en la vida serás consciente de que a partir de ahí has desarrollado nuevas habilidades en tu vida. El principio de adaptación se ha cumplido en ti y has tenido la oportunidad de crecer de una manera u otra, aunque también es posible que te hayas acomodado y no hayas querido crecer. Pero la responsabilidad en la vida, cuando la hemos sentido como tal, nos lleva a tomar decisiones, y a partir de ahí a saber vivir las nuevas circunstancias o a ir muriendo lentamente en nuestros ideales.

Párate por un momento y haz una lista de las grandes afrentas o golpes que la vida te ha dado. ¿Cómo reaccionaste ante el golpe o golpes? ¿Qué actitud tomaste? ¿Qué aprendiste a partir de cada golpe de la vida? ¿Qué hubiera pasado si ese golpe no se hubiera producido? ¿Estarías donde estás actualmente?

Fíjate en la evolución, por ejemplo, en tu manera de pensar. ¿Piensas actualmente como lo hacías cuando eras un niño? Las principales ideas y creencias que se han caído o cambiado en tu vida, ¿cuáles han sido?, ¿qué han hecho posible que hayan cambiado?, ¿cuál ha sido el motor de dicho cambio?

Lo mismo podemos decir de nuestras actitudes ante la vida y las personas, ¿son las mismas? ¿por qué han cambiado? ¿qué las han hecho cambiar?

A lo largo de tomo el proceso de nuestras vida, las decisiones que hemos ido tomando, ¿nos han hecho crecer, madurar, avanzar o, por el contrario, nos han frenado, quitado libertad y no nos han permitido desarrollar como personas?

En la necesidad está muchas veces la fuerza que necesitamos para crecer y afrontar la vida con entereza y responsabilidad.


2/2/12

Autoestima, victimismo y éxito (3)



Hoy me ha venido a la mente cuando pensaba en ese sentimiento de "victimas" que tenemos tan arraigado en nosotros mismos, la parábola de los talentos, la de aquél hombre que tenía tres hijos y a cada uno le dio una serie de talentos. Al mayor, cinco, al segundo, tres y al más pequeño, tan sólo uno. Se fue de viaje y cuando regresó le pidió cuentas a cada uno de ellos. El primero había desarrollado otros cinco, el segundo había desarrollado otros dos, y el pequeño, como tenía miedo a perder el único que tenía lo enterró en el suelo para no perderlo, por lo que no generó ningún beneficio.

Cuando regresó el padre pues felicitó a los dos primeros y al pequeño le hizo quitar el único que tenía y que por miedo a perderlo no fue capaz de desarrollarlo.

La vida nos enseña que cuando nos agazapamos, perdemos la confianza en nosotros mismos y nos dejamos llevar por el miedo metemos la pata hasta el final. Nos pasa como al pequeño de los tres hermanos. Sintiéndose víctima de haber sido el depositario de tan sólo un talento y por miedo a perderlo se convirtió en un auténtico inútil incapaz de desarrollar nada con lo que tenía en sus manos.

Cuando nos sentimos "víctimas" nos escondemos por miedo a los que creemos que nos están agrediendo sin darnos cuenta de que cuando nos venimos hacia atrás los primeros que nos agredimos somos nosotros a nosotros mismos.

Es curioso como cuando hay una catástrofe natural, donde hay "víctimas" de verdad, los que lo son no se amilanan, sino que sacan a relucir su casta y bravura haciendo despliegue de solidaridad, altruismo, trabajo en equipo, creatividad, esfuerzo y un largo etc de cualidades.

Cuando realmente somos "víctimas" nuestro propio instinto de supervivencia hace que saquemos desde dentro de nosotros mismos aspectos que jamás habíamos pensado que teníamos. Y es que la necesidad, la verdadera necesidad, despierta al ser humano.


1/2/12

Autoestima, victimismo y éxito (2)



Hay un cuento que me h llegado a través de internet en el cual se habla de un caballo que tuvo un accidente y al que, una vez dado por inútil, se decidió sacrificar echándole a un pozo. La gente  del pueblo para matarlo y enterrarlo al mismo tiempo se decidió a ir arrojándole todo tipo de escombros y de desechos encima.

La sabiduría del animal se hallaba en saber ir esquivando todo aquello que le llegaba desde arriba. Unas veces lo hacía con éxito y otras a fuerza de sufrir duros golpes. Pero todo, absolutamente todo lo que le caía encima era aprovechado por él para pisarlo y a medida que la montaña de escombros ascendía el caballo ascendía con ella.

Hubo un momento en el que el caballo pudo ver nuevamente la luz para asombro del propietario y de sus vecinos.

Es una paradoja, pero si el animal se hubiera decidido por quejarse, llorar y maldecir la suerte que le había caído en gracias, posiblemente hubiera encontrado la muerte segura. En cambio todo aquello que era su enemigo, lo que le hacía daño, lo que le caía encima, fue algo que supo aprovecharlo y que le ayudó a salir nuevamente a la superficie, a la vida. No es cuestión de unirse al enemigo, pero si de aprocharse lo más que se pueda de él para el propio beneficio.

¿Cómo podemos sacarle ventaja a todas y cada una de las desdichas que parecen atormentarnos en la vida?
¿Qué mensaje positivo podemos sacar de cada una de ellas?
¿Cómo enfocarnos a lo que realmente queremos en vez de hacerlo a aquello que detestamos?


31/1/12

Autoestima, victimismo y éxito



Uno de los mayores enemigos que nos podemos encontrar a la hora de alcanzar el éxito somos nosotros mismos. No se cuantas veces lo habré oído este ultimo año a jugadores de fútbol. Y no deja de ser cierto, la falta de confianza en uno mismo le lleva a sentirse victima de los errores de otros, de la potencial superioridad de los que sentimos son más fuertes y ante ellos no cabe otra que sentirse victimas, lanzar excusas y justificar todas y cada una de las situaciones y proyectos que no somos capaces de asumir. Depositar la responsabilidad de nuestros fracasos y limitaciones en otras personas es fácil hacerlo, lo difícil es reconocer nuestra valía y salir a flote por nosotros mismos.

Somos hijos de lo que hemos vivido. Eso no lo podemos cambiar. Somos el producto de las decisiones que hemos tomado hasta el momento, que tampoco lo podemos cambiar. Pero somos lo suficientemente libres para poder decidir en estos momentos lo que es más conveniente en nuestra vida. y esto tampoco lo podemos negar aunque nos creamos que el cielo y la tierra conjuran contra nosotros.

Escoger el mundo de las lamentaciones, del llanto y la desolación, así como el actuar con despecho por el mal que creemos nos están haciendo no solamente no nos ayuda sino que nos lleva a encerrarnos en un mundo en el que no ofrecemos nada desde nosotros mismos sino que nos hace sentir inútiles, eso sí, por culpa de los demás.

Yo soy yo y las decisiones que yo tomo en las circunstancias que vivo. Soy el único responsable de mi vida y de lo que decido hacer con ella. Vivir de la lamentación y del llanto no lleva nada más y nada menos a entregarle el poder y el destino de nuestra propia vida, no a aquellos que creemos que nos acechan y hacen daño, sino a las creencias que, muchas veces, construimos erróneamente desde nuestra propia convicción y realidad.

Cambiemos el ser víctimas por el ser nosotros mismos.


30/1/12

La caída de nuestra verdad



No hay nada como tener confianza en uno mismo, pero ésta confianza puede volverse en nuestra contra cuando nos creemos en la posesión de la verdad, al mismo tiempo que dicha confianza puede ser también el escondite de ciertos miedos que tenemos y no queremos afrontar.

A lo largo de la historia hemos necesitado de verdades, bien a nivel religioso, cultural o político para mantener nuestras organizaciones, estructuras o símbolos culturales, al punto que había cosas que no se podían cuestionar bajo pena de muerte o de expulsión del gremio o sociedad en la que se vivía. Casos como el de Galileo, Copérnico, Las Cruzadas, etc son más que evidentes.

¿Qué pasa si cuestiono las verdades que hoy se establecen en la vida o en la sociedad? ¿Por qué no se pueden cuestionar? ¿Y qué pasa si cuestiono lo que no es capaz de dar una respuesta asumible? Lo que digo a nivel socio político lo digo también a nivel personal. Vivimos de acuerdo con unas ideas sobre nosotros mismos o sobre los demás que condicionan nuestra actitud hacia la vida o hacia otras personas. ¿Qué pasaría si nuestra verdad no es tal? Tal vez nos estaríamos privando de algo importante para nuestra vida. Quizá no desarrollemos cierto tipo de relaciones que podrían enriquecernos como personas o quien sabe si arrojamos por la borda la misma vida pasando a través de ella de una manera totalmente infeliz.

¿Por qué no cuestionar nuestra verdad? ¿Tal vez el miedo a no dar una respuesta a nosotros mismos? ¿Quizá se el vernos sin fundamentos de lo que realmente defendemos y de aquello por lo que vivimos? ¿Será que tal vez nos quedemos desnudos ante nosotros mismos y nos asuste nuestra propia pobreza en medio de la grandeza de la vida?

La apertura a las verdades de otros, a diferentes puntos de vista, a maneras de enfocar la vida distintas a las nuestras aportará varios aspectos a nuestra vida:
  • Libertad. No dependemos de ninguna idea, ideología. Somos capaces y podemos elegir lo que es más conveniente.
  • Valentía. Vernos al espejo y no asustarnos de nuestras ideas, incongruencias o limitaciones.
  • Riqueza. Permitimos que otros nos aporten algo a la vida. Nos abrimos al mundo y a la vida.
  • Más seguridad. La no dependencia de ideas y de personas nos ayuda a creer y a reforzarnos más a nosotros mismos.

27/1/12

Algo más que una emoción



Está considerada como una de las emociones básicas del ser humano, y quizás es lo que forma parte de nuestra esencia más profunda y se contradice con otra emoción que no deja de cuestionar a nuestro ser humano: AMOR vs. Odio.

¿Cuántas veces hemos intentado definir el amor? Por palabras que no sean. Inmensa cantidad de canciones y de libros nos han hablado del amor. El amor, donde se encuadran actitudes como el servicio, el perdón, la solidaridad y un largo etc. de actitudes es una emoción, un sentimiento pero para los que creemos en Dios, el amor va mucho más allá de la emoción, es una actitud y una opción, un estilo de vida.

Hay un pasaje de la Biblia que lo define de forma muy gráfica y con el que me identifico plenamente y que muchos cantantes lo han pasado a forma de canción:
El amor es comprensivo, el amor e servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es mal educado ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites. El amor no pasará jamás. (1. Cor 13.)
Y el amor es una experiencia. Solo quien experimenta la comprensión, es decir, ponerse en la piel del otro, solo quien tiene la actitud de servicio, humildad y demás valores que nos dice San Pablo es quien conoce el amor como tal.

De hecho, ¿Has vivido la comprensión, el servicio, el perdón, la libertad de decir la verdad, etc? Sería interesante hacer una lista de las muchas experiencias de haber amado y de haberse sentido amado. Una manera de llenarse de energía y de afrontar la vida desde el lado optimista y positivo.


26/1/12

La ira



Una emoción básica dentro de la vida del ser humano. Tal vez sea una de las que llama la atención por la carga agresiva que lleva consigo, unas veces leve, otras muchas con más fuerza. ¿Qué manifestamos con la ira? La profunda frustración que tenemos hacia nosotros mismos, hacia otras personas que nos han dañado en algo, o hacia aspectos de la vida que nos chocan o que nos han llegado a traumatizar.

Es normal que podamos sentir la ira dentro de nosotros. Tenemos un sentido de la dignidad que muchas veces se puede sentir herido. La reacción normal es la defensa cuando nos vemos amenazados. Una manera de defendernos es la ira. Pero también la ira refleja el que cuidamos de nosotros mismos y que nos queremos. Si no tuviéramos este sentimiento bien podríamos decir que somos insensibles hacia lo que nos pasa.

¿Donde están los límites de la ira? Donde vulneramos los derechos de los demás o incluso en el que perdemos el control sobre ella o sobre nuestros propios sentimientos.

¿Cómo controlar la ira?

El objetivo al manejar la ira consiste en reducir tanto las emociones como la activación fisiológica que la ira provoca. Tal vez no puedes evitar o librarte de las cosas o personas que desencadenan tu ira ni tampoco puedes cambiarlas, pero sí puedes aprender a controlar tus propias reacciones.


25/1/12

La trsiteza



La tristeza es otra de las emociones básicas que tenemos los humanos. ¿Quién no se ha sentido triste en alguna ocasión? Lo curiosos es que siendo algo tan natural en cada uno de nosotros intentamos camuflarla, esconderla e incluso de dejarla vivir en nosotros o en otras personas.

Es normal la tristeza ante una pérdida de trabajo, ante un trauma, como puede ser la muerte de una persona cercana, el fin de un ciclo en la vida, en la pareja, en el trabajo. La tristeza tiene dos vertientes muy importantes:
  • Es un sentimiento que esconde aspectos importantes de nuestra vida, de nuestra personalidad y de nuestras relaciones. ¿Por qué nos sentimos tristes? Sin duda alguna porque aquello que nos entristece lo más probable es que haya desaparecido, por lo que la tristeza nos ayuda a valorar y a reconocer aquello que ha estado presente en nuestra vida.
  • Hay cierto tipo de tristezas que obedecen a la desilusión, a la frustración o al desencanto. Son tristezas donde el sentimiento de pena aflora de una manera mucho más evidente. Esperábamos un puesto de trabajo....., y no nos han aceptado. Esperaba un detalle de ésta persona......, y no lo ha tenido en cuenta. En cierto modo este tipo de tristeza está mucho más relacionado con las expectativas nuestras que con los resultados que hemos obtenido. Pero están ahí y toca vivir.
Ante la tristeza, al igual que ante cualquier emoción tenemos dos alternativas, la de vivírla sin más, sin tomar consciencia de ella, y la de ser consciente del porqué se llora. La primera puede abocarnos a la depresión, la segunda a crecer y a valorar aquello que hemos tenido y lo que aún nos queda. Es, pues, el silencio un momento importante para encontrarnos con nosotros mismos, con nuestras emociones y permitir que éstas nos hablen de las ideas, de los sentimientos de pertenencia, de las frustraciones que tenemos y de lo que nos queda por vivir delante de nosotros mismos. Al ser consciente de la tristeza no nos dejamos dominar por ella, sino que permitimos que ella nos alimente en la vida.


24/1/12

Alegría



Había una vez un niño que era muy feliz, aunque no tenía muchos juguetes ni dinero. Él decía que lo que le hacía feliz era hacer cosas por los demás, y que eso le daba una sensación genial en su interior. Pero realmente nadie le creía, y pensaban que no andaba muy bien de la cabeza. Dedicaba todo el día a ayudar a los demás, a dar limosna y ayuda a los más pobres, a cuidar de los animales, y raras veces hacía nada para sí mismo.
Un día conoció a un famoso médico al que extrañó tanto su caso, que decidió investigarlo, y con un complejo sistema de cámaras y tubos, pudo grabar lo que ocurría en su interior. Lo que descubrieron fue sorprendente: cada vez que hacía algo bueno, un millar de angelitos diminutos aparecían para hacerle cosquillas justo en el corazón.
Aquello explicó la felicidad del niño, pero el médico siguió estudiando hasta descubrir que todos tenemos ese millar de angelitos en nuestro interior. La pena es que como hacemos tan pocas cosas buenas, andan todos aburridos haciendo el vago.Y así se descubrió en qué consiste la felicidad, y gracias a ese niño todos sabemos qué hay que hacer para llegar a sentir cosquillitas en el corazón.
Pedro Pablo Sacristán 
¿Has experimentado alguna vez la alegría? Curiosamente la alegría, como en el cuento surge de una manera natural cada vez que alegramos a otras personas. Tal vez sea un sentimiento de autosatisfacción o de autorealización. Experimentamos que nuestra vida es útil a otras personas y con ello damos sentido a la nuestra. ¿Qué es la alegría?

  • Es un estado interior fresco y luminoso y que nos hace sentir plenamente libres y realizados. Y si es luminoso lo es porque en la alegría se nos dispara la creatividad de una manera bastante intensa. Las mejores ideas surgen desde nuestro interior.
  • Generamos bienestar general. Las personas que nos rodean gozan de una mayor estabilidad, seguridad y confianza en nosotros y en ellas mismas. Con la alegría minimizamos los problemas y las situaciones de crisis dándole a la vida un aspecto mucho más positivo y confortable.
  • Altos niveles de energía y una poderosa disposición a la acción constructiva. Es parte de esa vitalidad y energía que llevamos dentro. Es como si fuéramos constructores de un mundo nuevo y como si de nosotros dependieran muchas cosas. Las cargas, incluso, nos parecen más liviana y llevaderas.
  • Puede ser percibida en toda persona. Es algo que no puedes fingir. Las palabras y el cuerpos caminan en consonancia y hacen, sin querer ser protagonistas, que los demás se fijen en uno.
Es cuestión, simplemente, de volver a nuestros grandes momentos de alegría.
  • ¿Cuáles han sido?
  • ¿Cómo los hemos vivido?
  • ¿Qué han revelado de nosotros mismos?
  • ¿Qué han potenciado en nosotros?

23/1/12

Emociones: El miedo



El miedo es una de las emociones básicas en el ser humano que está, precisamente, al servicio nuestro para asegurarnos de una manera u otra la propia vida. Pero hay miedos y miedos. Unos son reales y otros imaginarios. Unos nos ayudan a sobrevivir mientras que otros nos frenan a la hora de crecer y alcanzar los objetivos que nos proponemos.

Un miedo es racional cuando el riesgo o la amenaza de peligro es tangible y probable, sin embargo, también sentimos miedos infundados, es decir, aquel que es irracional; provocado por la angustia y la imaginación. Éstos últimos son los que nos frenan y nos impiden crecer y vivir, además de generar una serie de sufrimientos en nuestras propias vidas innecesarios en la que caeríamos de acuerdo con El Diccionario de la Real Academia de la Lengua en una "una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Recelo o aprensión que uno tiene que le suceda una cosa contraria a lo que desea".
  • El miedo como mecanismo de defensa, nos avisa de situaciones que pueden perjudicarnos y nos pone no solamente en alerta, sino que nos ayuda a prevenir cualquier tipo de prejuicio que pudiéramos tener en la vida. El miedo a inundaciones, por ejemplo, nos ayuda a tener las infraestructuras necesarias para que en caso de que se produzcan no hagan el daño más grande e incluso poder evitar. El miedo, pues,  tiene como función la de protegernos de algún peligro real, provocando que nuestro organismo active el estado de alerta. Gracias a él sobrevivimos como especie, pues nos permite reconocer situaciones que nos pueden poner en riesgo.
  • El cuerpo sufre cambios al encontrarnos en una situación de miedo: nuestro corazón palpita más fuerte, nos sudan las manos, y a nivel hormonal, producimos entre otras hormonas, la adrenalina. Más que preocuparnos deberíamos estar agradecidos pues nos pone en estado de alerta y nos pide "pensar" en como resolver dichas situaciones. Es una llamada a la creatividad, a la estrategia, a saber reaccionar.
  • Sentimos miedo al amor, a la muerte, al fracaso, al rechazo, a las pérdidas y a los cambios, por citar algunos. Con todos estos ejemplos nos damos cuenta que el miedo nos acompaña a través de nuestra vida y madurez, manifestándose sobre nuestras relaciones y nuestro futuro; es decir, cuando sentimos inseguridad. Pero también, muchos de los miedos que enfrentamos están basados en pensamientos que carecen de fundamento en la realidad, y están ligados a nuestra imaginación.

  • Es, precisamente, reconocer las señales del miedo la que nos tendrían que dar la serenidad suficiente para saber manejar el estrés que produce y tener la mente disponible para gestionar ésta emoción y generar respuestas racionales y adecuadas a cada situación
  • Fuerza interior, es uno de los frutos del miedo. Saber manejar las situaciones de forma realista, tener la confianza de poder sobreponernos a dichas situaciones y desarrollar los recursos pertinentes nos dan una gran capacidad de fuerza interior y de confianza en uno mismo hasta el punto de acercarnos a situaciones que pueden provocar el miedo y de querer asumir situaciones de riesgo.

¿Cómo siento el miedo?
¿En que situaciones he sentido miedo?
¿Era real o imaginario?
¿Qué aspectos muestra el miedo de mi propia personalidad?
¿Está relacionado mi miedo con mi falta de confianza en mi mismo?

“La cosa de que tengo más miedo es el miedo, 
porque supera en poder a todo lo demás”.

Montaigne


20/1/12

Emociones y éxito



¿Somos conscientes de que las emociones son un recursos natural que tenemos en nuestra vida para preservarla? Incluso los sentimientos que consideramos negativos están ahí, dentro de cada uno de nosotros para ayudarnos a crecer y a desarrollar cada una de nuestras vidas. ¿Cuáles son esos elementos positivos que traen cada uno de ellos? Lo mejor es mirar hacia esas experiencias con la mayor naturalidad del mundo tanto en nosotros mismos, cuando las hemos vivido, y en las formas de vivirlas otras personas.
1. Cólera: enojo, mal genio, atropello, fastidio, molestia, furia, resentimiento, hostilidad, animadversión, impaciencia, indignación, ira, irritabilidad, violencia y odio patológico.
2. Alegría: disfrute, felicidad, alivio, capricho, extravagancia, deleite, dicha, diversión, estremecimiento, éxtasis, gratificación, orgullo, placer sensual, satisfacción y manía patológica.
3. Miedo: ansiedad, desconfianza, fobia, nerviosismo, inquietud, terror, preocupación, aprehensión, remordimiento, sospecha, pavor y pánico patológico.
4. Tristeza: aflicción, autocompasión, melancolía, desaliento, desesperanza, pena, duelo, soledad, depresión y nostalgia.
¿Las reconoces? ¿Sabes por qué se dan? ¿Qué función tienen en la vida personal y social? ¿Cómo las has sentido y vivido? ¿Te han ayudado a crecer o más bien de han frenado?

La semana que viene intentaré meterme en cada una de ella.



19/1/12

Equilibrio



Hay algo en la vida que se llama equilibrio y que no debemos obviar. Es algo que reporta a nuestra vida una calidad y un crecimiento en los distintos sentidos.

Muchas veces nos sentimos atrapados por el trabajo. Vivimos por y para el trabajo. Parece que nada más hay bajo el sol. Muy probablemente le dedicamos más de ocho horas al día. Muchas veces nos lo llevamos para casa. Hay quien llegada la edad de la jubilación no encuentra más sentido a la vida que lo que ha hecho y yace en el más absoluto aburrimiento al punto de no ni ir una vida llena de alegría y felicidad. La ilusión se pierde y muchas veces la vida se v con ella.

Otro tanto puede ocurrir con la vida de familia. Le hemos dado una importancia tal que influye positiva o negativamente en nuestro rendimiento laboral. Una buena vida de familia no depende ddl tiempo, aunque ello influye considerablemente en ello, sino en la calidad de le damos a ella. Hay quien en medio de hijos y hermanos, de los cuales está rodeado todo el tiempo, se encuentra sólo.

Están también las aficiones y el momento lúdico.Son espacios para crecer, expandirse como persona y desarrollar las propias cualidades y aficiones de cada uno. Es curioso que, cuando nos desarrollamos con normalidad en aquello que nos gusta solemos rendimos más en la otras áreas de la vida.

Incluso hay momentos, como me decía una cuñada mía, hay que aprender a tener momentos en los que no haces nada, momentos en los que experimentas la libertad, donde la mente y el espíritu divagan por partes insospechables en donde se abren y alimentan de la novedad.

Hay un momento para cada cosa bajo el cielo, y sobare vivir el momento y dejarse enriquecer por él es parte de la sabiduría de la vida.

18/1/12

¿Solos o acompañados?



Una de las claves del éxito tanto personal como profesional es el saber caminar con cierta sinergia, haciendo un trabajo de equipo. Hoy por hoy lo podemos ver en el deporte o en la política. El afán de protagonismo de algunos puede acabar con el interés del equipo con el que juega o de la nación que dirige. Lo mismo puede pasar a nivel personal o familiar, el querer hacer prevalecer "nuestra" razón o visión no nos permitirá ver no sólo otras visiones complementarias a las nuestras sino los recueros de aquellos que viven o trabajan a nuestro lado.

El trabajo en equipo, se de en el ámbito en el que se de, conlleva.
  • Un sentimiento de respeto hacia el otro. Las personas somos todos diferentes y las diferencias más que desunir tiene el valor de poder verlas complementarias. El dicho, "o estás conmigo o contra mi", es la imagen del que no es capaz de respetar las diferencias y aprovecharse de ellas.
  • Saber valorar lo diferente es importante. Hoy, y a través de internet, podemos ver como las diferentes culturas son capaces de aportar cantidad de conocimientos, herramientas y experiencias entre personas de diferentes culturas o países.
  • La funcionalidad de cada uno dentro de cada grupo o sistema es importante. Si uno tiene una serie de cualidades, ¿por qué no aprovecharlas y utilizarlas para el bien del grupo. Unos pueden tener una mentalidad conservadora, otros agresiva. Hay quien es creativo y los hay serviciales. Todas las características tienen o pueden tener cabida dentro de un plan general.
  • Saber dar juego a los demás es primordial. El que quiere alcanzar protagonismo deja a otros a un lado o en evidencia. El que es importante sabe que su importancia se destacará mucho más si el equipo, familia, grupo u organización en el cual vive, participa o trabaja tiene éxito.
¿Cómo lograr trabajar más en equipo?
  • Viendo más allá de mis propios objetivos y encuadrarlos dentro de un objetivo más amplio que es el de la sociedad, grupo o familia.
  • Comenzar a ver la parte agradable de aquello que me desagrada.
  • Animado a otras personas en sus propias cualidades y talentos.
  • Sabiendo delegar en otros, y aceptando la responsabilidad que se delega en mí.

17/1/12

Comprender para ser comprendido



Buscar comprender primero y después ser comprendido es la esencia del respeto a los demás. La necesidad que tenemos de ser entendidos es uno de los sentimientos más intensos de todos los seres humanos. Este hábito es la clave de las relaciones humanas efectivas y posibilita llegar a acuerdos de tipo ganar/ganar.

¿Quien es el mejor vendedor, el que habla sin parar o el que escucha y capta las necesidades de su cliente? ¿Y el mejor educador, el que expone y explica su doctrina sabia o el que hace que su pupilo encaje las mejores ideas dentro del entramado de su vida? Decía Helder Cámara que a los pobres no hay que darles pescado sino una caña de pescar.

La empatía es la que nos hace percatarnos de la situación de lis demás para que nuestra vida se sienta útil y podamos aportarías algo que puedan apreciar, y si esto se lo ponemos en bandeja sirviéndose de sus mismas cualidades mejor que mejor.

El éxito consiste más en saber llegar al otro que estar vacío y no ser capaz de aportar algo útil a alguien.

Para ponernos en el papel del otro:
  • Juega un día con tu hijo a tu ser el hijo y él el padre.
  • Desarrolla el papel de tu pareja por un día.
  • Haz el papel de un compañero de trabajo.

En definitiva, ponerse en el lugar del otro.

16/1/12

Ganando todos



Pensar en términos de ganancia mutua, 
en la que todas partes de una negociación 
deben obtener un beneficio, 
es uno de los mejores hábitos 
que podemos inculcar a nuestro hijos. 
La vida no es solo lo que me pasa ano o a ti; 
es lo que nos pasa a todos.

Sean Covey


La clave del éxito reside en pensar en los demás y no sólo en uno mismo. Uno de los factores que pueden influir en la grave crisis económica y social que vivimos hoy en día, por no decir familiar y personal, es que pensamos tan sólo en nosotros mismos. Dicen que "la avaricia rompe el saco" o que "el que ama sólo a su vida la perderá". Hoy por hoy, y más que nunca, somos una sociedad en la que todos dependemos de todos y en la que si ciertos eslabones de la sociedad o de la familia se resienten, la sociedad como tal, la empresa o la familia también se resentirá.

A la hora de negociar, desde niños incluso, hay que saber practicar el juego de la flexibilidad en la que tengo que valorar que no pierdo yo, sino que ganamos todos. Y ganamos todos porque haciéndolo así la vida sigue adelante y no se resquebraja.

Hace unos meses hablaba con un cliente que me pedía que vendiera su casa pues el banco estaba detrás de él y que no podía pagar las cuotas de hipoteca que tenía. Los avisos del banco ya estaban llegando y se habían iniciado los trámites correspondientes para el embargo correspondiente. ¿Cuál podía ser la solución? Para vender rápido y quedarse aún con algo de dinero no quedaba otra que la de vender barato y por debajo del precio del mercado. El no aceptaba la solución y se obstinaba a vender en precio de mercado de venta. Los meses fueron pasando y llegó el momento de la ejecución del embargo en la que la deuda se multiplicó hasta el punto de tener que irse de la casa sin nada de dinero. 

Puede ser triste, pero es una realidad tanto a nivel inmobiliario como a otros niveles como pueden ser de familia o de empresa. Nos cerramos a ceder un ápice de lo que tenemos, nos mostramos fuertes en lo que somos, poseemos y deseamos hasta el punto de perder todo, familia, puesto de trabajo o incluso la misma empresa. Nos quedamos con un mal sabor de boca, aún con la idea de que hemos muerto con las botas puestas dando todo de nosotros mismos.

Pero la realidad es muy diferente. A veces hay que ceder, saber perder para poder y saber ganar más tarde. Las negociaciones son difíciles porque todo el mundo defiende lo suyo, pero cediendo un poco todas las partes todos seguirán adelante. ¿Qué podemos hacer para entrar en el juego del ganar - ganar?

Primeros pasos


  • Pregunta lo que puedes hacer por los demás y después hazlo.
  • Qué podrías hacer por la otra parte?
  • Haz una lista de deseos y mírala o compártela con alguien con quien tengas que negociar.
  • Antes de enfadarte pregúntate que puedes hacer por la otra persona.

13/1/12

No perder el foco



No es la primera vez que emprendemos el camino hacia algo, nos entretenemos por el camino y llegamos tarde a un sitio perdiendo una gran oportunidad para conseguir una experiencia única. Tener el foco siempre presente en nuestra vida y caminar de forma constante hacia él es parte muy importante del proceso. ¿Qué hacer para no perderse en el intento? PRIORIDADES.
  •  Hay cosas que no pueden esperar, cosas que son urgentes. Unas veces son fortuitas como un incendio, una inundación o algo totalmente inesperado sobre lo que nosotros no tenemos competencia y que no queda más remedio que resolver en el momento. ¿Qué hacer? Simplemente intentar resolverlas de la mejor manera posible. Pero hay veces que esas urgencias se deben a nuestra falta de responsabilidad, a nuestra desidia o dejadez. Son situaciones que podíamos prever pero no le dimos la importancia necesaria. Ahora mismo me viene a la mente cantidad de enfermedades coronarias o diabéticas que uno ha podido evitar con una buena alimentación y que debido a "buena vida" han acabando deteriorando la salud. Puede pasar lo mismo a nivel de relaciones familiares o empresariales. ¿Alguien ha leído el libro "¿Quién se ha llevado mi queso?" Lo recomiendo. Nos iluminará al respecto.
  • Para evitar lo evitable y no vivir apagando fuegos continuamente hay algo esencial: DAR PRIORIDAD A LO IMPORTANTE. Lo importantes son todas aquellas cosas que forman parte del camino hacia lo que queremos conseguir y que sin ellas no lo vamos a lograr.  Importante es todo aquello que va poniendo orden y secuencia al proceso: la buena dieta o alimentación, el ejercicio continuo, la buena comunicación entre la pareja o equipos de trabajo, la responsabilidad diaria. No darle importancia a lo importante es llamar a la puerta de la urgencia para vernos abocados en cualquier momento al fracaso.
  • Hay cosas que no son ni importantes ni urgentes y que, posiblemente, le damos una importancia tan grande que nos desenfoquen de lo que queremos y nos desvíen del camino a realizar. Si analizáramos las cosas no importantes y no urgentes en las que andamos metidos cada día nos llevaríamos una gran sorpresa. A buen ejemplo toma un hoja de papel y escribe todo, absolutamente todo lo que has hecho en el día de hoy o ayer. Intenta poner el tiempo dedicado a cada una de esas cosas, ponle una "U" a Urgente, una "I" a importante y una "N" a lo que no era ni importante ni urgente. Eso nos dará una idea de como gestionamos nuestro tiempo y hacia donde lo encaminamos.
Alguien podría decir que ver la televisión, escuchar la radio, leer un libro, jugar a algo puede englobarse en lo innecesario, aunque la realidad pueden formar parte de nuestro crecimiento personal y que se enfoca a un objetivo global. El problema radica cuando no le damos el tiempo necesario a aquello que nos conduce por el camino del éxito y nos perdemos en cosas que ni nos ayudan, ni nos enriquecen sino todo lo contrario. 

Lo importante lo es cuando le damos el tiempo real que ello se merece.


12/1/12

Hábitos imprescindibles para la efectividad: Proactividad



Nuestros sueños dependen en gran medida de nuestras acciones, que no son otra cosa que los hábitos que cada día tenemos en nuestra vida. Stephen Covey señala siete hábitos de la gente altamente efectiva y el primer de ellos es la proactividad. ¿Qué es la proactividad? Es la capacidad de saber dar respuestas diferentes a las situaciones que vivimos. Muchas veces la cerrazón de mente que tenemos nos impide ver más allá de lo que hasta ahora hemos experimentado. Nos aferramos a lo conocido y a lo repetido hasta la saciedad. Einstein nos ilumina al decir que si queremos resultados diferentes tenemos que actuar de forma diferente, y ahí es donde está gran parte de la actitud proactiva.
  • La proactividad es, en primer lugar, la enseña de la libertad. Nosotros y solamente nosotros elegimos como responder ante las situaciones de la vida. Ante una misma situación las personas responden de formas muy diferentes. Somos nosotros a nivel personal lo que elegimos. No podemos poner disculpas como la educación recibida, las costumbres heredadas o el que dirá de la gente. Somos libres en la medida en que somos capaces y queremos decidir por nosotros mismos como responder ante las situaciones de la vida.
  • Es un acto de responsabilidad pues en la decisión de elegir una respuesta nos da la posibilidad de comprometernos con nuestros valores y nuestros ideales. 
  • Es lo que define nuestra capacidad de ser plenamente humanos. Los animales no pueden decidir, actúan por estímulos. Nosotros podemos controlar nuestras emociones y las respuestas que damos ante ellas, por lo que la proactividad y nuestras respuestas ensalzan la libertad y nuestra condición plenamente humana.
¿Cómo ser proactivo?
  • Cada situación tiene más de una respuesta. Preguntarnos que haría un niño, un desconocido y un anciano abrirán sin duda un gran abanico de respuestas al mismo tiempo que cuestionarán nuestros valores de la vida.
  • ¿Cómo han respondido otros en nuestra situación? Es una pregunta que nos ayuda a abrirnos al mundo de los que han pasado por la misma situación y han dado respuestas iguales o diferentes. Las mismas respuestas, las diferentes o combinaciones de ambas que pueden dar lugar a otras nuevas acrecentarán nuestra capacidad de objetividad y de respuesta.
  • Lo que nadie ha hecho o se ha atrevido a hacer es otra pregunta que nos abre a la creatividad que puede dar nuevas respuestas. A veces pueden pertenecer al mundo de lo absurdo, otras al de lo imposible y otras al de lo posible. No podemos olvidar que de los tres mundo ha nacido en muchas veces respuestas reales y tangibles.

11/1/12

Buscando los propios talentos



¿Como encontrar los recursos internos que tenemos en nuestra vida u organización? A veces nos cuesta reconocerlos y saber utilizarlos. Si nos pidieran una lista de nuestras limitaciones, fallos o defectos lo más probable es que en dos minutos tuviéramos una gran lista. Si nos pidieran, por el contrario, una lista de nuestras cualidades o virtudes, ¿Haríamos lo mismo en el mismo tiempo? ¿Cómo descubrir nuestras cualidades?

  • Lo que nos gusta hacer. Hay cosas a las que le dedicamos tiempo y que parece que el tiempo se hace corto, es decir, disfrutamos. Esas actividades y momentos requieren de ciertas destrezas, cualidades o valores que no todo el mundo posee, lo que nos permite ver ya algo dentro de nosotros a lo que podemos llamar cualidades.
  • Hay momentos en los que hemos tomado parte de algún tipo de acción del que hemos salido realmente airosos. Esos momentos y pequeños éxitos pueden dejarnos vislumbrar otra serie de cualidades que se han dado en nosotros en un momento determinado de la vida y que siguen latentes y de forma natural dentro de nosotros mismos. Anotarlos y refrescarlos en nuestra mente pueden servirnos de mucho.
  • Preguntar a otros, especialmente cercanos, que es lo que valoran y el porqué, ya que muchas veces y basados en una falsa modestia, no queremos reconocerlo y lo dejamos pasar, es algo que también nos ayudará a forjar una gran lista de cualidades.
  • Ver lo que éramos, pensábamos y valorábamos a lo largo de nuestra vida y lo que vemos ahora en nuestra vida nos ayuda a ver el proceso y la evolución en ella, y con ello todas las cualidades que hemos utilizado hast el momento.


Ponerlas por escrito, contemplarías y valorarlas es cargar el deposito espiritual y emocional de cada uno.


10/1/12

Buscando los recursos



Es frecuente ir al supermercado y ver a la gente con la lista de la compra. Hay quien lo hace sin lista y luego llega a la casa con más o con menos cosas de las necesarias. Muchas veces, incluso, llegamos a tirar mucha comida que no llegamos a utilizar. Lo mismo nos sucede a la hora de preparar un viaje. Hacemos una lista con todas las pertenencias que nos hace falta llevar para no vfernos en apuros durante el viaje en cuestión.

A la hora de alcanzar los logros que nos proponemos también hace falta hacer una lista de todo aquello que nos hará falta para poder alcanzarlos. Ser previsor nos ahorrará más de un mal trago y nos proporcionará más recursos de los que creemos que podemos tener. Hay que tener en cuenta dos tipos de recursos:
  • Recursos internos, aquellos que hay dentro de nosotros mismos, a nivel personal, o aquellos con los que cuenta la propia empresa en la que estamos. Anotarlos en un cuaderno, en una hoja sin que se nos escape ninguno es importante, pues siempre estaarán a nuestra disposición. A medida que vayamos siendo conscientes de más recursos no tenemos más que ir anontándolos. En el momento en el que nos encontremos en una encrucijada no tenemos nada más que sacar de papel, ya que éste lo conserva todo y la sóla mente nos puede jugar malas pasadas. Una manera de conocerlos es saber los procesos de pequeños o grandes éxitos que hemos tenido en la vida, siempre esconden un mundo subterráneo o inconsciente que puede ser enriquecedor.
  • Recursos externos, aquellos que están fuera de nosotros o de nuestra propia empresa y que odemos hacer uso de ellos. son recursos que utilizan "otros", pero que bien pueden ser utilizados por nosotros.
Es importante tener en cuenta que tenemos recursos propios o ajenos y que podemos transformarlos o utilizarlos dando lugar a otros nuevos. Son combinaciones que siempre pueden dar mucho juego.


9/1/12

Fechas y éxito



Poner una fecha a lo que pretendemos conseguir es algo realmente importante.

  • Concretar una fecha en la que quieres conseguir un objetivo es hacer que sea posible puesto que pasas la meta desde la mente al papel, a la realidad a aquello que puedes medir en el tiempo. Cuando no concretamos la meta lo más probable es que la vayamos postergando en el tiempo y con ello que la vayamos dejando en un segundo plano y de ahí al olvido tan sólo va un paso.
  • Temporizar también es importante puesto que si nos fijamos una meta a uno, dos o tres años, por decir algo, sabemos que desde donde estamos hasta cuando queremos alcanzarla tienen que irse dando diversos pasos, pequeñas metas o logros que nos indican que estamos en el camino correcto y dando los pasos adecuados que nos hemos propuesto.
  • Ir viendo esos resultados es una manera de verificar, de contemplar y sobre todo de valorar los esfuerzos que estamos realizando. Estos pequeños logros serán motivo de auto motivación y balones de oxígeno para mantenernos en el proceso.
  • Poner fecha a nuestros sueños sirve también para confrontarnos con nosotros mismos y evitamos las excusas. El que no empieza a caminar es porque no quiere. El que sí quiere pone metas y recursos, y con ellos los primeros pasos por pequeños o insignificantes que sean.

6/1/12

El poder de escribir



¿Has escrito alguna vez algo? ¿Qué sensaciones has tenido? Si no lo has hecho, haz la prueba. Resulta una tarea muy interesante por muy dura que pueda parecer.

  • Si escribimos, por ejemplo, nuestras metas estamos utilizando por una parte varios sentidos: la vista pues tenemos que ver lo que escribimos y el tacto, pues manejamos la pluma, el lápiz o el bolígrafo. Dicen los psicólogos que cuantos más sentidos se utilicen en una actividad más grabada queda dentro de nuestra memoria. Imagínate si escribes y al mismo tiempo lo lees en voz alta.
  • Si escribimos nos obligamos a ser más precisos y concretos en nuestros pensamientos. Si las palabras se las lleva el viento y el papel todo lo aguanta, al escribir estamos haciendo que nuestros propósitos queden grabados en algún sitio y no se los lleve el tiempo.
  • Si escribimos y al mismo tiempo se nos ocurre leer lo escrito poco después, y al día siguiente o a la semana nos quedaremos sorprendidos de lo que hemos escrito, de los sentimientos que mostramos, de las posibles incongruencias y de los compromisos a los que queremos lanzarnos.
  • Al escribir hacemos que nuestra vida, nuestros sueños, ilusiones y metas se conviertan en algo serio y con una tendencia a ser más profundo.
  • Escribe tus metas, tus sueños, tus ilusiones. Adórnalas y verás como al escribir no solamente concretizas, sino que te automotivas.
  • Al escribir utilizamos más el cerebro, sobre todo la parte derecha y desarrollamos mucho más la imaginación.

5/1/12

¿Elegir o renunciar?



En nuestro camino hacia las metas es importante tener en cuenta la orientación positiva con toda una serie de afirmaciones que nos ayuden a reforzar nuestro camino en medio de todos los obstáculos.

En un programa de televisión veía hace unos días a una educadora que ayudaba a unos padres en la educación de sus hijos. El padre, que tenía claro lo que quería, no hacía otra cosa que recordar constantemente a sus hijos lo que tenían que hacer. No cesaba nunca de llamarles la atención. Había momentos en los que se desesperaba y daba alguna voz algo más fuerte del tono con el que debía de hacerlo normalmente. Pero había algo que brillaba por su ausencia, el refuerzo positivo ante lo que hacían bien sus hijos. La obsesión y la mirada estaba centrada en lo que no gustaba o en lo que no se hacía bien, mientras que la ceguera era total ante lo que sí salía bien.

Si nuestra mirada se queda anclada en lo que queremos dejar o en aquello que no nos gusta estaremos reforzando los fallos, lo que nos hace sentir mal y difícilmente creceremos o permitiremos crecer a los demás. Si agradecemos, apreciamos y alentamos los pequeños logros lo que haremos es fortalecer lo que se hace bien y estimularemos a seguir creciendo. Nada mejor que se nos reconozcan las virtudes para trabajarlas más y poder sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

La mirada hay que ponerla en lo que elegimos y no en lo que queremos abandonar. Dejemos que los muertos entierren a los muertos, dice Jesús en el Evangelio. No carguemos con fardos pesados. Simplemente caminemos por la vida ligeros de equipaje para afrontar con toda naturalidad lo que elegimos que, sin duda alguna, tiene mucha más importancia que lo que dejamos, que por eso lo hemos elegido.


4/1/12

Metas, ¿deseo u obsesión?

Metas, entre la obsesión y el deseo.

Para que algo se torne realidad tiene que mover al que lo quiere conseguir. Nada más lejos que un niño que se encapricha: llora, patalea, insiste, etc. ¿Por qué? Lo tiene metido en la cabeza. La motivación hace que el sueño de meta en la cabeza y que vayamos tras él.

Recuerdo un compañero canadiense que fue uno de los mejores vendiendo casas. Nos decía en una charla que se automotivaba constantemente. Su actitud casi rayaba la obsesión. Pero esa actitud le llevó a estar entre los más grandes. Una de las cosas que me sorprendió de él era que había tomado la decisión de poner una cartulina en "el techo" de su habitación que decía: "Hoy voy a vender una casa porque soy el mejor". Cuando llegaba al baño a afeitarse en la mañana tenia otro cartel con una sonrisa que decía lo mismo. Casi toda su casa tenía carteles que decían lo mismo.

Puede parecer una obsesión, pero la realidad es que se convirtió en uno de los mejores vendedores de Canadá, sino el mejor.

Las metas y objetivos tienen que estar de firmes y presentes en nuestra mente, al fin y al cabo son nuestros pensamientos los que nos guían, los que hacen que tomemos una decisión u otra. ¿Cuales son las frases automotivadoras que nos decimos cada día?

Entre otras cosas cuando conducimos un coche, barco o avión si no tenemos constantemente nuestros ojos puestos en la dirección a donde vamos podemos acabar en un destino diferente o víctimas de un accidente. 

No perder el norte y hacer que cada cosa que hagamos esté orientada a lo que buscamos hace que estemos de forma constante en el camino de la consecución de nuestros objetivos.

Recordarnoslos, automotivarnos y practicar de firma diaria afirmaciones positivas que nos conduzcan a la meta es parte de nuestro proceso.

3/1/12

En busca del camino



El primer paso para poder conseguir un objetivo es tener claro lo que uno quiere conseguir. Muchas veces tenemos una idea vaga de lo que queremos y por ello no conseguimos alcanzar lo que queremos pues no es del todo específico. Mientras la señal sea borrosa no sabremos con claridad el rumbo que tomamos.
  • Las metas tienen que ser concretas. No es lo mismo tener el deseo de adelgazar que tener claro el peso que quieres alcanzar. Cuando concretas algo y lo defines bien sabes el proceso que tienes que seguir. Saber que tienes que adelgazar 10 kilos pone en tu mente otro número importante, el peso al que quieres llegar. Tener la meta clara, el peso concreto al que quieres llegar, te obliga de una manera u otra a tener un punto de referencia en la báscula, en la mente y en el proceso que tienes que seguir.
  • Lo mismo sucede en el plano económico. No es lo mismo querer ganar dinero que tener la meta de conseguir 50.000€. Si quiero conseguir una cantidad de dinero concreta me obliga a pensar en el tiempo que quiero alcanzar esa cantidad. Si el tiempo lo divido por el número de años, meses o semanas, se lo que tengo que conseguir en cada uno de esos periodos. Y una vez sabido esto tengo que programar mis actividades para conseguir un número de ventas, de clientes o de objetivos en cada una de las actividades que quiero conseguir.
  • Si lo que me planteo es la felicidad o el bienestar no puedo quedarme en conceptos ambiguos. ¿Qué es para mi ser feliz? o más concretamente, ¿cómo soy feliz, que es lo que me hace feliz a mi cada día o lo que me haría sentir feliz? Cuando yo se que el caminar, el relacionarme con la gente, el poder trabajar en algo muy concreto me hace feliz, es entonces cuando tengo que diseñar los pasos para hacer eso que me hace feliz o sentirme bien.
Recuerda que cada día
algo, aunque sea un solo paso,
tienes que dar
en el camino que quieres realizar.


2/1/12

Una vez más.....



Empezamos una vez más otro año nuevo, cargado de ilusiones o tal vez de escepticismo a causa de los golpes de la vida, de la situación de crisis que tenemos alrededor. Pero como el sentido negativo no conduce a ningún sitio que merezca la pena y que nos permita vivir de forma digna pues optamos por vivir con ilusiones. Al menos la ilusión nos permite ver con perspectivas más saludables el futuro a corto, medio o largo plazo.

Como dice Antonio Machado, "caminante no hay camino, se hace camino al andar", o como dice Benjamín Franklin, "si hay que caminar mil millas, siempre hay un primer paso que dar". Lo cierto es que si las ilusiones se quedan en la cabeza, ilusiones serán, pero si cada día uno da, al menos, un paso en dirección hacia la ilusión lo cierto es que el objetivo estará más cerca.

¿Donde está nuestro problema? Muchas veces el problema consiste en no bajar las ilusiones y las fantasías al plano de lo concreto, al de la realidad e ir desmenuzando cada uno de los pasos hasta poder llegar a conseguir lo que perseguimos o deseamos.

“Siembra un pensamiento y cosecharás una acción;

Siembra una acción y cosecharás un hábito;

Siembra un hábito y cosecharás un carácter;

Siembre un carácter y cosecharás un destino…”

Pensamiento, acción, hábitos, carácter son los elementos que conformarán nuestro propio destino. Es por ello que para construir éste tenemos que trabajar nuestra forma de pensar, saber transformarla en acciones que den sentido y forma al pensamiento y aunque dice que "el hábito no hace al monje", lo que si es cierto es que los hábitos son los que van forjando y dando sentido a cada minuto de nuestro día.

¿Sabes lo que me gustaría para esta primera reflexión de año que acabamos de comenzar? El que que al menos tengamos sueños, ideas, pensamientos que nos puedan conducir a buen puerto. En estos primeros días del año quiero profundizar sobre la importancia de tener claras las metas y, si es posible y con aquellos que lo quieran, tomar este espacio como plataforma para poder ayudar a conseguir metas a muchos de vosotros. ¿Cómo? Compartiendo juntos dudas e inquietudes y clarificando aspectos del camino de a veces no somos capaces de ver solos.