13/10/11

Flexibilidad y dependencia



La flexibilidad es una característica que aporta un valor añadido a nuestras vidas, pero al mismo tiempo puede ser el detonante de una dependencia que puede llegar a arruinar nuestras vidas puesto que nos colocará fácilmente a voluntad de los demás. El equilibrio estará pues en saber elegir cuando ser flexibles y cuando no.

La flexibilidad puede ser un sinónimo de adaptación. ¿Cuando tenemos que adaptarnos? ¿Que nos lleva a adaptarnos a una situación?

Hay dos tipos de situaciones en las que generalmente nos adaptamos, una de ellas es cuando queremos agradar y convencer a los demás de lo que somos y de lo que valemos, y la otra cuando no tenemos alternativas y no nos queda remedio que tomar el único o los únicos caminos que se nos ponen delante nuestras.

Cuando nos adaptamos a los demás para caerles bien, para que nos acepten o nos tengan en cuenta, ¿qué estamos haciendo? Simplemente negando nuestra propia valía, lo cual revela una baja autoestíma. En vez de vender lo que somos, aquello en lo que creemos y aquello que da sentido a nuestra vida, lo único que hacemos es dejar de confiar en nosotros para hacerlo en aquello que otros nos presentan bajo el pretexto de la aceptación que vamos a tener o que vamos a sentir. Es la aceptación de los demás la que hace que nos aceptemos, pero no tal y como somos, sino como creemos que agradaremos a los demás. ¿Resultado? Vacío interior, frustración y desaliento con pérdida del sentido de lo que somos, de lo que queremos y del porqué vivimos.

Cuando estamos, por el contrario, en una encrucijada en la que nos toca vivir una situación, por ejemplo después de un fallecimiento, de un despido laboral, de la no aceptación de un proyecto o idea o de mil y una situaciones de la vida en las que no nos es posible elegir, nos adaptamos o morimos en el intento. Es una adaptación no para renunciar a lo que somos, sino para seguir caminando y consiguiendo aquello que buscamos en la vida. Es una especie de "stanby" o "pausa" en la que escogemos lo mejor que está a nuestro alcance para seguir creciendo en nuestra vida personal, familiar, laborar o económica.

La flexibilidad es buena, a mi modo de ver, sólo cuando te permite seguir siendo libre y no dependiente de los demás. Cuando flexibilizamos simplemente porque tenemos miedo de mostrarnos como somos lo que estamos haciendo es huyendo de nosotros mismos, lo cual no nos permitirá ni ser, ni vivir con toda nuestra potencialidad. Siempre tenemos que elegir aquello que nos permita ser personas y ser nosotros mismos.


12/10/11

Saber vivir y aceptar



La insatisfacción, las heridas, la impotencia, 
son situaciones, 
estados que sentimos 
y que no necesitan resolverse, 
sino aceptarse. 
¡Qué ganas de vivir con problemas! 

Xavier Guix

Nos complicamos la vida de una manera extraordinaria. Nos ahogamos en auténticos vasos de agua. No nos damos cuenta de que la mayor parte de los problemas e insatisfacciones que tenemos nos las provocamos nosotros mismos como resultados de exigencias que nos autoimponemos y sin las cuales hemos sabido vivir anteriormente y de la forma más completa y feliz que podemos imaginarnos.

Basta con que miremos a nuestra infancia y observar como eramos felices con pocas cosas. Eramos felices antes de casarnos o de conocer a nuestra pareja. También lo eramos antes de empezar a trabajar en un sitio determinado. A medida que vamos creciendo nos vamos imponiendo una serie de metas y de objetivos que nos gustaría alcanzar y lo peor que podemos hacer es depender de nuestros objetivos para ser felices. Si antes de alcanzarlos lo éramos, también lo podemos ser si no llegamos a alcanzarlos.

La fuente de la felicidad es aceptar y saborear lo que somos y lo que tenemos en cada instante de la vida. Esa es la realidad. Si podemos alcanzar sueños y objetivos bienvenidos sean y bienvenida sea la dicha de saborear el camino en la consecución de ellos, pero la dependencia de lo que queremos alcanzar nos quita la libertad para poder saborear cada momento de la vida, de lo que tenemos y de las personas que nos rodean.

El vivir con la mirada permanentemente en el futuro, así como permanecer siempre anclado en los tiempos pasados, nos quitan algo tan importante como la vivencia del presente que es la única realidad existente. Y para ello basta con preguntarnos algo tan sencillo como el porque antes era feliz con lo que tenía y hoy no lo soy con lo que todavía tengo y posiblemente algo más.

Muchas veces nos autoengañamos pensando que la felicidad todavía está por venir o que nuestra autorealización depende de lo que todavía tenemos que conseguir en la vida. Hoy, y con lo que cada uno tiene y lleva dentro de sí, es el momento de nuestra autorealización y de nuestra vida plena. La clave está en aceptar, a partir de esa aceptación comenzaremos a comprender y valorar lo que tenemos entre manos.


11/10/11

Perdóname que me entrometa



Ayer me telefoneaba mi madre y me daba una grata noticia sobre una compañera suya de hospitalización que meses atrás compartió habitación y sufrimientos con ella. Mientra mi madre se recuperaba de una situación crítica de rotura de cadera, neumonía y de una gran anemia, Josefa, su compañera de fatigas luchaba entre llanto y llanto contra una pierna totalmente ulcerosa que hacía presagiar una amputación en toda regla. 

El dolor me llegaba a la médula, tanto por verla sufrir, llorar, gritar y maldecir la suerte que tenía, como por la situación ante la que tenia que exponerse mi madre que estaba en situación crítica. Pensé que la situación de Josefa iba a perjudicar a mi madre y que se iba a venir abajo. Pero mi madre hizo acopio del amor que la caracteriza y consiguió no solamente sobreponerse sino que también tendió una mano de ánimo a su compañera de fatigas.

La manera en como le hacían las curas eran posiblemente fuertes, pues era cuando más podía sentir el dolor y cuando se negaba a seguir viviendo. Fue precisamente en uno de esos momentos en que mi mente se trasladó unos viente años atrás cuando en la sierra chinanteca de Oaxaca, México, mi mente repasaba una y otra vez las curas que hacíamos del mismo tipo de heridas pero en situaciones mucho más precarias. Tan sólo cuatro cosas se utilizaban: miel, gelatina, sulfato de zinc y gelatina.

A mi mente llegaban una y otra vez los comentarios de Toño, mi compañero, de Sor Rosa, la enfermera y del médico que vino desde la ciudad de México a colaborar con nosotros desinteresadamente durante un año y de cuyo nombre no consigo acordarme, de los progresos que hacían aquellas piernas a las cuales muchas veces se les veía hasta el mismo hueso.

Veinte años después y en un hospital que gozaba de todos los adelantos veía como una pierna en las mismas circunstancias caminaba hacia una amputación casi segura. Recuerdo que mientras las curas tuve que salir al pasillo, los llantos y quejas de Josefa no cesaban un instante. Dentro de mí se libraba una batalla, hablar con la médico responsable, especialista en dermatología, y decirle lo que haciamos nosotros en México o callarme.

¿Quien eres tu, me decía a mi mismo, para decirle a un médico especialista lo que tiene que hacer? Bueno, en el fondo pretendía compartir una experiencia que había tenido en México y que había resultado totalmente positiva. Por otra parte los años habían pasado y me imaginaba que los medicamentos habían progresado para hacer frente a estas situaciones. Yo no era médico, pero si testigo de algo que se hacía en otra parte del mundo. Así que en un alarde de atrevimiento me acerqué a la doctora y le comenté lo que nosotros había hecho con ese tipo de heridas en México.

La respuesta me dejó un tanto frío. Me dijo que era "algo de libro" lo que se hacía en México. No la ví entusiasmada, por lo que me resigné con la sensación de haberlo intentado sin haber conseguido absolutamente nada. Poco días después Josefa fue trasladada a otro hospital y mi madre fue dada de alta.

Hace dos días mi madre me comentó que mi hermana se había encontrado con la hija de Josefa y le preguntó por su madre. ¿Sabes cual fue la sorpresa? Que la doctora le dijo que como último remedio iban a tratarla con un remedio que utilizaban en las misiones de México. ¿Resultado? Su pierna mejoró y se evitó la amputación, aunque por problemas que desconozco perdió la pierna buena.

Ante la vida puede darnos vergüenza el aportar la experiencia que tenemos, unas veces porque consideramos que los demás son maestros en la materia, otras veces porque infravaloramos nuestras propias experiencias y recursos o bien porque nadie nos ha pedido nuestra opinión. La realidad es que la vida no espera por nadie, sino por la propia iniciativa de cada uno. Es la seguridad en uno mismo, en la propia experiencia y en el no tener miedo a la negativa de otros la que abre las posibilidades de la misma vida hacia uno mismo y hacia los demás.

Perdóname que me entrometa, pero algo, aunque sea pequeño y pobre puedo aportar. Y lo poco que se compartió salvó una pierna. Y los pocos panes y peces que se compartieron hicieron posible la multiplicación. Y cada gota es la que hace posible el mar. Y cada grano de arena es el que hace posible el desierto. Lo poco, por poco que sea, es lo que permite el mucho.


10/10/11

Flexibilidad y rigidez



Hay frases que llaman la atención tales como, "perro que ladra no muerde" o situaciones que te dejan perplejo después de un fuerte temporal como la de árboles muy delgados, pero flexibles, que se mantienen en pié mientras que otros más fuertes y robustos están tumbados en el suelo y sin vida. ¿Es bueno ser rígido? ¿Y flexible?

La rigidez no creo que siempre sea lo mejor. Entre otras cosas te hace esclavo de unas ideas, de doctrinas, de compromisos adquiridos que en muchas ocasiones ya no están ni al servicio de la vida ni de la persona en si misma. Bien lo decía Jesucristo cuando decía que la ley estaba al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la ley. ¿Aguantamos a caminar de forma rígida en todo momento? ¿Somos capaces de llevar encima nuestra prendas que nos quedan rígidas? Optamos, generalmente, por aquello que nos da flexibilidad, holgura y libertad de movimientos. La rigidez, de por si, genera en nosotros tensión, nerviosismo y acaba en muchas ocasiones haciéndonos perder los papeles, además del daño que podemos causar a otros. 

La flexibilidad nos da libertad, nos abre al mundo, a la vida. Nos permites tener diferentes perspectivas, amoldarnos a las situaciones, a cambiar y a experimentar cosas nuevas. Al ser flexibles y abrirnos a lo nuevo crecemos personalmente y estamos en el camino de confiar más en nosotros mismos, en nuestras posibilidades que en todo el bagaje ideológico y cultural que llevamos encima, que en muchas ocasiones no hemos asumido y en muchas otras ni tan siquiera hemos entendido e interiorizado haciendo que vivamos la vida de forma mecánica y sin la libertad y creatividad que nos caracteriza como personas.

Flexibilidad no quiere decir que no tengamos personalidad y que estemos cambiando constantemente de visión, de ideas, creencias o estilos de vida. La flexibilidad es necesaria para poder amoldarnos a las circunstancias de la vida y crear otras que nos ayuden a construir la misma vida en sí. La vida no nos lanza a nacer y desempeñar un papel predeterminado. La vida nos hace desempeñar un papel de constante creación en el que tenemos que adaptarnos, utilizar la mente, la creatividad, la imaginación y todo lo que llevamos dentro de nosotros para hacer de la misma vida algo deseable de vivir en vez de un auténtico valle de lágrimas ante el que podamos agachar la cabeza sin más.

Entre la rigidez, que muy posiblemente esconde un gran complejo de inseguridades, de miedos y de complejos de inferioridad, y la flexibilidad que te expone a la vida, a lo nuevo y a lo inseguro para apostar por ti mismo, elijo la flexibilidad. ésta me aporta vida, respeto hacia mi mismo y respeto hacia los demás. Me permite conocer lo nuevo y valorar que fuera de mi y en otros también hay vida, y en abundancia.



7/10/11

Una vida de fracasos y éxitos: Steve Jobs



"A veces cuando innovas, 
cometes errores. 
Es mejor admitirlos rápidamente, 
y seguir adelante
 apostando por tus otras innovaciones". 

Steve Jobs





Hoy nos ha dejado el gigante de la informática que ha revolucionado medio mundo con sus ordenadores, su tecnología y telefonía móvil entre otras cosas. Donde se haya el éxito de este hombre que ha fracasado en los estudios y que, junto con un compañero, en un garaje ha conseguido innovar todo un mundo tecnológico e informático? La frase con la que encabezo el comentario de hoy es tal vez una de las más importantes dentro de su visión. Hay quien ante un fracaso, llora, se siente víctima, no lo acepta e insiste en conseguirlo utilizando las mismas herramientas que ha utilizado. No hay nada como aceptar la propia realidad. No hay que tener miedo al fracaso. Simplemente hay que aceptarlo y seguir adelante buscando materializar todo aquello que uno está buscando. Lo importante es seguir buscando, pero para poder seguir buscando hay que tener sueños, ilusiones, metas, objetivos.

"Ser el hombre más rico en el cementerio 
no me importa... 
Ir a la cama por la noche 
diciendo que hemos hecho 
algo maravilloso...
 ESO es lo que me importa".

Steve Jobs

El sentido de búsqueda en la vida, el estar hambriento, como él decía, es algo que te mueve, que no te deja parado ante la vida. La sensación de que eres co-creador en la vida, aportando algo maravilloso a los demás es algo que no sólo da sentido a tu vida, sino que te permite dormir cada día feliz y satisfecho de lo que eres y de lo que aportas a los demás. No es cuestión de aportar tecnología, muchas veces podemos aportar cosas que están al alcance de nuestras posibilidades tales como buen ambiente en la familia en el trabajo, actitudes positivas en ambientes que generan negatividad. Siempre tendré en mente que las mayores de las sonrisas en Navidad o Reyes Magos, cuando vemos a los niños abrir los regalos, o en cualquier otra fiesta, no es la de los propios niños, sino la de aquellos que han generado esas sonrisas, sus padres, hermanos, abuelos o amigos. La felicidad y la armonía en la vida está en dar, en aportar, en saber que tu vida emana vida para otros.

Tenía un valor de un millón de dólares 
cuando tenía 23, 
y sobre diez millones 
cuando tenía 24, 
y sobre cien millones 
cuando tenía 25,
y nunca fue importante 
porque nunca lo hice por dinero


 Steve Jobs

La vida tiene un valor más grande cuando disfrutas de lo que haces en vez de esperar a disfrutar cuando llegas a la meta o cuando consigues los objetivos. La meta y los objetivos pueden tener algo de importancia, pero lo que lo llena de sentido es el proceso que utilizas para poder llegar a ello, y ello porque no te queda más remedio que poner toda la carne en el asador, todas tus herramientas, todas tus cualidades, todos tus talentos. La meta es la consecuencia de lo que tus has hecho, y sino pregúntaselo a una mujer que ha llevado a su hijo en su vientre. ¿Es lo mismo que no engendrarlo y parirlo?

La vida tiene un sentido, y éste es el de dejar emanar toda la vida que hay en ti para que otros se beneficien. A la larga uno también se beneficia, una porque lleva vida dentro y la vives, y otra es porque lo más probable es que la vida vuelva a ti por parte de los otros. Y si no vuelve, tal vez no pase nada, pues sigues generando vida.

Si tienes tiempo escúchalo. Merece la pena.
  




6/10/11

Sacarle partido a las críticas



Todos hemos vivido la experiencia de la crítica en nuestras vidas. Lo que sucede es que éstas se suceden de formas diferentes y las reacciones o actitudes que podemos tener ante ellas pueden variar. Hay dos tipos de críticas, las que llegan a nosotros de forma constructiva y las que llegan de forma destructiva e hiriente. ¿Has pensado que podemos sacar provecho de ambas?

La crítica constructiva es mucho más fácil de asimilar. Es una crítica que trata de aportar a nuestra vida, forma de trabajar o de relacionarnos con los demás algo que mejorará y enriquecerá nuestra forma de ser y estar ante la vida, ante los demás y ante el trabajo que podemos desempeñar y desarrollar.

Ver las críticas como constructivas no siempre es fácil. Muchas veces nos sentimos heridos. Tan sólo tenemos que pensar que la forma en las que llegan a nosotros es una invitación a perfeccionarnos y a crecer. Los que la hacen buscan lo mejor para nosotros, por lo que no es tan difícil el asimilarlas.

El problema real es cuando las críticas vienen o llegan a nosotros de forma despiadada. Lo que prevalece en ellas no es tanto lo bien que se puede llegar a desarrollar algo sino lo malo y cruel que uno puede llegar a ser. Lo que somos se suele mezclar con lo que hacemos o desempeñamos. El juicio moral se mezcla con la capacidad que podemos tener para desempeñar una cosa u otra en la vida.

¿Cómo vivir ante la crítica constructiva o la destructiva?
  • Las opiniones de los demás tan sólo son opiniones. No tienen porque ser siempre verdad.
  • Las críticas siempre se hacen desde una perspectiva, desde el que las emite. Y quien las emite lo hace por un tipo de conocimiento, de experiencias o de emociones que muchas veces le dan tan sólo un carácter parcial y subjetivo.
  • Si lo que se dice es cierto, ¿qué puedo aprender de ello? Si no lo es, ¿por qué preocuparse?
  • Si lo que se critica es cierto y puedo cambiarlo, ¡adelante! Si no puedo cambiarlo pues tendré que aceptarme en mis limitaciones, al fin y al cabo, todo, absolutamente todos, tenemos limitaciones. ¿Por qué asustarse de las limitaciones de uno mismo? Los discapacitados, cuando aceptan sus limitaciones suelen desarrollar otros aspectos que antes no solían desarrollar.
Aprovechar las críticas y sacar partido de ella para crecer en un aspecto u otro siempre nos beneficia. Incluso cuando son desafortunadas e hirientes. Cuando las asumimos y seguimos siendo nosotros mismos hemos ganado algo muy importante: libertad frente a los otros y frente a la misma vida. Incluso nos ayuda a comprender la visión, posiblemente equivocada de los que la emiten, lo cual nos lleva a desarrollar mucho más la comprensión y el perdón.

El arma ideal para saber vivir la crítica es el dialogo interno, ese dialogo en el que no tememos ni al otro ni a uno mismo. La tranquilidad y una buena autoestima, un amor hacia uno mismo, son los que generan la tranquilidad para saber ver en todas las direcciones posibles.




5/10/11

4 pasos para la creatividad: Stephen Covey



Dice Spethen Covey que para ser creativos necesitamos cuatro actitudes importantes:

  1. Contemplar el problema desde otra perspectiva. Generalmente nos obstinamos a intentar ver y solucionar los problemas desde una misma perspectiva, por lo general la nuestra. Como bien diría Einstein, si queremos resultados diferentes hay que aplicar métodos o perspectivas diferentes. Alejarnos de aquello que nos preocupa o de lo que queremos darle una solución, desprendernos de las emociones que nos impiden ver mucho más objetivamente las cosas es importante. Preguntas tales como ¿que haría un bombero, un niño, una persona de la calle o, simplemente, alguien de la competencia nos ayudaría a salir de nosotros mismos y comenzar a ver las cosas de forma diferente. Simplemente nos abrimos a otras perspectivas que, por muy absurdas que sean, pueden darnos un poco más de luz a lo que necesitamos.
  2. Identificar las cuestiones clave implicadas. A veces nos quedamos en lo superficial, en las apariencias o en lo que puede tener un valor a novel sentimental para nosotros. ¿Pero es lo más importante? ¿Es la clave que nos puede dar la solución a los problemas? ¿Es lo que daría sentido real a nuestra vida? Si conseguimos un objetivo por complacer a alguien, por ejemplo, pero no resuelve nuestras necesidades reales, ¿estamos llegando al núcleo de lo que realmente perseguimos? Ser claros y sinceros con nosotros mismos y no tener miedo a identificar lo importante es otra de las actitudes fundamentales. 
  3. Determinar que resultados serían totalmente aceptables. Es ahí donde tenemos que determinar lo que buscamos de forma clara. Si en nuestra mente se dibuja de forma clara lo que queremos, tendremos más claro hacia donde ir y se irán abriendo caminos en nuestra mente con montón de posibilidades,
  4. Identificar nuevas opciones posibles para lograr esos resultados. ¿por qué no hacer lluvias de ideas sobre posibles soluciones, absurdas o no de como enfrentar una situación? Mantener la mente anclada, como dije en el primer punto, no nos ayudará a ser creativos. Liberar la mente, sin miedo alguno al que dirán, a si es posible o no realizar las opciones posibles, es importante. Dar rienda suelta a nuevas opciones nos lleva a formularnos siempre una pregunta clave: ¿Cómo? Desde el primer momento que nos hacemos esta pregunta le encargamos a la parte derecha de nuestro cerebro una tarea en la que ella es especialista: la imaginación, la creatividad. Ellas nacen en el hemisferio derecho, es la parte no racional que tenemos y que luego habrá que conjuntar con la parte izquierda, la parte lógica y racional.

4/10/11

Saber mirarnos



Tememos ver nuestras sombras interiores, 
nuestros miedos y nuestra vulnerabilidad. 
Huimos de ello viviendo hacia fuera. 

Miriam Subirana

"No te entregues a tus miedos;
 si lo haces, 
no podrás hablar con tu corazón".  

Paulo Coelho


¿Por qué tememos ver nuestras sombras? ¿Por qué no soportamos el vernos limitados o diferentes a lo que realmente nos gustaría ser, tener y mostrar a los demás? ¿Qué sucede cuando nos dejamos llevar por esos miedos?

Es cierto que vivimos en un momento en el que a la gente le gusta más el huir de si mismo que el adentrarse en su propio interior. El resultado es el vacío que encuentra la gente y la necesidad de buscarlo fuera de sí mismo. El resultado es que cuanto más buscamos fuera, más lejos nos encontramos de encontrar a verdadera paz y el equilibrio interior. Después de mucho tiempo nos encontramos a merced de todo tipo de dependencias exteriores, bien sean personas, bebidas, juegos o situaciones que hacen que nuestra paz, bienestar y equilibrio dependan de ellas y no de nosotros mismos. ¿Qué pasará cuando esos soporten fallen y se caigan? ¿Caeremos nosotros con ellos?

No digo nada nuevo si digo que detrás de todos estos miedos se encuentra una falta de autoestima total. Pero la pregunta sigue ahí: ¿por qué no nos gustamos o aceptamos? ¿por qué queremos ser diferentes? La mente vuelve una y otra vez a repasar el mito de Adán y Eva que no deja otra cosa que entrever la realidad que nos afecta hoy a nosotros. No se trata de una manzana, puesto que la manzana nunca existió. Y si hubiera existido la manzana tampoco ésta hubiera sido el problema. Ellos eran el problema como lo somos nosotros. No se aceptaban. Querían ser grandes, diferentes. "Querían ser como Dios", querían ser "superman" o la "mujer diez", y no solo desde el punto de vista físico, sino desde cualquier ángulo.

Cuando vemos que nos quieren y nos aceptan, se nos cae la baba. Cuando se nos reconoce, rendimos al 150% y la creatividad llega a nosotros con toda la naturalidad del mundo. ¿Te das cuenta? Necesitamos del reconocimiento de los demás. ¿Qué sucede cuando nos quedamos solos? Muchas veces la casa se nos cae encima, otras intentamos evadirnos. No soportamos la soledad, el encuentro con nosotros mismos. ¿Seríamos capaces de estar un día, una semana en silencio total alejados de internet, de la música, de la radio, de la televisión, de los libros, de la gente? 

Aprender apreciar lo que somos, por muy insignificante que sea, es importante. Hay cantidad de detalles que nos hacen únicos, importantes y sobre todo personas con capacidad de aportar a la vida y a los demás. Solo en el silencio podremos apreciar lo que hay dentro de nosotros mismos, reconocerlo y disfrutarlo. Es posible que cuando lo hagamos lo demás también lo aprecien, lo reconozcan y lo disfruten. Este es el proceso para vencer el miedo, y si no se vence el miedo controlará nuestra vida. ¿Por qué dejar que el miedo nos controle?




3/10/11

Comunicándonos con nosotros mismos



La comunicación con los demás es básica, pues ta través de ella podemos entablar relaciones sinceras y profundas que nos ayudarán a formar una relación de pareja, de familia, de trabajo o simplemente social o de amistad. Pero para que haya una buena relación con los demás es básico que haya una buena relación con uno mismo. Si las relaciones nacen de la buena comunicación la relación con uno mismo también. Si no me comunico y no me abro a mi mismo en una comunicación sincera no solo me auto engañaré, sino que también lo haré con los demás, por lo que difícilmente habrá una buena, abierta y sincera relación.

¿Cómo saber o entablar una relación sincera entre nosotros y otros, o con nosotros mismos? Pensamientos, palabras y hechos son los que marcan la pauta. Tiene que haber coherencia entre ellos y deben de estar en perfecta conjugación. ¿Cómo saber si un niño te miente o no? Generalmente lo sabemos si nos mira a los ojos. La palabra, la mirada y la acción tienen que estar de acuerdo. Cuando la mirada o el cuerpo no sigue el lenguaje difícilmente tendremos credibilidad.
  • El pensamiento es lo que probablemente tengamos más claro. Sabemos lo que hay en nuestra mente, lo sabemos razonar y explicar pero posiblemente no coincide con lo que expresamos y menos con lo que hacemos. 
  • Las palabras y el lenguaje corporal indican algo más de lo que hacemos, generalmente nos dan a conocer el ánimo y el espíritu de nosotros mismos. Hemos oído y escuchado a cantidad de personas hablando que han intentado convencernos de mil y una cosas. A veces han leído desde un papel, otras veces desde lo que piensan otras personas más reconocidas que ellas pero otras veces lo hacen desde la propia experiencia, desde el sentimiento, desde lo que creen realmente.
  • La vida no es pensamiento o ideas, ni palabras, sentimientos o sensaciones. Lo que nos ayuda a conocer a las personas y, por ello, a nosotros mismos son los propios hechos, las acciones, las obras: "por sus obras los conoceréis", dice Jesucristo. Son los hechos los que nos revelan nuestra propia realidad.
Es por ello que la congruencia entre estos tres elementos son los que nos permiten conocernos y conocer a los demás. Mirarnos al espejo de nuestra vida nos ayudará a dar pasos reales y sinceros con nosotros mismos y con los demás.





30/9/11

Creatividad y confianza



¿Tienen algo en común la confianza y la creatividad? Para Walt Diney si. ¿Y qué puede ser? Quien no tiene confianza no da pasos en la investigación, en lo que se pretende que sea nuevo, en lo que puede ser original. 

La confianza tiene varias vertientes. Una de ellas, y tal vez la principal, la confianza en uno mismo. Somos sociales y por tanto interdependientes. Las opiniones de los demás pesan bastante sobre las decisiones que tenemos que tomar. Si a ello le añadimos el sentirnos aceptados o no por lo que decidamos el asunto se pone más difícil. Cuando tienes confianza en ti mismo, es decir, una buena autoestima y crees en toda la energía, en la vida y en el amor que hay dentro de ti, esa seguridad te guía, te conduce, te impulsa y te lleva hacia lo que quieres. La duda te hace vacilar, dudar y sopesar más de la cuenta la opinión de los demás por lo que esa dependencia puede acabar con las ilusiones y con los sueños que tienes si los demás no creen en ellos.

Otro aspecto no menos importante es la confianza en lo que haces, en el proceso que realizas en aquello que quieres conseguir. Sentirte bien y a gusto con lo que haces aporta no solamente seguridad y confianza, sino también sentido a la vida. Te sientes plenamente parte de la vida y una parte de ella que no solamente recibe de la vida, sino que también aporta a ella. Cuando no nos sentimos a gusto haciendo algo el sentido de lo que hacemos se deprecia, y al mismo tiempo vamos perdiendo confianza en nosotros mismos por no hacer aquello que realmente nos llena.

Un tercer aspecto es confiar en el objetivo que me he propuesto alcanzar. ¿Es realmente significativo para mi? ¿Que aporta a mi vida y a mi entorno? El tener claro los beneficios de conseguir algo me llevará a luchar con más ahínco, pues creo en algo y en sus beneficios. Me sentiré no solamente inmerso en un proceso que me gusta y que he elegido sino que la consecución de él tiene unas aportaciones para uno mismo y su entorno lo suficientemente grandes como para motivar, creer y luchar por lo que se cree.

Confianza en uno mismo, en el proceso y en lo que se quiere son elementos básicos para caminar y vivir en los momentos de incertidumbre y de dureza de la vida.


29/9/11

Fomentando la curiosidad



Si Walt Disney considera que la curiosidad es uno de los pilares de la creatividad. ¿por qué lo cree así?


  • La curiosidad es algo innato, que nace con nosotros. La curiosidad del niño le lleva a tocar, a golpear su sonajero, a degustarlo metiéndolo en la boca, arrojándolo, así como no calculando si puede llegar a romperlo o no. Nacemos con ese sentido y orientación que nos lleva a saber como están armadas las cosas. Armamos y desarmamos los juguetes, a veces llegando a estropearlos o hacerlos inservibles. Es la curiosidad la que nos acerca al mundo real, la que permite que lo conozcamos con mayor realismo y objetividad sin tener miedo de los límites.
  • Causa y efecto. Vivimos en un mundo en el que hemos asumido costumbres de todo tipo, desde las mecánicas que nos ayudan a conducir un coche hasta las sociales que nos permiten relacionarnos con los demás, pero somos muy pocas las personas que a veces hemos querido saber el porqué de las cosas. El famoso "por que sí" que muchas veces le damos a los niños, sin poder dar explicaciones, muchas veces no convincentes, que les ayuden a entender las cosas impiden que los valores se asuman con cierta lógica y fundamento que nos ayuden a vivirlos de forma coherente se convertiría en algo más sano si sintiéramos la curiosidad de saber el porqué y el cómo funcionan las cosas. La curiosidad nos ayuda a vencer el miedo a tener que afrontar lo desconocido.
  • Sobrepasar nuestros propios límites. Dicen que "la curiosidad mató al gato". Tal vez por ello nos hemos quedado en muchas ocasiones sin abrir puertas que nos hubieran aportado algo importante a la vida. Es cierto que por curiosidad hemos asumido riesgos y nos hemos equivocado. Pero de la equivocación también se aprende. De lo que no se aprende es de lo que no se ha querido experimentar pues nunca sabremos lo que podría haber pasado.
  • La curiosidad nos ayuda a pensar en vez de ser autómatas. Si queremos saber como funcinan las cosas hay que pensar. No hay nada como vivir con interrogantes, a pesar de ser éstos algo de lo que queremos huir constantemente. El interrogante, paradójicamente, nos ayudar a acercarnos a la verdad a la par que puede producir inseguridad, mientras que el vivir sin interrogantes nos aleja de la verdad al mismo tiempo que nos da una falsa seguridad.
Estaba pensando en cómo fomentar la curiosidad. ¿no sería bueno ser como niños y hacer lo que hacen ellos? Lo primero que se me viene a la mente es la capacidad que tienen ellos para desmontar y montar un juguete. Cuánto más sofisticado sea el juguete más será la curiosidad que puede ofrecernos.

Pero también podemos desmontar teorías, ideas, valores, costumbre que podemos tener. Cuestionar lo que creemos posiblemente nos ponga nerviosos, pero ampliará nuestros horizontes de miras, nuestras perspectivas y acrecentará nuestra creatividad.




28/9/11

Los pilares de la creatividad



No cabe duda de que uno de los mayores creativos y perseguidores de sueños en la historia de la humanidad ha sido Walt Disney. Para él sólo uno mismo puede marcarse los límites a la creatividad y a la consecución de los sueños. Hoy la factoría de sueños y de fantasías están por cualquier rincón del mundo. ¿Cómo lo ha conseguido? Cuatro son los puntos claves para él:

  1. Curiosidad. Un valor o una cualidad que a mucha gente puede llegarle a molestar pues da la impresión de que en ocasiones entran en la intimidad de las personas. Pero la curiosidad es el afán de querer conocer más allá de lo que uno sabe. Curiosidad además de conocer lo establecido es experimentar con lo que podría ser y que de momento no es. "No hagas esto, no hagas lo otro", le decimos muchas veces a los niños. Sin querer estamos muchas veces cortando la iniciativa, la creatividad y la imaginación. Tenemos que despertar este sentido tan potente dentro de nosotros mismos. Aprenderemos más de lo que creemos. ¿Has sido curioso alguna vez? ¿Has aprendido algo?
  2. Confianza. Otro valor importante e imprescindible. La confianza nos inunda de seguridad, y ésta nos lleva a iniciar el camino y a no desanimarnos en ningún momento. Quien tiene confianza y seguridad avanza con paso firme aún cuando no vea los resultados en un primer momento. Creer te da fortaleza y persistencia en lo que quieres conseguir.
  3. Coraje.El valor para iniciar un camino, para dar el primer paso, para ser alguien diferente al que pueden tachar de loco, de irrealista o de cualquier otra cosa que no sea bien visto por la sociedad requiere precisamente eso, el coraje de afrontar el camino para conseguir lo que para otros es una mera ilusión o lo que podría ser el quebrantamiento de una forma de vivir o de comportarse ante la vida.
  4. Constancia. Dar un primer paso es importante, pero el segundo, el tercero y todos los que vienen después mucho más. Son muchos los que caen a las primeras de cambio, los que se ahogan ante las dificultades o faltas de apoyo, los que se desaniman ante la falta de resultados. La creencia y la confianza en lo que se quiere es lo que alimenta la constancia. Sin ella no llegamos a la meta.

27/9/11

Libertad y flexibilidad



Hoy es uno de esos días en los que lo que tenias planificado se viene abajo y no por culpa de uno mismo sino de las circunstancias. Lo curioso es que cuando las cosas no salen como uno quiere puedes reaccionar de varias maneras:

Aceptarlo. Muchas veces es difícil, sobre todo cuando nuestra mente es cerrada. Por fortuna cuando aceptamos lo que hay, que no quiere decir que estemos de acuerdo con ello, hay algo que merece la pena ser reconocido, la libertad de no vivir en la lamentación y sí en la apertura a lo que puede ser diferente, circunstancial o incluso casual. Hay cosas en la vida que jamás se hubieran dado si no fuera porque las cosas se hubieran dado de forma diferente a como pensábamos o esperábamos.
Esta aceptación y libertad nos llevan averrugados tiempo e interés a otras cosas, personas o circunstanciad a las que jamás le hubiéramos prestado atención, por lo que no ofrecen alternativas nuevas.

Hay un ingrediente emocional importante y es que en la medida en que aceptamos y nos abrimos a la realidad es que vivimos más equilibradamente. Los que no aceptan los hechos y las circunstancias generalmente viven tensos, malhumorados y sin una paz y equilibrio interior, cosa que luego se deja ver en las relaciones con los demás.

¿Cómo llegar a tener esta actitud de aceptación y de apertura?

Todo es relativo, seria la primera regla. Nada es absoluto. Las cosas pueden ser y dejar de ser en un momento. De la misma manera que la muerte nos puede sorprender en cualquier momento y la vida sigue sin nosotros, nosotros también lo podemos hacer sin aquello que teníamos en mente. Nada es absoluto, todo es relativo.

Yo soy mas importante que cualquier cosa que pudiera ocurrirme. Yo tengo que estar siempre por encima de las circunstancias y no dejar que mi libertad de escoger como vivirías sucumba ante ellas mismas. YO decido como quiero vivir, sentir y reaccionar en cada momento.

Cada situación de la vida me invita a crecer, a pensar, a desarrollarme de una forma totalmente nueva y creadora. No estoy, ni estamos llamados a encasillarnos en esquemas, en circunstancias. Estamos llamados a ser libres.


26/9/11

Un mundo de posibilidades



Cada vez está más claro que ante determinadas situaciones no todo el mundo reacciona de la misma manera. Mientras que unos se hunden en el abismo otros resurgen de las cenizas con más fuerza. Aquella frase de Jesús de que "si el grano de trigo no muere, no da fruto parece que se vuelve realidad para los que tienen actitud positiva, mientra que para los de mentalidad negativa la misma muerte se los lleva. ¿Por qué unos reaccionamos de una manera positiva y otros de forma negativa? ¿Por qué los traumas para uno son un losa mientras que para otros son un acicate y una fuente de vida?

Hay una cosa que está clara, y que si tu mismo te la preguntas posiblemente encuentres respuestas altamente sorprendentes. ¿Donde nacen todos los avances de la ciencia? Generalmente nacen de necesidades concretas: el teléfono nace de una necesidad de comunicación, los medicamentos de una necesidad de salvar vidas o de paliar dolores, los automóviles de una necesidad de trasladarse de un lugar a otro, las lavadoras de una necesidad de facilitar la colada. Ante las necesidades hay personas que simplemente se han hecho una pregunta: ¿qué puedo hacer ante esta circunstancia? ¿Qué puedo aprender de ésta situación?

La resignación, por el contrario, es una señal de un empobrecimiento de nuestra mente y de nuestra sensibilidad ante los problemas que uno mismo tiene, o que otro pueden tener. Resignación es lo mismo que negar el mismo proceso de la vida: esto es así, y nadie puede cambiarlo. Pero, ¿qué pasaría si alguien cambiara esa circunstancia? En la medida en que no queremos pensar y cuestionar la misma realidad permitimos que aquello que no nos favorece siga su proceso, sin cambiarlo y, por ello, sin crecer ni evolucionar.

Todo lo que tenemos y de lo que gozamos es fruto de mentes inquietas y de mentes sensibles que no se han conformado con lo que había y que han querido facilitar las cosas a ellos mismos y a los demás. Cerrarse ante el sufrimiento, la enfermedad, el fracaso, la incomunicación, etc, es cerrarse a todo un mundo de posibilidades, de innovaciones, de mejoras y de crecimiento personal o social.

En el Evangelio hay una situación que nos invita a la búsqueda constante de resolución de problemas. ¿Te acuerdas de las bodas de Caná? Se les había acabado el vino. ¿Qué hizo la madre de Jesús? Ni corta ni perezosa invitó a los sirvientes, y sobre todo a Jesús, a hacer algo: "Haced lo que Él os diga". A Jesús le obliga a pensar, a los encargados a realizar algo diferente, llenar las ánforas de agua. El milagro viene después, cosa que no hubiera pasado si se hubieran puesto a llorar, lamentarse o resignarse.

Algunas preguntas clave, pues, puede ser:
  • ¿Y ahora que puedo hacer yo?
  • ¿Qué posibilidades pueden surgir desde esta situación?
  • ¿Cómo puedo crecer desde lo que me toca vivir?
  • ¿Que harían otras personas en mi situación?
  • ¿Qué soluciones, aun siendo raras y no teniendo yo posibilidades, puede haber?
Lo importante es dejar fluir el hemisferio derecho que todos tenemos, y muchas veces bien dormido, que es la fuente de la imaginación, creatividad y de nuevos caminos.


23/9/11

En medio de las tinieblas, la luz



Estaba preocupada y en más de una ocasión se había planteado el arrojar la toalla. Me comentaba su situación laboral, no tenía trabajo, A nivel emocional todo un mundo de dudas le rodeaba y se sentía medio perdida. A medida en la que iba hablando me daba cuenta, y así se lo hice saber, que en su discurso, en sus dudas faltaba un detalle importante y fundamental: ella misma.

Como bien decía uno puede agarrarse a cualquier situación: santería, drogas, alcohol, religión bien o mal entendida y olvidarse de algo importante, de que la clave y la solución se encuentra generalmente dentro de uno mismo. Su atención se desviaba en todo momento hacia situaciones y personas que le hacían depender de ellas, que la anulaban, que la empequeñecían y le hacían tomar decisiones que la limitaban, que le hacían se más dependiente de otros y, por lo tanto, menos libre. Esa situación de impotencia era lo que le hacía sentir poca cosa y dependiente de los demás. La libertad era lo que añoraba, deseaba y quería.

Pero había algo que se interponía de forma brutal entre lo que quería y ella misma: el miedo. ¿Miedo? Todos tenemos miedo, le dije. El miedo puede ayudarnos a crecer o puede paralizarnos por completo. Cuánto más espacio le de, más influencia tendrá en mi vida. Cuánto menos lo deje habitar en mi mente, menos poder tendrá sobre mí, le comenté.

Pero me llamaba la atención en todo ello, esa sensación y experiencia de creer que la salvación viene de fuera. ¡Qué difícil es creer en uno mismo y en sus propias potencialidades! Es la decisión que yo tomo la que me encamina hacia un lado o hacia otro. Soy yo, y no las fuerzas satánicas, ni las circunstancias de la vida las que hacen que me mueva en una dirección u otra.

Encontrarme yo conmigo mismo, con lo que valgo, aunque me pueda equivocar en la vida, es lo que me permite crecer y vivir. Soy yo el que tiene que decidir. La vida depende de mi y de nadie más. 


22/9/11

Partiendo de las limitaciones



¿Es posible que una limitación pueda ser un punto de partida para conseguir los objetivos que queremos? Se me ocurre esta pregunta a raíz de una frase de Vittorio Gasman en la que dice que las imperfecciones nos dan miedo, pero el resolverlas nos ayuda a tener valor. Al mismo tiempo la mente se me va a jugadores de baloncesto que son bajos y que por su pequeña estatura han tenido mucha más agilidad que los grandes o altos y han desestabilizado al equipo contrario. Muchas veces lo que puede ser una limitación puede convertirse en un auténtico aliado para poder conseguir lo que queremos.

Las limitaciones de uno puede que para uno mismo sean limitaciones pero, ¿y para los demás? ¿También lo son? Si considero que mi limitación lo es, lo será. Pero si considero que mi limitación puede aportar algo a lo que yo quiero conseguir, también lo aportará. Sería un poco el saber aprovechar las circunstancias de cada uno para poder sacarle el mayor provecho posible. Una pregunta que podríamos plantearnos de forma seria podría ser: ¿Qué beneficios me puede aportar esta limitación?

En vez de sentirnos ahogados en lo que nos limita podemos mantener una actitud positiva, que seguro que la tiene, a lo que nos deja muchas veces paralíticos e inmóviles ante las situaciones que nos condicionan. ¿Qué ha llegado a desarrollar un ciego en vez de la vista, y que ha desarrollado mucho mejor que muchos videntes? ¿Qué han desarrollado muchos sordomudos que no han sido capaces de desarrollar aquellos que hablan y oyen? 

Cuando las limitaciones nos frenan en la vida, malo. Pero cuando sirven de acicate y nos motivan a crecer nuestra autoestima y nuestra valía crece en demasía.


21/9/11

¿Eres líder?



¿Te sientes líder? ¿Eres más bien de los que sigues a otros? ¿Tienes iniciativa? ¿Tal vez eres de los que necesitan ser empujados en la vida?

De una manera u otra creo que todos estamos llamados a ser líderes. El líder es el que de forma natural abre caminos, consigue que otros le sigan y, lo mejor de todo, educa y no crea dependencia de sus propios seguidores.

  • Abrir caminos es uno de los aspectos más importantes. ¿Cómo se abren los caminos? Estoy convencido de que la sensibilidad es parte esencial. Nunca olvidaré aquella conversación que Dios y Moisés mantuvieron poco antes de liberar al pueblo de Egipto: "He oído sus lamentaciones, he visto sus sufrimientos, he bajado a liberarlos". Saber oír a los demás, escuchar las necesidades de otros, o de uno mismo, y pasar a la acción es lo que convirtió a Dios en líder de Moisés, y a Moisés en líder de su pueblo. La vida y el crecimiento personal no es otra cosa sino la de todo un proceso de adaptación a la misma vida intentando abrir caminos ante las dificultades que se experimentan. Líder es aquel que busca soluciones y alternativas a las situaciones que se viven, y no sólo las busca sino que aporta soluciones y da pasos.
  • ¿Has estado alguna vez en una situación en la que había que tomar una decisión y se miraban unos a otros para ver quien daba el primer paso? Alguien levanta la mano, se pone de pié, da un paso al frente y al poco tiempo ve que otros vienen detrás de él. ¿Que ha ocurrido? Pues nada más y nada menos que alguien estaba convencido de lo que quería o se proponía, creía en el proyecto y simplemente apostó por él. Cuando estos elementos se dan en una persona no necesitas el impulso de otros, simplemente las propias ideas, creencias y valores te impulsan por propia inercia. Fíjate, por un momento, en aquellas cosas que haces por tí mismo, por simples que sean, aquellas en las que te sientes seguro y en las que te sientes como pez dentro del agua. Posiblemente arrastres a otros en mayor o menor escala. Es nuestro convencimiento, creencia y convicción, junto con la seguridad y confianza en uno mismo la que hace que otros se sienten seguros y vayan detrás de nuestra seguridad.
  • Lo mejor del líder es la total libertad que da a sus seguidores, ¿por qué? Por la sencilla razón de que estás tan convencido de aquello en lo que crees que no dependes de los demás para ir tras ello. Es otro de los aspectos que dan seguridad a los demás, que no les crean dependencias, que no les manejas o manipulas y que crees por encima de la aprobación o no del resto. En esa libertad permites que los demás sean y no pierdan su propia identidad, y al mismo tiempo te alimentas de la identidad de los demás, te dejas enriquecer por ellos, por lo que ellos se sienten tomados en cuenta, valorados y potenciados como personas.
Todos tenemos partes en nuestra vida en las que podemos ser líderes, bien sea en el trabajo, en la familia o a nivel social o de amigos. Esas partes son las que tenemos que vivir con naturalidad y potenciarlas al máximo ya que nuestro propio modo de vida es la que dará seguridad a otros.


20/9/11

¿Y ahora que hacemos con esto?



Se nos invitaba hoy a participar en una reunión del ayuntamiento para saber que uso se le podía dar a unas instalaciones que se habían hecho para el grupo de la Tercera Edad del barrio en el que vivimos y que por diversas circunstancias los propios miembros de la Tercera Edad han rechazado. Es una pena porque son unas instalaciones nuevas pero que, por desgracia, con contiguas, pared con pared el tanatorio. Juntar tanatorio y centro de la Tercera Edad no es lo ideal, desde luego.

Planificar conlleva algo muy importante, pensar en los objetivos, en las personas a quienes pueda afectar las metas conseguidas y sobre todo las repercusiones que pueden tener en el amplio espectro social donde uno puede desarrollar su camino. Hoy por hoy y en el mismo sitio podemos ver una gran piscina al aire libre, que ha costado su buen dinero, infrautilizada ya que por el viento existente en la zona tan sólo se puede utilizar dos meses al año. Podemos ver un campo de lucha también vacío por falta de uso y de equipo que practique éste deporte. Igualmente ocurre lo mismo con el campo de fútbol que está totalmente abandonado y la cancha de baloncesto.

Crear infraestructuras, bien sea a nivel político, familiar o empresarial, puede ser importante. Mantenerlas y darles un uso contínuo es más difícil ya que requiere de trabajo, planificación y sobre todo de ilusionar a mucha gente.

En un momento determinado pensé, y así lo expuse, ¿qué es más importante hacer cosas y después ver como utilizarlas o trazarse unos objetivos a corto, medio y largo plazo que hagan posible que las cosas se vayan dando para dar un servicio a lo que ya hay?

Trazar objetivos, ilusionar a la gente, hacer que las personas en lo que a las diferentes generaciones se refiere, es algo más difícil pero que, si se consigue, hace posible que los frutos perduren, ya que no es hacer por hacer, sino que son un hacer como consecuencia de ser personas y de canalizar lo que uno es, piensa y siente con todo aquello que después plasma en su propia acción.


19/9/11

El botiquín de emergencia



Me lo preguntaban esta mañana: Si tuviera que llevar un botiquín de emergencia para la vida, ¿qué llevarías? La pregunta venía con trampa. Tal vez pensaba que respondería algo así como agua oxigenada, alcohol.... Pero el botiquín de la vida es algo mucho más serio y profundo. Sería como los recursos que no tendría que tener a mano en cualquier momento de necesidad para solventar una situación que no es habitual y posiblemente delicada. ¿Qué llevaría?

  • Valores. Los valores en los buenos momentos de la vida siempre son más llevaderos de vivir. En los malos tiendes a echar mano de todo lo que puedes alcanzar para solventar las situaciones. Dicen que el fin justifica los medios, pero cuando los valores están por encima de los medios estamos hablando de algo muy importante: Integridad.
  • Talentos. Los propios talentos y recursos son una de las grandes bazas que tenemos. En momentos de desorientación dudamos de nosotros mismos, y es en nosotros mismos donde podemos encontrar cantidad de situaciones. En momentos difíciles y por la simple cuestión de supervivencia nuestro ingenio se agudiza, pero para ello hace falta algo: Confianza, tranquilidad y calma.
  • Fe. Algo fundamental e importante. Fe en la vida, Fe en Dios, Fe en uno mismo y Fe en lo que se persigue, pero no Fe como creencia, sino como actitud de confianza de alguien que se abandona en las manos de la misma vida, del mismo Dios, de uno mismo y de aquello en lo que cree y persigue.
  • Sentido de la vida. Es de donde nace la motivación y la interpretación que hacemos de las cosas. Darle sentido a todo, incluso a las circunstancias que se presentan como obstáculos nos ayudará a superarnos y a superar esas situaciones, aportando una mayor calidad de vida y una mejor actitud en ésta.
  • Espiritualidad. Es ese espacio en el que uno se encuentra con uno mismo y con el propio Dios, así como con la esencia y misterio de la vida. Es el lugar y momento en el que uno va cargando dentro de su propio depósito todo el resto de elementos que conforman en botiquín.


16/9/11

Los pasos que nunca acaban de darse



Todos hemos pasado alguna vez por objetivos que nos planteamos conseguir y que, en muchas ocasiones, no llegamos a realizar, bien porque no damos el primer paso, bien porque abandonamos a mitad del camino. ¿Por qué nos sucede ésto? ¿Qué factores hay que tener en cuenta para que no nos suceda ésto? Y esto nos ocurre en pequeñas situaciones o en aspectos importantes que pueden determinar nuestra vida laboral, emocional, salud, familiar o personal.

¿Quién no ha querido bajar de peso, se ha prometido una buena dieta o hacer ejercicio y sucumbir a las primeras de cambio? ¿Quién no se ha propuesto el ser más organizado y no lo da conseguido? Hay quien se ha prometido una y otra vez el dejar de fumar o beber y ha ocurrido otro tanto de lo mismo,

  • Motivación. Es lo fundamental. Hay dos tipos de motivación, la externa y la interna. En la externa dependemos un poco de lo que queremos alcanzar para que otros lo vean, por ejemplo que se nos reconozca. En la interna, en cambio, la motivación es más profunda, queremos estar satisfechos con nosotros mismos. La externa puede tener cierta fuerza pero, ¿qué pasaría si no reconocieran lo que estamos haciendo? ¿Cómo nos sentiríamos si agradamos a los demás pero no lo conseguimos con nosotros mismos? Si yo quiero conseguir algo porque me va a hacer sentir mejor y realizado la fuerza que tendré dentro de mí será mucho más grande. A veces los hijos son una motivación externa, pero con una interna de auto realización como padres y de responsabilidad ante ellos.
  • Creer en lo que se quiere. Muchas veces comenzamos con dudas, y dejamos que la duda se aloje en la mente, es más, le damos un lugar y tiempo en nuestra mente que hace que tengan más fuerza que el objetivo que queremos alcanzar. ¿Qué hacer? Lo que hace cualquier enamorado, que la imagen de la persona amada esté siempre en la mente. Cuánto más tiempo tengamos el objetivo en la mente y los beneficios que nos aportará, más credibilidad le damos al sueño y más posibilidades de que se llegue a realizar tenemos.
  • Compartir el sueño o el objetivo. Si compartimos y mostramos el interés que tenemos, los motivos y los beneficios que pensamos obtener es mucho más fácil que se nos ayude a conseguir el objetivo. La gente suele ser solidaria. Tenemos que vender nuestro proyecto para que se solidaricen con él y con uno mismo. Compartir los miedos, las dudas posiblemente nos ayude a que se nos eche una mano para tener más confianza en nosotros mismos.
  • Dar pasos. No hay nada como dar el paso. Darlo significa hacer algo en el tiempo. "Hoy comienzo", "Mañana sin falta hablo con esa persona". Dar el paso significa pasar de la cabeza a la realidad. Y cuando das el paso, saborearlo, disfrutar de lo que estás haciendo y no lamentarse de los beneficios que podías haber tenido si no hubieras dado el paso, el mono. Un primer paso nos lleva necesariamente a tener previsto lo siguientes pasos:
  • Planificación. No es el primer paso lo importante, sino toda una secuencia de pasos que hay que tener en cuenta para poder llegar al objetivo, a la meta deseada. Los pequeños pasos tienen que tener un lugar en el calendario, no se pueden dejar a la buena de Dios. Sabemos que para tal día queremos conseguir algo concreto y tangible. Posiblemente lleguemos antes, o tal vez después, pero por lo menos vamos troceando el principal objetivo en otros más pequeños que nos ayudarán a ir subiendo escalones hasta llegar al último.
  • Celebrar cada éxito. Nos ayudará a felicitarnos por cada paso conseguido, a elevar nuestra autoestima, a valorar el trabajo realizado y sobre todo celebrar lo que en cada paso se consigue a nivel personal. Podemos celebrarlo solos o con quien queramos compartir lo que llevamos dentro. Y no es caer en una actitud de orgullo, sino en una de agradecimiento a la misma vida.




15/9/11

Autosuficientes



Me decía un compañero el otro día que una de las cosas que ha tenido que aprender en la vida es el ser auto suficiente. Por el contrario ves a gente que no hace más que quejarse de los reveses que le da la vida. Entre unos y otros hay algo que marca la diferencia, el ser auto suficiente perooooooo con algo que es clave, no olvidar la interdependencia.
  • La dependencia nos lleva a una queja continua. Creemos, y estamos plenamente convencido de ello, que el mundo nos debe algo y tiene la obligación moral de rescatarnos. Llorar y quejarse, tal y como lo hacen los niños pequeños, acapara la atención de los demás, puede que satisfaga esa necesidad que podamos tener en un momento dado pero nos deja nuevamente a la intemperie. Nuestra vida depende de lo que los demás nos aporten. Y como dicen las canciones románticas, "sin ti soy nada", bien sea en el plano afectivo, como en el laboral, como en el social. Son situaciones en las que nuestra autoestima está por los suelos y nos sentimos totalmente inválidos.
  • La autosuficiencia nos puede llevar al lado contrario. Somos, supuestamente, mentalmente fuertes, tenemos grandes cualidades, nos manejamos muy bien solos en la vida y no nos gusta que alguien interfiera en lo que hacemos. ¿Nos hemos parado a pensar en el porqué del no gustarnos el que nos molesten? Tal vez pueda haber un complejo que ponga a prueba la buena imagen que tenemos de nosotros mismos. Puede que en medio de todo tengamos una visión corta y no sepamos apreciar lo que otros pueden aportar a nuestra vida. A la larga el mundo es una máquina en el que todos necesitamos de todos, por muy auto-suficientes que seamos. Si comenzamos a pensar que no necesitamos de los demás puede que nos carguemos la máquina, el mundo, la sociedad o la familia tal y como está pasando en la crisis que atravesamos a nivel mundial.
  • Los mejores ejemplos de que el éxito puede llegar a la vida de uno es la interdependencia. Y de ello se han dado cuenta las grandes empresas que ante grandes coeficientes intelectuales prefieren contratar a personas con mejores coeficientes emocionales. El trabajo en equipo en lo más valorado hoy en día. ¿Por qué? Porque hay un sentido de responsabilidad, de dar y de recibir al mismo tiempo, de utilidad dentro del engranaje de lo que puede ser una empresa, pero sobre todo es porque en la interdependencia valoramos y nos aprovechamos de la autosuficiencia de otros. Todos nos aportamos mutuamente.
Los grandes fracasos tal vez se han fraguado en la autosuficiencia o en el complejo de victimas y de dependencia de unos. Cuando uno se pone por encima de otros, los subestima; cuando se deja poner por debajo nos echamos a un lado del camino y no aportamos lo que llevamos dentro, por lo que algo estamos desaprovechando de nosotros y hacia los demás.