21/1/11

¿Cómo preguntas?




«Algunos hombres ven las cosas
 como estas son y dicen:
¿Por qué? (pensador concreto).
 Sueño en cosas que nunca fueron y digo:
 ¿Por qué no? (pensador creativo)».

George Bernard Shaw

Dependiendo de las preguntas que nos hagamos, depende, lógicamente, las respuestas que obtengamos. Un arte que debemos de dominar en nuestras vidas es precisamente el de saber hacernos o hacer las preguntas correctas en los momentos concretos y de la forma correcta.

Ante las situaciones que vivimos podemos preguntarnos el porqué de las cosas y muy probablemente obtengamos las causas de las cosas pero, ¿podríamos ir más allá? Los porqués de las situaciones tal vez nos ayuden a comprenderlas, pero nos ayudan a salir de ellas? Tal vez no.

¿Qué me quiere decir esta situación? ¿Qué puedo aprender de ella? ¿A que me invita esta situación? ¿Por qué no hacer esto o aquello? Son preguntas que no nos dejan estáticos o parados en una situación concreta, sino que nos abren a situaciones y experiencias nuevas, con sus pros y sus contras, pero que enriquecen nuestras vidas.

La vida es una constante donde las preguntas nunca deben estar de lado. Es bueno saber los porqués de las cosas, pero también preguntarse hacia donde podemos avanzar desde cada situación.

Curiosamente: ¿cuántas preguntas nos hacemos durante el día? ¿qué tipo de preguntas nos hacemos? ¿Qué tipo de personas somos a través de las preguntas que nos hacemos? ¿hacia dónde nos llevan esas preguntas?

20/1/11

89 años



Hace un par de días que con sus 89 años se cayó en la madrugada y se rompió la cadera. 89 años, cadera rota, corazón agotado y recién salida de la operación haciendo planes de lo que va a hacer en casa y en su vida. Jamás pensé que mi madre mostraría una fortaleza tan grande, sobre todo después de la muerte de mi padre hace dos años y medio. Todos pensábamos que se iría detrás de mi padre poco tiempo después, de hecho su salud era mucho más precaria que la de mi padre.

Es vez de caer en una dependencia emocional y física de sus hijos, ha hecho alarde de una independencia realmente asombrosa. Consciente de quien es y de lo que quiere ha optado por algo realmente importante y que no dejo de valorar de forma extraordinaria: vivir y dejar vivir a los demás, no ser un obstáculo para nadie. Vive la soledad y vive la compañía. Aprecia las palabras tanto como el silencio. Ama dejando ser a los demás, y permitiendo que sean, que desarrollen su vida sin ningún tipo de trabas que su edad y su situación pueden originar. No ves en ella mala cara, tan sólo aceptación.

Hoy, recuperándose y con alegría, en cuidados intensivo. Mañana, si Dios le sigue dando vida, comenzando a sentarse y a afrontar un nuevo reto, que trabajo le ha de dar, y que fácil no le ha de resultar: rehabilitación, Pero mi madre me sorprende. En sus 89 años, en su debilidad física, en su corazón casi agotado surge como alguien que no se da por vencida y que tiene mucho todavía que ofrecer. ¿Donde está su secreto? Ella lo sabe y lo ha compartido: Dios y el amor, que son los ejes de su vida. Y a ella le deseo que nos siga fortaleciendo con ese espíritu inagotable de amor.

Gracias, ¡mamá!

19/1/11

Miedo de nosotros mismos



“De lo que tengo miedo es de tu miedo” 
(William Shakespeare)


Recuerdo la primera vez en que salí hacia mi nuevo destino, México. En mi memoria está aquella imagen que dejaba atrás una tierra y cultura en la que me había criado, pero que al mismo tiempo representaba seguridad, comodidad y de una u otra manera un lugar donde podía manejarme a mi antojo. A medida en que avanzaba hacia el avión me daba la impresión que caminaba hacia lo desconocido, hacia la incertidumbre, hacia la falta de comodidad y de recursos. Mi nuevo destino estaba entre los indios chinantecos en la sierra de Oaxaca. Una sensación de miedo y de inseguridad recorría mi cuerpo, al mismo tiempo que mi espíritu servicial atisbaba un campo en el que podía desarrollar mi labor y mi trabajo de acuerdo con lo que yo era, pensaba y creía.

El miedo y la inseguridad se codeaban con la seguridad personal y la confianza en mi mismo. Era un tira y afloja. Un desprenderse y un caminar hacia una nueva situación. Un abandonar para un elegir un nuevo trabajo, un nuevo estilo de vida y unas nuevas costumbres. Recuerdo que dejé de mirar hacia atrás, tanto psicológica como físicamente y opté en centrarme en aquello que había elegido y en aquello que quería vivir. Sabía perfectamente que sería un buen campo de trabajo, que desarrollaría mi vida en numerosos aspectos y todo ello me haría crecer mucho más como persona.

La batalla interior se decantó a favor de lo que elegí, creer en mi mismo y en mis posibilidades. Y desde que hice esa elección cambiaron varias cosas dentro de mi mismo: La ansiedad se transformó en tranquilidad, el miedo en una mayor seguridad y confianza en mi mismo, la incertidumbre en una mayor autoestima. como dice Wiliam Shakespeare, el peor miedo y enemigo es tener desconfianza y miedo de nuestros propios miedos. Sentirse seguro y acompañado por uno mismo es la gran baza y el gran aliado con el que uno puede contar. Al fin y al cabo el peor enemigo es tener miedo de nosotros mismos,

18/1/11

Adaptarse o mori



“El único temor que me gustaría 
que sintieras frente a un cambio 
es el de ser incapaz de cambiar con él” 

(Jorge Bucay)

O te adaptas o te mueres. La misma teoría de la evolución nos hace saber que las especies evolucionan o desaparecen. Las especies han tenido que adaptar sus miembros a las necesidades del momento y han desarrollado sus extremidades u otras partes del cuerpo de acuerdo a las necesidades fisiológicas que podían tener en el momento. ¿Por qué, pues, unos nos adaptamos y otros no? ¿Qué hace que unos entendamos las circunstancias que nos tocan vivir, las sintamos como una llamada a crecer, a evolucionar o a dar una respuesta y otros, en cambio, la vean como una razón para la queja, el llanto o el victimísmo?

La capacidad de cambio, el valorar las situaciones como posibles puntos de partida para enriquecer la propia vida, el ver oportunidades donde nadie las ve y sentir que la dificultad y el obstáculo son una parte del juego de la vida, da un toque de sabor a lo que somos y a lo que podemos y tenemos que aportar a la vida.

En el día de hoy hablaba con una persona que me decía, que en tiempo de crisis, estaba pensando en volver a ir a comprar a Barcelona coches en buen estado a un precio asequible, conducirlos hasta Cádiz, meterlos en el barco hasta Canarias y revenderlos aquí a un precio en el que podía darle para vivir al menos por uno o dos meses.

Tranquilidad, imaginación, búsqueda, investigación y sentido del reto como propio crecimiento de la vida es lo que nos lleva a algo tan importante como la confianza en uno mismo, confianza de querer y de poder cambiar, confianza en la seguridad de poder adaptarse a los cambio, confianza de que somos seres que crecemos en la medida en que aprendemos a adaptarnos y a crecer mediante dicha adaptación.

Desde que nacemos, crecemos, hasta que nos vamos, sin dejar de crecer.

17/1/11

¿Éxito o Esfuerzo?



Me ha llamado la atención un capítulo del libro 59 segundos de Richard Wiseman en el que trata sobre los halagos que hacemos en ocasiones a las personas, una veces para animarlas a pesar de que no hacen bien las cosas, otras para felicitarlas por los éxitos obtenidos, pero pocas veces por los esfuerzos realizados.

En una sociedad muy exigente vivimos para que las cosas se hagan como uno quiere y como uno desea. si salen bien, y si no uno puede quedarse en el anonimato y en el "no reconocimiento" de quien realmente es, del esfuerzo realizado en una tarea determinada o del papel que puede desempeñar en un momento Y

Y es comprensible, porque hemos vivido experiencias en lo que se ha valorado de uno es el resultado final de lo que hace y pocas veces los esfuerzos que tienen que realizar. Ejemplos tan claros como el día pueden ser el quehacer diario de una ama de casa, el de un padre o madre de familia, el trabajo frustrante de un vendedor que no ha llegado a sus objetivos después de todo un día de trabajo, o el del un deportista que no alcanza también los objetivos propuestos.

Alguien, en alta competición, decía en una ocasión que sólo pasan a la posteridad aquellos que ganan títulos. Y puede ser más que cierto. Valorar lo que se consigue deja en el anonimato, en el no reconocimiento y en la soledad a muchas personas en los diferentes ámbitos de la vida.

Detrás de cada persona hay esfuerzos, trabajo, dedicación, penas, alegrías y lágrimas. Pero sobre todo hay "personas", personas con sentimientos, con emociones y con necesidad de sentirse reconocidos especialmente por los más allegados, bien sea en el campo laboral, social o familiar.

¡Qué bueno sería apreciar el "esfuerzo" de cada persona! Y si el esfuerzo es poco, saber elogiarlo, para que ese elogio sirva como fuente de motivación para seguir esforzándose y ser reconocido, primero por uno mismo, y luego por los que más cerca viven o trabajan. ¡Elogiemos el esfuerzo y no tanto los resultados! 


14/1/11

Partiendo del éxito de otros



Escucho con atención 
a la gente que tiene la razón 
y prefiero seguir 
a los que tienen los resultados. 

Donald Trump


Admiramos a mucha gente en la vida. Los ojos se nos cuadran delante de la televisión viendo a todos aquellos que viven dentro del lujo y del dinero. En las revistas devoramos con ansiedad todas las vidas de aquellas personas que viven por encima de nuestras posibilidades. Añoramos muchas veces las vidas de esas personas e, independiente de si los estilos de vida que vemos son los mejores para una persona determinada, nos olvidamos el proceso del camino hacia el éxito.

Hay algo que creo que es cierto, el éxito no llega por casualidad. Incluso en aquellas situaciones donde puede haber tráfico de influencias, el éxito tiene un proceso, un proceso que no todo el mundo se para a observar, un camino que no todo el mundo está dispuesto a pagar el precio que hay que pagar y un proceso que, en el fondo, no todo el mundo quiere desarrollar.

Vemos, oímos, escuchamos y observamos. Deseamos y anhelamos. Queremos, pero en el fondo nos sentimos tan ajenos a nuestro propio éxito que ni nos molestamos en ver las posibilidades que tenemos. Descartamos nuestros sueños antes de tiempo, antes de valorarnos realmente con todas nuestras posibilidades. Y, como bien dice Donald Trump, lo importante no es acumular conocimientos, sino la sabiduría para saber vivir la vida en cada momento. Y el éxito de los demás, ¿por qué no puede ser el punto de partida nuestro?

13/1/11

Actitud silenciosa

Siempre me ha llamado la atención de la actitud de Jesús frente a Pilatos y frente a una situación de sufrimiento en la cruz. Me ha llamado la atención su actitud silenciosa y sin ánimos de justificación ni defensa. Algunos podríamos tacharla de actitud cobarde o prepotente. Cobarde por no tener la suficiente valentía de defenderse y de poner encima de la mesa todas las cartas a su favor. Prepotente porque considerándose Hijo de Dios podía saber el significa de lo que hacía y el resultado final , la resurrección. Pero lejos de estas dos posibles actitudes quiero quedarme en la que yo considero de gran valor y es la de la profunda creencia en los valores que el mostraba a lo largo de su vida.

Tendemos a demostrar y a querer agradar a los demás. Ello nos lleva a justificar, a explicar con detalle y a defender a ultranza nuestras ideas, valores, creencia y estilos de vida. Parece que en la aprobación o desapobración de nuestras actitudes, estilos de vida, creencias o ideas se nos va la vida y que de la gente depende nuestra vida, nuestra autoestima y lo que realmente somos.

Hay algo que tiene mucho más valor en sí: la propia vida. No somos lo que pensamos, ni lo que creemos. Somos lo que vivimos, lo que decidimos y aquello por lo que optamos. Es nuestra propia vida la que habla bien alto por cada uno de nosotros, y por muchas explicaciones que demos habrá quien lo vea, lo entienda, lo acepte o no, pero el auténtico valor es el que nosotros mismos le damos a lo que hacemos y plasmamos con nuestra vida.

No hay más ciego que quien no quiere ver, y por muchas explicaciones que demos, nuestra vida está ahí, para ser entendida o no. Lo importante es saber vivirla y valorarla, el resto ya no está en nuestras manos. Podríamos amar y entregar nuestro cuerpo a las llamas, hacer milagros, piruetas en el aire y todo lo que queramos para que los demás lo comprendan y entiendan, que si no lo entienden de nada nos servirá. Pero el sentido de la vida y de lo que hacemos o lo entendemos nosotros o perdemos el tiempo.

Es por eso que muchas veces el silencio es el mejor valedor de lo que hacemos. Ni nos metemos en lcuhas de que nos entiendan, ni de que nos acepten, ni de que tener que dar explicaciones. El tiempo dará a cada uno su razón, pero lo importante es saber vivir la vida con pleno significado, sabiendo nosotros mismos lo que hacemos y el significado que tiene para nosotros. Eso nos llenará de sentido y de satisfacción mucho más que vivir para satisfaccer a los demás esperando su respuesta.

12/1/11

Vivir





Nunca vivimos, 
sino que esperamos vivir, 
y, al estar siempre dispuestos a ser felices, 
es inevitable que nunca lo seamos 

(Pascal)

Esperamos, anhelamos y queremos ser felices y posiblemente no nos damos cuenta de que la felicidad está ahí, a nuestro lado, sin darnos cuenta. Tan solo necesitamos abrir los ojos y valorar lo que tenemos a nuestro alrededor.

¿Te has percatado alguna vez que nos quejamos por tonterías? ¿Te has fijado que en el fondo somos unos privilegiados porque tenemos más salud, dinero y recursos que muchos otros, y que esos muchos otros son capaces de sonreír más que nosotros?

Fíjate en los niños...., son capaces de jugar con cualquier cosa, de usar su cabeza para adaptarse y valorar lo que tienen, aunque sea una simple cuerda. Se fabrican sus monólogos, se inventan y se imaginan la vida.

Vemos más los errores que los éxitos, los defectos que los aciertos, lo malo que lo bueno. ¿Por qué no abrir los ojos y apreciar la vida tal cuál?

11/1/11

Equililibrio



“Necesitamos horizontes que nos inspiren, 
pero también saber manejar el día a día, 
saber vivir en el ahora, en el aquí”

Xavier Guix

Entre las ilusiones y la realidad siempre tiene que haber un equilibrio. La vida no se compone de sueños. Cada día tiene su afán, sus preocupaciones y sus necesidades, pero bien es cierto que los sueños de futuro forman parte de ellas y son los que nos animan a mejorar de forma constante y efectiva. El equilibrio, pues, tiene que darse para que los sueños puedan realizarse y para que éstos estén en función de las necesidades de cada día. Pero las necesidades diarias tienen que alimentarse de sueños para que éstas no se conviertan en verdaderas losas que hagan de nuestra existencia algo sin sentido.

Realidad y futura realidad, el hoy y el mañana son los que dan sentido a nuestras vidas.

10/1/11

Tiempo de incertidumbres



En tiempo de incertidumbres 
hay que optar por la acción y la creatividad. 
Lo importante es preguntarse 
qué hacemos con el tiempo 
y si solo queremos seguir 
siendo una pieza del decorado.

Xavier Guix

Hay quien dice que cuando uno se ve atrapado en una corriente de agua lo mejor es dejarse llevar por ésta hasta que ves la posibilidad de poder salirte de la fuerza de la misma sin resistencia alguna. Lo mismo puede ocurrir si te ves arrastrado por el viente o por corrientes de diferente índole como pueden ser económicas, afectivas, sociales, etc. Lo que si es importante es que se esté donde se esté y si se es consciente de lo que pasa hay que estar atentos a todos y a cada uno de los acontecimientos para poder elegir en cada momento el como vivirlo y, si es posible, poder crear las circunstancias oportunas. Por lo tanto, no es cuestión de dejarse llevar sino de tomar consciencia y de actuar.

Tal vez ésta sea una de las riquezas de la vida. La fluidez de las cosas, el continuo cambio, las circunstancias adversas, los acontecimientos inesperados son una llamada a algo importante, a usar nuestro cerebro y a desarrollar toda nuestras capacidad de adaptación, de creatividad, de desarrollo de propios recursos y de crecimiento personal.

El victimísmo, la añoranza de tiempos que ya no existen, la constante queja, la lamentación de que la vida no nos sonríe tan sólo nos lleva a una situación: la incapacidad de dar pasos, de actuar y quedarnos en el inmovilismo que nada nos ayuda a crecer o vivir. Nada mejor como pensar en lo que uno puede hacer, siempre se abren caminos a través de nuestra creatividad y de la utilización de los recursos o la combinación de éstos para crear otros nuevos.

Renovarse o morir


8/1/11

Lo esencial, nosotros



"En el mundo actual, 
se está invirtiendo cinco veces más 
en medicamentos para la virilidad masculina 
y silicona para mujeres, 
que en la cura del Alzheimer. 
De aquí a algunos años, 
tendremos viejas de tetas grandes 
y viejos con pene duro, 
pero ninguno de ellos 
se acordará para qué sirven".
Drauzio Varella
NOBEL DE MEDICINA

Hoy hablaba con Mari Jose, su tía y su padre de forma amena intercambiando el sentido de la vida y de la muerte después de la reciente muerte de la mujer de éste último, Fernando. Hablábamos sobre el sentido de la vida, de Dios, de la muerte, de la vida como energía en sí hasta que irrumpió una pregunta sobre Dios y el sufrimiento o la situación de los países empobrecidos.

A mi mente vino esta frase de Drauzio Varellla que me envió mi hermana por la mñana y la curiosa observación, que en ningún momento quiere aceptar la situación de penuria que puede vivir el tercer mundo, pero que no deja de llamarme la atención. El dato es que mientras en una parte del mundo, la parte empobrecida, la población sufre de hambre y miseria, en la otra parte del mundo la población rica sufrimos de impotencias sexuales, disgusto estético del propio cuerpo y el mayor porcentaje de infelicidad visto en la humanidad: depresiones, ansiedades y otras tantas enfermedades de carácter mental.

Dos situaciones de sufrimiento vividas, dos situaciones devastadoras, dos situaciones que producen la misma miseria y la misma muerte: una la física y la otra mental.

El Dios de la vida, energía, creación, positividad y evolución nos invita a invertir en lo esencial, en aquello que nos ayude a ser personas, a ser más nosotros mismos, a crecer sin ningún tipo de apegos ni de condicionamientos en la que podamos aplicar una máxima que rige todo: el amor y aceptación a si mismo, para poder amar a los demás. Tenemos que amarnos en lo que es esencial a nosotros mismos, que a fin de cuentas es lo único que permanece después de la muerte, nuestra esencia.

7/1/11

Cultivarse



Nada se cultiva por sí solo, 
ya el verbo mismo "cultivar", 
implica trabajo, esfuerzo, 
dedicación, y constancia. 
Una voluntad cultivada 
es una voluntad fortalecida, 
es el escudo que nos protege de los vicios, 
las dependencias, la perdida de la dignidad, 
la vagancia, las malas costumbres 
y hasta de lo inmoral.

La vida es un constante esfuerzo, camino de crecimiento y, hasta cierto punto, una constante lucha con uno mismo. Nada se logra por casualidad, sino es una auténtica lotería, y para ello hay que jugar y sacrificar algún dinero que otro, unas veces más. otras menos. Pero en el camino hacia el éxito hay una constante en todos aquellos que lo han logrado:

1. Metas claras. Saber hacia donde se va y por qué se quiere llegar. Incluso el mundo de la aventura tiene una meta clara que es encontrarse con lo nuevo y desconocido, algo que implica apertura.

2. Disposición. Estar abierto a dar pasos, a iniciar experiencias nuevas, a adentrarse en el camino de la inseguridad. La apertura nos confiere un gran grado de libertad.

3. Información. Caminamos, nos abrimos a lo nuevo pero nos informamos y vamos conociendo con mayor profundidad todo aquello que va apareciendo en nuestro camino, bien como algo que nos acerca o nos aleja de lo que queremos alcanzar.

4. Esfuerzo. Nada es fácil ni se consigue a la primera. Siempre hay obstáculos que nos frenan en la consecución de nuestros objetivos o que diezman nuestros ánimos. Nos ponen a prueba al punto de tener que escoger entre la perseverancia o el rendimiento.

5. Perseverancia. Fijamos nuestra vista en lo que queremos y no el que dejamos, en lo que elegimos y no en lo que abandonamos. El valor perseguido predomina siempre por encima de los resultados obtenidos. La fe en lo que se quiere alcanzar predomina sobre los pequeños fracasos que se pueden obtener. El proceso tiene más sentido que el resultado en sí. Se goza del camino y el resultado final aparece como el resultado de lo vivido en el proceso.

6. Dedicación. Elegimos, optamos, valoramos lo que queremos. Tiene sentido en sí y por ello se merece nuestro tiempo, y por ello aparece en nuestra vida no como una obligación sino como una vocación, una extensión de lo que somos y de lo que queremos llegar a ser.

5/1/11

Empezar por donde sea



Si no puedes terminar de decidir por dónde empezar,
 tan sólo empieza  
por alguna parte, 
con lo primero que te venga a la mente. 
Una vez que 
te hayas puesto en marcha 
y hayas empezado a darte cuenta, 
percibir por qué lo estás haciendo, 
estarás mucho mejor preparado 
para diseñar un plan que resulte efectivo.

La indecisión es uno de los peores enemigos que podemos encontrarnos dentro de nosotros mismos. Falta de seguridad, de confianza, de claridad o cualquier otro motivo puede mantenernos frenados en avanzar por el camino de la vida. Si la indecisión nos tiene deshojando la margarita, mientras la deshojemos una y otra vez, nos mantendrá parados, estáticos y si caminar hacia la consecución de nuestros objetivos.

Dar un paso, por pequeño que sea comienza a forjar dentro de nosotros una perspectiva de caminar hacia un objetivo. Bien es cierto que éste puede ser borroso, nada nítido pero a medida que vamos dando pequeños pasos vamos clarificando lo que queremos y lo que no, lo que perseguimos y por lo que optamos.

Son las pequeñas decisiones las que van forjando nuestra personalidad, nuestra vida, nuestros pasos y la claridad de lo que queremos conseguir. A medida que damos pasos vamos quitando la maleza, los arbustos, las piedras y, de esta manera, vamos viendo de forma más clara lo que tenemos frente a nosotros.

Si nos quedamos sin apartar éstos pequeños elementos que nos quitan la visión de lo que puede estar frente a nosotros, nos quedaremos poseídos por una parálisis mental, emocional, existencial y de toda nuestra vida que paralizará todo nuestro desarrollo persona.

Dar un paso, aunque sólo sea uno, siempre nos ayudará a tener una perspectiva nueva, por pequeña que sea, de la vida, de donde estamos y de hacia donde nos dirigimos.

4/1/11

Los amigos



Cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, 
un mundo que tal vez no habría nacido 
si no lo hubíeramos conocido.

Anais Nin

La amistad es algo grande, y los amigos se cuentan con los dedos de la manos. Quien tiene un amigo, tiene un tesoro, reza así un proverbio, pero cuántas veces nos hemos parado a pensar en la cantidad de amigos, buenos amigos, que han aparecido por nuestra vida, reflexionar sobre lo que han aportado a nuestras vidas y, sobre todo, agradecerles lo que nos han aportado.

El recapitular un poco en lo que ellos nos han aportado es importante porque es no dejar pasar por alto esa semilla que han plantado en nuestra vida, y reflexionando permitimos que los valores florezcan de nuevo y no se marchiten.

Lo que las personas aportan a nuestra vida, esa semilla mencionada, no está sólo ahí para reconocerla, sino para valorarla y aprender de ella de tal manera que podamos incorporarla en nuestra vida de tal manera que nos permita crecer en valores que nos aportan otros.

Pero de la misma manera que la lluvia no cae en balde sobre la tierra, sino que penetra la tierra, la riega, la hacer germinar y crecer, así todo aquello que recibimos de los demás tampoco debería caer en balde o saco roto en nuestras vidas. El agradecimiento es algo importante: no sólo reconocemos lo que el otro nos aporta, sino que agradeciendo permitimos que la otra persona se de cuenta de su valía, al punto de que se sienta satisfecha y pueda seguir creciendo en eso que ya tiene. No hay nada como sentirse reconocido por los demás. Si bien es cierto que lo que hacemos es porque sale de nosotros de forma natural, siempre se fortalece a través de agradecimiento.

¿Cómo agradecer? Cada uno tiene su propio estilo, y si no lo ha desarrollado tan solo tiene que pensar en cómo le gustaría que le agradecieses a él mismo.

3/1/11

Comunicarse, algo más



Enzarzados en una medio discusión familiar se encontraban tres personas que hablaban sobre sus respectivos hijos y sobre situaciones familiares que no reflejaban las expectativas de los participantes en dicho dialogo. Yo participaba como mero observador, hasta que en un momento determinado irrumpí y pregunté:

¿Qué es la comunicación?

Una de las persona participantes, de forma rápida y clara, respondió:

"Yo les digo, les explico, me doy a entender".

Mis sospechas no tardaron en ver la luz. La comunicación no es tan sólo darse a entender, explicar los valores o sentimientos que uno puede tener o el darse a explicar. ¿Dónde estaba la otra u otras partes? La comunicación es también informarse de lo que el otro piensa, entender su posición, permitir que se explique y, por ello, valorar todas las formas de pensar y de actuar que se pueden dar en trono a nuestra vida o circunstancias.

Cuando dialogamos expresamos lo que creemos, sentimos o llevamos dentro, pero cuando dialogamos tenemos que aprender a valorar lo que los otros ven, sienten, creen o experimentan en sus vida. Nuestras realidad no se conforma tan sólo con nuestra verdad, que tal vez pueda estar distorsionada, sino con la realidad de los demás, que también puede estar distorsionada.

Tan sólo la apertura a escuchar, a informarse, a aprender de los demás y de nosotros mismos nos llevará a ser más empáticos y más efectivos, tanto con nosotros mismos como con los demás.

1/1/11

Disposición: Nuestra imágen real



Si miras a tu alrededor te encontrarás, por lo general, tres tipos des personas ante iniciativas o propuestas que se pueden hacer en la vida, en el entrono laboral, en nuestro entorno social: 

  1. Las que se apuntan rápidamente a la iniciativa, trayendo consigo optimismo, ganas, ilusiones, ideas y un espíritu servicial y de apoyo constante.
  2. Las que acogen las ideas y proyectos desde la pasividad, desde ese espíritu de ser empujados por los demás, y ante los que tienes siempre que entusiasmar, liderar, apoyar, animar, etc.
  3. Las que ponen siempre trabas a todo. Ven el lado negativo de todo. No sólo mueven un dedo sino que son la oposición viva y coleando de lo que quieres llevar a cabo. Actúan como freno en todo aquello que queremos llevar a cabo.
Siempre he admirado a los niños por su carácter entusiasta, por la disposición que tienen a echarte una mano, por su carácter aventurero e innovador. Pero también admiro a cantidad de adultos que se levantan cada día con ganas de vivir, de hacer algo nuevo, de no darse por vencidos, de buscar siempre soluciones y respuestas a las necesidades propias y de los demás.

La disposición es mucho más importante que el resultado en sí, pues es la puerta que nos conduce al éxito. La disposición es el valor a través del cual nos implicamos en lo que realmente queremos. Es la que refleja nuestra actitud real hacia nuestros objetivos y metas en la vida.

31/12/10

La actitud es lo que cuenta



«Estoy convencido que la vida es 
en un 10% lo que me sucede 
y el 90% cómo reacciono ante lo que me sucede. 
Y eso es lo que pasa con usted:
somos responsables de nuestras actitudes».

Chuck Swindoll

Yo si lo tengo claro, la actitud es lo que marca la diferencia en la vida. Lo vemos en la vida diaria. Si te lo crees, si estas convencido de que puedes lograrlo le echas todas las ganas del mundo y consigues lo que quieres y lo que te propones.

El problema es ser consciente de los condicionamientos que tenemos en la vida. ¿Qué nos hace tener una u otra actitud? Seamos sinceros. No pongamos excusas y descarguemos nuestra responsabilidad en terceros.

Hace poco hablaba con una amiga que quería lanzarse plenamente en el mundo profesional que se había forjado en la mente. Cuando le haces poner en papel a donde quiere llegar, el precio que tiene que pagar, las elecciones que tiene que hacer y las renuncias que tiene que asumir, empieza a darse cuenta de que l principal obstáculo nos son las circunstancias que le rodean, sino como ella asume esas circunstancias y como responde hacia ellas.

Cuando nuestra mente se fija en obstáculos y no en soluciones, cuando vemos las dificultades y no los alicientes, nos vemos totalmente frenados.

Mira por un momento a aquellos que van lanzados hacia sus objetivos. Observa su actitud, su campo de visión, su aspecto físico, sus respuestas a las dificultades. La meta, lo que le motiva llegar al objetivo, lo que supondrá en su vida el alcanzar lo que quiere ocupa su campo de visión. Es como el recién enamorado que sólo tiene en su mente a la persona amada.

Actitud, eso es lo que nos hace caminar con paso firme.